Escozor en la Lengua y el Paladar: Causas, Síntomas y Tratamientos

¿Sientes un picor constante en la boca? ¿Te pican los labios sin una causa visible? ¿Notas una sensación de ardor o molestia en el paladar aunque tu boca esté aparentemente sana? Uno de los motivos de consulta más frecuentes en salud bucodental es precisamente esta sensación incómoda y difícil de definir: “me pican los labios de la boca, pero no tengo heridas visibles”.

El picor en los labios, especialmente cuando aparece sin signos cutáneos o inflamatorios, suele ir acompañado de sensación de ardor, hormigueo, escozor o sequedad. Lo más frustrante para quienes lo padecen es que no encuentran una causa clara. Los labios pueden picar incluso cuando la piel no presenta grietas, no hay infecciones visibles y los análisis resultan normales.

Aunque puede afectar a cualquier persona, el síndrome de la boca ardiente es más frecuente en mujeres en edad perimenopáusica y posmenopáusica.

¿Qué es el Síndrome de Boca Ardiente?

El síndrome de la boca ardiente no se limita solo al picor. Este trastorno se conoce también como glosodinia o glosopirosis, orodinia, estomatodinia o estomatopirosis y disetesia oral.

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Se caracteriza por:

  • Sensación de ardor persistente sin una causa física aparente.
  • Puede aparecer de forma intermitente o continua, y suele empeorar a lo largo del día.
  • Sequedad y alteración del gusto y otros signos asociados.

La boca urente se caracteriza por la sensación de ardor o escozor en la lengua u otras partes de la cavidad bucal. Suele prolongarse en el tiempo, por lo que suele mermar la calidad de vida de quienes lo sufren. El síndrome de suele aparecer de forma repentina y puede seguir diferentes patrones. La sensación de ardor puede ser leve al despertar y empeorar con el paso de las horas, durar todo el día o ser intermitente.

De hecho, se sabe que la mayoría de personas con boca urente presentan alteraciones psíquicas o psiquiátricas. Lo que se desconoce es si los factores psicológicos son una causa o una consecuencia, o se exacerban mutuamente.

Causas del Picor Boca-Paladar-Labios

El picor boca-paladar-labios puede tener origen local, relacionado con la propia cavidad oral, u origen sistémico, relacionado con el estado general del organismo. En estos casos, el diagnóstico suele ser más rápido, y el tratamiento, directo. Muchas veces el picor en los labios de la boca tiene un origen interno.

Una de las complejidades de esta condición es que no siempre es posible identificar la causa. De ser así, se trataría de un síndrome de boca ardiente primario o idiopático. Aunque no se pueda determinar el origen, algunas investigaciones sugieren que esta sensación de ardor en la boca estaría relacionada con problemas del gusto y los nervios sensoriales del sistema nervioso central o periférico.

En otros casos, este malestar puede estar provocado por otras afecciones subyacentes. Entre las más habituales, destacan las siguientes:

  • Sequedad bucal o xerostomía.
  • Afecciones bucales que afectan a la lengua como la candidiasis oral, el liquen plano o la lengua geográfica.
  • Hábitos como el bruxismo o morderse la lengua.
  • Irritación de la boca al utilizar pastas dentales abrasivas, usar enjuagues bucales en exceso y/o ejercer demasiada fuerza al cepillar la lengua o emplear el raspador lingual.
  • Las prótesis dentales y la ortodoncia también pueden irritar la lengua y causar esta molestia.
  • Por su parte, los alimentos ácidos o picantes, las bebidas carbonatadas, el café y el alcohol también pueden favorecer el síndrome de boca urente.
  • Anemia o deficiencia de zinc y/o vitaminas del grupo B.
  • Alergias y/o reacciones a alimentos o a materiales empleados en los tratamientos odontológicos.
  • Reflujo de ácido estomacal.
  • Fármacos, especialmente los utilizados para la hipertensión arterial.
  • Trastornos endocrinos como la diabetes y el hipotiroidismo.
  • Factores psicológicos como la ansiedad, la depresión o el estrés.
  • Tabaquismo.

Además, el síndrome de boca ardiente secundario es causado por un problema subyacente. Tratar el problema médico debe aliviar los síntomas. Las causas frecuentes pueden ser:

  • Cambios hormonales
  • Trastornos metabólicos como la diabetes
  • Alergias a productos dentales o a alimentos
  • Síndromes de glándulas salivales o por medicamentos o radioterapia
  • Medicamentos que reducen la presión arterial
  • Deficits nutricionales como por ejemplo tener el hierro bajo o la vitamina B12
  • Infecciones por hongos

Diversos estudios lo han clasificado también como un trastorno fisiológico, relacionado con neuropatías centrales y periféricas, que desencadenan como mecanismo final un síndrome de dolor neuropático en la cavidad bucal, como la neuropatía glosofaríngea, la lingual o el neurinoma del nervio acústico.

Por último, el origen psicógeno está presente hasta en 45 % de los casos; no es infrecuente que en un alto porcentaje de casos el inicio de los síntomas haya coincidido en el tiempo con algún acontecimiento adverso o estresante en la vida del paciente, tales como el fallecimiento de un familiar, problemas de pareja, problemas filiales o de índole laboral o social.

Es importante realizar una analítica completa que descarte síndromes anémicos (anemia ferropénica) o procesos hematológicos tumorales con manifestación en la mucosa bucal (procesos linfoproliferativos).

El síndrome de boca ardiente puede afectar a cualquier persona, en cualquier rango de edad, con una prevalencia muy variable (2-5 %, o incluso hasta 24 % de la población general). Aparece de forma característica en mujeres adultas de edad media (50-70 años) y más típicamente en mujeres peri y posmenopáusicas, con una frecuencia variable (10-40 % de ellas).

Característicamente el síndrome de boca ardiente se manifiesta como la presencia de ardor, dolor o molestias de tipo quemazón en la boca, las encías, los labios, la mucosa yugal, el paladar, la lengua (sobre todo en el dorso, la punta y las regiones laterales de los dos tercios anteriores de la misma) o la boca entera, sin identificarse inflamación, úlceras o atrofia en la exploración visual.

Pueden asociarse alteraciones gustativas, tales como la disminución del sentido del gusto o hipogeusia, o alteraciones en la percepción del gusto o disgeusia (presencia de un gusto desagradable), mal aliento o una atípica sensación gustativa a óxido o metal.

La duración de la sintomatología es variable: puede ser una alteración transitoria y limitada en el tiempo o, por el contrario, perdurar en la boca durante años.

En el tipo I, el más frecuente (65 %), el dolor aparece típicamente a lo largo del día y con el paso de las horas, más frecuente e intenso al final de la vigilia y la noche; no es característico que las personas afectadas presenten sintomatología al despertar o en las primeras horas del día.

En el tipo III la sintomatología aparece de forma intermitente, tanto a lo largo del día, como alternando días con y sin presencia de sintomatología.

Paciente con sintomatología urente en la cavidad bucal. La lengua únicamente se encuentra agrietada, sin presentar otros signos que indiquen patología local en la exploración visual.

Síndrome de Alergia Oral (SAO)

¿Notas picor, hormigueo o incluso hinchazón en la boca al comer ciertos alimentos? Muchas personas lo describen como “alergia en la lengua” o “una reacción en la boca” tras comer frutas, frutos secos o ciertos vegetales.

La causa más común de estos síntomas es algo llamado síndrome de alergia oral (SAO). En pocas palabras, tu sistema inmunitario se confunde: algunas proteínas de los alimentos se parecen a las del polen, y al contacto con tu boca, provocan picor, ardor o inflamación leve. Esto suele pasar en la lengua, los labios, el paladar o la garganta.

Es muy habitual que el paciente venga a consulta y diga: “Solo me pica la lengua cuando como manzana cruda” o “el melón me da una sensación rara en la garganta”. Estos síntomas suelen aparecer al momento de comer y desaparecer al cabo de pocos minutos, especialmente si enjuagas tu boca o dejas de comer ese alimento.

Alimentos Comunes que Desencadenan el SAO

  • Frutas y vegetales crudos (manzana, kiwi, melón, zanahoria)
  • Algunos frutos secos

A menudo, estos alimentos son tolerados cocinados o pelados, ya que eso destruye las proteínas alergénicas.

Productos Dentales

Algunas personas reaccionan a aromas, conservantes o colorantes de los productos dentales.

Diagnóstico

El dentista o especialista realizará una exploración detallada de toda la cavidad oral, incluyendo lengua, encías, mucosa interna, paladar y labios. Es esencial descartar enfermedades que puedan parecerse al síndrome de la boca ardiente, como la candidiasis oral, el liquen plano oral o reacciones alérgicas a materiales dentales.

Es difícil de diagnosticar porque no es una patología que con ver al paciente ya lo sepamos a ciencia cierta. Se diagnostica con una buena historia clínica y una revisión exhaustiva de toda la boca aunque pueden ser necesarias otras pruebas como análisis de sangre, alergias, biopsias…

El diagnóstico lo puede hacer tu odontólogo en Salamanca mediante una evaluación exhaustiva en la boca. También se hablará sobre la historia clínica del paciente, medicamentos que consume, así como los hábitos de alimentación e higiene. El especialista buscará descartar otras enfermedades. Para ello puede solicitar análisis de sangre, biopsias, pruebas salivales, entre otros análisis.

Diagnóstico Diferencial: Glositis, Candidiasis, Aftas

La glositis puede confundirse con otras condiciones que presentan síntomas similares, tales como la candidiasis y las aftas. Estas diferencias se pueden explicar mediante los conceptos de cada uno:

  • Glositis: es una afección en la lengua que se caracteriza por inflamación, ardor y enrojecimiento. Puede ser causada por infecciones, reacciones alérgicas o irritantes.
  • Candidiasis oral: es una infección por hongos en la boca, que causa placas blancas y dolor.
  • Aftas bucales: son llagas dolorosas en la boca, que suelen ser pequeñas y de color blanco o amarillo.

Tratamientos

El tratamiento dependerá de la causa. Si el picor en la boca tiene un origen local, bastará con eliminar el agente irritante o tratar la infección.

Dado que a día de hoy sus causas no se han determinado con exactitud, su tratamiento continúa siendo complejo, con resultados inciertos y, a menudo, insatisfactorios.

Lamentablemente, en muy pocos casos el síndrome de boca ardiente remite completamente sin ningún tratamiento. Sin embargo, existen opciones terapéuticas y medidas preventivas que pueden ayudar a mitigar y reducir los síntomas.

Ante la presencia de sensación de ardor en la boca, los pasos a seguir deberían ser los siguientes:

  1. Antes que nada, es fundamental identificar si la sensación de quemadura en la lengua o escozor se debe a una afección subyacente. De ser así, el tratamiento indicado debería mejorar los síntomas.
  2. Existen factores de riesgo como el sexo o la edad sobre los que no se puede actuar. Sin embargo, hay muchos otros que sí pueden ayudar a prevenir la aparición de la y/o su exacerbación. Entre ellos, evitar el tabaquismo, los alimentos ácidos, las comidas picantes y las bebidas carbonatadas, el alcohol y el café. También es fundamental una buena gestión del estrés y el cuidado de la salud mental.
  3. A nivel bucodental, el cepillado de los dientes y las medidas de higiene bucal deben ser los adecuados, utilizando productos específicos para las necesidades de cada persona, sin ejercer una fuerza excesiva ni realizándose con demasiada frecuencia. Asimismo, hay que evitar malos hábitos bucales como morderse la lengua y el bruxismo. Finalmente, cualquier problema o molestia con las prótesis dentales o la ortodoncia debe consultarse con el odontólogo.
  4. Cuando la boca ardiente va acompañada de xerostomía, utilizar productos que estimulen la producción de saliva (sialagogos) proporciona un alivio eficaz. Estos productos suelen incluir y . El primero favorece la secreción natural de saliva sin dañar el esmalte, mientras que el segundo hidrata la cavidad bucal, además de actuar contra las caries y remineralizar el esmalte. El uso de estos productos puede ir acompañado de geles humectantes que aporten un extra de humectación y una lubricación de larga duración en toda la cavidad bucal gracias a ingredientes como la y el . Utilizar pasta dentífrica y colutorios específicos para boca seca también puede ser de utilidad en el tratamiento de la boca urente. Asimismo, beber agua con frecuencia a lo largo del día e incrementar el consumo de frutas y verduras ayudará a mantener la boca hidratada y aumentar la salivación de forma natural.
  5. En algunos casos puede ser necesario complementar las medidas anteriores con fármacos para aliviar la sensación de boca seca y las demás molestias que pueda provocar este síndrome. Entre ellos, anestésicos tópicos (lidocaína), analgésicos (capsaicina), anticonvulsivos, antidepresivos o medicamentos que bloqueen la neuralgia.
  6. La relación directa entre los trastornos mentales y la boca ardiente hacen que, en muchos casos, sea recomendable apoyarse en el tratamiento psicológico, especialmente en la terapia cognitiva conductual, para desarrollar estrategias para tratar la ansiedad y la depresión y sobrellevar el dolor crónico.

Tratamientos Médicos y Farmacológicos

Si se identifica la causa subyacente de la sensación de lengua quemada se aplican tratamientos específicos. Sin embargo, si la raíz es desconocida, lo que se buscará es aliviar los síntomas.

  • Sustitutos de saliva, enjuagues anestésicos o con lidocaína: Cuando el paciente sufre de boca seca se recomendará utilizar sustitutos de la saliva, de esta manera se mantiene la boca lubricada. Por otra parte, los enjuagues bucales anestésicos ayudan a aliviar las molestias que produce el ardor en la lengua.
  • Medicamentos: También es posible que se receten medicamentos para controlar los síntomas de la lengua quemada. Entre ellos se pueden mencionar los suplementos nutricionales, ansiolíticos, antidepresivos y neuromoduladores.

Remedios Caseros y Cambios en el Estilo de Vida

  • Mantener hidratación: Entre los remedios caseros para la lengua irritada se recomienda beber agua a lo largo del día para mantenerse hidratado. También ayuda chupar trozos de hielo y masticar chicle sin azúcar para estimular la producción de saliva.
  • Evitar irritantes: Evita consumir alimentos ácidos y picantes, así como alcohol. En cuanto a la higiene bucal, utiliza productos suaves y sin alcohol.
  • Higiene oral y elección de productos suaves: Es importante mantener una buena higiene oral. Utiliza un cepillo de cerdas suaves y pasta dental sin lauril sulfato de sodio. El enjuague bucal debe ser sin alcohol.
  • Técnicas de afrontamiento: El estrés y la ansiedad pueden empeorar los síntomas de la lengua quemada. De manera que practicar técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración profunda pueden ayudar.

Tratamiento Farmacológico

El tratamiento farmacológico es controvertido. Deberá valorarse en casos en que las medidas higiénico-dietéticas comentadas anteriormente no han logrado mejoría.

Fármacos anticonvulsivantes, como la gabapentina (300-1.600 mg/diarios) comenzando con 100 mg diarios inicialmente y aumentando la dosis de 100 en 100 mg cada 4-7 días hasta conseguir un control de los síntomas.

Prevención y Cuidados a Largo Plazo

  • Control de factores desencadenantes: evita los alimentos o productos que desencadenan los síntomas.
  • Dieta equilibrada y suplementos: mantén una alimentación balanceada. Si es necesario toma suplementos vitamínicos.
  • Seguimiento dental periódico: las visitas al dentista permitirá identificar cualquier problema oral que provoque los síntomas.

Cuándo Acudir al Profesional

La sensación de lengua quemada afecta la calidad de vida del paciente. En ocasiones puede dificultar el habla o tragar los alimentos. Si los síntomas se presentan con frecuencia es importante acudir a un profesional que determine la causa. Un médico o uno de nuestros dentistas aplicará el tratamiento para la sensación de lengua quemada más adecuado. El diagnóstico preciso y a tiempo, ayudará a aliviar los síntomas.

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