Elevación del Seno Maxilar: Procedimiento, Causas del Sangrado Nasal y Soluciones

Cada vez más personas se ponen implantes dentales, de modo que la elevación de seno maxilar ha pasado a ser una cirugía relativamente común. Si te van a colocar implantes en la zona de molares o premolares de la arcada superior, podría ser que te faltase hueso en el que colocar los implantes.

La elevación del seno maxilar es un procedimiento quirúrgico utilizado en implantología dental. Este procedimiento se realiza en pacientes con pérdida de dientes, reabsorción ósea y otras condiciones que afectan el desarrollo óseo.

La elevación del seno maxilar se lleva a cabo para crear un espacio donde se pueda colocar un injerto óseo. Los senos maxilares pueden contribuir a ganar hueso en el maxilar superior, para así hacer posibles los implantes en esa zona. La expresión elevar el seno maxilar puede ser confusa.

Los senos maxilares son dos cavidades en el maxilar. Estos huecos en el hueso de la parte superior de la boca son de forma piramidal y son los senos paranasales -hay más cavidades en las inmediaciones de la nariz- más grandes que tenemos.

Cuando se han perdido dientes molares y premolares, el hueso en el que estaban sujetas estas muelas pierde volumen. La pérdida de hueso por la falta de dientes también se manifiesta en el agrandamiento del seno maxilar. La elevación de seno maxilar es una de la soluciones más comunes a la falta de hueso en el maxilar.

¿Por qué se realiza la elevación del seno maxilar?

Existen varias razones que pueden desencadenar una reducción del volumen óseo en la zona del seno maxilar, lo cual es crucial a la hora de considerar la elevación de este compartimento. La ausencia de dientes provoca un proceso natural de reabsorción ósea. Este procedimiento se indica en casos donde la cantidad de hueso disponible en el maxilar superior es insuficiente para la colocación de implantes dentales.

La evaluación completa del paciente es un paso crucial para asegurar el éxito de la elevación del seno maxilar. Estas técnicas permiten visualizar la estructura ósea y la relación del seno maxilar con las estructuras adyacentes. Existen diversas situaciones clínicas en las que se recomienda cirugia elevacion de seno maxilar:

  • Ausencia congénita de dientes: Estas condiciones pueden crear un entorno donde el hueso necesario para soportar implantes no está presente.
  • Enfermedades periodontales y defectos óseos: Las enfermedades periodontales pueden resultar en una pérdida significativa de tejido óseo, lo que dificulta la colocación de implantes.

Tipos de Elevación del Seno Maxilar

Existen dos técnicas principales para llevar a cabo la elevación del seno maxilar.

  • Elevación de seno abierta: La altura del hueso maxilar es inferior a 5 milímetros.
  • Elevación de seno cerrada o atraumática: Hay al menos 6 milímetros de hueso para poner el implante. Se hace a través del alvéolo donde estaba el diente natural. La elevación cerrada se considera un procedimiento menos invasivo.

Materiales Utilizados

La elección de los materiales es crucial para el éxito de la elevación del seno maxilar. Los injertos óseos son fundamentales para proporcionar el soporte necesario en la zona intervenida.

  • Hueso del paciente (autógeno): Para la elevación de seno maxilar, en Clínica Dental Galindo normalmente utilizamos hueso del paciente (autógeno) y xenoinjerto. Este tipo de injerto es considerado el estándar de oro por su alta tasa de éxito.
  • Aloinjerto: El aloinjerto proviene de un donante humano.
  • Xenoinjerto: Además del hueso autólogo, también se utiliza xenoinjerto.
  • Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC): El Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRFC) es otro material que se ha incorporado en los procedimientos de elevación del seno maxilar.

Procedimiento de Elevación del Seno Maxilar

Este apartado detalla el proceso que se sigue en la intervención para la elevación del seno maxilar, abarcando desde la preparación previa hasta la colocación del injerto.

Antes de llevar a cabo la intervención, es fundamental realizar una evaluación exhaustiva del paciente. Inicialmente, se administra anestesia local para minimizar cualquier tipo de dolor.

Lo que hace el dentista es elevar la membrana que recubre el interior del seno maxilar -hay un seno maxilar o cavidad a cada uno de los dos lados de la cara- que está justo encima de la zona molar y premolar donde se van a poner los implantes. La membrana que recubre el seno se eleva cuidadosamente, creando un espacio adecuado para la inserción del injerto óseo.

Al desplazar esa mucosa hacia arriba, el odontólogo puede hacer un injerto de hueso en la parte inferior de la cavidad. Finalmente, se procede a introducir el injerto en el espacio creado.

Permite poner implantes dentales, un tratamiento con el que se consigue lo más parecido a los dientes naturales en términos funcionales, estéticos y de salud de la boca. Además, la elevación de seno maxilar facilita la colocación de implantes en una zona, la de los molares y premolares, crucial para la boca y para la deglución. Estos dientes anteriores hacen buena parte del trabajo de masticación.

La elevación de seno maxilar se hace con anestesia local. Pasados 4-12 meses de la cirugía, el dentista colocará los implantes.

Postoperatorio y Recuperación

El periodo postoperatorio es crucial para garantizar una recuperación adecuada tras la elevación del seno maxilar. La inflamación es una respuesta natural del cuerpo tras cualquier intervención quirúrgica. Los hematomas también son posibles, pero generalmente se desvanecen en una o dos semanas. Es común que se produzca un ligero sangrado nasal, especialmente si la membrana sinusal ha sido manipulada.

Las recomendaciones postoperatorias son esenciales para asegurar un proceso de recuperación exitoso. Se aconseja reposo durante al menos un par de días tras la intervención. La actividad física intensa debe ser evitada, ya que podría aumentar el riesgo de complicaciones.

Las consultas de seguimiento son importantes para monitorizar la recuperación y detectar cualquier complicación temprana.

La mayoría de pacientes solo experimentan un poco de molestias tras la elevación del seno maxilar. El dentista podría prescribirte analgésicos, antibióticos o colutorio antimicrobiano para prevenir infecciones. Después de la cirugía, intenta sonarte la nariz o estornudar lo menos posible.

Intenta sonarte la nariz o estornudar lo menos posible. Higiene bucal: mantener una buena higiene oral es crucial durante todo el postoperatorio de la elevación de seno maxilar. Dieta: durante los primeros días, y hasta que las molestias cesen, se recomienda seguir una dieta blanda.

Por último, es importante conocer y prestar atención a los signos de complicación. Por ejemplo: sangrado excesivo, dolor intenso que no mejora con medicación, inflamación severa, fiebre, supuración….

Se estima que el proceso de cicatrización puede llevar entre una a dos semanas, aunque algunos profesionales sugieren un descanso mayor si se presentan complicaciones. Es importante evitar tareas que requieran esfuerzo físico intenso durante este periodo.

Muchos pacientes reportan resultados positivos tras someterse a la elevación del seno maxilar. No todas las experiencias son positivas. Algunos pacientes han enfrentado complicaciones que pueden afectar su percepción del procedimiento.

¿En qué pacientes se realiza la elevación del seno maxilar?

Riesgos y Complicaciones

Esta intervención es muy segura. El principal riesgo es la perforación o desgarro de la membrana que reviste las paredes del seno maxilar. Raras veces se da esta problema. Si hubiese esta rotura, la membrana se podría reparar. Si no fuese posible, habría que suspender la cirugía y dar tiempo (unos tres meses) a la curación de la mucosa antes de volver a hacer esta intervención.

También hay riesgo de infección, como ocurre con cualquier cirugía. Una complicación muy poco frecuente es que el hueso existente no se integre con el material del injerto. La consecuencia es que la zona del injerto no puede recibir flujo sanguíneo.

Alternativas a la Elevación del Seno Maxilar

Las alternativas a la elevación de seno maxilar son el empleo de implantes cortos o de implantes cigomáticos. Ahora bien, para recurrir a este tipo de implantes necesitamos una altura del hueso maxilar -distancia desde la parte inferior del seno hasta el lugar de colocación del implante- de al menos 5 milímetros.

Existen métodos alternativos que se pueden considerar cuando no se desea realizar una elevación del seno maxilar. La técnica permite colocar prótesis dentales de forma segura sin afectar al seno maxilar. Estas alternativas permiten mantener la funcionalidad y estética dental, minimizando las intervenciones invasivas.

Sinusitis Maxilar Iatrogénica tras la Colocación de Implantes

La perforación del suelo del seno maxilar y de las fosas nasales durante la colocación de implantes en las crestas alveolares situadas por debajo no es un hecho infrecuente. Pequeñas comunicaciones producidas durante el fresado para la preparación del lecho implantario cierran espontáneamente, pero es un requisito indispensable para evitar futuras complicaciones que el implante quede estable, si no deberá ser retirado.

La sinusitis, se ha convertido en una de las patologías más prevalentes a nivel mundial. Cuando la sinusitis es odontógena se produce a consecuencia de problemas dentales. Las raíces de los molares están ubicadas muy cerca de los senos paranasales. Son muchas las causas las que se esconden detrás de la sinusitis. En el caso de la sinusitis de origen odontógeno, la causa está relacionada con la salud bucodental.

  • Infecciones en la boca: tanto las infecciones bacterianas, como las víricas o las fúngicas pueden provocar sinusitis dental.
  • Exodoncia: es poco frecuente que la sinusitis maxilar se deba a un tratamiento de extracción dental.
  • Endodoncia: En el caso de que la endodoncia no se realice correctamente, las raíces dentales pueden verse comprometidas. Esto podría provocar la sinusitis dental.
  • Dientes incluidos: los dientes retenidos bajo la línea de las encías también pueden generar inflamación en los senos maxilares.
  • Implantología dental: los tratamientos de implantes dentales requieren de experiencia y pericia por parte del implantólogo.
  • Cirugía oral: las intervenciones de elevación de seno en las que se realiza un injerto óseo pueden tener como consecuencia el padecimiento de sinusitis dental.

Epistaxis (Sangrado Nasal)

La epistaxis es la patología otorrinolaringológica más frecuente atendida en urgencias. La epistaxis es la hemorragia procedente de los vasos que irrigan las fosas nasales y constituye la patología otorrinolaringológica más frecuente por la que los pacientes acuden a urgencias.

La zona hemorragípara por excelencia (aproximadamente el 90%) es el llamado locus de Kiesselbach en el tabique nasal. Es un plexo relativamente superficial formado por anastomosis de vasos procedentes tanto de ramas de la arteria carótida externa como de la interna.

El signo cardinal de la epistaxis lo constituye la expulsión de sangre a través de los orificios nasales anteriores. En las epistaxis posteriores es frecuente que el paciente expulse sangre por la boca, lo cual debe plantear el diagnóstico diferencial con las hematemesis o hemoptisis.

La exploración física debe centrarse fundamentalmente en el registro de las constantes vitales hemodinámicas. Aunque es raro que una epistaxis produzca hipovolemia, hay que tener en cuenta esta eventualidad y proceder a la reposición líquida en caso necesario.

Tratamiento para el Sangrado Nasal

El primer paso ante cualquier hemorragia nasal corresponde a la compresión directa del ala de la fosa nasal sangrante de forma digital durante cinco minutos aproximadamente, hasta que ceda el sangrado. Si no cede se valorará la aplicación de otro tipo de tratamiento.

Si te has sometido a algún tratamiento bucodental y posteriormente sufres alguno de estos síntomas es importante que acudas al especialista. Quizás la sinusitis maxilar sea la clave de todo esto.

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