Los implantes dentales han revolucionado la odontología moderna, ofreciendo soluciones innovadoras para la pérdida dental. En España, unos 25 millones de habitantes han perdido, al menos, un diente. Como consecuencia, cada año se colocan en España entre 1,2 y 1,4 millones de implantes por pérdida dentaria. En este artículo, exploraremos la definición, el proceso y la importancia de los implantes dentales en la estética bucodental.
Los implantes dentales solucionan los problemas de ausencia dental recuperando la funcionalidad y estética de tu sonrisa. Los nuevos dientes tienen una base fuerte para disfrutar de ellos como si de un diente sano se tratara. Los implantes dentales pueden durar muchos años, incluso toda la vida, si se cuidan adecuadamente.

¿Qué son los implantes dentales?
Los implantes dentales son estructuras metálicas, generalmente de titanio, que se introducen en los huesos maxilares. Tienen el objetivo de proporcionar anclaje para algún tipo de prótesis dentaria o diente artificial. En el caso más simple, un implante dental es una raíz de diente artificial, similar a un tornillo, que se implanta quirúrgicamente en la mandíbula para así poder sostener un diente ‘falso’ que ocupe el lugar del diente natural que se ha perdido.
La idea era que estos pacientes pudieran recuperar una masticación normal y una vida social y de relación, deteriorada por su dificultad para llevar una prótesis. Posteriormente, se ampliaron sus indicaciones para todas las situaciones de dientes ausentes o dientes perdidos por cualquier tipo de patología dentaria, ya sea caries, traumatismo o periodontitis.
La rehabilitación con implantes dentales ha aumentado enormemente las posibilidades de tratamiento odontológico para todo tipo de pacientes. Ha introducido la ventaja de respetar los dientes naturales adyacentes a las áreas desdentadas, ya que han eliminado la necesidad de tallarlos. Los implantes dentales se colocan hoy en día de manera rutinaria en todas las clínicas dentales. Se realiza con anestesia local y con métodos poco invasivos, sin afectar en exceso la vida diaria de los usuarios. Estos pueden llevar una prótesis provisional durante los meses que dura el fenómeno de la integración del implante en el hueso maxilar (oseointegración).
En algunos casos, los implantes dentales pueden incluso ser cargados con la prótesis de manera inmediata a su colocación (“carga inmediata”). Permiten al paciente tener en un mismo día su implante y su prótesis fija.
Implantes Dentales: ¿de qué materiales están hechos y cuáles son los mejores?
Componentes clave de un implante dental
Los tres componentes clave de un implante dental son:
- Implante: poste de titanio que actúa como una raíz para la corona.
- Pilar: el pilar se fija al implante y mantiene la corona en su lugar.
- Corona: un diente de cerámica que se sujeta al pilar y proporciona el aspecto de un diente natural.

Ventajas de un implante
La diferencia con los puentes es que no necesitamos tallar dientes naturales para reponer los perdidos. Después de un período corto de tiempo, el implante se fusiona con el hueso, proporcionando un soporte estable para los dientes artificiales que se colocan sobre estos implantes.
Los implantes dentales también son beneficiosos para la salud bucal general, pues a diferencia de los puentes, no es necesario sujetarlos a otro diente, y además detienen el proceso de reabsorción del hueso maxilar que se inicia al perder una pieza dental.
Tipos de implantes dentales
Es decir, técnicamente, los implantes dentales son tornillos que pueden estar hechos de diferentes materiales, - aunque mayormente son de titanio y a veces también pueden usarse implantes de circonio, - y que se implantan en la mandíbula. En todos los casos, lo importante siempre es que cumpla el objetivo de restaurar la funcionalidad de la cavidad oral, ya que cuando se pierde un diente debido a una lesión o enfermedad, se pueden experimentar complicaciones como pérdida rápida de hueso, habla defectuosa o cambios en los patrones de masticación, que resultan en malestar.
Aunque existen muchos tipos de implantes: cilíndricos, cónicos, atornillados o cementados, la principal distinción se hace, por su lugar de colocación, entre tres tipos:
- Los implantes dentales convencionales se colocan en el hueso maxilar, y para ello, necesitan de una cantidad y calidad de hueso adecuada para fijarse correctamente.
- Los implantes dentales subperiósticos se usan para pacientes con una densidad ósea levemente menor que la requerida para los implantes tradicionales. Este tipo de implante se colocan en la parte superior de la mandíbula, debajo del tejido de las encías. Estos implantes están basados en unas estructuras de metal que se colocan sobre el hueso de la mandíbula, justo por debajo del tejido de las encías. Se trata de un tipo de implante no utilizado con frecuencia y que se emplea en aquellos pacientes que no disponen de la suficiente altura ósea para utilizar un implante que se osteointegre en el hueso.
- Los implantes dentales cigomáticos (o zigomáticos) y pterigoideos pueden colocarse incluso a aquellas personas que carecen de hueso en el área maxilar o que presentan una densidad ósea muy baja, ya que su mayor longitud permite colocarlos en huesos más duros (el hueso cigomático, en el área correspondiente al pómulo). Se trata de implantes roscados de entre 30 y 52,5 milímetros de longitud y que se fijan sobre el hueso del pómulo (cigomático) en aquellos casos en los que no existe suficiente hueso alveolar en el maxilar.
Los distintos tipos de implantes dentales pueden combinarse para fijar una prótesis y obtener mejores resultados.

Otros tipos de implantes
- Implantes endoóseos o intraóseos: Son los que se colocan con más frecuencia y van en el hueso maxilar o la mandíbula. Es habitual recurrir a la técnica de implantes de carga inmediata y su material biocompatible favorece que el implante se integre con el hueso en un proceso denominado osteointegración. Tras este proceso se coloca el diente artificial o corona, obteniendo así el aspecto natural de diente.
- Implantes impactados vs implantes roscados: Según el sistema de fijación en el hueso. En los inicios de la implantología oseointegrada los implantes se podían colocar como un clavo. Los implantes roscados han demostrado comportarse mejor que los impactados a largo plazo. Por ello han desplazado a los primeros en la clínica diaria.
- Implantes cortos vs implantes convencionales: Según su longitud. Hace décadas, los implantes dentales requerían al menos una longitud de 10 milímetros para garantizar su éxito a medio-largo plazo. En la actualidad, los implantes cuentan con mejoras en su diseño y su superficie. Repercuten positivamente en la oseointegración y en la eficacia de los mismos.
- Implantes angulados: Los implantes angulados son implantes normales. En lugar de colocarlos rectos y perpendiculares al plano de masticación dentro del maxilar, se posicionan de manera inclinada. De esta forma, su raíz se sitúa en zonas ricas en hueso, mientras que la cabeza emerge en la zona con déficit óseo que necesitamos rehabilitar con la prótesis.
Proceso de colocación y recuperación
Los implantes dentales se colocan en la mandíbula en una serie de operaciones menores y generalmente se realizan en etapas a lo largo de varios meses. Primero, se realizan exploraciones y radiografías para evaluar el estado de la cavidad oral del paciente y la cantidad de hueso disponible. Si no hay hueso suficiente para alojar el implante, una cirugía de regeneración ósea podría resolver algunos casos. El implante dental se coloca en la mandíbula en una operación menor. Este proceso puede durar de 3 a 6 meses. Si la osteointegración ha tenido éxito se pasa a la fase protésica, que se realiza en varias citas, durante las cuales se toman impresiones para la confección del molde que permite realizar la prótesis a medida.
- Evaluación preliminar: Antes de la colocación del implante, se realiza una evaluación exhaustiva que incluye estudios radiológicos y análisis de la salud bucal. Esto garantiza la idoneidad del paciente para el tratamiento de implantes dentales y permite la planificación precisa.
- Colocación del implante: La cirugía de colocación implica la inserción del implante en el hueso. Este proceso puede realizarse con anestesia local y, en algunos casos, con técnicas avanzadas como la implantología guiada para mayor precisión.
- Periodo de osteointegración: Después de la colocación, se permite un tiempo de osseointegración, donde el implante se fusiona con el hueso circundante. Este período varía según la salud ósea y puede tomar varios meses.
- Colocación de la prótesis: Una vez completada la osseointegración, se fija la prótesis al implante, restaurando la funcionalidad y estética de la dentadura.
Importancia de los implantes dentales
La pérdida de dientes tiene consecuencias que van más allá del impacto visual. Puede afectar la masticación, alterar la pronunciación e inducir la pérdida progresiva de masa ósea. El momento ideal para instalar un implante es justo después de la pérdida dentaria. Postergar el tratamiento puede provocar complicaciones como pérdida ósea o movimientos dentales indeseados.

Los implantes dentales devuelven la capacidad de masticar y hablar de manera natural, mejorando la calidad de vida del paciente. La pérdida dental puede llevar a la reabsorción ósea. Los implantes ayudan a preservar la estructura ósea al proporcionar un estímulo similar al de los dientes naturales. Recuperar la sonrisa perdida tiene un impacto positivo en la confianza y autoestima, afectando positivamente la salud mental.
Beneficios de la Implantología Dental
- Se recupera la función masticatoria
- Mejora el habla
- Recupera la estética dental
- Mejora la salud bucodental
- Preserva el hueso
- Evita el desplazamiento de los dientes adyacentes
Innovaciones tecnológicas en implantes dentales
La tecnología de implantología guiada utiliza imágenes digitales para planificar con precisión la colocación de implantes, mejorando la eficacia del procedimiento. El desarrollo de materiales biocompatibles y resistentes ha contribuido a la longevidad y éxito de los implantes dentales.