La salud bucal es esencial para una vida de calidad, y uno de los problemas más comunes que afectan a las encías es la periodontitis. Esta afección, que a menudo pasa desapercibida en sus etapas iniciales, puede tener consecuencias graves si no se trata adecuadamente. La periodoncia es la especialidad de la odontología que trata las enfermedades periodontales.
Las enfermedades periodontales más frecuentes son la gingivitis y la periodontitis. Las enfermedades periodontales son causadas por las bacterias que se encuentran en la boca, si no las combatimos o favorecemos su permanencia pueden provocar infecciones en las encías. Las encías inflamadas es uno de los primeros síntomas de las enfermedades periodontales, las cuáles afectan a más del 80% de los pacientes. En nuestra Clínica CRISTINA VIYUELA siempre advertimos de la importancia de tratarlas de manera precoz.
👉 PERIODONTITIS o PIORREA: Tratamiento eficaz para CURAR tus ENCÍAS 👄
¿Cómo saber si tengo periodontitis?
La periodontitis es una enfermedad de las encías que se desarrolla cuando la gingivitis, o inflamación de las encías, no se trata a tiempo. Identificar los síntomas de la periodontitis es crucial para buscar tratamiento de manera temprana y evitar complicaciones graves. Algunos signos comunes de periodontitis incluyen:
- Encías inflamadas o rojas: Si tus encías están constantemente inflamadas o presentan un tono rojo, esto podría ser un indicio de periodontitis. Las encías inflamadas suelen tener un color más rojo o morado en lugar del rosado saludable. Pueden aparecer hinchadas y ser sensibles al tacto, especialmente cuando se cepillan o se usan hilos dentales.
- Sangrado de encías: El sangrado al cepillarse o usar hilo dental es un síntoma clave. Las encías sanas no deben sangrar de manera regular. También pueden sangrar fácilmente, especialmente durante el cepillado o al comer alimentos duros.
- Mal aliento persistente: La halitosis crónica puede ser un signo de infección en las encías.
- Retracción de las encías: Si notas que tus encías se están alejando de tus dientes y exponen más de lo normal, podría ser un signo de periodontitis.
- Dolor al masticar: La sensibilidad o el dolor al comer pueden indicar problemas en las encías y los dientes.
- Movilidad dental: Si sientes que tus dientes están sueltos o cambian de posición, es un síntoma avanzado de periodontitis.
Si experimentas alguno de estos síntomas, ¡acude a tu dentista de confianza! La detección temprana es clave para un tratamiento exitoso.

Causas de las encías inflamadas
Cuando hablamos de inflamación de encías nos referimos a una hinchazón anormal de estas. Su aparición puede causar daños importantes e irreparables en los dientes. Por ello no debemos mirar a otro lado cuando nos encontramos con esta afección. Esta inflamación puede deberse a distintos factores. Desde algo tan simple como haber ingerido un alimento, en cuyo caso hablaríamos de una inflamación temporal, hasta casos de periodontitis graves.
La periodontitis es la fase más avanzada de la enfermedad de las encías o periodontal. Pero existen fases anteriores, como gingivitis, en las que también aparece la inflamación de encías como posible síntoma. También pueden inflamarse las encías por otra serie de motivos. En función de la causa que lo ha provocado, y el grado que haya alcanzado, propondremos uno u otro plan de tratamiento. Te explicamos las causas más comunes de esta afección.
Las enfermedades periodontales son causadas por las bacterias que se encuentran en la boca, si no las combatimos o favorecemos su permanencia pueden provocar infecciones en las encías.
- Mala higiene dental: una higiene dental descuidada o incorrecta favorece la acumulación de sarro alrededor del diente así como por debajo de las encías. Mala higiene oral: la falta de cepillado, de hilo dental y de enjuague facilita la acumulación de placa. Si esta no se elimina con la limpieza diaria, se endurece hasta convertirse en sarro, el cual inicia la inflamación de las encías.
- Medicamentos: algunos fármacos producen sensibilidad dental o debilidad de las encías, es necesario informarse antes.
- Tabaquismo: el consumo de tabaco puede aumentar de 5 a 20 veces el riesgo de padecer estas enfermedades, tal y como indica el estudio referenciado. El tabaco reduce el flujo sanguíneo, por lo que hace que sea más difícil diagnosticar los síntomas de la periodontitis.
- Diabetes: existe una relación bidireccional que demuestra que la diabetes predispone a las afecciones de las encías y, a su vez, la inflamación gingival empeora esta patología metabólica. Algunas condiciones médicas como la diabetes, pueden aumentar el riesgo de padecer periodontitis.
- Embarazo y otros cambios hormonales: las alteraciones en los niveles hormonales durante la gestación promueven la respuesta inflamatoria.
Gingivitis y Periodontitis: Diferencias
Dentro de las enfermedades periodontales, podemos diferenciar dos tipos en función del grado de afección de las encías:
- Gingivitis: Hace referencia al primer grado de la enfermedad periodontal. Se trata de la inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta y puede aparecer a cualquier edad. Si no se trata adecuadamente puede progresar a periodontitis. En la gingivitis, la infección de bacterias solo afecta a la encía, que se inflama y enrojece.
- Periodontitis: Hablamos de la periodontitis cuando existe infección ‘profunda’ de la encía y el resto de tejidos que sujetan el diente. Esto suele ocurrir cuando la gingivitis no se ha tratado a su debido tiempo. Puede provocar la pérdida dental. Su aparición repercute en la salud general. Entre las consecuencias que puede provocar destaca el aumento del riesgo cardiovascular, la descompensación de la diabetes o el parto prematuro. La periodontitis destruye todos los tejidos que sostienen al diente: encías, hueso y ligamento periodontal. En esta enfermedad, comúnmente denominada “piorrea”, las pérdidas de tejido son irreversibles y progresivas.
Atendiendo a la gravedad de la infección y de la cantidad de hueso perdido, los dentistas clasifican la periodontitis en leve, moderada o grave.
Tratamientos para la Periodontitis
En Clínica Dental Fuente del Ángel disponemos de distintos tipos de tratamientos para la periodontitis, dependiendo de la gravedad de la afección. Una vez aparece la gingivitis o periodontitis, el objetivo es comenzar de manera precoz con un tratamiento enfocado a recuperar la salud de las encías. El tratamiento indicado suele ser un curetaje dental o raspado y alisado periodóntico.
Tipos de tratamientos:
- Limpieza dental profesional: En las etapas iniciales de la periodontitis, la limpieza dental profesional o raspado y alisado radicular pueden ser suficientes para eliminar el sarro y la placa que se acumulan en las encías y las raíces de los dientes. Esto puede ayudar a detener la progresión de la enfermedad. Para eliminar el sarro y las bacterias de la superficie de los dientes y de debajo de las encías.
- Curetaje dental: El tratamiento se realiza en nuestras propias clínicas, y no es invasivo ni tiene riesgos para el paciente. La técnica del curetaje es sencilla. Debe realizarse por el especialista en periodoncia, y se lleva a cabo con unos instrumentos llamados curetas. Durante el tratamiento de curetaje dental para tratar las encías inflamadas se raspa y retira el sarro subgingival y posteriormente se alisa la raíz del diente. Para minimizar las molestias, se suele dividir el curetaje dental en varias sesiones. De tal manera que dividiendo la boca en cuatro cuadrantes (superior izquierdo, superior derecho, inferior izquierdo e inferior derecho), cada uno de ellos se interviene en una sesión diferente. El curetaje permitirá frenar el avance de la enfermedad periodontal y tratar las encías inflamadas de manera sencilla y segura. Al eliminar el sarro de la superficie de la raíz del diente es probable que la encía vuelva a adherirse al diente.
- Cirugía periodontal: En casos más avanzados, es posible que se requiera cirugía periodontal para eliminar las bolsas de encía profundas y restaurar la salud de las encías y los tejidos circundantes. Los procedimientos quirúrgicos pueden incluir la elevación de colgajos, injertos de tejido y cirugía de reducción de bolsas. En casos más avanzados puede ser necesario recurrir a una cirugía periodontal con anestesia para poder acceder a la zona y limpiarla. Si el daño es muy grave puede ser que se deba realizar un injerto de hueso para reparar la parte dañada.
- Revisiones de mantenimiento: Después de recibir tratamiento para la periodontitis, es esencial mantener una buena higiene oral y realizar visitas regulares al dentista para la limpieza y el seguimiento. Esto ayudará a prevenir recurrencias de la enfermedad. La periodontitis es crónica, por lo que deberás realizar un seguimiento continuado en la clínica. Si la mejora en tus encías se mantiene durante tres meses más, tendrás dos visitas de mantenimiento al año.
¿Es doloroso el tratamiento de curetaje?
En absoluto. Para minimizar las molestias se aplica anestesia local al paciente, por lo que no notará nada. Además, en nuestra clínica contamos con la técnica de sedación consciente, para aquellos pacientes que tienen miedo o ansiedad a la consulta dental. Con esta técnica el paciente consigue un estado de relajación que le permite afrontar el tratamiento con total tranquilidad.
¿Qué diferencia un curetaje dental de una limpieza?
La diferencia fundamental entre una limpieza dental común y un curetaje es que mientras la primera se centra en la superficie de los dientes el curetaje va de forma localizada a la unión entre los dientes y las encías para eliminar la suciedad en esa zona específica. Con este tratamiento se profundiza mucho más, llegando hasta el fondo de las bolsas periodontales contaminadas y eliminando los depósitos de sarro que se forman por debajo de la línea de las encías.

¿Cómo evitar la periodontitis?
Prevenir la periodontitis es fundamental para mantener una boca sana y evitar problemas de salud bucal a largo plazo, como mantener una buena higiene oral. Cepillarse los dientes al menos dos veces al día y usar hilo dental regularmente ayuda a eliminar la placa y el sarro que pueden causar periodontitis. Además, programar revisiones dentales periódicas permitirá la detección temprana de problemas de encías y su tratamiento oportuno.
Los hábitos nocivos como fumar o dietas poco saludables, también pueden influir en las enfermedades de las encías. El tabaquismo aumenta significativamente el riesgo de desarrollar periodontitis y dificulta la recuperación en caso de padecer enfermedades bucales. A su vez, una dieta rica en azúcares y alimentos procesados puede contribuir a la acumulación de placa dental. Opta por una alimentación equilibrada y bebe agua regularmente.
Consejos para la prevención:
- Cepillado dental: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de dientes suave y pasta dental fluorada. Lávalos después de cada comida. Debe incluir un cepillado a conciencia, un mínimo 2 minutos y cubriendo todas las caras del diente.
- Higiene dental completa: Es importante aclarar que este proceso no solamente consiste en el cepillado dental después de cada comida, sino que también es necesario el uso del hilo dental y de los enjuagues bucales. Las bacterias se acumulan con mayor facilidad en los huecos y espacios interdentales. Por ello, es recomendable usar una vez al día hilo dental. El colutorio te ayudará a completar una buena higiene. El odontólogo te aconsejará un enjuague específico según tus necesidades. Realiza una higiene dental completa.
- Alimentación equilibrada: Evita el exceso de azúcares y alimentos que se pegan a los dientes, especialmente en los niños. Opta por una alimentación equilibrada y bebe agua regularmente. En algunos casos por ciertas deficiencias de nutricionales puede parecer inflamación de las encías, por tanto, una dieta equilibrada puede solucionar el problema.
- Revisiones periódicas: El primer paso es que no olvides tus chequeos con el odontólogo. Si no tienes ningún síntoma, una vez al año es suficiente para descartar cualquier afección silenciosa.
- No fumar: ¡Ojo si fumas! El tabaco reduce el flujo sanguíneo, por lo que hace que sea más difícil diagnosticar los síntomas de la periodontitis.
Remedios caseros para encías inflamadas:
Además de los tratamientos profesionales, existen algunos remedios caseros que pueden ayudar a aliviar la inflamación de las encías:
- Uno de los más conocidos y efectivos es realizar enjuagues bucales con agua tibia y sal.
- Otro de los remedios que podemos utilizar es la utilización del limón.
- El té también nos va a ayudar para las encías inflamadas, ya que tiene una solución antiséptica natural que es capaz de desinfectar y mejorar la curación.
Tratamiento periodontal: Fases
Según la SEPA o Sociedad Española de Periodoncia, esta enfermedad está estrechamente relacionada con otras como la diabetes. Es más, en uno de sus últimos artículos hemos podido leer que multiplica por cuatro el riesgo de padecer diabetes. Por tanto, lo ideal es comenzar con el tratamiento de la periodontitis crónica o agresiva cuanto antes.
En este sentido, recordemos que hay tres tipos de periodontitis, siendo los dos que hemos mencionado los más comunes. Dicho esto, veamos cuáles son las fases del tratamiento periodontal.
- Estudio periodontal: El tratamiento de la periodontitis comienza con un análisis de la historia dental y médica del paciente, exámenes visuales, palpación de las encías, y medición de las bolsas periodontales. Además, es posible realizar radiografías para evaluar la pérdida ósea alrededor de los dientes. Con esto, y basándonos en los hallazgos clínicos y radiográficos, el experto determina el tipo y severidad de la periodontitis. Este paso es clave para optar por un tratamiento u otro. Revisión de encías, viendo si hay placa y sarro, y midiendo la bolsa entre encía y dientes.
- Raspado y alisado radicular: A continuación, se deberá aplicar una limpieza profesional para remover placa y los tártaros o cálculos dentales, tanto por encima como por debajo de la línea de las encías. Para ello, se realizará un raspado y alisado radicular. Este procedimiento sirve para limpiar las raíces de los dientes, así como eliminar la placa bacteriana y el tártaro de las bolsas periodontales. Por otro lado, ayuda a reducir la inflamación de las encías y facilita la adherencia de las encías a los dientes. Y, después de la intervención, es clave aplicar todas las instrucciones de higiene que el profesional establezca.
- Visita de seguimiento: Pasados 30 o 45 días del plan de tratamiento de periodontitis aplicado, el paciente deberá volver a la clínica para evaluar la situación. Es decir, el profesional analizará si el tratamiento ha sido efectivo y si se están tomando las medidas de higiene recomendadas como es debido.
- Eliminación de cálculo subgingival: Si fuera necesario, el paciente deberá someterse a una intervención más compleja para eliminar el cálculo subgingival o bolsas periodontales profundas. Esto sucederá en casos donde la terapia no quirúrgica no ha sido suficiente. Incluye procedimientos como colgajos periodontales para acceder y limpiar profundamente las bolsas periodontales, así como regeneración ósea o de tejidos cuando sea preciso. En casos de recesión severa de encías, se aplicará también injertos de tejido blando.
- Visitas de mantenimiento: Por último, es preciso realizar visitas periódicas al dentista o periodoncista para someterse a limpiezas profesionales y monitoreo del estado periodontal. En este tratamiento será fundamental, de nuevo, mantener una higiene oral rigurosa. Así, estas evaluaciones periódicas son especialmente útiles para:
- Determinar la efectividad del tratamiento y realizar ajustes si es necesario.
- Establecer un tratamiento periodontal de mantenimiento y evitar la recurrencia de la enfermedad.
Mantenimiento periodontal
Una vez se ha llevado el tratamiento contra las encías inflamadas, es importante seguir un protocolo para que esto no vuelva a suceder. Consiste en un mantenimiento periodontal que se aplica una vez restablecida la salud periodontal. Se realiza para evitar que la enfermedad periodontal vuelva a activarse.
Este mantenimiento periodontal se realiza con los siguientes objetivos:
- Detectar cambios en la salud general que puedan aumentar el riesgo de volver a sufrir problemas periodontales.
- Exploración completa de las encías para comparar la situación actual con respecto a los registros anteriores.
- Examen con radiografías y otras pruebas complementarias, si se considera necesario.
- Detectar zonas con riesgo de recaída, y realizar en ellas el tratamiento oportuno.
- Adaptar las técnicas y hábitos de higiene a posibles cambios acontecidos en la boca (como la colocación de prótesis, de implantes, aparatos de ortodoncia…).
- Eliminación de todo el sarro y placa bacteriana, pigmentaciones y rugosidades de los dientes, tanto por encima como por debajo de la encía.
Durante este mantenimiento periodontal también se informa al paciente sobre el estado de salud actual y cualquier tratamiento adicional necesario.
tags: #encias #inflamadas #periodontitis