La sensibilidad dental se caracteriza por un dolor agudo y breve en los dientes, desencadenado por estímulos como el frío, el calor o los alimentos ácidos. Así, gestos como comer o beber pueden resultar especialmente dolorosos o molestos por culpa de dicho problema. A menudo se produce al comer o beber algo caliente, frío, dulce o ácido. Más de la mitad de los adultos padecen con mayor o menor frecuencia dolores dentales provocados por estímulos como por ejemplo alimentos o bebidas fríos, calientes o dulces.
La hipersensibilidad o sensibilidad dental es un dolor agudo y corto causado por la exposición de la dentina y como respuesta a diferentes estímulos externos (como el frío, el calor, el ácido o los dulces). La sensibilidad dental va más allá de ser una simple molestia en la boca. Este fenómeno se denomina «cuello dental hipersensible» o con el término científico de hipersensibilidad dentinaria, y se caracteriza por una sensación dolorosa breve, punzante y localizable ante estímulos:
- mecánicos (sonda)
- químicos (ácido)
- térmicos (principalmente frío, pero también calor)
- osmóticos (dulces)
- evaporativos (cánula de aspiración, chorro de aire)
La cual remite transcurrido un tiempo que va desde segundos hasta minutos.
Es importante recordar siempre el principal consejo: ante cualquier problema con tus dientes, acude a tu dentista. Y que el verano no te pille «hipersensible». Cada día, los odontólogos tratan a multitud de pacientes con dientes sensibles. Por tanto, aunque resulte molesto, este problema puede atajarse de manera relativamente sencilla.
¿Cómo aliviar la sensibilidad dental? Remedios caseros y tratamiento | Clínica dental Avodent
¿Cuáles son los síntomas de la sensibilidad dental?
Los dientes sensibles generan molestias o dolores agudos y breves al entrar en contacto con ciertos estímulos. El dolor es pasajero y no persiste durante mucho tiempo, pero es desencadenado de nuevo y posiblemente incluso intensificado por cada acción del estímulo. El dolor temporal es lo que define a este problema tan común. Al exponer los dientes desprotegidos de esmalte (la capa protectora de los dientes) con bebidas frías, calientes y comidas dulces suelen aparecer las molestias. Estas desaparecen en cuanto se deja de someter el diente a alguno de los estímulos externos mencionados.
Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Dolor al consumir alimentos o bebidas frías. Es el síntoma más típico y se produce porque el frío estimula los nervios expuestos del diente.
- Molestia al consumir alimentos calientes.
Causas de la sensibilidad dental
En condiciones normales, la dentina que está en el interior del diente (la capa que rodea al nervio) está cubierta en la parte superior (corona) por el esmalte y por las encías que rodean al diente. También las encías pueden retraerse con el tiempo, exponiendo la dentina de la superficie de la raíz que antes cubrían. La dentina contiene un gran número de poros o túbulos que van desde el exterior del diente hasta el nervio central. La exposición de la dentina puede deberse a varios factores. La etiología de este problema oral es la exposición de la dentina, es decir, la parte interna del diente mucho más sensible que queda expuesta a los estímulos cuando la capa protectora, el esmalte, se pierde. La dentina está compuesta por tubos microscópicos que conocemos como túbulos dentarios que conectan las capas externas de las piezas dentales con las terminaciones nerviosas. Por lo que al quedar más expuestas, se gana en sensibilidad.

La aparición de una hipersensibilidad dentinaria es atribuible principalmente a tres factores de un complejo de síntomas:
- Una lesión gingival (recesiones singulares o generalizadas).
- Un defecto de la sustancia dental dura.
- Un componente erosivo.
Las hipersensibilidades no aparecen hasta que concurren estos tres síntomas.
Las recesiones gingivales pueden deberse, entre otros, a los siguientes factores:
- Procesos inflamatorios (gingivitis, periodontitis).
- Tratamiento periodontal (quirúrgico).
- Tratamiento ortodóncico.
- Retracción gingival fisiológica debida a la edad.
- Técnica de limpieza errónea («frotación» horizontal).
- Cargas erróneas.
Además, existen otras causas comunes:
- Cepillado agresivo: Un cepillado de dientes agresivo provoca que la encía se retraiga. Y, cuando la encía se retrae, esta deja al descubierto la raíz del diente (una zona especialmente sensible). Hay muchas personas que recurren a un cepillado muy enérgico porque consideran que, de esa manera, la limpieza de sus dientes será más eficaz y profunda. Sin embargo, esto no es así. Una limpieza de dientes demasiado frecuente, una presión de limpieza excesiva, la utilización de un dentífrico abrasivo o los movimientos de limpieza exclusivamente horizontales pueden dañar no solo las estructuras periodontales, sino también las sustancias dentales duras.
- Tratamientos odontológicos: También es posible que la sensibilidad aparezca tras un tratamiento odontológico, como una higiene bucodental profesional, un empaste, un blanqueamiento dental o una endodoncia o tratamiento de conductos. En este caso, las molestias pueden durar hasta pasados unos días de haber terminado el tratamiento. Es común experimentar cierta sensibilidad después de tratamientos como el blanqueamiento dental. Sin embargo, esta suele ser temporal.
- Caries: Cuando la caries, provocada por el efecto corrosivo de las bacterias sobre el esmalte, consigue llegar hasta la dentina, la sensibilidad del diente afectado va a aumentar en contacto con estos estímulos de los que hemos hablado.
- Empastes desgastados: Si bien los empastes dentales son duraderos, es cierto que con el tiempo pueden ir desgastándose, especialmente debido a la erosión originada por alimentos ácidos y/o por una técnica de cepillado agresiva. Además de afectar a los dientes, este problema puede llegar a afectar al empaste, volviendo a exponer la dentina.
- Fracturas o astillamientos: Del mismo modo en el que ocurre con la caries, si se ha tenido un accidente y una pieza dental se ha visto afectada por una fractura o una astillamiento, es muy probable que la dentina haya vuelto a quedar expuesta.
- Desgaste dental: Como hemos mencionado, la acción de ácidos y el cepillado traumático pueden llegar a afectar las piezas dentales originales, desgastándolas. Este desgaste no es otro que la progresiva desaparición del esmalte que, una vez más, se trata de la capa protectora de la dentina.
- Bruxismo: Igual que ocurre con el caso anterior, las personas bruxistas que tienden a ejercer una fuerte presión en los dientes, o bien, a rechinarlos en las horas de sueño de forma inconsciente, pueden acelerar el proceso de desgaste o atrición dental en sus dientes.
- Blanqueamiento dental: Es posible que algunos tratamientos de blanqueamiento dental ambulatorios puedan provocar una mayor sensibilización en dientes.
- Ortodoncia: Los tratamientos de ortodoncia tanto con brackets como con alineadores transparentes pueden provocar una mayor sensibilidad dental a causa de la presión que ejercen al colocar los dientes en la posición deseada. Generalmente, la sensibilidad en estos casos está relacionada con el proceso de masticación pero, con cada cambio, los dientes se habitúan y la sensibilidad va desapareciendo.
- Enfermedades periodontales: De ser el problemas la gingivitis o periodontitis, en primer lugar debería solventarse este problema mediante el tratamiento adecuado. Las enfermedades periodontales también tienen como síntoma la sensibilidad dental. Las bacterias de la boca provocan daños en las encías y en tejidos periodontales. Esto permite que los dientes duelan ante estímulos concretos. Si sospechas que tienes gingivitis o periodontitis es fundamental que te vea un periodoncista.
- Limpieza dental profesional: Durante y después de una limpieza dental profesional, en la que se retira de forma eficiente toda la placa bacteriana y sarro acumulado entre dientes y encías es posible sentir una mayor sensibilidad dental en las siguientes horas y días. En ningún momento, esta sensibilidad debería suponer una mayor dolor, especialmente cuando las encías vuelven a recuperar su espacio.
- Tratamiento de la periodontitis: Como ocurre con el caso anterior, el tratamiento de la periodontitis también puede provocar una mayor sensibilidad dental.
- Hábitos alimenticios dañinos: Hábitos alimenticios dañinos con el esmalte que crean un ambiente ácido en tu boca. Por ejemplo, el consumo excesivo de bebidas carbonatadas y azúcares que pueden afectar el esmalte dental con el paso del tiempo. Si tu alimentación se basa en productos ricos en azúcares, ácidos o alimentos muy picantes es un factor de riesgo para la sensibilidad dental. Lo que comes es primordial para disfrutar de una sonrisa perfecta.
- Uso inadecuado de productos blanqueadores: Uso sin supervisión de productos de blanqueamiento dental, los cuales suelen ser muy abrasivos con el esmalte.
- Bruxismo: Bruxismo, apretar los dientes de forma inconsciente o incluso rechinarlos. En muchos casos la férula de descarga contra el bruxismo mejora la situación.
- Trastornos estomacales: Trastornos estomacales, como úlceras o hernias de hiato.
- Trastornos psicológicos: Trastornos psicológicos, como la bulimia o la anorexia.
- Embarazo: Embarazo, en cuyo momento la sensibilidad dental se ve aumentada.
- Traumatismos bucodentales: También pueden notarse los dientes sensibles tras un golpe en la boca. Cualquier traumatismo bucodental podría haber generado pequeñas grietas en las piezas dentales a través de las que se produciría la hipersensibilidad.
Tratamientos para la sensibilidad dental
El primer paso para enfrentarse a ella es hallar la causa. Si la sensibilidad se debe a que la dentina está expuesta, hay una serie de medidas que tú o tu profesional de la salud dental podéis tomar para ayudar a reducirla. Parte del tratamiento contra la sensibilidad dental puede llevarse a cabo en casa. Es decir, cambiando determinados hábitos de higiene e, incluso, de alimentación. Dicho esto, te recordamos que lo más recomendable es que acudas a una clínica dental para pedir consejo al dentista.
Cuando se siente dolor, se buscan rápidamente remedios para la sensibilidad dental esperando encontrar alguna cosa que solucione lo antes posible el dolor, pero lo cierto es que cada caso requiere de un estudio previo para poder entender el origen de la sensibilidad y decidir qué es mejor en cada situación, éstos son algunos de los tratamientos que se pueden realizar en una clínica dental:
- Restauraciones de composite en la zona afectada: Uno de los tratamientos más sencillos e indoloros para tratar la sensibilidad dental es la de aplicar composite en la zona afectada para que proteja el diente y dejes de sentir dolor. Es un proceso sencillo e indoloro con el que dejarás de percibir molestias.
- Injerto de encía: Si la causa de la sensibilidad es por una recesión dental, te pueden injertar tejido de encía en el lugar afectado.
- Endodoncia: Un tratamiento de conducto o endodoncia también podría ser una de las últimas soluciones a recurrir ante este problema si la sensibilidad es persistente. Se trata de un procedimiento en el que se llega al centro del diente, se elimina el nervio -por lo que ese diente ya no transmitirá dolor- y se rellena con un material biocompatible. Posteriormente se reconstruye el diente de la forma más respetuosa y menos invasiva posible.
- Aplicación de flúor en alta concentración: Es un procedimiento sencillo e indoloro que en casos ligeros de sensibilidad ha ayudado a muchas personas. Consiste en acudir a la clínica dental y después de tu higiene profesional «barnizar» cada diente con una pasta que tiene una alta concentración de flúor lo que ayudará a remineralizar tu esmalte proteger la dentina de los estímulos externos. Aplicar fluoruro en las zonas sensibles para ayudar a reforzar el diente.
- Selladores dentales: Los selladores dentales son una solución para los dientes sensibles. Se trata de una fina capa de resina que el odontólogo puede poner sobre los dientes para ayudar a reducir la sensibilidad.
Cómo prevenir la sensibilidad dental

Apostar por la prevención antes que la cura es el mejor tratamiento, por eso te invitamos a poner en práctica los siguientes consejos a fin de evitar la sensibilidad en los dientes:
- Mantén una buena higiene dental: Mantén una buena higiene dental, utiliza un cepillo de cerdas suaves con una pasta recomendada por tu dentista, cepilla con menos fuerza y más repeticiones para eliminar eficazmente la placa dental y no te olvides de pasar la seda dental una vez al día. En primer lugar, mantener una buena higiene bucal: cepillarse los dientes al menos dos veces al día (con una pasta dental para dientes sensibles si es preciso), emplear un cepillo de cerdas suaves y no cepillarse demasiado fuerte. Para aliviar la sensibilidad en los dientes es fundamental una correcta higiene bucal. Así como cepillarse los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental es una parte importante de su rutina de higiene dental. Usarlo al menos una vez al día evita que se acumule placa en los dientes.
- Evita las bebidas carbonatadas y azúcares: Evita las bebidas carbonatadas y azúcares. Si las tomas, bebe agua después, para equilibrar el nivel de ácido en la boca. Reduce el consumo de comidas y bebidas ácidas: los cítricos, el vino, los aliños avinagrados o los refrescos pueden provocar esa erosión que hemos mencionado, desgastando el esmalte y provocando una mayor sensibilidad.
- No uses tu boca como herramienta: No utilices tu boca como una herramienta (abrir bolsas, sujetar llaves, etc.).
- Usa férula si padeces bruxismo: Si padeces bruxismo puedes preguntarle a tu dentista sobre la posibilidad de usar una férula de descarga.
- Espera antes de cepillarte después de comer: Espera una media hora antes de lavarte los dientes tras una comida, sobre todo si has realizado la ingesta de alimentos ácidos.
- Mejora tu rutina de higiene bucodental en casa: Mejora tu rutina de higiene bucodental en casa: no solo la acumulación de bacterias es dañina y sensibilizante sino que, además, una técnica de cepillado incorrecta puede acelerar el proceso de desgaste y empeorar la sensibilidad dental.
- Acude a revisiones periódicas de control: Acude a revisiones periódicas de control: mantener a raya la aparición de cualquier enfermedad dental y periodontal es fundamental para conservar el estado de salud de la zona oral y evitar la sensibilidad dental como consecuencia.
- Opta por un procedimiento desensibilizante: Opta por un procedimiento desensibilizante: en piezas dentales sanas que sufren sensibilidad dental es posible fortalecer el esmalte mediante la aplicación de barniz y flúor concentrado tras una profilaxis dental.
Prevalencia
Las hipersensibilidades dentinarias aparecen típicamente en pacientes con una edad de entre 20 y 50 años con un pico en la cuarta década de la vida. Sin embargo, los datos sobre la prevalencia de cuellos dentales hipersensibles dependen en gran medida de la cohorte estudiada y del método de determinación del dolor. Así, no es de extrañar que los datos sobre la frecuencia de hipersensibilidades dentinarias fluctúen en gran medida. El estudio de más de 1.000 estudiantes nigerianos arrojó una prevalencia de dientes sensibles del 68,4%4, mientras que tan solo el 9,1% de los pacientes en Australia están afectados5. Pese a que los datos no pueden extrapolarse sin limitaciones, también aquí se ponen de manifiesto las tendencias descritas. Las mujeres se ven afectadas con mayor frecuencia que los hombres (60,7 frente al 39,3%), los pacientes de edades comprendidas entre 30 y 49 años constituían el grupo de edad afectado con mayor frecuencia y los premolares (36,5%) y las superficies bucales (54,8%) eran las áreas con mayor frecuencia de afectación (fig. 7). También en este estudio pudo demostrarse una relación significativa entre el consumo de alimentos potencialmente erosivos y la incidencia de cuellos dentales hipersensibles. El bruxismo nocturno parece favorecer en una medida considerable la frecuencia de hipersensibilidades dentinarias6.
| Grupo | Prevalencia |
|---|---|
| Estudiantes nigerianos | 68.4% |
| Pacientes en Australia | 9.1% |
| Mujeres | 60.7% |
| Hombres | 39.3% |
| Pacientes de 30 a 49 años | Mayor frecuencia |
| Premolares | 36.5% |
| Superficies bucales | 54.8% |
No resulta sorprendente el hecho de que los pacientes padezcan un mayor número de hipersensibilidades del cuello dental tras un tratamiento periodontal7, si bien estas remiten gradualmente incluso sin terapia de desensibilización adyuvante al cabo de unas seis semanas.