Periodontitis: Causas, Síntomas y Tratamientos

La periodontitis es una enfermedad infecciosa que afecta a las encías, dañando el tejido blando que soporta los dientes. Si no se trata a tiempo, puede causar la pérdida parcial o total de los dientes. Es importante destacar que la gingivitis y la periodontitis son enfermedades crónicas.

La periodontitis o enfermedad periodontal es una enfermedad bucal inflamatoria que afecta principalmente a las encías o los tejidos alrededor del diente. Es una enfermedad muy frecuente y que, si no se diagnostica y se trata a tiempo, puede destruir el hueso que sostiene los dientes y provocar la pérdida de los mismos.

¿Qué es la Periodontitis?

La periodontitis es un tipo avanzado de enfermedad de las encías; una enfermedad donde tus encías se han infectado y se destruye progresivamente el hueso que sostiene los dientes. La periodontitis es considerada como una de las enfermedades más comunes en la cavidad periodontal o la boca.

En la primera fase de la enfermedad, la inflamación afecta sólo a las encías: es la llamada gingivitis. Sin embargo, cuando la gingivitis no se trata, el proceso se extiende a las partes más frágiles de las encías. La periodontitis es una infección bacteriana del "periodonto", que abarca los ligamentos que rodean los dientes y el hueso que los sostiene.

La periodontitis crónica es la forma más común de enfermedad periodontal, y ocurre con mucha más frecuencia en personas mayores de 45 años. Esta enfermedad crónica se caracteriza por la inflamación de las encías y la destrucción progresiva del tejido gingival y óseo. La periodontitis crónica provoca una reacción inflamatoria de los tejidos que soportan el diente.

Con un enfoque preventivo, la periodoncia ayuda a evitar la pérdida prematura de los dientes causada por enfermedades periodontales. Unas encías saludables y una sonrisa estética van de la mano. La salud bucal está estrechamente relacionada con la salud general.

Si no se trata a tiempo, la gingivitis puede degenerar en una enfermedad conocida como periodontitis. La enfermedad periodontal grave, que afecta los tejidos que rodean y sostienen el diente, afecta a casi el 10% de la población mundial, según datos de la OMS.

Según la afectación sea más superficial o más profunda, hablamos de gingivitis o de periodontitis.

  • Gingivitis: es una inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta y si no se trata adecuadamente, puede progresar a periodontitis.
  • Periodontitis: es una infección más profunda de la encía, que se despega del diente, formando así las bolsas periodontales. Debido a esta infección, se pierde el hueso que sujeta al diente.

Estas enfermedades de las encías evolucionan normalmente sin dolor, silenciosamente, y no llegan a ser realmente evidentes hasta alcanzar fases muy avanzadas, por lo que un diagnóstico lo más precoz posible es esencial.

Síntomas de la Periodontitis

Puede ser complicado diagnosticar la periodontitis de forma casera y sin la exploración de un dentista, pero a continuación te enumeraremos algunos signos que pueden indicarte que debes pedir cita en tu clínica dental de confianza para una revisión con el odontólogo:

  • Encías de color rojo intenso o morado.
  • Encías inflamadas o hinchadas.
  • Encías sensibles.
  • Encías que sangren fácilmente.
  • Dolor al masticar.
  • Creación de nuevos espacios entre los dientes.
  • Pus entre los dientes y las encías.
  • Mal aliento.
  • Teñir de rosa el cepillo de dientes después del cepillado habitual.
  • Escupir sangre al cepillarse los dientes o bien al usar el hilo dental.
  • Encías retraídas.
  • Dientes flojos o pérdida de dientes.
  • Modificación de la forma en que se unen los dientes al morder.

Si has experimentado inflamación o dolor de encías u observas sangre en el cepillo de dientes, probablemente estará relacionado con las primeras fases de la enfermedad de las encías, llamada a menudo gingivitis. Si esto dura más de un breve tiempo y está acompañado por síntomas que incluye dientes flojos, dolor de encías o mal aliento, es probable que esté vinculado con la periodontitis.

El principal y primer signo que alerta de que algo está pasando es: El sangrado de encías, espontáneo o durante el cepillado, y el enrojecimiento. Que la encía sangre no es normal.

Además, puede haber:

  • Mal aliento.
  • Hipersensibilidad al frío.
  • Pérdida de encía o percepción de dientes más largos.
  • Movilidad o separación de los dientes.
  • Aparición de abscesos o flemones en la encía si la enfermedad sigue avanzando, pues estos últimos son ya una manifestación de una periodontitis en una fase avanzada.

En personas fumadoras, la enfermedad suele diagnosticarse más tarde, pues el tabaco reduce el flujo sanguíneo, por lo que, en ocasiones, el sangrado de encías no se manifiesta hasta fases más avanzadas de la enfermedad.

🦷 ¿Qué es la Periodontitis o Piorrea? La enfermedad de las encías

Causas de la Periodontitis

Las causas de la periodontitis o enfermedad periodontal pueden ser varias, sí que es cierto que, en la gran mayoría de casos, el desarrollo de la enfermedad periodontal suele empezar en la placa microbiana, conocida también como placa o biofilm dental. Y es que en la boca viven alrededor de 700 tipos de bacterias y cuando la higiene oral no es la adecuada, estas bacterias crecen, se agrupan y se acumulan en los espacios entre dientes, causando surcos en las encías y fisuras detales.

Además, hay otros factores de riesgo que acentúan la enfermedad periodontal:

  • Fumar o masticar tabaco, marihuana o el consumo de drogas.
  • Estrés.
  • Genética.
  • Enfermedades sistémicas, como por ejemplo la diabetes, la artritis reumatoide y la enfermedad de Crohn.
  • Defensas bajas.
  • Cambios hormonales, como los que tienen lugar durante el embarazo o la menopausia.
  • Obesidad.
  • Hábitos de salud bucodental insuficientes.
  • Gingivitis.
  • Algunos medicamentos que provocan sequedad de la boca o cambios en las encías.
  • Deficiencia de vitamina C y mala o poca nutrición.
  • Afecciones que causan una disminución de la inmunidad, como la leucemia, el VIH/SIDA y el tratamiento del cáncer.
  • La edad.

No es que envejecer incremente la posibilidad de sufrir periodontitis, sino que el efecto acumulativo de depósitos de cálculo y biofilm, así como la pérdida de hueso, explican la prevalencia de la enfermedad periodontal en personas de edad avanzada.

Las enfermedades de las encías o enfermedades periodontales se producen por la acción de las bacterias, más de 700 tipos, que habitualmente viven en la boca. En muchas ocasiones, sucede que la higiene oral es incorrecta, incompleta o insuficiente, lo que hace que las bacterias crezcan, se agrupen y se lleguen a acumular en forma de biofilm o placa bacteriana en zonas escondidas, principalmente en los espacios entre dientes.

Además, hay otros muchos factores vinculados a esta enfermedad como:

  • Tabaco.
  • Estrés.
  • Enfermedades sistémicas, como la diabetes.
  • Defensas bajas.
  • Cambios hormonales, como los que suceden durante el embarazo o la menopausia.

Por ello, la progresión de las enfermedades periodontales y la gravedad de la destrucción de los tejidos orales se verá condicionada además de por factores de riesgo genéticos, por la presencia de uno o varios de estos factores ambientales.

Tipos de Periodontitis

La enfermedad periodontal puede detectarse en diferentes estadios según el grado de afectación:

  • Periodontitis inicial: es la fase posterior a la gingivitis (la cual, es reversible con tratamiento). Se evoluciona a esta etapa si las bacterias persisten por la acumulación de placa y la irritación e inflamación de las encías destruyen hueso. En este momento ya aparecen bolsas periodontales y aumenta el surco de la encía, por tanto, se hace totalmente necesario realizarse un tratamiento periodontal.
  • Periodontitis moderada: en esta etapa de la enfermedad periodontal, la encía se retrae y las bacterias destruyen hasta un tercio del hueso que sostiene el diente.
  • Periodontitis avanzada: cuando la enfermedad periodontal llega a este estadio es porque se ha producido una pérdida del nivel de inserción de más de la mitad de la superficie radicular. Es probable que haya dientes que se caigan de forma espontánea.
  • Periodontitis necrosante: la EPN (enfermedad periodontal necrosante) es la infección que se caracteriza por la necrosis de las papilas interdentarias, la cual, se manifiesta con hemorragia gingival y dolor.

Tratamientos para la Periodontitis

El tratamiento de la periodontitis depende de lo que haya avanzado y la gravedad de la enfermedad. Se debe determinar por el dentista profesional. En el caso de las fases más básicas, se suele realizar un raspado para eliminar el sarro y las bacterias en la superficie; además, se puede hacer un alisado radicular para alisar las superficies de las raíces.

En la actualidad existe una gran variedad de tratamientos para la periodontitis, que se aplican dependiendo de la gravedad y las condiciones del paciente.

En el caso de que la periodontitis o piorrea esté muy avanzada, el curetaje dental resulta insuficiente para eliminar todo el sarro solidificado. En los casos menos graves, el tratamiento puede incluir una limpieza dental profunda, un cambio en los hábitos de higiene oral y revisiones periódicas de mantenimiento. La limpieza dental es un tratamiento sencillo que nos permite remover la placa bacteriana que no puede eliminar el cepillo.

El tratamiento de la gingivitis generalmente implica procedimientos de limpieza profesional, o dependiendo del estado de las encías ser necesario realizar un raspado y alisado radicular. En este proceso, se elimina la placa y el sarro de las superficies de los dientes y las raíces, lo que ayuda a reducir la inflamación y permite que las encías sanen. El tratamiento para la periodontitis es más complejo y además de la limpieza y el raspado y alisado radicular, puede involucrar procedimientos quirúrgicos, como la cirugía de colgajo o la regeneración tisular guiada. Estos tratamientos buscan eliminar las bolsas periodontales y restaurar el tejido de soporte dañado.

El dentista es el profesional que posee la capacitación para diagnosticar y tratar los problemas de encías, así como para aconsejar sobre las medidas preventivas que ayuden a mantenerla en óptimas condiciones de salud, pudiendo ocuparse también de la reconstrucción de los tejidos perdidos a consecuencia de la enfermedad.

Su tratamiento se fundamenta en tres pilares:

  • La fase básica del tratamiento de las encías incluye el raspado y el alisado radicular (limpieza manual por debajo de las encías) junto a la enseñanza de instrucciones en higiene específicas y su cumplimiento.
  • En determinados casos, se hace necesario pasar a una segunda fase de tratamiento en la que son necesarias pequeñas cirugías de las encías para corregir los defectos que pueda haber dejado la enfermedad.
  • Por último, es imprescindible seguir un programa de mantenimiento o seguimiento para prevenir o controlar la posible aparición de recaídas, aún más si persiste la presencia de factores de riesgo antes mencionados.

Tratamientos Específicos

  • Raspado y alisado radicular: En este procedimiento de dos pasos para tratar la periodontitis, el odontólogo raspa la acumulación de sarro de los dientes por encima y por debajo de la línea de las encías (raspado). No se debe confundir el raspado y alisado radicular con el curetaje, un término que se encuentra en desuso por los odontólogos especializados en periodontitis, por ser una técnica no recomendada por la SEPA.
  • Cirugía de colgajo: Si la inflamación de las encías y las bolsas cerca de los dientes persisten después de un procedimiento de limpieza dental profunda, el dentista puede recomendar una cirugía de colgajo. Durante la cirugía de colgajo, se elimina el sarro de las bolsas a lo largo de los dientes. Después se suturan las bolsas para que los tejidos de la encía vuelvan a adherirse a los dientes.
  • Injertos: Los casos graves de periodontitis, pueden requerir injertos de hueso o tejido para sustituir el que está infectado. El injerto puede consistir en una técnica llamada «regeneración tisular guiada«, en la que se introduce un pequeño trozo de membrana entre el hueso maxilar y la encía para permitir la regeneración del hueso y el tejido.

¿Cómo prevenir la Periodontitis?

La enfermedad periodontal se puede prevenir si se mantiene regularmente una buena higiene bucal, es decir, si se realiza un cepillado al menos dos veces al día y se usa hilo dental antes del cepillado para eliminar las partículas de alimentos y bacterias.

Es fundamental adoptar los gestos de higiene bucal adecuados. Esto incluye el cepillado de los dientes durante 2 minutos dos veces al día con un dentífrico que ayude a aliviar la inflamación gingival, el uso del hilo dental, los cepillos interdentales o el colutorio para evitar la acumulación de placa dental entre los dientes. También se recomienda adoptar una dieta equilibrada y evitar el picoteo.

Además, para evitar la periodontitis, es importante visitar con regularidad al odontólogo para te haga revisiones e higienes dentales.

Diez consejos para prevenir la aparición de periodontitis:

  1. Lávate los dientes todos los días.
  2. Más allá del cepillo.
  3. Refuerza la limpieza con el enjuague.
  4. Evita ciertos alimentos…
  5. …Y apuesta por otros.
  6. No picotees entre horas.
  7. Cuídate si estás embarazada.
  8. Máxima precaución ante ciertas enfermedades.
  9. Presta más atención si tienes predisposición genética.
  10. Destierra el miedo a ir al dentista.

La prevención es la medida más efectiva ante la periodontitis.

Complicaciones de la Periodontitis

La periodontitis también afectar al estado de salud general, pues existe evidencia científica sobre la relación de esta enfermedad con el aumento del riesgo vascular, la descompensación de la diabetes, infecciones respiratorias o incluso el parto prematuro.

La diabetes y la periodontitis tienen una relación bidireccional importante y si no se controlan de manera conjunta, pueden llegar a ser contraproducentes para una buena salud y una mejor vida.

Como cualquier otra patología infecciosa, la periodontitis altera el estado metabólico-endocrino de las personas. Así pues, el paciente diabético tiene más riesgo de sufrir periodontitis y la periodontitis puede iniciar o aumentar la resistencia a la insulina, como así lo demuestran múltiples estudios científicos, complicando o dificultando el control de la glucemia.

La periodontitis es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedad cardiovascular arterioesclerótica. La arterioesclerosis es una enfermedad fundamentalmente inflamatoria y está comprobado que focos infecciosos o inflamatorios no controlados, como los causados por la periodontitis, la hacen progresar, pudiendo llegar a desencadenar procesos más agudos, como síndromes coronarios graves.

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