Heces Gruesas en Bebés: Causas, Diagnóstico y Tratamiento

La crianza de los hijos está llena de momentos inesperados, ¡uno de estos podría ser inspeccionar la caca de su bebé a diario! Los cambios en el pañal son una parte importante de la rutina diaria de cualquier padre y también pueden ser una forma importante de vigilar la salud de tu bebé.

Quizá te preguntes qué aspecto debe tener la caca de un bebé sano. Descubre lo que el color, la consistencia y la frecuencia de la caca de bebé pueden deciros a ti y al pediatra sobre la salud y el desarrollo de tu bebé.

¿Cómo saber si la caca de mi hijo es normal? Cambios en las heces del bebé

¿Qué es lo normal en las heces de un bebé?

Esta es una breve guía sobre lo que es probable que encuentres en el pañal de tu pequeño durante los primeros días, las primeras semanas y los primeros meses.

Meconio

La primera caca de tu bebé se llama meconio y ya está en su intestino una vez que nace. Es probable que los primeros pañales de tu bebé contengan una sustancia pegajosa, de color verde oscuro y parecida al alquitrán, que apenas huele. El bebé tarda unos días en eliminar todo el meconio, pero, mientras esto sucede, empieza a hacer caca de forma normal.

No tengas miedo a esta primera caca, es completamente normal que este primer cambio de pañal sea un poco impactante. En este momento, las cacas pasarán de ser casi negras a tener un color verde amarillento.

Meconio: La primera deposición del bebé, de color verde oscuro y consistencia pegajosa.

Caca normal de bebé

Después de que el meconio haya pasado, el día 3 o 4 la caca del bebé cambiará de color. Comenzará a verse más verde y se volverá más suelta. Esto sucede porque el bebé está tomando y digiriendo más leche. Las heces de transición son una combinación de meconio y la siguiente fase de la caca llamada heces de leche.

Cuando el meconio esté fuera del sistema de tu bebé, sus cacas normales pueden variar mucho, en función de su alimentación.

Bebés lactantes

Si le das el pecho a tu hijo, sus cacas de los primeros meses pueden parecerse un poco a la mostaza de Dijon, con una consistencia ligeramente blanda y, quizá, con partículas de grasa blancuzcas parecidas a semillas. El color de las cacas de tu bebé también puede cambiar en función de lo que comas tú. Por ejemplo, si comes verduras de hoja verde, como las espinacas, el contenido del pañal de tu bebé puede tener un tono verde.

Bebés alimentados con biberón

Si tu bebé toma biberón, normalmente, sus cacas no serán tan blandas como las de un bebé lactante.

Bebés en fase de destete

Cuando empieces a introducir alimentos sólidos en la dieta de tu bebé, lo cual se recomienda a partir de los 6 meses aproximadamente, empezarás a ver (¡y a oler!) cambios importantes en el contenido del pañal. Sus cacas serán más duras y de un color más variado. Si el niño pica entre comidas, es posible que veas pedazos de comida sin digerir, como la piel de los guisantes o del tomate. Esto se debe a que el aparato digestivo del niño aún está aprendiendo a procesar todos estos nuevos alimentos.

Colores de advertencia

Aunque puede ser una sorpresa abrir el pañal de tu pequeño y ver algo que no esperabas, las variaciones en el color de la caca de tu bebé son normales. Sin embargo, en algunos casos, ciertos colores pueden ser un signo de posibles problemas de salud o digestión.

  • Negra: Después de que el período de meconio ha terminado, la caca negra podría en algunos casos indicar sangrado en el tracto digestivo.
  • Roja: La caca roja podría significar que hay sangre en las deposiciones de su bebé, por lo que es importante consultar con el médico. Las trazas de color rojo pueden deberse a que haya sangre en las heces de tu bebé, por lo que es importante que el pediatra averigüe cuál es la causa. De todos modos, recuerda que hay muchos motivos inofensivos para que la caca sea roja. Los recién nacidos pueden haber tragado un poco de sangre durante el parto. Si le das el pecho, puede ser que te sangren los pezones y que la sangre se mezcle con la leche. Si el niño toma alimentos sólidos, puede deberse a que algún tipo de comida, como la remolacha, le dé color a sus cacas.
  • Blanco, gris o incolora: Aunque es raro, esto podría ser un signo de un problema con el hígado o la vesícula biliar.

El color negro de las heces puede deberse, en algunos casos, a la sangre, que puede pasar del rojo al negro en los intestinos. Es importante saber que las cacas de un verde muy oscuro pueden parecer negras a veces. La caca verde del bebé (aunque sea de un tono oscuro) no suele ser preocupante.

¿Con qué frecuencia debe hacer caca el bebé? La frecuencia con la que el bebé hace caca cambiará a medida que crezca y su aparato digestivo se desarrolle, pero también se ve afectada por el método de alimentación que uses.

Si das el pecho

En general, si le das el pecho a tu bebé es probable que haga caca con más frecuencia que los niños alimentados con biberón. Recuerda que, después de 3-6 semanas de vida, el bebé lactante a veces puede pasar varios días sin defecar. Esto se debe a que su aparato digestivo procesa la leche materna de una forma muy eficiente, por lo que se producen muy pocos residuos sólidos. Después de las 6 semanas, es posible que tu bebé haga caca menos veces al día.

Si das biberón

Si el biberón es todo o casi todo lo que toma tu bebé, tras los primeros días es posible que haga caca una vez al día como mínimo, pero no es raro que, a veces, se pase uno o dos días sin defecar. Esto es normal, siempre que sus heces sean blandas. Si te preocupa el número de veces que hace caca tu bebé, habla con el pediatra.

¿Es posible que el bebé haga demasiada caca? La cantidad de caca que hace el bebé cada vez puede variar. Conviene saber que los recién nacidos y los bebés pequeños suelen hacer mucha caca una y otra vez. Aunque te pille algunas veces, ningún pañal se desperdicia nunca. Con cada uno puedes ganar puntos que podrás convertir en regalos, cupones y descuentos.

Problemas comunes relacionados con las heces del bebé

El estreñimiento hace que sea más difícil para el bebé hacer caca y puede ser causado por la dieta, ya sea por un cambio en la alimentación o falta de fibra. Si tu pequeño está comiendo alimentos sólidos, asegúrate de que tenga suficiente fibra en su dieta para ayudar a aflojar sus heces.

No es inusual que los bebés amamantados hagan heces más sueltas. Sin embargo, si la caca de tu bebé parece acuosa, especialmente si esas deposiciones de repente comienzan a venir con más frecuencia, tu pequeño puede tener diarrea. Si tu bebé tiene diarrea, es probable que sea causada por una infección viral. La diarrea normalmente mejorará en unos pocos días, pero a veces puede ser un signo de una infección que necesita tratamiento.

La diarrea es un desencadenante común de la erupción del pañal debido a que el pañal de tu pequeño está más húmedo de lo habitual.

La diarrea en bebés puede ser causada por infecciones virales y requiere atención para evitar la deshidratación.

Estreñimiento

El estreñimiento en bebés es más frecuente después de la introducción de alimentos sólidos, pero también puede darse en bebés más pequeños.

  • En un recién nacido.
  • En un bebé mayor o una niña pequeña.
  • En bebés o niños de cualquier edad.
  • Heces grandes, duras y secas que les provocan dolor.
  • Si las heces de tu hijo tienen sangre.

Si crees que tu hijo está estreñido, consulta al pediatra. Un signo delator es el esfuerzo: hacer caca es un trabajo duro para los bebés pequeños. Puedes notar que al pequeño se le pone la cara roja por el esfuerzo de empujar.

Escala de heces de Bristol

Los humanos somos unos bichos raros y un poco escatológicos, tan raros y escatológicos que, aunque no te lo creas, hemos hecho una clasificación para ver como son nuestros excrementos. Se llama la “Escala de Bristol” y fue diseñada por Lewis y Heaton en la Universidad de Bristol, de ahí su nombre. Así que no creas que es un juego de niños o una broma.

Y tú pensarás ¿Y qué necesidad hay de tener una escala para clasificar las “cacas”? ¿A quién le importan como son? Pues si eres de las personas afortunadas que tiene las heces normales, pues a nadie, pero si no es ese tu caso, sin duda tendrás molestias intestinales, estreñimiento, diarreas, gases o problemas más graves… y deberás tener esta interesante conversación con tu médico y para que no haya malos entendidos, y tu médico sepa exactamente como son tus heces, sin necesidad de verlas en vivo y en directo, se creó la Escala de Bristol.

Tal como indica la imagen es una escala visual y descriptiva, donde se especifica la forma y consistencia de los distintos tipos de heces y se acompaña con un dibujo explicativo.

Escala de heces de Bristol: Una herramienta visual para clasificar las heces y determinar la salud digestiva.

A continuación, se describen los diferentes tipos de heces según la escala de Bristol:

  1. Tipo 1: Son trozos duros y separados, con forma de “bolitas” del tamaño de una nuez pequeña, que salen con dificultad y dolor al ser evacuadas. Tienen un bajo contenido en agua, de ahí que sean tan duras y compactas. Son indicativas de un estreñimiento severo o importante.
  2. Tipo 2: A este segundo tipo pertenecen aquellas heces con forma alargada como una salchicha pero con relieves, al estar formadas por “bolas” o fragmentos duros unidos entre sí. Contienen más bacterias y fibra que las del tipo 1, pero aún en cantidades escasas. Al igual que las heces del tipo 1, las deposiciones del tipo 2 también llevan mucho tiempo acumuladas en el intestino. Su evacuación es bastante dolorosa, pues su tamaño iguala o supera la apertura máxima del esfinter anal, por lo que también suele provocar lesiones.
  3. Tipo 3: Heces con forma alargada como una morcilla, con la superficie agrietada. Estas heces son normales, casi óptimas, aunque pertenecen a personas ligeramente estreñidas. Son heces con un contenido más alto en agua que la de los tipos anteriores y un transito intestinal más rápido.
  4. Tipo 4: Estas heces tienen forma alargada como una salchicha (aunque no siempre), son blandas pero consistentes y su superficie es lisa. Son las heces normales y corresponden a personas que tienen una alimentación equilibrada, que beben suficiente agua y van al baño una vez al día. Su diámetro es menor que en el caso anterior, de entre 1 y 2 cm. Estas heces no duelen al ser evacuadas, por lo que no presentan los problemas de los casos anteriores. Son las heces más óptimas de toda la escala.
  5. Tipo 5: Son trozos de heces blandas y pastosas separadas o con bordes definidos. Las presentan las personas que evacuan entre dos y tres veces al día. Su consistencia es pastosa y presentan un diámetro de entre 1 y 1,5 cm. Aún no se puede hablar de diarreas, pero estamos próximos. Estas heces nos indican que los alimentos no se han digerido del todo bien y que puede haber falta de fibra.
  6. Tipo 6: Heces blandas y en trozos separadas o con bordes pastosos como el puré. Ya podemos hablar de ligera diarrea. Este tipo de deposiciones conllevan urgencia por evacuar y están asociadas a un poco de hiperactividad en el colón, deshidratación, etc.
  7. Tipo 7: Son heces líquidas sin trozos sólidos. Hablamos de diarrea: la urgencia por ir al baño es seria y las heces son totalmente líquidas y puede llegar a presentarse un problema de deshidratación, debido a la pérdida de agua y sales minerales.

Fisuras anales en bebés

Aunque la fisura anal no es una afección grave, sí puede llegar a ser bastante dolorosa y molesta. Y aunque puede ocurrir a cualquier edad, también puede presentarse en los bebés. El bebé puede quejarse de dolor anal al defecar, lo que podría ser una señal de que esta área está agrietada. Si es así, nos encontramos ante una fisura anal, que consiste en un desgarro que se produce en el ano. En la gran mayoría de las ocasiones, sigue a heces duras o ligeramente gruesas, que luchan por pasar a lo largo del canal anal, que es más o menos estrecho y resistente. Cuando esto sucede, puede aparecer un corte o una grieta fina.

Fisura anal en bebé: Desgarro en la mucosa anal que causa dolor y sangrado.

Aunque se puede presentar a cualquier edad, es cierto que tanto los adolescentes como los niños y los bebés también podrían sufrirlo. Y pueden ocurrir también en recién nacidos cuando hacen su primera deposición, conocida con el nombre de meconio.

Síntomas de la fisura anal

Las fisuras anales suelen ser discretas, ya que, al situarse entre los pliegues presentes de manera natural a la altura del ano, pueden pasar desapercibidos para muchos padres. Sin embargo, causa dolor y sangrado leve, sobre todo ante el paso de las heces a nivel del ano. De hecho, los padres pueden sospechar de la presencia de una grieta o ruptura anal cuando el bebé empieza a gemir o a llorar cada vez que hace caca.

También existe otro síntoma característico que debe ser tenido en cuenta: la presencia de sangre en el pañal, o al limpiarle las nalgas, que suele aparecer al final de la defecación. Es imprescindible tener en cuenta que la fisura anal es la principal causa de sangrado rectal en los bebés y niños, por lo que se debe sospechar de su presencia en todo momento.

No obstante, la presencia de coágulos o sangre en las heces desde el principio debe ser motivo de alarma, por lo que se recomienda preguntar al médico. Igualmente, es aconsejable consultar siempre al pediatra cuando el bebé parece tener dolor al defecar, parece estreñido o cuando observamos la presencia de rastros de sangre en la parte inferior del pañal.

Tratamiento de la fisura anal

En realidad, no hay un tratamiento local que ayude a tratar o curar la fisura anal en el bebé. La clave del tratamiento consiste en hacer desaparecer el estreñimiento subyacente cuanto antes, lo que podría requerir la administración de un laxante suave, siempre que sea prescrito y recomendado por el pediatra. Por lo general, el tratamiento médico suele ser muy efectivo, y una vez que el estreñimiento mejora, la fisura anal se curará por sí sola, habitualmente en unos pocos días.

También es aconsejable contrarrestar el estreñimiento optando por algunos alimentos útiles en este sentido, que pueden ser consumidos por el bebé. Es el caso de los calabacines y las judías verdes que, además, son muy ricos en fibra.

Bueno, ¡apuesto a que no pensabas que había tanto que aprender sobre la caca de tu bebé! Pero no te preocupes, aunque hay mucho que asimilar, eres el experto cuando se trata de los movimientos intestinales de tu pequeño.

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