La periodontitis o enfermedad periodontal es una enfermedad infecciosa que afecta a las encías, dañando el tejido blando. Si no se trata a tiempo, puede causar la pérdida parcial o total de los dientes.

Además, la bacteria responsable de la periodontitis (que en la mayoría de casos es Porphyromonas gingivalis, Tannerella forsythensis, Treponema denticola, Prevotella intermedia o Campylobacter rectus, pero hay muchas otras) puede entrar en el torrente sanguíneo a través del tejido de las encías y afectar a otras partes del cuerpo.
Es importante no solo cepillarse los dientes después de cada comida, sino también usar hilo dental, colutorio y acudir a las revisiones dentales con el odontólogo de forma frecuente para evitar o reducir el impacto de la periodontitis. Normalmente la enfermedad periodontal es causada por una poca y/o mala higiene bucal, pero por suerte, puede prevenirse con una buena rutina diaria.
¿Qué es la periodontitis?
La periodontitis es una enfermedad inflamatoria que afecta a los tejidos que hay alrededor del diente (y que reciben el nombre de periodonto). Si no se diagnostica y se trata a tiempo, puede provocar la pérdida dental y, en determinados casos, repercutir en la salud general de quien la padece. La enfermedad periodontal grave, que afecta los tejidos que rodean y sostienen el diente, afecta a casi el 10% de la población mundial, según datos de la OMS.
Para hablar sobre la periodoncia dental, es conveniente explicar qué es el periodonto.
En su origen etimológico, peri significa alrededor en griego. Por su parte, odonto significa diente. Así, por periodonto entendemos las partes que sujetan la dentadura.
La función de mantener los dientes alineados y firmes es del conjunto de ligamentos que se encuentran dentro del alveolo óseo del maxilar. Concretamente, los tejidos son: la encía, el ligamento periodontal, el hueso alveolar y el cemento radicular.
Pero, ¿qué es exactamente la enfermedad periodontal?
Una vez explicado qué es el periodonto, resulta mucho más sencillo de entender a qué nos referimos cuando hablamos de enfermedad periodontal. La periodontitis es la enfermedad que afecta generalmente a las encías, debilitándolas y evitando que cumplan su función de ejercer de sujeción para los dientes.
Esta dolencia es una patología infecciosa causada por gérmenes y bacterias que se encuentran en la boca y que afectan al organismo degenerando el tejido de las encías y los ligamentos que la forman.
Tipos de Periodontitis
Los tipos, o más bien, fases de la piorrea se clasifican según los diversos factores que se presentan. La enfermedad periodontal puede detectarse en diferentes estadios según el grado de afectación:
- Periodontitis inicial: es la fase posterior a la gingivitis (la cual, es reversible con tratamiento). Se evoluciona a esta etapa si las bacterias persisten por la acumulación de placa y la irritación e inflamación de las encías destruyen hueso. En este momento ya aparecen bolsas periodontales y aumenta el surco de la encía, por tanto, se hace totalmente necesario realizarse un tratamiento periodontal.
- Periodontitis moderada: en esta etapa de la enfermedad periodontal, la encía se retrae y las bacterias destruyen hasta un tercio del hueso que sostiene el diente.
- Periodontitis avanzada: cuando la enfermedad periodontal llega a este estadio es porque se ha producido una pérdida del nivel de inserción de más de la mitad de la superficie radicular. Es probable que haya dientes que se caigan de forma espontánea.
- Periodontitis necrosante: la EPN (enfermedad periodontal necrosante) es la infección que se caracteriza por la necrosis de las papilas interdentarias, la cual, se manifiesta con hemorragia gingival y dolor.
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¿Cómo detectar la enfermedad periodontal? Signos de alarma y síntomas
Hay varios síntomas que produce este padecimiento, a los cuales tienes que prestarles atención y acudir al especialista de inmediato. Puede ser complicado diagnosticar la periodontitis de forma casera y sin la exploración de un dentista, pero a continuación te enumeraremos algunos signos que pueden indicarte que debes pedir cita en tu clínica dental de confianza para una revisión con el odontólogo:
- Encías de color rojo intenso o morado.
- Encías inflamadas o hinchadas.
- Encías sensibles.
- Encías que sangren fácilmente.
- Dolor al masticar.
- Creación de nuevos espacios entre los dientes.
- Pus entre los dientes y las encías.
- Mal aliento.
- Teñir de rosa el cepillo de dientes después del cepillado habitual.
- Escupir sangre al cepillarse los dientes o bien al usar el hilo dental.
- Encías retraídas.
- Dientes flojos o pérdida de dientes.
- Modificación de la forma en que se unen los dientes al morder.
El diente puede moverse o sentirse inestable, es más, la posibilidad de perder la pieza dental es muy alta.

El sangrado de las encías es habitual en todas las fases, y es posible que los pacientes también experimenten dolor y sensibilidad debido a la inflamación gingival. Esto podría afectar al disfrute de determinados alimentos y dificultar una higiene oral adecuada.
A medida que la enfermedad periodontal avanza, las encías se retraen y dejan expuesta la dentina de la raíz. En consecuencia, junto con la periodontitis aparece la hipersensibilidad dentinaria y las caries radiculares, que empeoran aún más la calidad de vida y exigen un tratamiento más invasivo.
La periodontitis crea bolsas entre las piezas dentales y las encías que pueden resultar difíciles de limpiar. Los alimentos y las bacterias pueden quedarse atrapados ahí, lo que genera mayor acumulación de placa y halitosis o mal aliento. Esto puede ocasionar al paciente unos niveles considerables de vergüenza y ansiedad.
La enfermedad periodontal avanzada puede ocasionar la caída de piezas dentales, lo que también puede resultar perturbador para los pacientes. Si la pieza dental es visible, su ausencia podría menoscabar la confianza y la autoestima del paciente.
Causas de la enfermedad periodontal
Las causas de la periodontitis o enfermedad periodontal pueden ser varias, sí que es cierto que, en la gran mayoría de casos, el desarrollo de la enfermedad periodontal suele empezar en la placa microbiana, conocida también como placa o biofilm dental. Y es que en la boca viven alrededor de 700 tipos de bacterias y cuando la higiene oral no es la adecuada, estas bacterias crecen, se agrupan y se acumulan en los espacios entre dientes, causando surcos en las encías y fisuras detales.
Además, hay otros factores de riesgo que acentúan la enfermedad periodontal:
- Fumar o masticar tabaco, marihuana o el consumo de drogas.
- Estrés.
- Genética.
- Enfermedades sistémicas, como por ejemplo la diabetes, la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn.
- Defensas bajas.
- Cambios hormonales, como los que tienen lugar durante el embarazo o la menopausia.
- Obesidad.
- Hábitos de salud bucodental insuficientes.
- Gingivitis.
- Algunos medicamentos que provocan sequedad de la boca o cambios en las encías.
- Deficiencia de vitamina C y mala o poca nutrición.
- Afecciones que causan una disminución de la inmunidad, como la leucemia, el VIH/SIDA y el tratamiento del cáncer.
- La edad. No es que envejecer incremente la posibilidad de sufrir periodontitis, sinó que el efecto acumulativo de depósitos de cálculo y biofilm, así como la pérdida de hueso, explican la prevalencia de la enfermedad periodontal en personas de edad avanzada.
Por ello, la progresión de las enfermedades periodontales y la gravedad de la destrucción de los tejidos orales se verá condicionada además de por factores de riesgo genéticos, por la presencia de uno o varios de estos factores ambientales.
Seguir una dieta poco saludable puede producir inflamación de las encías.
Diferencia entre gingivitis y periodontitis
Según la afectación sea más superficial o más profunda, hablamos de gingivitis o de periodontitis.
- Gingivitis: es una inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta y si no se trata adecuadamente, puede progresar a periodontitis.
- Periodontitis: es una infección más profunda de la encía, que se despega del diente, formando así las bolsas periodontales. Debido a esta infección, se pierde el hueso que sujeta al diente.
La gingivitis también es una enfermedad de las encías, pero afecta únicamente a este tejido y es reversible. La gingivitis es una molestia más común y que puede solucionarse con la higiene bucal correcta. Por su lado, la periodontitis afecta a todos los tejidos de sujeción de los dientes y requiere de un tratamiento especializado para su cura.
En sus comienzos, la periodontitis se manifiesta como una severa inflamación de las encías (gingivitis). Esta enfermedad se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y las encías, provocando inflamación y sangrado de las mismas. La periodontitis es una enfermedad crónica e irreversible. Esta es una de las grandes diferencias entre gingivitis y periodontitis.
La periodontitis es una enfermedad que se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y encías. Por lo tanto, es importante prestar atención a cualquier signo de alarma para evitar que la gingivitis se agrave y se desarrolle la periodontitis. Esta placa se va acumulando en los espacios interdentales y en las encías, provocando inflamación (entre otros síntomas).
Consecuencias de la Enfermedad Periodontal
La piorrea y la pérdida de los dientes está muy relacionada. Esta última, es la más grave de sus consecuencias. Sin embargo, no es la única.
Las enfermedades periodontales tienen consecuencias individuales y generales para la salud humana. Muchos de los síntomas individuales como el sangrado, el mal aliento, la retracción de las encías, la movilidad de las piezas dentales, el dolor y la caída eventual del diente, pueden afectar enormemente la calidad de vida de los pacientes y causar incomodidad y ansiedad.
Desde el punto de vista de la salud sistémica, la inflamación persistente de los tejidos periodontales podría contribuir al aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular, nefropatía crónica y artritis reumatoide, y afectar negativamente al control de la diabetes y el desenlace del embarazo.
Aunque a menudo se asocia con problemas dentales, esta enfermedad también puede tener un impacto significativo en la salud en general.
Consecuencias sistémicas
La presencia de gran cantidad de bacterias debajo de la encía hace que puedan pasar a la sangre y afectar a otros lugares del organismo.
Numerosos estudios han establecido una relación entre la enfermedad periodontal y las enfermedades cardiovasculares. La inflamación crónica causada por la infección en las encías puede contribuir al desarrollo de enfermedades del corazón, como la arteriosclerosis y los problemas de los vasos sanguíneos.
La enfermedad periodontal puede tener un impacto significativo en las personas con diabetes. La diabetes dificulta el control de los niveles de azúcar en sangre, y la presencia de la enfermedad periodontal puede exacerbar esta condición. Las infecciones en las encías pueden aumentar los niveles de azúcar en sangre, lo que dificulta aún más el manejo de la diabetes.
La enfermedad periodontal en las mujeres embarazadas puede tener consecuencias negativas tanto para la madre como para el bebé. La inflamación crónica en las encías está asociada con un mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer.
Las bacterias presentes en la enfermedad periodontal pueden ser inhaladas y llegar a los pulmones, lo que aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias, como la neumonía.
Algunas investigaciones sugieren una relación entre la enfermedad periodontal y la enfermedad renal crónica.
Tabla de Complicaciones Asociadas a la Enfermedad Periodontal
| Enfermedad | Relación con la Periodontitis |
|---|---|
| Enfermedades Cardiovasculares | La inflamación crónica puede contribuir a la arteriosclerosis y problemas vasculares. |
| Diabetes | Dificulta el control de los niveles de azúcar en sangre. |
| Complicaciones en el Embarazo | Mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer. |
| Enfermedades Respiratorias | Aumento del riesgo de neumonía debido a la inhalación de bacterias. |
| Enfermedad Renal Crónica | Algunas investigaciones sugieren una posible relación. |
¿Cómo se cura la periodontitis? ¿Qué tratamientos hay para la enfermedad periodontal?
- Erradicar la causa
- Raspado y alisado radicular
- Cirugía periodontal
Dependiendo de la gravedad de la enfermedad del periodonto, el tratamiento será más o menos incisivo, debido a que, si la dolencia se diagnostica a tiempo, los efectos pueden ser reversibles. La enfermedad periodontal es una patología que afecta al periodonto (es decir, a los tejidos que sostienen a los dientes). Se trata de una enfermedad de carácter infecciosa, causadas por bacterias. Este tipo de dolencias debe ser tratada por personal especializado como el de nuestra unidad de periodoncia con sus tratamientos para las encías.
- Gingivitis: Esta enfermedad se da cuando la enfermedad periodontal afecta únicamente a la encía, causando un proceso inflamatorio.
- Periodontitis: La segunda modalidad de enfermedad periodontal es llamada periodontitis y es fruto de la evolución de una gingivitis inadecuada o insatisfactoriamente tratada.
Es importante tener en cuenta que la periodontitis es una enfermedad crónica, lo cual significa que no se curará con un solo tratamiento. Esto incluye realizar controles periódicos con el especialista para evaluar el avance de la enfermedad y hacer los ajustes necesarios con respecto al tratamiento.
El tratamiento de la enfermedad periodontal implica generalmente una combinación de medidas, como una higiene oral rigurosa, mantenimientos periodontales (raspado y alisado radicular), medicamentos antibióticos, cirugía periodontal en casos avanzados y visitas regulares al periodonticista.
El tratamiento se fundamenta en tres pilares:
- La fase básica del tratamiento de las encías incluye el raspado y el alisado radicular (limpieza manual por debajo de las encías) junto a la enseñanza de instrucciones en higiene específicas y su cumplimiento.
- En determinados casos, se hace necesario pasar a una segunda fase de tratamiento en la que son necesarias pequeñas cirugías de las encías para corregir los defectos que pueda haber dejado la enfermedad.
- Por último, es imprescindible seguir un programa de mantenimiento o seguimiento para prevenir o controlar la posible aparición de recaídas, aún más si persiste la presencia de factores de riesgo antes mencionados.
No se debe confundir el raspado y alisado radicular con el curetaje, un término que se encuentra en desuso por los odontólogos especializados en periodontitis, por ser una técnica no recomendada por la SEPA.

¿Cómo prevenir la periodontitis?
La enfermedad periodontal se puede prevenir si se mantiene regularmente una buena higiene bucal, es decir, si se realiza un cepillado al menos dos veces al día y se usa hilo dental antes del cepillado para eliminar las partículas de alimentos y bacterias.
Y por supuesto, para evitar la periodontitis, es importante visitar con regularidad al odontólogo para te haga revisiones e higienes dentales.
Diez consejos para prevenir la aparición de periodontitis:
- Lávate los dientes todos los días: Debes adquirir el hábito de cepillarte los dientes cada día; hazlo durante dos minutos y al menos dos veces al día, prestando especial dedicación al cepillado de la noche, que nunca debes olvidar. Y procura que tus hijos adopten también este hábito.
- Más allá del cepillo: Además del cepillado diario, es recomendable el uso del hilo dental o algún otro método de limpieza interdental, pues solo con el cepillado no se puede llegar a todos los rincones de tu boca. Cepilla también tu lengua cada día, pues en su superficie se retienen bacterias.
- Refuerza la limpieza con el enjuague: Complementa la limpieza con un enjuague bucal en caso de que sea necesario y siempre siguiendo las recomendaciones de tu dentista.
- Evita ciertos alimentos: Los alimentos ricos en azúcar, incluidas las bebidas refrescantes con gas, no ayudan a la salud bucodental. Las bacterias que habitan en la boca transforman los azúcares en ácidos y estos, a su vez, atacan el esmalte dental y provocan la aparición de la caries y otras enfermedades bucales.
- Apuesta por otros: La alimentación también puede ayudar a mejorar tu salud bucodental. Podríamos decir que algunos de los alimentos más sanos para tu boca son algunas frutas (arándanos, kiwi, uvas) y todos aquellos alimentos ricos en grasas insaturadas Omega 3, como el pescado azul (salmón, caballa) y los frutos secos (nueces). También, bebidas como el té verde, por sus propiedades antioxidantes.
- No picotees entre horas: No picotear entre comidas es sano para tu salud, en general, y también para tu salud bucodental y más aún si después de comer algo no puedes cepillarte los dientes. En concreto, evita sobre todo los dulces, bollería, zumos industriales y snacks, por su potencial cariogénico. En todo caso, puedes tomar fruta natural, como la manzana, o un lácteo.
- Cuídate si estás embarazada: Si te encuentras embarazada o planeas estarlo, pide cita con tu dentista, porque durante estos meses los cambios que experimentará tu cuerpo también pueden repercutir en tu boca y acarrearte ciertos problemas.
- Máxima precaución ante ciertas enfermedades: Vigila especialmente tu salud oral o si eres una persona diabética o sufres alguna enfermedad cardiovascular. Estudios científicos han demostrado la relación directa entre estas dos patologías y los problemas periodontales.
- Presta más atención si tienes predisposición genética: En algunos casos, los problemas dentales tienen un componente hereditario. Si es tu caso, debes prestar una especial atención a tu dentadura para prevenir desde edades tempranas cualquier atisbo de problema y actuar de forma adecuada y rápida.
- Destierra el miedo a ir al dentista: La prevención es la medida más efectiva ante la periodontitis.
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