La elevación del seno maxilar con osteotomos es un procedimiento quirúrgico que busca aumentar la cantidad de hueso en la parte posterior del maxilar superior, facilitando la colocación de implantes dentales en pacientes con pérdida ósea. Esta técnica, menos invasiva que otras opciones, ofrece ventajas significativas en términos de tiempo de cirugía y recuperación postoperatoria.
El seno maxilar es una cavidad hueca ubicada dentro de los huesos de la cara, concretamente a ambos lados de la nariz y sobre los dientes superiores, cerca de las mejillas y debajo de los ojos. Forma parte de los senos paranasales y su función principal es ayudar a calentar, humedecer y filtrar el aire que respiramos.

¿Qué es la Elevación del Seno Maxilar?
La elevación de seno maxilar es una cirugía que tiene como objetivo aumentar la cantidad de hueso en la parte posterior (trasera) del maxilar superior, es decir, en la zona de los premolares y los molares superiores. Esto se logra accediendo al seno maxilar y rellenando el espacio con material óseo (autógeno, aloinjerto o sintético).
Indicaciones de la Elevación Transalveolar del Seno Maxilar
La elevación transalveolar del seno maxilar a través de la cresta residual está indicada cuando el volumen residual es entre 4 y 8 mm por debajo del suelo del seno maxilar y la membrana de Schneider es elevada con osteotomos que incrementan su diámetro a través de la osteotomía realizada sin necesidad de una ventana lateral directa a la cavidad sinusal.
En general, la elevación transalveolar del seno maxilar realizada por los diversos procedimientos descritos en la literatura, suelen tener la característica quirúrgica común de una baja morbilidad, mediante una cirugía no traumática en comparación con la realización de una ventana directa al seno con una osteotomía mayor en la elevación lateral del seno maxilar.
Técnica de Elevación con Osteotomos
Con los osteótOmos se pretende la fractura de la cortical sin llegar a tocar la membrana estructura contigua, hecho muy difícil ya que los osteótomos están configurados con una punta roma (redondeada) además de tener una amplia variedad de diámetros, de este modo el cirujano podrá decidir en qué punto se queda, para conseguir el ancho que desea para la inserción optima del implante.
En este contexto, en el presente artículo se describe una técnica modificada que utiliza osteótomos paralelos exentos de cualquier contacto con la pared lateral de la osteotomía.
Procedimiento Quirúrgico Detallado
Para determinar la altura del hueso residual y la longitud requerida del implante de forma prospectiva se toma una radiografía prequirúrgica (figura 1). También puede ser de utilidad obtener una tomografía computarizada (TC) y un escáner o una tomografía volumétrica digital antes de la intervención quirúrgica. De este modo podrá realizarse una evaluación tridimensional de la cavidad y del suelo sinusales (figura 2).
Una vez efectuada una incisión de la cresta y tras la elevación de un colgajo mucoperióstico, el acceso inicial al hueso se obtiene mediante una pequeña fresa espiral. La profundidad de penetración es de 1,5a2mm más corta que la altura ósea residual remanente, según los cálculos obtenidos a partir de las mediciones radiográficas.
A continuación se emplea una fresa rotatoria de 3,25 mm para efectuar la penetración hasta alcanzar una profundidad idéntica, con lo que se completa la osteotomía para insertar un implante de diámetro estándar. En el momento de la cirugía puede tomarse una radiografía adicional para confirmar la integridad de la corteza subsinusal.
Para el subsiguiente procedimiento se utilizan osteótomos rectos y abiertos desarrollados recientemente (American Dental System, Vaterstetten, Alemania) (figura 3). Para una osteotomía de 3,25 mm de ancho se utilizará un osteótomo paralelo de 3 mm de diámetro. Es de absoluta importancia y constituye la base de esta técnica propuesta, el hecho de que el osteótomo sea de un diámetro inferior de modo que se halle únicamente en contacto con la corteza sinusal (figura 4). Debe procurarse evitar cualquier posible fricción con las paredes laterales de la osteotomía.
Aún utilizando una técnica cuidadosa, puede llegar a fracturarse el suelo del seno maxilar. La fractura del suelo del seno maxilar irá seguida de una alteración del grado de conicidad cuando se emplee el osteótomo y podrá observarse a través de los dispositivos apropiados que aumenten la imagen con una fuente de luz adicional. Dado que el osteótomo está libre de todo contacto con las paredes óseas laterales puede llegar a detectarse con facilidad cualquier fractura de la corteza subsinusal.

Una vez fracturado el hueso residual, se llevará a cabo la elevación del suelo del seno maxilar según la técnica descrita detalladamente por Lazzara y Davarpanah17,18. Llegados a este punto del procedimiento, también debería seguir evitándose cualquier posible contacto con la zona adyacente a la osteotomía.
Se coloca material del injerto óseo hasta alcanzar la altura total de la osteotomía creada para el implante. Se empuja el material cuidadosamente en dirección apical en paralelo con el osteótomo mediante la técnica conicidad, hasta que el osteótomo alcance la longitud del fresado. En este estadio de la cirugía, el osteótomo nunca debe penetrar en la cavidad sinusal.
Cada vez que se rellena la osteotomía del implante y éste se utiliza para empujar el material apicalmente, la membrana sinusal se eleva 1 mm aproximadamente17,18. Este procedimiento se llevará a cabo hasta que se haya alcanzado la longitud de implante requerida.
Seguidamente, el implante se coloca en el lecho quirúrgico. En caso de que exista una placa cortical gruesa, estará indicado el uso de una fresa avellanadora. Una vez el implante se ha asentado (figura 5) se conecta un pilar de cicatrización al implante y se obtiene de esta manera un cierre primario. En las figuras 6 y 7 se muestra el aumento de volumen óseo alcanzado.
🇪🇸 6 TIPS Fundamentales para la [Elevación de Seno] - Implantologia Avanzada
Técnica MISE (Minimal Invasive Sinus Elevation)
La técnica MISE (Minimal Invasive Sinus Elevation) ha sido incorporada como tratamiento basado en la elevación sinusal transalveolar de forma segura y atraumática. Esta técnica está basada en la utilización de un instrumental de fresado configurado con diferentes longitudes para lograr un lecho implantario que respete la integridad de la membrana de Schneider(9,14,15). Un estudio realizado con esta técnica, con la colocación de 60 implantes en 47 pacientes reflejó un éxito del 100%, y una recuperación importante de la dimensión vertical superior a 4 mm después de 3 años de evolución clínica.
Más del 90% de las elevaciones fueron tratadas con la utilización de biomateriales, especialmente, betafosfato tricálcico y hueso bovino mineralizado.
Resultados Clínicos
El presente estudio clínico presenta los hallazgos clínicos y radiológicos del tratamiento del maxilar posterior con implantes insertados mediante la técnica de elevación transalveolar del seno maxilar.
En el presente estudio a 5 años, se ha utilizado implantes de 10-12 mm de longitud en unas localizaciones maxilares con una altura de hueso residual de 6,38 ±1,10 mm (rango: 5-10 mm).
Los resultados clínicos del presente estudio demuestran una elevada tasa de éxito (96,4%) de los implantes insertados mediante la técnica MISE de elevación indirecta o transalveolar del seno maxilar, con una ganancia ósea mantenida, para un periodo de seguimiento medio superior a los 5 años.
Estudio en Pacientes Geriátricos
24 pacientes geriátricos (15 hombres y 9 mujeres) con pérdidas dentales maxilares fueron tratados con 28 implantes diferentes colocados mediante la técnica de elevación sinusal transalveolar para su posterior rehabilitación prostodóncica.
Los hallazgos clínicos indican una supervivencia y éxito de los implantes del 96,4%. En un paciente de los 24 tratados (4,2%) se perdió un implante (3,6%).
La altura ósea residual media fué de 6,38 ±1,10 mm (rango:5-10 mm). La ganancia media de hueso vertical fué de 4,40 ±1,15 mm (rango: 2-7 mm). 67,8% de los implantes se insertaron en localización molar y el 32,2% en la localización premolar. Se utilizaron biomateriales en el 97,8% de los implantes.
Se realizaron coronas unitarias en 20 pacientes (83,3%), puentes fijos en 3 pacientes (12,5%) y una sobredentadura con bolas en un paciente (4,2%).
En los pacientes estudiados, la pérdida de hueso marginal media fué de 0,68 ± 0,62mm. Los hombres presentaron una mayor pérdida ósea no significativa que las mujeres (0,76 mm vs 0,55 mm) (ANOVA; p= 0,4375).
La tasa de supervivencia de los implantes fue del 96,4%, ya que un implante fracasó.
Tabla Resumen de Resultados
| Variable | Valor |
|---|---|
| Tasa de supervivencia de implantes | 96,4% |
| Altura ósea residual media | 6,38 ±1,10 mm (rango: 5-10 mm) |
| Ganancia media de hueso vertical | 4,40 ±1,15 mm (rango: 2-7 mm) |
| Localización molar | 67,8% |
| Localización premolar | 32,2% |