Gingivoestomatitis Crónica Felina: Causas, Síntomas y Tratamiento

La gingivoestomatitis crónica felina (GECF) es una enfermedad inflamatoria severa y dolorosa que afecta la cavidad oral de los gatos.

Conocemos como gingivoestomatitis crónica felina a una inflamación persistente y severa de los tejidos blandos de la boca, como las encías y las mucosas. La GECF es una enfermedad inflamatoria que afecta las encías, la mucosa oral, el paladar blando y, en ocasiones, las fauces.

Se trata de una enfermedad poco frecuente y bastante desconocida, ya que solo aparece en menos del 1 % de los felinos. Sin embargo, causa un gran dolor y puede tener consecuencias bastante graves. Por todos estos motivos y debido a su importancia en el bienestar felino, vamos a hacer una revisión exhaustiva de la patología, su diagnóstico, manejo clínico y avances terapéuticos, basada en la literatura científica más reciente.

Causas de la Gingivoestomatitis Crónica Felina

La GECF tiene una naturaleza multifactorial, y su patogenia aún no está completamente comprendida.

Esta enfermedad suele aparecer en gatos de mediana edad o ancianos, aunque también pueden sufrirla los gatos jóvenes. Se debe a una reacción inmunitaria exagerada contra pequeñas cantidades de bacterias que se acumulan en los dientes. Es, por tanto, una reacción contra la placa dental.

Además, en la mayor parte de los casos, la gingivoestomatitis felina se asocia con la presencia de ciertos virus, como el calicivirus felino (FCV) y el virus de la inmunodeficiencia felina (FIV). Posiblemente, se debe a que estos microorganismos dañan los tejidos, favoreciendo la entrada de bacterias. Otros factores que pueden influir en su aparición son la convivencia entre diferentes gatos, el estrés y la genética.

La gingivitis gatuna no se debe a una única causa sino que es de naturaleza multifactorial; así puede producirse por factores físicos, erupción dental definitiva, presencia de otras enfermedades, acumulación de placa bacteriana o infecciones víricas. A continuación repasaremos cada causa:

  • En ocasiones la gingivitis en gatos aparece de forma repentina como consecuencia de quemaduras o exposición a sustancias irritantes, como la lejía, los detergentes o incluso la corriente eléctrica al morder un cable.
  • Cuando a un gatito le caen los dientes de leche y le sale la dentadura definitiva, puede sufrir gingivitis. En este caso, se trata de una inflamación moderada que tiende a desaparecer pasadas 4-6 semanas, cuando se completa la dentadura permanente.
  • A veces la gingivitis gatuna puede estar asociada a otras patologías como la diabetes o la enfermedad renal. En estos casos, el gato suele presentar claros síntomas de las otras afecciones.
  • La forma más común de gingivitis se debe a la acción de las bacterias de la placa dental, que se acumulan sobre los dientes si no se cepillan de forma rutinaria o con snacks dentales.
  • En las fases iniciales de la enfermedad solo se evidencia un enrojecimiento de la encía. Si no se actúa, esta se inflama cada vez más y puede llegar a separarse del diente, creando bolsillos en los que se introducirá la infección.
  • En los casos más severos llegan a producirse úlceras en la encía que son extremadamente dolorosas. Si esto ocurre, el animal tendrá muy mal aliento y puede que deje de comer y babee mucho.
  • Las infecciones víricas también pueden ser la causa de un gato con gingivitis. Los retrovirus de la leucemia felina (para la cual hay vacuna preventiva) y la inmunodeficiencia felina (para la cual no hay vacuna) causan un mal funcionamiento del sistema inmunitario que favorece la infección de la encía.

Síntomas de la Gingivoestomatitis Crónica Felina

Los síntomas de gingivoestomatitis crónica felina son bastante inespecíficos y dependen de cada gato, por lo que debemos prestar mucha atención a su aparición. Algunos gatos no presentan síntomas visibles y llevan una vida normal a pesar del dolor. Por ello, es muy importante revisar con periodicidad la boca de nuestro felino y llevar a cabo una higiene rigurosa.

Además de provocar hinchazón, la gingivitis se caracteriza por los siguientes síntomas: enrojecimiento, acompañado a veces de mal aliento, dolor en la masticación e incluso reticencia a comer y/o un babeo excesivo, así que no te extrañe si tu gato está molesto, tiene un comportamiento anormal o come menos de lo habitual.

Muy a menudo, es la falta de apetito del gato, o incluso su negativa a comer, lo que llamará la atención del dueño. Una falta de apetito que, en algunos casos, puede llegar a ser total.

Otros signos clínicos incluyen depresión, agresividad, reducción de la interacción social, disfagia, anorexia. Dificultad para acicalarse, apreciándose mal aspecto del pelaje. Halitosis, deshidratación, pérdida de peso, linfadenopatía mandibular. Frecuentemente se puede observar que se metan las patas dentro de la boca o que se la golpeen. También es frecuente que presenten dificultad para abrir la boca, observándose vocalizaciones durante el acicalamiento, al intentar comer o bostezar. El babeo continuo y presencia de sangre en la saliva son otros posibles signos clínicos.

Si detectas cualquiera de los síntomas anteriores en tu gato, acude a un veterinario.

Diagnóstico de la Gingivoestomatitis Crónica Felina

El diagnóstico de la gingivostomatitis crónica en gatos comienza con un repaso del historial dental del animal, buscando cualquier enfermedad, limpieza y/o tratamiento anterior de la boca. El tutor del animal debe hablarnos sobre los síntomas y darnos cualquier dato que consideremos relevante para el diagnóstico.

Tras el examen físico, comenzamos a revisar la boca, incluyendo los dientes y todos los tejidos blandos. Para valorar la gravedad de la enfermedad y su posterior evolución, se utiliza el sistema de puntuación de la actividad SDAI (Stomatitis Disease Activity Index). Se trata de anotar una serie de síntomas y observaciones que nos permitirán realizar un mejor diagnóstico y seguimiento.

También es muy recomendable realizar un análisis de sangre para detectar otras posibles enfermedades que podrían influir en el tratamiento de elección. Finalmente, una radiografía dental nos ayudará a comprobar el estado de los dientes para detectar si existe periodontitis.

Tratamiento de la Gingivoestomatitis Crónica Felina

El objetivo del tratamiento para la gingivoestomatitis severa en gatos es controlar la reacción inflamatoria.

El tratamiento de la estomatitis felina puede ser complicado y, en muchos casos, requiere un enfoque multidisciplinario. El objetivo principal del tratamiento es aliviar el dolor, reducir la inflamación y controlar las infecciones.

Tras la higiene dental y la extracción de los dientes afectados por periodontitis, la mayor parte de los gatos experimentan una mejoría. Sin embargo, en torno al 13 % de los felinos no responde a ningún tratamiento.

Extracción dental completa: En casos refractarios al tratamiento médico, la extracción de todos los dientes (incluidos los restos radiculares) puede ser necesaria. La mayoría de los gatos toleran las extracciones muy bien y pueden comer alimentos húmedos y secos sin ningún problema.

En cuanto al tratamiento de la gingivitis, depende del tipo de gingivitis que padezca el gato. En casos moderados, se implementará tratamiento analgésico o antiinflamatorio. En los casos más avanzados, será necesario realizar extracciones dentales.

El veterinario podrá aprovechar la anestesia general del gato para realizar el raspado de los dientes. Dependiendo de la cantidad de dientes a extraer más la consulta, los exámenes, los cuidados y ciertos tratamientos adicionales, el coste puede aumentar fácilmente.

En estos pacientes es urgente el tratamiento y control del dolor para que su estado general mejore.

Como la condición es bastante dolorosa, el tratamiento inicial generalmente incluye medicamentos para controlar el dolor y la inflamación. Algunos gatos pueden estar dispuestos a comer alimentos blandos, por lo que los propietarios podrían ofrecerles alimentos enlatados hasta que se mejore la boca.

Al igual que las personas, los gatos sufren enfermedades dentales que si no se tratan pueden acarrear serios problemas. Por eso es tan importante acostumbrar al animal al proceso de limpieza desde que es gatito.

De regreso a casa, algunos gatos vuelven a comer con normalidad casi como si nada, muy rápidamente.

Es importante que si sospechas que tu gato puede tener gingivoestomatitis crónica, lo lleves al veterinario para una evaluación y tratamiento adecuados. La prevención y el tratamiento temprano pueden ayudar a aliviar los síntomas y prevenir complicaciones graves en la boca y en otros órganos.

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Prevención de la Gingivoestomatitis Crónica Felina

Un manejo adecuado de la higiene bucal previene la acumulación de placa dental, que es la responsable del desarrollo de sarro y gingivitis. Seguir una buena higiene dental con el cepillado de los dientes, idealmente 3 veces por semana.

Vigila y mantén la dentadura de tu gato desde una edad temprana y asegurarás una buena higiene con el fin de reducir la presencia de bacterias en la boca del animal y prevenir la formación de placa dental.

Una dieta adecuada y de buena calidad es fundamental. Ciertas croquetas pueden ayudar a frenar la formación de sarro.

Para prevenir la aparición de gingivitis en gatos se debe realizar un seguimiento periódico de la boca del gato y prestar especial atención al cepillado de sus dientes (algo a lo que no todos los dueños están habituados).

En general, los expertos recomiendan cambiar el pienso tradicional por el húmedo para garantizar que el animal come lo suficiente y se mantiene nutrido e hidratado mientras dure la enfermedad.

Tipos de Estomatitis Felina

La gingivoestomatitis felina es una patología frecuente en nuestros gatos que se caracteriza por una inflamación o ulceración de sus encías (gingivitis) y paladar, faringe y lengua. Es una enfermedad dolorosa que debilita al paciente.

  • Estomatitis alveolar: Centrada en la encía y la zona que rodea a las piezas dentales.
  • Estomatitis labial/bucal: Se refiere a la inflamación de los labios y la parte interior de las mejillas.

Consideraciones Adicionales

La gingivitis no es una enfermedad grave siempre que se detecte a tiempo y no surjan problemas asociados. Las bacterias alojadas en la boca del gato con gingivitis pueden incorporarse a la circulación sanguínea pasando por las encías, llegando al cuerpo y afectando a diferentes órganos.

En cuanto a la duración de la enfermedad, si hablamos de una gingivitis leve y en su estado más inicial, podría llegar a curarse en tan solo unas semanas.

La gingivitis no es una enfermedad contagiosa entre gatos ni de gatos a otras especies. Sin embargo, puede ser la causa de otras enfermedades que sí que pueden llegar a contagiarse.

Cualquier gato puede sufrir gingivitis independientemente de su edad. Esta enfermedad no está reservada a los felinos mayores.

Ya que se trata de una dolencia que se manifiesta sobre todo en la boca de los gatos, su relación con la alimentación está clara.

Existen diferentes formas de gingivitis y muchas pueden provocar que el gato tenga dificultades para comer alimentos sólidos.

Es muy extraño que un gato que sufra gingivitis pueda alimentarse con su pienso habitual con normalidad.

Pronóstico

El pronóstico varía según la gravedad de la enfermedad y la respuesta al tratamiento.

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