Encías Inflamadas: Causas, Tratamientos y Cuidados Esenciales

Hoy queremos hablar de las encías, una zona delicada encargada de sostener algo vital para tu bienestar: los dientes. Si has notado algún cambio en ellas, no estás solo. De hecho, ¡que levante la mano alguien que no haya sentido alguna vez cualquier tipo de molestia en la boca!

Las encías inflamadas son un problema común de salud bucal que puede ser causado por diversas razones, como la gingivitis, la mala higiene dental o infecciones. Las encías inflamadas suelen tener un color más rojo o morado en lugar del rosado saludable. Pueden aparecer hinchadas y ser sensibles al tacto, especialmente cuando se cepillan o se usan hilos dentales. También pueden sangrar fácilmente, especialmente durante el cepillado o al comer alimentos duros.

Si experimentas estos síntomas, es crucial tomar medidas de inmediato para evitar que la inflamación empeore y se convierta en un problema más serio, como la periodontitis. Tener las encías sanas es más importante de lo que pensamos. Las encías inflamadas es uno de los primeros síntomas de las enfermedades periodontales, las cuáles afectan a más del 80% de los pacientes. En nuestra Clínica CRISTINA VIYUELA siempre advertimos de la importancia de tratarlas de manera precoz. Entre las principales consecuencias de no hacerlo, encontramos que limitan la masticación, debido al aumento de la movilidad dental, y alteran el aspecto estético de la boca si hay retracción de la encía o pérdida de hueso.

¿Qué causa la inflamación de las encías?

Entendemos por encía inflamada cuando la encía tiene un grosor mayor de lo normal o cuando la notamos hinchada. Las encías inflamadas son una inflamación del tejido de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana en la línea de las encías. Habitualmente se creía que las encías inflamadas eran causa de una mala higiene dental por mala limpieza o cepillos dentales con las cerdas muy duras, es cierto que es una de las causas pero no la única.

Placa bacteriana: La principal causa de las encías inflamadas es la acumulación de placa bacteriana en los dientes y las encías. La principal causa de las encías inflamadas es la acumulación de placa bacteriana debida a una higiene oral deficiente. Sin embargo, existen varios factores y condiciones que pueden provocar o empeorar la inflamación gingival.

Sarro y periodontitis avanzada: Cuando la placa no se retira a tiempo, se calcifica formando sarro (cálculo dental), un depósito duro adherido al diente que no se puede quitar con el cepillo normal. El sarro acumulado debajo de la línea de la encía mantiene la encía constantemente inflamada. Si no se trata la gingivitis inicial, puede progresar a periodontitis, que es una infección más profunda de las encías. En la periodontitis, las bacterias avanzan debajo de la encía destruyendo el tejido de soporte del diente (ligamento y hueso). Esto agrava la inflamación y provoca síntomas más severos: encías muy hinchadas que pueden supurar pus, retracción (la encía se va “encogiendo” y dejando el diente más expuesto), movilidad dental e incluso riesgo de pérdida del diente.

Cambios hormonales (pubertad, menstruación, embarazo): Las fluctuaciones hormonales pueden volver tus encías más sensibles. Por ejemplo, durante la pubertad aumentan ciertas hormonas que pueden intensificar la respuesta inflamatoria de las encías ante la placa. En mujeres adultas, muchos notan que justo antes de la menstruación las encías se vuelven más rojas o sangran con facilidad (gingivitis menstrual). Y especialmente durante el embarazo ocurren cambios hormonales drásticos: el aumento de progesterona y estrógenos incrementa el flujo de sangre en las encías y puede debilitarlas frente a las bacterias. De hecho, es frecuente la gingivitis del embarazo: encías muy inflamadas, rojas y que sangran en el segundo o tercer trimestre. Los cambios hormonales del embarazo también pueden disminuir la capacidad del cuerpo para combatir la placa bacteriana, aumentando la probabilidad de inflamación.

Falta de nutrientes: Una mala alimentación o una alimentación no equilibrada puede llevar a que tengamos un déficit nutricional. Una dieta pobre en ciertos nutrientes debilita la salud de las encías. En particular, la falta de vitamina C es conocida por causar encías inflamadas y sangrantes (esto es básicamente lo que ocurre en el escorbuto, una enfermedad por déficit de vitamina C). Este nutriente es clave para la reparación de los tejidos y la salud del colágeno en las encías. La carencia de vitaminas del grupo B o de hierro también puede manifestarse con encías más enrojecidas e inflamadas de lo normal. Por eso, si tus encías están sensibles e hinchadas y además llevas una alimentación deficiente en frutas, verduras u otros alimentos frescos, es posible que la causa sea nutricional.

Medicamentos: Algunas veces puede suceder que, al consumir cierto medicamento, notes una inflamación de las encías. Algunos fármacos pueden tener efectos secundarios sobre las encías. Por ejemplo, ciertos medicamentos para la epilepsia (como la fenitoína), inmunosupresores o incluso bloqueadores de los canales de calcio (para la hipertensión) pueden causar crecimiento excesivo de las encías (hiperplasia gingival) e inflamación. Otros, como los antidepresivos o antihistamínicos, reducen la salivación causando boca seca, lo cual facilita la acumulación de placa y la irritación.

Enfermedades sistémicas: Padecer enfermedades sistémicas como diabetes mal controlada o trastornos inmunológicos puede aumentar la propensión a infecciones en las encías y dificultar su curación.

Tabaco y otros irritantes químicos: El fumar cigarrillos (o consumir tabaco en cualquier forma) es uno de los peores enemigos de las encías. El tabaco no solo introduce toxinas en la boca que irritan el tejido gingival, sino que además reduce la vascularización de las encías y “enmascara” la inflamación (las encías de fumadores avanzados pueden no sangrar mucho, dando falsa impresión de estar sanas mientras la enfermedad periodontal progresa por debajo). Los fumadores tienen mayor riesgo de gingivitis y, sobre todo, de periodontitis severa. Asimismo, el consumo habitual de alcohol fuerte puede irritar crónicamente las encías y favorecer su inflamación. Incluso algunos enjuagues bucales con alto contenido de alcohol pueden causar sensación de encías ardoridas o inflamadas en personas sensibles.

Aparatos dentales fijos o removibles: Al llevar algunos aparatos dentales como, por ejemplo, los brackets, la higiene dental diaria es más difícil. Si utilizas una prótesis dental removible (como una dentadura postiza parcial o completa) que no ajusta bien, es muy probable que esté provocando roces constantes en la encía. Esa irritación mecánica repetida genera inflamación y enrojecimiento en el área de contacto. Del mismo modo, aparatos de ortodoncia fija (brackets) pueden contribuir a encías inflamadas, bien sea porque dificultan la higiene permitiendo mayor acumulación de placa alrededor, o porque alguna banda/el alambre pueda estar lesionando ligeramente la encía próxima. Los retenedores u otros dispositivos ortodónticos removibles también, si no se limpian y desinfectan adecuadamente, pueden alojar bacterias que irriten las encías. Por ello, es importante que cualquier aparato o prótesis esté bien adaptado por el dentista y realizar controles periódicos de ajuste.

Otras causas menos frecuentes: Existen condiciones más inusuales que pueden cursar con encías hinchadas. Por ejemplo, infecciones virales como el herpes simple pueden causar gingivoestomatitis herpética aguda, donde las encías se inflaman mucho y duelen. Las infecciones por hongos, como la candidiasis oral, a veces provocan encías enrojecidas y áreas de irritación. Reacciones alérgicas a alimentos o a materiales dentales (como ciertos metales de coronas) podrían manifestarse con inflamación localizada. Traumatismos o heridas en la encía (por cepillado muy brusco, por ejemplo) generan inflamación reactiva mientras cicatriza. Incluso enfermedades autoinmunes como el líquen plano oral pueden dar encías inflamadas y dolorosas.

Enfermedades propias de las encías inflamadas

Las encías inflamadas generalmente son síntomas de las enfermedades periodontales. Dentro de estas, podemos diferenciar dos tipos en función del grado de afección de las encías.

Gingivitis: Hace referencia al primer grado de la enfermedad periodontal. Se trata de la inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta y puede aparecer a cualquier edad. Si no se trata adecuadamente puede progresar a periodontitis. La causa directa de la gingivitis es la acumulación de placa bacteriana, que se deposita constantemente sobre los dientes y encías provocando una infección. Su tratamiento irá enfocado a reducir la infección y a reestablecer la salud de las encías.

Periodontitis: Hablamos de la periodontitis cuando existe infección ‘profunda’ de la encía y el resto de tejidos que sujetan el diente. Esto suele ocurrir cuando la gingivitis no se ha tratado a su debido tiempo. Puede provocar la pérdida dental. Su aparición repercute en la salud general. Entre las consecuencias que puede provocar destaca el aumento del riesgo cardiovascular, la descompensación de la diabetes o el parto prematuro. Entre las consecuencias fatales que puede producir, destaca la recesión gingival en las encías y pérdida de hueso alveolar. Esto dejaría sin soporte óseo al diente, el cual empezaría por moverse, y en los peores casos terminaría por caerse.

¿Cómo saber si tengo infección en las encías?

Si notas que tus encías están más hinchadas de lo normal o parecen inflamadas, es posible que estés frente al primer signo de infección. Tu misión será ofrecer la menor hospitalidad posible a los microorganismos que puedan desequilibrar tu ecosistema bucal.

Es posible que te preguntes cómo saber si realmente tienes las encías inflamadas o cuáles signos acompañan a esta condición:

  • Enrojecimiento y cambio de color: Las encías sanas suelen ser rosadas pálidas. Si están inflamadas, toman un tono rojo intenso o incluso violáceo.
  • Hinchazón o abultamiento: Al inflamarse, el tejido gingival se ve engrosado, abultado o sobresaliendo más de lo normal. Las papilas (triangulitos de encía entre diente y diente) se ven agrandadas.
  • Sensibilidad y dolor de encías: Las encías inflamadas a menudo están sensibles al tacto - por ejemplo, molestia al cepillarte o morder alimentos duros. Pueden doler de forma sorda o pulsátil, especialmente si la inflamación es por infección aguda.
  • Sangrado gingival: Es uno de los síntomas más comunes. Puedes notarlo al escupir la pasta dentífrica con hilos de sangre, o al pasar el hilo dental. En encías inflamadas incluso morder una manzana o pan duro puede provocar sangrado.
  • Encías retraídas: Cuando la inflamación es crónica (como en periodontitis), la encía puede ir retrocediendo y dejando expuesta una porción mayor del diente. Notarás los dientes “más largos” o pequeños espacios negros entre dientes donde antes había encía.
  • Mal aliento persistente: El halitosis o mal sabor de boca es frecuente cuando hay inflamación e infección en las encías. Las bacterias implicadas liberan compuestos sulfúricos de olor desagradable.
  • Supuración (pus) en la encía: En casos de infección periodontal avanzada o absceso dental, la encía inflamada puede llegar a formar un flemón o bolsita de pus. Verás un punto blanco-amarillento en la encía muy roja, acompañado de dolor punzante.
  • Movilidad en los dientes: En etapas avanzadas de periodontitis, al haberse dañado el hueso de soporte, los dientes pueden aflojarse.

Si notas que tienes tus encías inflamadas o cualquier tipo de molestia en éstas, ven a hacernos una primera visita gratuita para que podamos asesorarte adecuadamente. Es importante aclarar que este proceso no solamente consiste en el cepillado dental después de cada comida, sino que también es necesario el uso del hilo dental y de los enjuagues bucales.

¿Qué puedes hacer para curar y desinflamar las encías?

Tengas encías inflamadas o no, lo primero que debes hacer es reforzar tu higiene bucodental diaria. Es hora de incorporar a tu rutina de higiene bucal productos capaces de combatir las bacterias que se acumulan en la superficie de los dientes y las encías, y que acaban formando la placa bacteriana.

El tratamiento se centra en reducir la inflamación, eliminar la placa bacteriana y prevenir su acumulación futura.

  1. Cepillado dental: Cepíllate los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de dientes suave y pasta dental fluorada.
  2. Limpieza dental profesional: Programa citas regulares para una limpieza dental profesional.
  3. Raspado y alisado radicular: En casos más graves, puede ser necesario un tratamiento llamado raspado y alisado radicular.
  4. Enjuagues bucales: Uno de los más conocidos y efectivos es realizar enjuagues bucales con agua tibia y sal. Otro de los remedios que podemos utilizar es la utilización del limón. El té también nos va a ayudar para las encías inflamadas, ya que tiene una solución antiséptica natural que es capaz de desinfectar y mejorar la curación.
  5. Alimentación equilibrada: en algunos casos por ciertas deficiencias de nutricionales puede parecer inflamación de las encías, por tanto, una dieta equilibrada puede solucionar el problema.

Para curar correctamente una encía hinchada o inflamada debemos indagar en cuáles son los síntomas de ésta.

😨 Que hacer si tengo ENCIAS INFLAMADAS Y SANGRANTES - Causas y Tratamientos (Que SI FUNCIONAN ✅)

Tratamiento profesional para las encías inflamadas

Una vez aparece la gingivitis o periodontitis, el objetivo es comenzar de manera precoz con un tratamiento enfocado a recuperar la salud de las encías. El tratamiento indicado suele ser un curetaje dental o raspado y alisado periodóntico.

El tratamiento se realiza en nuestras propias clínicas, y no es invasivo ni tiene riesgos para el paciente. La técnica del curetaje es sencilla. Debe realizarse por el especialista en periodoncia, y se lleva a cabo con unos instrumentos llamados curetas. Durante el tratamiento de curetaje dental para tratar las encías inflamadas se raspa y retira el sarro subgingival y posteriormente se alisa la raíz del diente. Para minimizar las molestias, se suele dividir el curetaje dental en varias sesiones. De tal manera que dividiendo la boca en cuatro cuadrantes (superior izquierdo, superior derecho, inferior izquierdo e inferior derecho), cada uno de ellos se interviene en una sesión diferente.

El curetaje permitirá frenar el avance de la enfermedad periodontal y tratar las encías inflamadas de manera sencilla y segura. Al eliminar el sarro de la superficie de la raíz del diente es probable que la encía vuelva a adherirse al diente. En casos más avanzados puede ser necesario recurrir a una cirugía periodontal con anestesia para poder acceder a la zona y limpiarla.

Después del tratamiento, es importante seguir un protocolo para que esto no vuelva a suceder. Consiste en un mantenimiento periodontal que se aplica una vez restablecida la salud periodontal. Se realiza para evitar que la enfermedad periodontal vuelva a activarse. Este mantenimiento periodontal se realiza con los siguientes objetivos:

  • Detectar cambios en la salud general que puedan aumentar el riesgo de volver a sufrir problemas periodontales.
  • Exploración completa de las encías para comparar la situación actual con respecto a los registros anteriores.
  • Examen con radiografías y otras pruebas complementarias, si se considera necesario.
  • Detectar zonas con riesgo de recaída, y realizar en ellas el tratamiento oportuno.
  • Adaptar las técnicas y hábitos de higiene a posibles cambios acontecidos en la boca (como la colocación de prótesis, de implantes, aparatos de ortodoncia…).
  • Eliminación de todo el sarro y placa bacteriana, pigmentaciones y rugosidades de los dientes, tanto por encima como por debajo de la encía.

Durante este mantenimiento periodontal también se informa al paciente sobre el estado de salud actual y cualquier tratamiento adicional necesario.

Recuerda que condiciones como la gingivitis o la periodontitis pueden ir más allá, no solo provocando sensibilidad dental, sino que, a la larga, podrían causar la pérdida de piezas dentales.

Con 3 sencillos pasos, podrás decir adiós a la acumulación de sarro y placa, y darás a tus encías justo lo que necesitan: una limpieza profunda que te ayude a prevenir la inflamación. Siempre es mejor prevenir que curar, por eso, cuidar tus encías es más que una simple medida para evitar la inflamación: es una oportunidad para mejorar tu bienestar general.

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