Pérdida de Hueso Dental: Causas, Tratamientos y Prevención

La pérdida de hueso dental es un problema que afecta a muchas personas y puede comprometer la salud bucal y la estética si no se trata a tiempo. Se trata de una afección en la que el tejido óseo que sostiene los dientes disminuye progresivamente, provocando movilidad dental y, en casos avanzados, la pérdida de piezas dentales.

Causas de la Pérdida de Hueso Dental

Hay varias razones que pueden contribuir a la pérdida de hueso dental, entre ellas:

  1. Enfermedad Periodontal (Periodontitis): La principal causa de la pérdida de hueso dental es la enfermedad periodontal, también conocida como periodontitis. Esta infección bacteriana afecta las encías y el hueso que sostiene los dientes. En sus manifestaciones iniciales es un proceso inflamatorio infeccioso causado por las bacterias presentes en la boca. Si avanza y desemboca en enfermedad periodontal, el deterioro es irreversible. Las bacterias, poco a poco, van destruyendo el hueso alveolar y los ligamentos periodontales.
  2. Pérdida o Extracción de Dientes: La causa más común de pérdida ósea es la pérdida de dientes que no se reemplazan, especialmente cuando son varios dientes seguidos. Cuando se pierde un diente y no se reemplaza a tiempo, el hueso que lo sostenía deja de recibir estímulos y comienza a reabsorberse. Explicado de una forma muy simple, los dientes ejercen una presión al masticar que es la que estimula el hueso y permite que se mantenga en buenas condiciones. Si no se toman medidas, en apenas un año se habrá reabsorbido el 25 % del hueso y el proceso seguirá avanzando.
  3. Osteoporosis: La osteoporosis es una enfermedad que afecta la densidad ósea del cuerpo, incluyendo los huesos maxilares. Personas que padecen osteoporosis o diabetes tiene mayor riesgo de sufrir pérdida de hueso dental. En el primer caso el motivo es un desequilibrio entre minerales esenciales para la buena salud ósea.
  4. Bruxismo: El hábito de rechinar los dientes (bruxismo) genera una presión excesiva sobre el hueso que sostiene las piezas dentales. Una posición de los dientes que no es la correcta hace que las fuerzas masticatorias tampoco lo sean.
  5. Mala Alimentación: Una dieta pobre en calcio, vitamina D y otros minerales esenciales puede afectar la salud ósea en general, incluyendo la del maxilar.
  6. Dentaduras postizas: Al contrario, las dentaduras postizas pueden acelerar la pérdida ósea al desgastar las crestas del hueso sobre las que se colocan. Cada vez que se mastica o se aprietan los dientes, se está ejerciendo presión sobre la cresta, lo que provoca en consecuencia su reabsorción.
  7. Traumatismos.
  8. Diabetes. Quien tiene diabetes tipo 2 suelen tener más problemas relacionados con las enfermedades periodontales.
  9. Por otra parte, tumores u otro tipo de infecciones en la cavidad oral pueden ser causa de la reabsorción ósea.

Hablamos de las causas de pérdida de hueso dental y cómo tratarla

Consecuencias de la Pérdida de Hueso Dental

Cuando se produce una pérdida ósea se originan diversas consecuencias, tanto morfológicas, como funcionales y estéticas:

  • Retraimiento labial: los labios tienden a irse hacia adentro, pues no hay dientes que los sujeten.
  • Arugas de expresión sobre el labio superior: es consecuencia directa del punto anterior, porque trae consigo la aparición de arrugas.
  • Aflojamiento de dientes: cuando se empieza a perder hueso, pero aún conservamos algún diente, este pierde su soporte. Además, esta reducción de masa ósea pone en peligro el sustento de los dientes, por lo que de no ser tratados a tiempo, pueden terminar cayendo.
  • Modificación de la oclusión: con la reducción del hueso, los dientes se inclinan, rotan y se mueven en general.
  • Las personas que usan dentaduras postizas pueden experimentar otra consecuencia grave de la pérdida ósea: el colapso del tercio inferior de la cara. La pérdida del hueso de la cresta acerca la barbilla a la nariz, lo que hace que la mandíbula sobresalga y la nariz parezca sobresalir más porque el labio superior se ha arrugado. Aparecen arrugas profundas alrededor de la boca y la piel de las mejillas se vuelve flácida.

Síntomas de la Pérdida de Hueso Dental

Identificar los síntomas a tiempo puede evitar problemas mayores:

  • Encías retraídas: las encías pueden alejarse de los dientes, haciendo que estos parezcan más largos, incluso dejando en descubierto partes de las raíces dentales.
  • Dientes flojos: uno de los síntomas más evidentes de la pérdida de hueso dental es la movilidad de los dientes. Cuando la masa ósea se reduce, los dientes pierden soporte y pueden moverse, inclinarse e incluso rotar.
  • Cambios en la apariencia dental: los dientes se pueden volver inestables, y las encías retroceden, la apariencia de la sonrisa puede cambiar.
  • Problemas con las dentaduras postizas: si se usan prótesis removibles para reemplazar dientes ausentes, es posible que dejen de ajustarse adecuadamente debido a la pérdida ósea.
  • Dificultades para la colocación de implantes dentales: La colocación de un implante requiere de una base ósea firme.

Tratamientos para la Pérdida de Hueso Dental

Si se ha perdido un hueso dental, existen varias soluciones disponibles para tratar la pérdida de hueso dental, dependiendo de la causa y la gravedad del problema. Regenerar el hueso facial es posible y para lograrlo lo esencial es trazar un plan personalizado.

Algunos de los tratamientos más comunes incluyen:

  • Injertos Óseos: Cuando hay una pérdida significativa de hueso, se pueden realizar injertos óseos para regenerar el tejido. Utilizamos materiales biocompatibles, como injertos autólogos (del propio paciente) o materiales sintéticos, para restaurar el volumen óseo. Un injerto de hueso no solo reemplaza el hueso perdido, sino que también estimula la mandíbula para que vuelva a crecer y eventualmente reemplaza el injerto de hueso con el propio hueso sano del paciente. En casos de pérdida total de hueso, la solución principal implica un injerto de hueso para restablecer la base ósea necesaria para la colocación de implantes dentales. Este tipo de injertos también se emplea para reparar el hueso dañado y perdido alrededor de los dientes, como consecuencia de una infección de las encías.
  • Regeneración Ósea Guiada (ROG): Esta técnica consiste en colocar una membrana especial que permite la regeneración ósea en áreas específicas mientras evita el crecimiento de otros tejidos en la zona. La regeneración ósea es una técnica que promueve el crecimiento de nuevo hueso en áreas donde se ha perdido.
  • Elevación de Seno Maxilar: Cuando se han extraído los molares superiores, el hueso de la cresta se reabsorbe y la cavidad sinusal se expande, de modo que finalmente el hueso que separa la cavidad sinusal y la cavidad oral es muy delgado. Los implantes dentales no se pueden colocar en huesos tan delgados y en estos casos hay que realizar una elevación de los senos nasales. El seno se eleva empujando suavemente hacia arriba la membrana que recubre el seno y empaquetando material de injerto óseo en el espacio donde estaba la cavidad del seno. Es una técnica que se emplea para aumentar la densidad ósea en la zona de los molares y premolares del maxilar superior.
  • Microcirugía: Una microcirugía donde se trasplanta tejido queratinizado del paladar (epitelial) a la zona afectada para restaurar encías dañadas.

Proceso de Regeneración Ósea

El proceso de regeneración ósea generalmente incluye los siguientes pasos:

  1. Evaluación y planificación: El dentista realiza radiografías y tomografías para evaluar la cantidad y calidad del hueso. Una buena planificación mediante la realización de un buen estudio a través de la obtención de imágenes 3D con los escáneres CT de haz cónico, permite ver los dientes, los maxilares y las estructuras relacionadas en una vista completa de 360º.
  2. Curación y seguimiento: El sitio se deja curar durante varios meses para que el injerto se integre con el hueso natural.

Prevención de la Pérdida de Hueso Dental

¡Si! La prevención es clave. La prevención siempre es mejor que tener que tratar de curar la pérdida ósea, y la mejor manera de protegerse es evitar la enfermedad periodontal.

  • Mantén una buena rutina de higiene dental para eliminar las bacterias de la cavidad bucal. Mantener una buena higiene bucal, realizar visitas regulares al dentista y tratar problemas dentales de manera oportuna puede ayudar a minimizar el riesgo de pérdida de hueso dental.
  • Ten en cuenta que una dieta saludable y un estilo de vida sanos estimulan tu sistema inmunológico.
  • Mantén un régimen oral diario saludable, hazte una limpieza dental profesional dos veces al año y un examen anual con tu dentista.
  • Reemplaza cualquier diente que pierdas de inmediato con implantes, que brindan entre el 70% y el 80% de la presión necesaria para evitar la pérdida ósea. Cuando se pierde una pieza dental, lo más recomendable es colocar lo antes posible un implante. La pérdida ósea se puede prevenir colocando dientes de reemplazo con una raíz que pueda ejercer la misma presión o una presión similar a la de los dientes naturales. Un implante de un solo diente o un puente dental con tres o cuatro dientes sostenidos por dos implantes proporcionan un poder de masticación del 99% de la fuerza de mordida natural.
  • Si la causa es una enfermedad periodontal, habrá que tenerla controlada; y, si se trata de una dentadura postiza, habrá que sustituirla por una fija sobre implantes o por una prótesis.

Al restablecer el soporte óseo se mejora la estabilidad de los dientes y se reduce el riesgo de pérdida dental.

La pérdida de hueso dental es un problema serio que puede comprometer la salud y la estética bucal. Identificar las causas a tiempo y acudir a un especialista es clave para prevenir consecuencias graves.

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