Una de las recetas que más gusta hacer son las espinacas a la crema. Estamos hablando de unas espinacas con una bechamel ligera y gratinadas al horno, una verdadera delicia de plato super sano y muy fácil de hacer. Es ideal para disfrutar en la mesa y además no tiene ninguna dificultad.

Con el final del verano y la vuelta a la rutina, los peques retoman las clases y nosotros la rutina en cuanto a su alimentación se refiere. Se acabaron las comidas capricho de las vacaciones, jajaja! Así es que en casa ya estoy liada montando los menús de diario para tenerlo todo atado y que no se me despisten los ingredientes para los platos de cada día… ¡Las espinacas preparadas de cualquier manera son una verdura excelente!
Hoy os traigo un clásico que me encanta: las deliciosas espinacas a la crema, que en casa nos gustan tanto a pequeños como a mayores. Yo las sirvo a veces como primer plato y otras como guarnición a una carne o un pescado, dependiendo del menú. Su sabor es intenso y ese punto de cremosidad extrema hacen que sea un básico irresistible.
Habitualmente, como en casa somos familia numerosa, las presento en una fuente rectangular (tipo las de Emile Henry o la famosa de Le Creuset) apta para horno donde les doy el gratinado final…¡pero hoy estaba de capricho y he utilizado mis mini-cocottes para presentarlas en raciones individuales y quedan que enamoran!!
Para esta receta además me guío de los sabios consejos de Julia Child, que en su libro “El arte de la cocina Francesa” tiene todo un apartado sobre este tipo de recetas. Aunque la receta original se hace con nata ligera o crema de leche, yo personalmente la preparo siempre con leche para no hacerla tan pesada.
Ingredientes para Espinacas a la Crema
Para 4 personas:
- 400 g de espinacas frescas
- 50 g de harina de trigo
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 400 ml de leche
- Sal y pimienta negra recién molida (al gusto)
- 1/2 cucharadita de nuez moscada (opcional)
- 50 g de queso rallado (opcional para gratinar)
Para 4 0.75€/pers. 276kcal/100g
Preparación paso a paso
- Comenzamos lavando bien las hojas de espinacas frescas para retirar cualquier resto de arena.
- Preparamos una olla grande de agua con sal y llevamos a ebullición.
- Transcurrido ese tiempo, volcamos sobre un escurridor en la pila del fregadero e inmediatamente abrimos el grifo con agua bien fría y la dejamos correr para refrescar las espinacas. De esta forma mantendremos el color y la textura.
- Seguidamente vamos estrujando las espinacas y escurriendo todo exceso de humedad.
- En una sartén grande, vertemos el aceite y lo calentamos a fuego medio.
- En un primer momento solo veréis un gran montón de espinacas en la sartén, pero no os preocupéis, poco a poco irán disminuyendo su volumen. Es importante ir removiendo uniformemente, para que todas queden cocinadas por igual.
- Una vez en este punto, vamos a preparar una salsa bechamel sobre ellas, con una textura “crema” más suelta que espesa. Queremos que se forme el conocido “roux”, como cuando preparamos la típica bechamel.
- Vertemos ahora la leche poco a poco, removiendo sin parar, para que se vaya creando la “crema” deseada.
- Apartamos del fuego y vaciamos la crema con espinacas sobre unos platos o cuencos individuales.
Hasta aquí sería el proceso para la receta tradicional. Si queremos darle un toque más sabroso, la otra opción sería con queso y gratinadas al horno.

Opción Gratinada al Horno
- Para esta opción es mejor echar toda la crema con espinacas en una sola fuente.
- Precalentamos el horno a 180º C durante 5 minutos.
- Introducimos la bandeja con nuestras espinacas en la parte de arriba con la función grill o gratinadora durante otros 5 minutos.
- Tenemos que controlar que no se nos queme, queremos que nos quede una capa con tono dorado y a la vez, crujiente.
- Retiramos del horno y servimos tal cual, muy calentita en la mesa.
Consejos Adicionales
- Cuando vayáis a comprarlas escoged las que presenten un color verde vivo, fresco y con tallos firmes.
- Una vez en casa, nos aguantarán unos 6-7 días en el frigorífico guardadas dentro de una bolsa de plástico.
- Las espinacas frescas no debemos cocinarlas demasiado, para aprovechar mejor todas sus cualidades. Una de las opciones sería el cocerlas 7-8 minutos, pero yo prefiero rehogarlas en la sartén.
- Una vez preparada podemos congelarla sin problema. Además es perfecta para llevar en taper al trabajo, y con un toque de calor de microondas o de horno conseguiremos disfrutar de una comida rica y saludable.
La espinaca es una verdura con unas cualidades nutricionales impresionantes. Las variedades que más se producen son las de hoja rizada y las de hoja lisa. Éstas últimas son las que se emplean para congelar y enlatar. Su mejor época para el consumo es en temporada de invierno y primavera.
Si por lo que sea no eres muy diestro en la cocina puedes comprar la bechamel ya hecha porque es un laborioso pero a lo mejor no te apetece hacerla.
ESPINACAS A LA CREMA | Vicky Receta Facil
Si eres como yo, fan de las espinacas, te voy a dar dos recetas que seguro te van a encantar.
Patri, autora de Sabores&Momentos, nos trae una receta ideal para disfrutar de las espinacas: cómo hacer espinacas a la crema con un punto de gratén.
Variaciones de la Receta
Las variedades de hojas pequeñas y más tiernas pueden hacerse directamente en una sartén a fuego lento con algo de mantequilla y sal en su propio jugo. Aunque lo habitual es escaldarlas primero en abundante agua con sal, y luego escurrirse bien y ponerse a fuego lento con aceite o mantequilla para que queden salteadas con todo su sabor. Las espinacas combinan con casi todo, pescado, pollo, jamón, chuletas, huevos….
Se pueden utilizar para rellenos de empanadillas, canelones, pasteles de verduras y hasta soufflés. Yo cuando las preparo así a la crema gratinadas, las sirvo a veces como primer plato y otras como guarnición a una carne o un pescado, dependiendo del menú.
Mi versión es muy sencilla y básica, heredada de mi madre (a quien las florituras en materia de cocina nunca le han encajado bien). Es mi favorita, pues permite que las espinacas brillen por sí solas sin necesidad de añadidos.
Echa un vistazo a tu nevera y congelador, es probable que tengas todos los ingredientes y te puedas poner en marcha ya mismo.
Tabla Nutricional (aproximada por 100g)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 276 kcal |
| Proteínas | Aproximadamente 8g |
| Grasas | Aproximadamente 20g |
| Carbohidratos | Aproximadamente 15g |
¡Espero que os guste y os animéis a prepararla en casa!