El mal aliento y las encías inflamadas son problemas comunes que pueden afectar significativamente la calidad de vida. A menudo, estos síntomas están interrelacionados y pueden indicar la presencia de una enfermedad bucodental subyacente.

¿Qué es el Mal Aliento?
El mal aliento, conocido médicamente como halitosis, es un tema tabú pero común. Muchos de los que lo padecen ni siquiera se dan cuenta, mientras que otros lo notan de inmediato. Hablar de ello puede ser difícil, pero es importante abordar el problema abiertamente.
Probablemente todo el mundo ha tenido alguna vez mal aliento, por ejemplo, después de una copa de alcohol, una comida copiosa con ajo o por la mañana después de despertarse. Por tanto, las causas de este tipo de mal aliento pueden encontrarse directamente en la boca. En este caso, el mal aliento también se conoce como halitosis transitoria o halitosis fisiológica. Además de esta forma temporal de mal aliento, también existe el llamado "mal aliento real", que no desaparece por sí solo. Esta halitosis real es más difícil de eliminar. El olor suele ser tan fuerte que va mucho más allá de lo socialmente aceptable. Es lo que se denomina halitosis patológica. Puede estar causada por una enfermedad.
Es importante señalar que el mal aliento a menudo es un síntoma de problemas de salud subyacentes, como infecciones en la garganta y enfermedades como la diabetes. En algunos casos, la halitosis también puede ser un signo de enfermedades más serias como cáncer de boca o enfermedades respiratorias.
Causas del Mal Aliento
Existen múltiples causas que pueden contribuir a la halitosis. Uno de los factores más comunes es la mala higiene bucal, que permite que las bacterias se acumulen en la boca y produzcan mal olor. Otras posibles causas incluyen problemas de salud como caries, sinusitis y xerostomía (boca seca).
En el 90% de los casos, el mal aliento se origina directamente en la cavidad bucal. Las culpables suelen ser las bacterias, de las que hay cientos de tipos diferentes en nuestra boca. Se alimentan de residuos de alimentos que se encuentran entre los dientes, en las bolsas de las encías y en la lengua. Cuando estos residuos se descomponen, se producen compuestos que contienen azufre. Se trata de un proceso completamente normal que no desencadena automáticamente el mal aliento. El mal aliento sólo aparece cuando el número de bacterias se descontrola. Podemos evitarlo manteniendo una buena higiene bucal. El 60% de las bacterias se encuentran en la lengua. Por tanto, no debemos descuidarla nunca en lo que respecta a la higiene bucal.
En el caso del mal aliento patológico, se distingue además entre factores desencadenantes intraorales y extraorales. En el caso de los factores extraorales, el mal olor no sólo emana de la boca al exhalar, sino también de la nariz.
¿A qué huele el mal aliento?
Los olores son diferentes: esto también se aplica al mal aliento. A veces huele mal, otras a metal o a productos químicos. La mejor manera de deshacerse del mal aliento es entender qué significan los distintos olores. Tu médico puede ayudarte. ¿Quiere saberlo de antemano?
- Mal aliento con olor a huevo podrido: Suele estar causado por gases sulfurosos como el ácido sulfhídrico y el metilmercaptano.
- Mal aliento con olor a pescado, carne podrida o heces: La causa suelen ser las aminas biógenas.
- Mal aliento con olor metálico: Puede indicar problemas dentales o estomacales.
- Mal aliento con olor químico: Puede aparecer en ayunas.
- Mal aliento con olor a queso o huevo: Suele ser porque has comido estos alimentos.
- Mal aliento con olor dulce: La causa puede ser una alteración del metabolismo del azúcar; la persona afectada padece diabetes, por ejemplo.
- Mal aliento con olor agrio o amargo: Suele originarse en el estómago.
¿Cómo saber si tienes mal aliento?
Tener mal aliento es algo desagradable, sobre todo para los demás. Esto se debe a que las personas afectadas a veces ni siquiera se dan cuenta de que tienen mal aliento. El motivo es que la nariz se ha acostumbrado durante mucho tiempo al olor.
- Mantenga ambas manos delante de la boca, forme una cavidad y exhale con fuerza.
- Sople en una pequeña bolsa de plástico y, a continuación, vuelva a dejar salir el aire lentamente.
- Coge un raspador lingual o una cuchara sin bordes afilados y raspa un poco de capa de la parte posterior de la lengua. También puedes hacerlo con un bastoncillo de algodón.
- Puedes entrenar tu autoconciencia lamiéndote de vez en cuando el dorso de la mano, esperando diez segundos a que se seque la saliva y luego oliéndola.
- Si quieres saberlo con exactitud, puedes utilizar la prueba del halímetro o prueba de la halitosis. Se trata de un aparato equipado con un sensor de gas.
Si soplas en él, determina la concentración de sustancias volátiles sulfurosas y puede así determinar tras unos segundos si hay mal aliento y su intensidad. Algunos médicos realizan esta prueba en sus consultas.
¿Cómo quitar el mal aliento con remedios naturales?
¿Qué son las Encías Inflamadas?
Las encías sanas tienen un aspecto firme y de color rosado, mientras que las encías inflamadas se ven hinchadas y rojizas. Ocho de cada diez personas tienen encías inflamadas. Reconocer los síntomas de gingivitis es fundamental para tratarla a tiempo. Es una condición en la que las encías se vuelven rojas, hinchadas y sangran con facilidad.
Síntomas de Encías Inflamadas
- Encías rojas: Uno de los síntomas más notorios es su color rojo brillante o morado, cuando lo saludable es que sea de un tono rosa pálido.
- Sangrado de las encías: Ya sea al morder alimentos duros o al usar hilo dental o cepillar los dientes.
- Encías sensibles o dolorosas al tacto: Las encías deben ser firmes.
- Mal aliento o halitosis: Este es otro de los síntomas más habituales que van de la mano con las encías inflamadas.
- Recesión de las encías: Cuando las encías han estado inflamadas durante mucho tiempo sin ser tratadas, es probable que poco a poco vayan retrocediendo dejando ver la raíz del diente.

Causas de las Encías Inflamadas
Las causas pueden ser varias, aquí tienes algunas de las más comunes:
- Placa bacteriana: La causa principal de la inflamación de las encías es la acumulación de placa bacteriana. La placa es una película inicialmente incolora que se forma constantemente en nuestros dientes y encías.
- Gingivitis y periodontitis: La principal enfermedad que provoca síntomas como el sangrado de encías y el mal aliento son la gingivitis y la periodontitis. La gingivitis es la inflamación de las encías debido al cúmulo de placa bacteriana. Produce molestia y sangrado gingival pero no afecta al hueso de soporte de los dientes. La periodontitis aparece cuando esta no se trata y además el paciente está predispuesto genéticamente.
¿Qué causas provocan gingivitis y periodontitis?
El sangrado de encías y mal aliento son síntomas derivados de una infección de los tejidos gingivales. Dicha infección proviene de la acumulación de placa bacteriana y sarro, cuya acción provoca diversos daños en los tejidos blandos (gingivitis) y duros/blandos (periodontitis). La principal causa de las enfermedades periodontales es la mala higiene oral, causante de la aparición de sarro. Sin embargo, existen otras causas, como el tabaco (tiene una relación altísima con los problemas de encías), el consumo de determinados medicamentos, cierta predisposición genética o padecer enfermedades que afectan al sistema inmunitario.
Consecuencias de no tratar las encías inflamadas
Frenar síntomas como el sangrado de encías y mal aliento tratando la gingivitis es indispensable para mantener una buena salud oral. Si no se aplica el tratamiento adecuado, la enfermedad evoluciona a su siguiente estadio: la periodontitis.
- Gingivitis: Es la enfermedad periodontal donde se produce una inflamación de las encías con visible sangrado, debido a la acumulación de placa bacteriana. Se pueden observar otros síntomas en la encía como su enrojecimiento, zonas con inflamación localizada y sensibilidad durante el cepillado. Además del sangrado de las encías, suele aparecer el mal aliento derivado del sarro acumulado.
- Periodontitis: Es el estadio avanzado de la enfermedad del periodonto que además de la inflamación y el sangrado de encías visible, muestra acumulación de sarro o cálculo bajo la encía, afectando a los tejidos de soporte del diente (encía y hueso que rodean los dientes), poniendo en riesgo su salud y permanencia. En esta fase de la patología, también conocida como “piorrea”, la infección se extiende por los tejidos, adentrándose más y más, provocando una bajada de la encía o recesión gingival hasta llegar a provocar su destrucción y la caída de las piezas dentales.
¿Cómo se tratan la gingivitis y la periodontitis?
Ambos tratamientos consisten en eliminar el agente causante: las bacterias, y en enseñar al paciente a mantener una higiene impecable. Se realiza una limpieza dental profesional para eliminar la placa bacteriana y el sarro acumulados de forma más o menos profunda dependiendo del estado de nuestras encías. Para ello, realizamos un raspado y un alisado radicular. En el raspado procedemos a retirar los restos de sarro, tanto los que se encuentran en la superficie de los dientes como los que están bajo la línea de la encía. Mediante el alisado radicular quitamos los restos bacterianos producidos por la inflamación y suavizamos la superficie de las raíces para prevenir futuras acumulaciones de sarro. Pero lo más importante es mantenerlo sano en el tiempo mediante higienes y mantenimientos periodontales periódicos.
Tratamientos y Remedios
Por lo general, el mal aliento puede eliminarse con unas pocas medidas sencillas. El requisito previo es que el mal aliento se origine directamente en la boca y no esté causado por otra enfermedad subyacente. Si no está seguro, siempre se recomienda una visita al médico.
El tratamiento temprano de la inflamación en las encías es esencial para prevenir complicaciones más graves. Por eso es clave realizar revisiones periódicas. Una vez diagnosticada la gingivitis se realizará una limpieza dental o profilaxis. En ella se elimina la placa dental endurecida o cálculo y se pule la superficie de los dientes.
Higiene bucal
Si quiere deshacerse del mal aliento, el tratamiento más eficaz consiste simplemente en cepillarse los dientes con un cepillo adecuado y una pasta dentífrica de alta calidad. No olvide limpiar entre los dientes con un cepillo interdental, ya que muchas bacterias también colonizan entre los dientes. Una higiene bucal cuidadosa garantiza un aliento fresco.
Debes cepillarte los dientes al menos dos veces al día durante dos o tres minutos, idealmente por la mañana después del desayuno y por la noche antes de acostarte. Si has comido algo dulce o ácido, puedes hacerlo más a menudo, pero sólo 30 minutos después.
Si tienes mal aliento, debes elegir un dentífrico que contenga flúor, que hace que el esmalte dental sea más resistente.
Otro consejo: al cepillarse los dientes, todo depende de la sensibilidad. Frotar enérgicamente apenas tiene efecto. Es mejor utilizar la técnica correcta y suave. ¿Tiene mal aliento a pesar de cepillarse los dientes? Entonces es posible que haya olvidado limpiarse bien la lengua. La mayoría de las bacterias de nuestra cavidad bucal se encuentran en ella. Así que puedes prevenir el mal aliento limpiándola también, y toda la lengua. Las bacterias que causan el mal aliento prefieren vivir en el tercio posterior de la lengua.

Remedios caseros
- Jengibre y sal: El jengibre tiene propiedades antinflamatorias, analgésicas y antioxidantes que pueden aliviar la inflamación.
- Infusión de arándanos: Estas bayas son antinflamatorias y antibacterianas, por lo que su infusión se utiliza para enjuagar y masajear las encías después del cepillado.
- Zumo de limón: Unas gotas de zumo de limón mezcladas con agua constituyen una mezcla eficaz para hacer gárgaras.
- Sal marina: Disuelve una cucharadita de sal marina en agua tibia y enjuágate la boca y la garganta con ella.
- Apio y manzanas: Si coges apio, manzanas y similares más a menudo, no sólo obtendrás un plus de vitaminas, sino también un tratamiento natural contra el mal aliento.
- Semillas de hinojo o anís: Masticar semillas de hinojo o anís se considera un remedio eficaz contra el mal aliento. Las semillas contienen aceites esenciales que neutralizan el mal aliento.
- Chicles sin azúcar: Los chicles son una forma eficaz de deshacerse rápidamente del mal aliento. Son especialmente útiles cuando se está fuera de casa y no se pueden cepillar los dientes. Si opta por chicles con xilitol, tendrá otra ventaja: el edulcorante sustituye al azúcar, que alimenta las bacterias de nuestra cavidad bucal.
Otros consejos
Te dejamos algunos consejos y recomendaciones que ayudarán a prevenir la inflamación y sangrado de encías y que, en general, mejorarán tu salud buco-dental:
- Utiliza un cepillo de dureza media en tu higiene después de cada comida. Evita un cepillado demasiado enérgico que puede producir lesiones en el tejido gingival.
- Usa hilo dental para acceder a los espacios interdentales a los que no llega el cepillo.
- Complementa la higiene dental con irrigadores bucales o cepillos interproximales que ayudan a limpiar la boca profundamente.
- No te olvides de limpiar tu lengua. En ella se ocultan hasta el 70% de las bacterias que residen en nuestra boca.
- Sigue una dieta equilibrada. Reduce el consumo de azúcar que facilita la acumulación de sarro y come más fruta y verdura.
- Evita el tabaco. Las toxinas de los cigarros favorecen la inflamación de las encías.
- Bebe mucha agua. El agua nos ayuda a eliminar gran parte de las bacterias que se producen en nuestra boca y por lo tanto, evitamos la acumulación de sarro.
- Visitar al dentista regularmente para detectar y tratar problemas de salud bucal que pueden causar mal aliento.
La comida picante y el consumo de alcohol pueden provocar mal aliento. Si quieres ir sobre seguro, deberías evitarlos. Los fumadores tienen mal aliento con más frecuencia que las personas que dejan el tabaco. ¿Quizá una buena motivación para dejar de fumar?
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Sin embargo, si su mal aliento es persistente, hágase un chequeo médico. Puede haber una causa física del mal olor.
Halitofobia
Algunas personas ni siquiera notan su propio mal aliento, otras le tienen un miedo infundado. Esto puede llegar tan lejos que los afectados se lavan los dientes con frecuencia de forma compulsiva o sólo hablan con las manos por delante.
La halitofobia suele clasificarse como trastorno obsesivo-compulsivo, pero no forma parte de la clasificación común de enfermedades mentales. La halitofobia suele ser poco frecuente, pero es muy estresante para los afectados.
Un rasgo característico de la halitofobia es que los afectados se centran mucho en el tratamiento de su supuesto mal aliento. Los halitofóbicos pueden mostrar síntomas muy diferentes. Todos tienen algo en común: están firmemente convencidos de que padecen mal aliento, aunque no sea cierto. Esto puede provocar una gran vergüenza. Los afectados pueden retraerse de la vida social y desarrollar estados de ánimo depresivos.
Como el miedo exagerado y patológico al mal aliento está clasificado como enfermedad mental, los psicoterapeutas y psicólogos son la dirección adecuada para los afectados. Sin embargo, como los afectados no suelen tener una visión clara de su enfermedad, suelen recurrir a su dentista.
tags: #encias #inflamadas #y #mal #olor