¿Te estás lavando bien los dientes? ¿Seguro que tu rutina de cepillado dental es perfecta? Después de tantas citas con el cepillo, el hilo dental y el colutorio, podrías creer que tus rutinas de higiene oral son inmejorables. Es posible que lo sean, pero hay malas prácticas de las que no somos conscientes por desconocimiento o por pura inercia. Por todos estos motivos es tan necesario hacer un repaso de los errores más frecuentes al lavarte los dientes.
Una de las dudas más comunes entre los pacientes es si se debe o no enjuagar la boca después del cepillado. Aunque parece una cuestión menor, este gesto puede influir directamente en la eficacia del cepillado y la protección frente a las caries. ¡Enjuagar la pasta de dientes o no tras el cepillado, es un debate que estamos escuchando mucho últimamente en nuestra Clínica Dental de Lorca!
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¿Por qué no debes enjuagarte la boca después de lavarte los dientes?
Las pastas dentales contienen flúor, un mineral clave para prevenir la aparición de caries y reforzar el esmalte dental. Cuando te cepillas los dientes, el flúor se adhiere al esmalte y comienza a actuar. Los expertos en salud bucodental aconsejan no enjuagar la boca con agua tras el cepillado.
Cuando nos enjuagamos la boca después de lavarnos los dientes estamos desechando el flúor que contiene la pasta dentífrica. Se trata de un mineral imprescindible para tener una buena salud bucodental. "Si no nos enjuagamos y nos limitamos a escupir el sobrante de pasta tras el lavado, conseguiremos que las sustancias beneficiosas de esta, como por ejemplo el flúor, permanezcan durante más tiempo en la boca y, por consiguiente, aumente su beneficio", indica la odontóloga María Vázquez.
«Parece ser que a día de hoy hay un debate en las calles sobre si tenemos que enjuagarnos después de cepillarnos los dientes o no es necesario. Va a depender mucho de la cantidad de pasta que estemos utilizando en esos cepillados. Si utilizamos mucha cantidad vamos a tener mucha espuma, mucha pasta y vamos a tener esa necesidad de un enjuague profundo. Pero si utilizamos la cantidad correcta de pasta de dientes, que es una cantidad como si pusiéramos más o menos el tamaño de una lenteja, no va a ser necesario. Simplemente con escupir o hacer como máximo un solo aclarado no vamos a tener ningún riesgo de intoxicación y vamos a seguir teniendo producto en la boca que va a reforzar o va a contribuir a ese objetivo que estamos buscando con nuestras pastas de dientes.» Dra. Auxiliar dental y responsable del personal y del funcionamiento de Clínica Dental Galindo.
Según la guía «Intervenciones dentales para prevenir la caries en niños», elaborado por el Servicio Nacional de Salud de Escocia, una gran parte de la sociedad desconoce aún que no hay que enjuagarse la boca después del cepillado. «Hay que escupir el exceso de pasta dental y no enjuagar con agua», recuerda la guía. Y es que está demostrado que enjuagarse tras haberse cepillado los dientes «reduce el efecto preventivo de caries que tiene la pasta dental con flúor».

Ventajas de no enjuagarse la boca después del cepillado
Por tanto, no enjuagarse la boca después del cepillado y no desechar el flúor de la pasta dentífrica cuenta con multitud de beneficios. La odontóloga Laia Aguilar Almirall, directora médica de la clínica Aguilar Dental Salut de Barcelona, señala las principales ventajas de no realizar este hábito:
- Mejora la resistencia del esmalte dental: la aplicación de flúor en los dientes provoca una reacción con el calcio de los mismos, formando fluoruro de calcio. Al reaccionar con los cristales del esmalte dental, lo fortalece y aumenta su resistencia.
- Fortalece los dientes: el flúor en la boca genera fluorapatita, una sustancia que contribuye a remineralizar los dientes que han sido atacados por las bacterias. De este modo, los recalcifica y los fortalece.
- Previene la caries: el flúor inhibe la formación de ácidos cuando el pH de la boca está bajo. Es en ese momento cuando las bacterias que provocan la caries encuentran su caldo de cultivo, pero este mineral dificulta su acción.
Otros errores comunes al lavarse los dientes
Además de no enjuagarse la boca después del cepillado, existen otros errores comunes que pueden reducir la eficacia de tu higiene dental:
- No mantener una hidratación adecuada: Beber agua de manera constante contribuye a eliminar los residuos de comida y las bacterias de tus dientes.
- No cepillarse los dientes durante al menos 2 minutos: Muchas personas van con prisas y no llegan a cepillarse los dientes durante un mínimo de 2 minutos. Un cepillado demasiado rápido puede no eliminar por completo las bacterias y los restos de comida.
- Cepillarte los dientes solo una vez al día: Es un error cepillarte los dientes solo una vez al día.
- Utilizar un cepillo dental con cerdas duras: De forma errónea, podrías pensar que un cepillo dental con cerdas duras limpiará mejor los dientes. Sin embargo, un cepillo duro podría causar más daño que beneficio.
- No enjuagar el cepillo dental: Ya hemos explicado que no enjuagar el cepillo dental es un error al cepillarte los dientes. Al enjuagar el cepillo estás eliminando los restos de pasta dental y los fragmentos de alimentos que puedan haber quedado atrapados.
- Utilizar demasiada pasta de dientes: Contrario a lo que muchos anuncios de pasta dental muestran, realmente no necesitas una gran cantidad de pasta de dientes. Algunas pastas pueden desgastar el esmalte.
- Cepillarse los dientes justo después de comer alimentos ácidos: Aunque podría parecer lógico cepillarse los dientes justo después de comer, si acabas de consumir un alimento o una bebida con un alto contenido ácido, podrías estar haciendo más daño que bien a tu salud dental.
- Pasar por alto las áreas posteriores de tu boca: Uno de los errores comunes que debes evitar es pasar por alto las áreas posteriores de tu boca al cepillarte los dientes. Es crucial que no te olvides de tus muelas y de las áreas de difícil acceso al llevar a cabo tu rutina de higiene oral.
- No cepillar la lengua: No cepillar la lengua permite la acumulación de bacterias, que contribuyen a la halitosis y al desarrollo de placa.
- No limpiar las encías: No limpiar las encías es también un error en cuanto a la salud de este tejido bucal. Más que cepillar, la expresión apropiada es masajear las encías, con movimientos suaves y circulares utilizando el cepillo.
- Utilizar una técnica de cepillado incorrecta: Una técnica de cepillado incorrecta reduce la efectividad. Utilizar la técnica de cepillado correcta puede marcar la diferencia en la salud de tu boca. En lugar de cepillar de forma horizontal, hazlo en círculos o realizando movimientos de arriba a abajo.
¿Con qué frecuencia hay que lavarse los dientes?
Además de hacerlo bien, resulta fundamental ser constantes a la hora de lavarnos los dientes para prevenir la aparición de caries o de otros problemas más graves como la gingivitis o la periodontitis. En cuanto a la frecuencia, los expertos de la clínica dental Avodent de Madrid señalan que hay que hacerlo tres veces al día y que el tiempo de cepillado debe ser de dos minutos. Añaden también que la limpieza más importante es la que se realiza antes de ir a dormir. "El motivo es que durante la noche producimos menos saliva, que es uno de nuestros principales aliados para proteger nuestra salud bucodental", explican.

¿Es bueno lavarse los dientes justo después de comer?
Pese a que haya que lavarse los dientes tres veces al día, no es bueno hacerlo inmediatamente después de cada una de las comidas principales. "Se recomienda esperar al menos 30 minutos después de la ingesta de alimentos para realizar el cepillado y, de esta forma, evitar dañar el esmalte dental", exponen desde la clínica dental Massident. En caso contrario, extenderemos por toda la boca el ácido que se produce al ingerir alimentos.
¿Qué cepillo de dientes debería utilizar?
En el mercado encontramos una gran variedad de cepillos de dientes y siempre existe la duda de cuál utilizar. A la hora de escoger hay que fijarse en el material y la dureza de las cerdas, en el tamaño del cabezal y en si es eléctrico o manual. En cuanto a las cerdas, desde las clínicas dentales BQDental Centers recomiendan que sean sintéticas porque arrastran mejor la placa y repelen las bacterias con mayor facilidad. El nivel de dureza más adecuado depende de si contamos con una salud bucodental más frágil (mejor cerdas suaves) o fuerte (mejor cerdas duras).
El cabezal debemos escogerlo en base al tamaño de nuestra boca y de nuestros dientes. Lo fundamental es que sea capaz de llegar a todos los rincones. Por último, los expertos de BQDental Centers recalcan que funcionan perfectamente tanto los cepillos elétricos como los manuales. La ventaja de los primeros es que su utilización supone un menor riesgo de abrasión dental, pero uno tradicional resulta más fácil de manejar de forma efectiva.
¿Cómo lavarse los dientes paso a paso?
Sabiendo cuál es el cepillo más adecuado para ti y las veces al día que tienes que lavarte los dientes, solo queda hacerlo correctamente. Desde la clínica dental CML Odontólogos explican cómo realizar paso a paso este hábito saludable:
- Coloca el cepillo contra los dientes en un ángulo de 45 grados hacia la línea de las encías.
- Mueve el cepillo con movimientos circulares (delante, atrás, arriba y abajo) en trazos cortos y suaves, limpiando la superficie exterior e interior de los dientes, así como las zonas de morder.
En Clínica Pfaff estamos aquí para resolver tus dudas y ayudarte a cuidar tu sonrisa.