Los pólipos nasales son pequeños cuerpos blandos que se desarrollan dentro de la nariz y los senos paranasales. Estos pólipos aparecen cuando la mucosa natural que está presente en estos lugares se hipertrofia excesivamente, crece y se llena de un líquido claro y espeso. Desde los senos paranasales, los pólipos se trasladan hacia el interior de la nariz, ocupando el techo y laterales de las fosas nasales.
La condición en la que se desarrolla el pólipo nasal es conocida como poliposis nasal. Asimismo, esta enfermedad es considerada como una forma especial de sinusitis, llamada sinusitis polipoidea. La incidencia varía entre el 1 y el 5% de la población.

Los pólipos nasales pueden ser de muy pequeños a muy grandes. Es decir, en muchos casos, ni siquiera representan un problema que merezca la atención del paciente, mientras que en otros requieren de cirugía para evitar o solucionar la obstrucción de la vía aérea nasal. La medicina no tiene bien claras las razones por las cuales se originan los pólipos nasales, pero existen indicios sobre sus causas más probables.
Síntomas de los Pólipos Nasales
Los pólipos nasales de pequeño tamaño generalmente no presentan síntomas, por lo que el paciente lleva una vida normal sin tener conocimiento acerca de la presencia de estos tumores. En muchos casos donde los pólipos nasales son lo suficientemente grandes como para causar obstrucciones en las vías de drenaje de los senos paranasales, es fácil para el paciente desarrollar una infección sinusal. Asimismo, el paciente se ve obligado a respirar por la boca, pues la vía aérea nasal se encuentra obstruida.
Diagnóstico de los Pólipos Nasales
La tomografía axial computerizada, también conocida como TAC, es una imagen radiológica que da muchos detalles de los pólipos una vez se ha determinado su existencia. Un método un poco más intrusivo durante el diagnóstico es el cepillar la mucosa nasal para la obtención de células y posteriormente analizarlas en laboratorio.
Tratamiento de los Pólipos Nasales
Se entiende que el método más efectivo para tratar un caso de pólipos nasales es la extracción con cirugía. Durante las primeras etapas de desarrollo de un pólipo nasal, cuando su tamaño es pequeño aún, es posible hacerle desaparecer con un tratamiento de corticoides.
Sinusitis Maxilar
La sinusitis maxilar hace referencia a la infección de los senos paranasales. Esta infección puede estar causada por algún hongo, bacteria, virus, como también, por alguna alergia. Los senos paranasales son pequeños huecos de aire dentro de la región orofacial y encontramos diferentes tipos en base a su localización. La sinusitis puede estar originada por una causa infecciosa o no infecciosa.
Las bacterias más comunes son el Streptococcus pneumoniae y el Haemophilus influenzae. Entre las causas no infecciosas podemos encontrarnos ante una obstrucción de los orificios de los senos paranasales, una complicación de rinitis alérgica, presencia de cuerpos extraños, desviación del tabique nasal, fracturas o intervenciones dentales, entre otras.

La sinusitis más fácil de diagnosticar es la sinusitis maxilar aguda, que se presenta como una congestión nasal, con secreciones, presenta dolor facial y episodio corto de fiebre. Suele durar entre 3 y 6 semanas. La sinusitis maxilar aguda puede cursar con dolor en la zona de la mejilla y dolor referido a los dientes de la arcada superior.
Diagnóstico y Tratamiento de la Sinusitis Maxilar
A la hora de realizar el diagnóstico, se debe realizar una exploración de las manifestaciones clínicas y radiológicas que presenta el paciente. A nivel radiológico, observamos un engrosamiento de la capa mucosa que tapiza los senos maxilares, posibles anomalías anatómicas, pólipos nasales etc. Se debe instaurar una pauta antibiótica durante 8 días, principalmente indicada la amoxicilina con ácido clavulánico en caso de no ser alérgico. Asimismo, es recomendable la administración de descongestionantes nasales para reblandecer las secreciones y facilitar su expulsión. En algunos casos, se debe realizar un drenaje sinusal.
Ante los casos de sinusitis maxilar alérgica, administraremos corticoides nasales tópicos dos o tres veces al día. Si este tratamiento fracasa, esta indicado el tratamiento quirúrgico. Éste consiste en el lavado directo del seno maxilar mediante una técnica de punción. Es importante tener conocimiento de esta patología y acudir cuanto antes al dentista de confianza para que pueda realizar una correcta evaluación e indique el tratamiento más adecuado en cada caso.
Rinosinusitis Crónica
La Sinusitis se define como la inflamación de la mucosa de los senos asociada a la inflamación de la mucosa nasal, con eventual presencia de cambios en estructuras óseas subyacente. Rinosinusitis Crónica: cuando los síntomas perduran más de 12 semanas. La causa más habitual son las infecciones víricas (rinovirus, influenza, parainfluenza, adenovirus) seguidas de la sobreinfección bacteriana (S.Pneumoniae, H. Influenzae, M).
Medidas Preventivas
- Evitar los viajes aéreos.
- Evitar contacto con sustancias que te provoquen crisis de alergia.
- Descongestionantes: Tópicos, su uso limitado a 5-7 días por poder provocar congestión por “rebote”.
- Diagnóstico integral de la sordera o hipoacusia.
La poliposis nasal es una inflamación crónica de los senos paranasales. Debido a esta inflamación de la mucosa aparecen unas formaciones blanquecinas en el interior de las fosas nasales que se denomina pólipos nasales. “Cuando la inflamación de la mucosa nasal dura más de tres meses es cuando consideramos que existe una poliposis nasal. Algunos de los síntomas que ocasiona esta enfermedad son la congestión nasal, la secreción nasal o rinorrea, el dolor facial y la pérdida de olfato”.
Esta enfermedad tiene un alto impacto negativo tanto en la calidad de vida como del sueño de los pacientes, que indican que como consecuencia de ella están faltos de energía y tiene además una baja autoestima. “En estudios que hemos llevado a cabo con pacientes con poliposis nasal, ellos reclaman una mayor concienciación tanto de la sociedad como de los médicos sobre la carga que supone esta enfermedad y entre otras cuestiones señalan como está subestimado el impacto en sus vidas, la falta de coordinación de la atención médica y la limitación de las opciones de tratamiento”.
Pese a los grandes avances científicos que se han realizado en el estudio de la poliposis nasal, tanto su etiología como patogenia sigue siendo controvertida en la actualidad. Inicialmente se creía que la causa de la poliposis nasal era alérgica, pero posteriores estudios han demostrado que no es siempre así. En uno de cada cuatro casos de poliposis nasal esta está asociada con asma, aunque se desconoce el motivo de esta relación. En uno de cada tres casos hay una alergia relacionada.
“El hecho de desconocer qué causa la inflamación ha limitado el desarrollo de tratamientos, aunque en fechas recientes han empezado a aparecer nuevos tratamientos biológicos que pueden suponer una alternativa para los pacientes”. El adecuado tratamiento de la poliposis nasal comienza con una terapia médica basada en corticoides intranasales. En algunos casos, y de forma excepcional, pueden aplicarse también corticoides orales, pero nunca más de dos veces al año. Sin embargo, este tratamiento no siempre es efectivo. Existen pacientes que no responde a los corticoides o que pasado un tiempo generan una resistencia a este tratamiento y se acaba produciendo una ocupación total de la nariz.
“En estos casos lo más indicado es una cirugía endoscópica nasal. Se trata de una técnica mínimamente invasiva que permite abrir los senos y eliminar el tejido inflamatorio”. “En pacientes que no responden al tratamiento de la poliposis nasal con corticoides lo más indicado es una cirugía endoscópica nasal. En ellos se ha podido ver como se mantiene una mejoría de los síntomas nasales, puntuación de pólipos nasales, sentido del olfato y opacificación de los senos paransales. También se ha visto una correlación positiva, aunque moderada, entre el porcentaje de eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco, en sangre y los síntomas.
Polipectomía: Consiste en la extirpación de los pólipos nasales, tanto los de la nariz como los que se hayan formado en una posible cavidad postquirúrgica.
Causas de la Sinusitis Maxilar
La sinusitis maxilar es una dolencia muy común que, en ocasiones, puede tener origen odontológico.
¿Qué es la sinusitis maxilar?
¿Qué son los senos paranasales?
Las causas de la sinusitis maxilar son:
- Infección vírica
- Infección bacteriana
- Infección fúngica
- Alergias
- Pólipos nasales
- Desviaciones del tabique nasal, traumatismos
- Factores anatómicos
- Sinusitis maxilar de origen dental (SMOD)
- Factores externos o ambientales
- Maxilares, que son los que hoy nos ocupan.
Las alergias ocasionan una irritación constante de las cavidades nasales como consecuencia de la reacción al polen, polvo, pelo de mascotas, y otros alérgenos.
El tabique nasal se divide en dos fosas.
SÚPER AYUDA #270 Solución a la Sinusitis y Congestion Nasal
Cuando la sinusitis maxilar va asociada a la elevación del seno, existe un riesgo inminente de perder ese implante, de ahí que sea vital actuar cuanto antes. La duración de este tipo de inflamación es intermedia entre la crónica y la aguda. Por tanto, el tiempo de curación oscila entre cuatro y doce semanas. En caso de infección bacteriana es común la prescripción de antibióticos.
En el caso de que la causa sea de origen odontológico el objetivo es atajar el problema que la provoca. Cuando es aguda, sus síntomas pueden resultar incómodos, pero, por suerte, tardan poco en desaparecer. La sinusitis maxilar puede aparecer de forma inesperada y convertirse en un incómodo malestar.
¿Qué es la sinusitis maxilar?
La sinusitis maxilar se trata de una inflamación de la mucosa que recubre los senos maxilares, una de las cavidades que conforma los senos paranasales, es decir, las cavidades aéreas que comunican con las fosas nasales. Asegurar el cuidado y bienestar de estos senos es fundamental ya que tienen importantes funciones a la hora de respirar, masticar, hablar u oler.
Cuando un paciente padece esta enfermedad, la sensación que experimenta es la de no poder respirar con normalidad. Esto sucede porque al estar inflamadas las cavidades, éstas se bloquean e impiden el paso del aire a través de los senos. Un sentimiento molesto e incómodo para quien lo sufre.
Como os hemos adelantado, el motivo más común de la aparición de la sinusitis maxilar es un resfriado simple. Pero también puede aparecer por otro tipo de infecciones como las causadas por bacterias, hongos o alergias. De igual manera puede estar provocada en pacientes con una desviación del tabique nasal o pequeñas fracturas en la zona.
Síntomas de la Sinusitis Maxilar
Como en cualquier enfermedad, lo más importante es estar atento a los posibles síntomas para identificarlos y poder comenzar un tratamiento lo antes posible. Esto evitará que una afección simple derive en otras complicaciones. Los síntomas de la sinusitis maxilar pueden variar en función del tipo y lo avanzado del proceso.
Respecto a los tipos diferenciamos la sinusitis crónica, la cual puede tener una duración de más de tres meses. En este tipo los episodios tienden a repetirse con el tiempo y la sintomatología persiste. El segundo tipo corresponde con la sinusitis aguda, la cual tiene una duración de unas cuatro semanas y finaliza con la desaparición de los síntomas.
Dentro de la sinusitis crónica, podemos encontrar los siguientes síntomas comunes:
- Congestión nasal con secreciones
- Dolor facial y malestar general
- Tos
- Pérdida del olfato
- Fatiga
- Episodios de fiebre en los casos más avanzados
- Dolor en la zona de la mejilla y en los dientes de la arcada superior
¿Quién puede sufrir de sinusitis maxilar?
La sinusitis maxilar puede afectar a personas de todas las edades, desde niños hasta adultos. Sin embargo, algunas personas pueden estar más predispuestas a desarrollar esta afección. Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer sinusitis maxilar incluyen:
- Infecciones respiratorias frecuentes: Las personas que tienen resfriados, gripes u otras infecciones respiratorias con regularidad tienen un mayor riesgo de desarrollar sinusitis, ya que estos virus pueden infectar los senos paranasales.
- Alergias: Aquellas personas con alergias crónicas, como rinitis alérgica, son más propensas a desarrollar sinusitis debido a la inflamación crónica en la nariz y las vías respiratorias.
- Anomalías anatómicas: Las desviaciones del tabique nasal o el crecimiento de pólipos nasales pueden obstruir los senos paranasales y aumentar el riesgo de sinusitis.
- Exposición a irritantes: La exposición frecuente a sustancias irritantes, como el humo del tabaco o la contaminación del aire, puede dañar las vías respiratorias y predisponer a la sinusitis.
- Factores genéticos: Algunas personas pueden tener una predisposición genética a desarrollar sinusitis.
- Cambios en la altitud: Las personas que viven en áreas de gran altitud pueden tener un mayor riesgo de sinusitis debido a las diferencias en la presión atmosférica y la humedad.

Es importante destacar que la sinusitis maxilar puede ser una afección temporal que se resuelve con el tratamiento adecuado o puede volverse crónica en algunos casos. Si experimentas síntomas de sinusitis de forma recurrente o persistente, es recomendable consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y recibir el tratamiento necesario.
Causas de la Sinusitis Maxilar
La sinusitis maxilar generalmente es causada por una infección viral o bacteriana en los senos paranasales, que son cavidades llenas de aire ubicadas en los huesos alrededor de la nariz y los ojos. Esta infección puede resultar de:
- Resfriados o gripes: Los virus que causan estas enfermedades pueden infectar los senos paranasales y provocar sinusitis.
- Alergias: La inflamación crónica de las vías respiratorias debido a alergias, como al polen o el polvo, puede obstruir los senos y propiciar el desarrollo de sinusitis.
- Infecciones bacterianas: En algunos casos, una infección bacteriana, como la sinusitis estreptocócica, puede ser la causa subyacente.
- Pólipos nasales: El crecimiento anormal de pólipos en la nariz puede bloquear los senos y contribuir a la sinusitis.
- Desviación del tabique nasal: Una desviación del tabique nasal puede dificultar el drenaje adecuado de los senos, lo que aumenta el riesgo de infección.
- Factores ambientales: La exposición a la contaminación del aire, el humo del tabaco o sustancias irritantes puede desencadenar inflamación y sinusitis en algunas personas.
El tratamiento de la sinusitis maxilar varía según la causa subyacente y la gravedad de los síntomas. Puede incluir el uso de descongestionantes, analgésicos, antibióticos en casos de infección bacteriana, irrigación nasal, y en casos recurrentes o crónicos, se pueden considerar opciones quirúrgicas. Es importante consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Tratamiento de la Sinusitis Maxilar
Ante la aparición de los mencionados síntomas, la recomendación es acudir al especialista para que pueda hacer una valoración precisa. Para obtener un diagnóstico se realiza una evaluación clínica y radiológica de la zona a tratar. La tomografía computarizada es una de las exploraciones radiológicas más útiles a la hora de detectar la sinusitis maxilar. Para completar el diagnóstico también puede solicitarse un estudio dental.
El tratamiento principalmente indicado ante la sinusitis maxilar aguda es la administración de antibióticos, descongestivos nasales y drenaje de la infección. La función de los descongestivos nasales será reblandecer las secreciones y facilitar su expulsión. En los casos que existe infección bacteriana o fúngica el tratamiento consistirá en la administración de antibióticos. El más utilizado es la amoxicilina con ácido clavulánico y normalmente se toma durante 8 días. También es muy aconsejable realizar inhalaciones de vapor o ingesta de líquidos por vía oral para disminuir las molestias. Además, durante la crisis es importante evitar el contacto con el humo de cigarrillos. Este es un importante factor de irritación de las vías respiratorias. Asimismo se recomienda evitar todo tipo de estímulos que pueden ser irritantes para las vías respiratorias, como frío o productos químicos de olor fuerte.
La cirugía maxilofacial está indicada cuando fracasa el tratamiento médico. La técnica quirúrgica de referencia en el tratamiento de las sinusitis maxilares es la meatotomía media bajo control endoscópico. El objetivo de la intervención quirúrgica es despejar los senos. Se hace a través de una punción para hacer un lavado directo del seno maxilar.
Pólipos Nasosinusales
Los pólipos nasosinusales o pólipos nasales son lesiones semitransparentes que se pueden originar en cualquier parte de la mucosa nasosinusal y suelen ser el resultado final de varios procesos patológicos. La inflamación crónica de cualquier tipo, aparentemente, es el desencadenante para la formación de los pólipos. Cuando son múltiples se relacionan con sinusitis crónica, rinitis alérgica, fibrosis quística entre otros. Los síntomas van a depender principalmente del tamaño del pólipo. Un pólipo pequeño habitualmente no produce síntomas y puede ser diagnosticado solo durante una exploración de rutina.
Diagnóstico de los Pólipos Nasosinusales
En la actualidad la radiografía simple de senos no tiene un valor significativo una vez se han diagnosticado los pólipos. En los casos que sean necesarios, se solicitará un TAC de senos paranasales, ya que es la prueba de mayor utilidad en especial cuando se planifique un tratamiento quirúrgico.
Ya que muchos pacientes con poliposis nasosinusal presentan síntomas alérgicos, es necesario el estudio de los posibles alérgenos para hacer un tratamiento más dirigido. En estos casos el paciente debe ser valorado y tratado por un Alergólogo.
Tratamiento de los Pólipos Nasosinusales
El tratamiento farmacológico de los pólipos nasales con mayor eficacia demostrada para el control de los síntomas son los Corticoides tanto orales como en spray. También se usan según sea el caso los antihistamínicos y la inmunoterapia. En caso de sobreinfección se pautarán antibióticos.
La poliposis nasosinusal no suele asociarse a una mortalidad significativa y la morbilidad se asocia a una pobre calidad de vida debido a la cronicidad de sus síntomas como la obstrucción nasal permanente y la anosmia (ausencia de olfato).