La sinusitis maxilar es una afección respiratoria bastante frecuente y un motivo de consulta habitual. Dada la prevalencia que tiene entre la población, en este artículo vamos a aclarar qué es la sinusitis maxilar, cuáles son sus síntomas y cómo se cura.
En la Clínica Dental Ruiz de Gopegui somos conscientes de la implicación que tiene la salud oral en un sinfín de patologías en el organismo. Es el caso, por ejemplo, de la sinusitis maxilar. Si padeces sinusitis maxilar a consecuencia de algún problema bucodental, es importante que visites la clínica dental cuanto antes.
La sinusitis maxilar, también conocida como sinusitis antral, es una inflamación de la mucosa que recubre los senos paranasales maxilares, los cuales son cavidades llenas de aire ubicadas en los huesos maxilares. Estos senos se comunican con las fosas nasales mediante pequeñas aberturas llamadas óstiums. Se trata, básicamente, de la inflamación de las mucosas de los senos paranasales, generando una obstrucción respiratoria notable.
Para entender qué es la sinusitis es muy importante que comprendas la anatomía de la zona. A los lados de la nariz se ubican los senos paranasales, entro los que destacan los senos maxilares. Son ocho en total y se sitúan cuatro a cada lado de la nariz. Dichos senos están, a su vez, formados por el seno frontal, el seno etmoidal, el seno maxilar y el seno esfenoidal.

¿Qué causa la Sinusitis Maxilar?
Son muchas las causas las que se esconden detrás de la sinusitis. La sinusitis maxilar hace referencia a la infección de los senos paranasales. Esta infección puede estar causada por algún hongo, bacteria, virus, como también, por alguna alergia.
La sinusitis puede estar originada por una causa infecciosa o no infecciosa. Entre ellas, la presencia de bacterias, un hongo o una alergia, pero también tras realizar una elevación de seno para colocar implantes dentales.
Sinusitis: causas, síntomas y tratamiento
Decimos que la sinusitis es odontogénica cuando se produce como respuesta a algún problema dental previo. Las raíces de los molares están ubicadas muy cerca de los senos paranasales. Las raíces dentales pueden aproximarse muchísimo al seno maxilar, permitiendo que la sinusitis dental haga acto de presencia.
Entre las causas no infecciosas podemos encontrarnos ante una obstrucción de los orificios de los senos paranasales, una complicación de rinitis alérgica, presencia de cuerpos extraños, desviación del tabique nasal, fracturas o intervenciones dentales, entre otras.
Aquí algunas de las causas más comunes:
- Resfriado común o alergia: En la mayoría de las ocasiones, la sinusitis maxilar tiene su origen en un resfriado. Las alergias ocasionan una irritación constante de las cavidades nasales como consecuencia de la reacción al polen, polvo, pelo de mascotas, y otros alérgenos.
- Infecciones en la boca: Tanto las infecciones bacterianas, como las víricas o las fúngicas pueden provocar sinusitis dental. La presencia de estos microorganismos patógenos en los senos maxilares genera daños en la zona, así como un grave riesgo de destrucción dental. La presencia de bacterias orales es clave para el padecimiento de enfermedades periodontales, como la gingivitis y la periodontitis. Una de las principales causas de las enfermedades de las encías es la carencia de higiene bucodental.
- Exodoncia: Es poco frecuente que la sinusitis maxilar se deba a un tratamiento de extracción dental. Esto puede suceder cuando, al extraer la pieza dental, su raíz se desplaza hacia el seno maxilar. Es posible que durante una extracción dental compleja las raíces dentales se muevan, tocando el seno maxilar. La consecuencia de todo esto es la formación de la patología respiratoria.
- Endodoncia: Una endodoncia que no se ha realizado correctamente también puede causar una sinusitis maxilar. Esto puede darse tras dañar la raíz del diente. Si no se planifica bien el tratamiento, es posible que el resultado no sea el esperado, permitiendo que las raíces dentales queden dañadas.
- Implantes dentales: La aparición de una sinusitis maxilar tras la colocación de implantes dentales es más probable en pacientes con poco hueso. Los tratamientos mediante implantes dentales son una de las causas de la sinusitis maxilar más frecuentes. Si la calidad y cantidad del hueso que hay en el maxilar no es suficiente, el procedimiento implantológico debe de realizarse con cuidado y tras una perfecta planificación a medida. Como hemos adelantado anteriormente, esta enfermedad puede producirse como un efecto secundario tras colocar implantes dentales. Cuando la sinusitis maxilar va asociada a la elevación del seno, existe un riesgo inminente de perder ese implante, de ahí que sea vital actuar cuanto antes.
- Dientes incluidos: Los dientes retenidos bajo la línea de las encías también pueden generar inflamación en los senos maxilares. Otra de las causas de la sinusitis de origen dental es la presencia de dientes que no han llegado a erupcionar perfectamente y quedan bajo la línea de las encías.
- Cirugía oral: Las intervenciones de elevación de seno en las que se realiza un injerto óseo pueden tener como consecuencia el padecimiento de sinusitis dental.
Síntomas de la Sinusitis Maxilar
La sinusitis maxilar puede presentarse con una variedad de síntomas que afectan principalmente la región facial y nasal. Los síntomas más comunes que presenta la sinusitis maxilar son fácilmente identificables. Si bien los signos de la sinusitis maxilar son bastante claros, sí es cierto que para confirmar el diagnóstico -y seguir un tratamiento adecuado- es necesario acudir a nuestro médico.
En la forma aguda de la sinusitis, existe dolor facial, presión, obstrucción nasal, rinorrea (flujo abundante de moco nasal), disminución del sentido del olfato y tos. En ocasiones puede presentar también fiebre y puede producir dolor de cabeza, dificultad para la respiración y fatiga. La sinusitis maxilar aguda puede cursar con dolor en la zona de la mejilla y dolor referido a los dientes de la arcada superior.
Los síntomas pueden durar hasta cuatro semanas. Al contrario de lo que ocurre en el caso anterior, la sintomatología persiste en el tiempo y dura más de tres meses.
Otros síntomas incluyen:
- Dolor facial: La inflamación de los senos maxilares puede causar dolor en la región de las mejillas y cerca de los ojos.
Diagnóstico de la Sinusitis Maxilar
El diagnóstico de sinusitis maxilar se basa en una evaluación clínica cuidadosa, en la que el médico recopila la historia médica del paciente y realiza una exploración física. A la hora de realizar el diagnóstico, se debe realizar una exploración de las manifestaciones clínicas y radiológicas que presenta el paciente. A nivel radiológico, observamos un engrosamiento de la capa mucosa que tapiza los senos maxilares, posibles anomalías anatómicas, pólipos nasales etc.
En ciertos casos, el médico puede utilizar un endoscopio delgado y flexible para visualizar el interior de las fosas nasales y los óstiums de los senos.
Tratamiento de la Sinusitis Maxilar
El tratamiento de la sinusitis maxilar puede variar según la causa subyacente y la gravedad de los síntomas. Por lo general, el tratamiento de la sinusitis maxilar es farmacológico: descongestivos nasales, antihistamínicos orales o antibióticos.
El tratamiento de la sinusitis maxilar de origen dental dependerá de la causa específica que la ha provocado. En muchos casos, la sinusitis maxilar odontogénica puede resolverse sin la necesidad de extraer dientes.
A continuación, se presentan algunas opciones de tratamiento comunes:
- Antibióticos: Si la sinusitis maxilar es de origen bacteriano, el médico puede recetar antibióticos para combatir la infección. Se debe instaurar una pauta antibiótica durante 8 días, principalmente indicada la amoxicilina con ácido clavulánico en caso de no ser alérgico.
- Tratamiento farmacológico: Fundamentalmente, para curar esta afección se recurre a tratamiento farmacológico, basado en descongestivos nasales. Asimismo, es recomendable la administración de descongestionantes nasales para reblandecer las secreciones y facilitar su expulsión. Ante los casos de sinusitis maxilar alérgica, administraremos corticoides nasales tópicos dos o tres veces al día.
- Cirugía: En situaciones más graves o cuando la sinusitis es recurrente, puede considerarse la cirugía endoscópica de los senos paranasales. Si este tratamiento fracasa, eta indicado el tratamiento quirúrgico. Éste consiste en el lavado directo del seno maxilar mediante una técnica de punción. En algunos casos, se debe realizar un drenaje sinusal. La cirugía endoscópica endonasal es un procedimiento muy efectivo. No requiere incisiones ni hospitalización y se realiza mediante la introducción de un delgado instrumento de fibra óptica a través de la nariz (endoscopio).
- Tratamientos dentales: Si la sinusitis está relacionada con una infección bacteriana derivada de un problema dental, el tratamiento puede incluir antibióticos específicos y drenaje del área afectada. Enfermedades periodontales avanzadas, como la periodontitis, pueden ser un factor de riesgo en la aparición de sinusitis maxilar. Para tratar esta afección, es fundamental realizar una limpieza profunda de las encías, eliminar el sarro acumulado y, en algunos casos, aplicar tratamientos regenerativos para recuperar la salud periodontal.
En los últimos años el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica ha sido pionero en la realización de la sinuplastia con balón. Esta técnica consiste en la introducción de una guía con un balón en el extremo. Cuando se sitúa en la zona afectada, se hincha el balón que presiona las paredes del conducto, ensanchándolo, facilitando el drenaje de la mucosidad y restaurando la ventilación de la cavidad. Esta técnica minimiza el riesgo para el paciente y acorta de manera importante el periodo de recuperación.
Junto con la técnica de la sinuplastia con balón, el Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica también ha sido pionero en la utilización de dispositivos de liberación prolongada de medicación a nivel de las fosas nasales. Habitualmente, cuando esto ocurre se indica tratamiento con corticoides por vía oral.
Prevención de la Sinusitis Maxilar
Como ocurre con cualquier patología, lo más conveniente es evitar la sinusitis maxilar. Hay una serie de recomendaciones que podemos seguir para prevenir en la medida de lo posible la sinusitis maxilar. Al no llevar a cabo una buena limpieza de dientes, las bacterias crecen sin control, destruyendo los tejidos que encuentran en la boca. Por ello, con el fin de tener una sonrisa perfecta, es importante que te laves los dientes a diario y acudas al dentista periódicamente. En la consulta dental te realizamos revisiones exhaustivas, además de limpiezas dentales profesionales, que eliminan todas las bacterias y acúmulos de sarro de tu sonrisa.
Si te has sometido a algún tratamiento bucodental y posteriormente sufres alguno de estos síntomas es importante que acudas al especialista. Quizás la sinusitis maxilar sea la clave de todo esto. No obstante, si a pesar de ello experimentamos algún síntoma que nos haga sospechar de la presencia de una sinusitis maxilar no debemos esperar a que los signos pasen por sí solos.
Si padeces sinusitis maxilar y tienes la sospecha de que podría deberse a una causa bucodental es importante que te pongas en manos de dentistas profesionales.