Exploración Extraoral Dental: Un Procedimiento Detallado

La exploración bucodental es un proceso crucial que se divide en dos componentes esenciales: la exploración extraoral e intraoral. Este artículo se centra en la exploración extraoral, detallando cada paso para asegurar un diagnóstico y tratamiento eficaces.

Importancia de la Exploración Extraoral

Los pasos para realizar un buen diagnóstico y un eficaz tratamiento comienzan cuando el paciente entra en la consulta dental y el odontólogo comienza a realizar la historia clínica.

La exploración extraoral es una parte fundamental de la historia clínica dental. Permite al odontólogo detectar signos de alerta que podrían indicar problemas subyacentes que afectan la salud bucal del paciente.

Componentes de la Exploración Extraoral

En la exploración extraoral deben examinarse la cara, el cuello, los ganglios linfáticos y la articulación temporomandibular (ATM).

Inspección Facial

Es necesario descartar asimetrías faciales y cambios de coloración en la piel.

La inspección facial es el primer paso en la exploración extraoral. El odontólogo debe observar la cara del paciente en busca de cualquier irregularidad, como:

  • Asimetrías faciales: Diferencias notables entre los lados derecho e izquierdo de la cara.
  • Cambios de coloración en la piel: Áreas de enrojecimiento, palidez o hiperpigmentación.
  • Inflamaciones o hinchazones: Posibles indicadores de infecciones o lesiones.

Palpación

Es preciso descartar adenopatías en la zona submandibular y el cuello, que suele indicar que existe un proceso inflamatorio en el interior de la boca.

Además, debe realizarse una palpación de la Articulación Temporo-Mandibular (ATM).

La palpación es una técnica manual que permite al odontólogo identificar anomalías en los tejidos blandos y estructuras óseas. Durante la exploración extraoral, se debe palpar:

  • Ganglios linfáticos: Buscar adenopatías (inflamación de los ganglios linfáticos) en la zona submandibular y el cuello, que pueden indicar una infección o inflamación en la boca.
  • Articulación Temporomandibular (ATM): Evaluar la función y detectar posibles problemas como dolor, chasquidos o crepitación al abrir y cerrar la boca.
Articulación Temporomandibular (ATM)

La Historia Clínica: Un Componente Esencial

La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la historia clínica como un conjunto de datos acerca de la asistencia de un paciente en un centro sanitario sobre su enfermedad.

Los pasos para realizar un buen diagnóstico y un eficaz tratamiento comienzan cuando el paciente entra en la consulta dental y el odontólogo comienza a realizar la historia clínica.

La anamnesis consiste en un interrogatorio que se le realiza al paciente con el fin único de conocer datos importantes que ayudarán a realizar un correcto diagnóstico y con ello un tratamiento eficaz.

Es fundamental recopilar información detallada sobre el paciente, incluyendo:

  • Alergias y hábitos: Identificar alergias a medicamentos y productos dentales, así como hábitos que puedan afectar la salud bucal.
  • Motivo de consulta: Preguntar al paciente qué le ocurre y desde cuándo, para comprender sus preocupaciones y necesidades.

Pruebas Complementarias

En muchas ocasiones, cuando el diagnóstico no es claro, es necesario la realización de pruebas complementarias, que nos ayuden a confirmar o a descartar una patología.

La prueba complementaria más realizada en el gabinete dental es la radiografía. Además de la radiografía, pueden realizarse otras pruebas que son la analítica y la biopsia.

Las radiografías ponen de manifiesto de un modo claro aquellos tejidos que implican una cierta absorción de los rayos X cuando estos los atraviesan, lo que supone que en el área de trabajo odonto - estomatológico es de total importancia conocer todos aquellos detalles anatómicos que estén relacionados con los huesos del cráneo y de la cara.

Diagnóstico y Tratamiento

Una vez recopilada la información acerca del paciente y todas las pruebas complementarias se procede a la emisión de un diagnóstico.

En cuanto se emite el diagnóstico, se procede a la búsqueda de un tratamiento eficaz.

Es importante comentar al paciente todas las ventajas y desventajas que presenta, así como los riesgos y los procedimientos que se llevarán a cabo para el desarrollo del mismo.

En este momento, en cuanto el paciente se decide a realizar dicho tratamiento, el odontólogo deberá entregar un documento escrito donde consta todo lo verbalmente explicado anteriormente (desarrollo del procedimiento, riesgos propios del tratamiento y riesgos por la condición médica del paciente) y deberá ser firmado por el paciente.

Este documento, llamado consentimiento informado, tiene una validez legal incalculable que ayudará al médico a defenderse de los posibles riesgos ante un tribunal de justicia.

Implantoprótesis: Exploración, Diagnóstico y Plan de Tratamiento

A pesar del incremento de las medidas preventivas desarrolladas por la comunidad científica internacional, lo cierto es que la extracción dentaria sigue siendo una práctica habitual en las clínicas dentales, siendo necesaria la reposición de los dientes extraídos para prevenir alteraciones tanto a nivel estético como funcional.

La implantología es una parte de la odontología que se encarga de la rehabilitación prostodóncica del paciente total o parcialmente desdentado utilizando soportes dentarios intraóseos colocados mediante un acto quirúrgico.

El desarrollo e incorporación de nuevas técnicas quirúrgicas, así como nuevos materiales han convertido a la implantología en un procedimiento altamente predictible, ya que las tasas de osteointegración actualmente son muy elevadas.

Sin embargo, las demandas del paciente no van tan relacionadas con el acto quirúrgico en sí, sino con la prótesis que posteriormente va a ir sobre los implantes, de tal forma que la prótesis sobre implantes individualizada en cada caso debe ser la que guíe la colocación de los implantes.

La implantoprótesis es, de este modo, un procedimiento frecuente que el higienista dental debe conocer para comprender los procedimientos que pone en marcha el dentista y de qué manera puede ayudar a optimizar estos.

Además, al disponer de una base de los conocimientos necesarios para este tipo de tratamientos, el higienista dental estará mejor preparado para contestar las preguntas que los pacientes puedan plantearle en cualquier momento de su relación con éstos.

Como en cualquier otro tratamiento odontológico lo fundamental para conseguir el éxito en prótesis sobre implantes es comenzar realizando una exhaustiva exploración tanto clínica como radiológica, para obtener un correcto diagnóstico y una planificación protésica adecuada para el paciente.

En este punto, el dentista desarrollará el estudio del paciente incluyendo una exhaustiva exploración psicológica, extraoral, intraoral y funcional.

En la exploración extraoral deben valorarse la simetría facial, el perfil facial y el contorno facial.

De este modo podremos valorar si existe algún tipo de desequilibrio de la función muscular, ver si existe pérdida de los movimientos labiales, y sobre todo valorar la cantidad de soporte que necesitamos.

Si el perfil es convexo no será necesario modificar el perfil ya que es un perfil más favorable, sin embargo si el perfil es cóncavo, debido a la reabsorción centrípeta del maxilar superior, puede ser necesario modificarlo, según lo que considere el paciente.

También se debe estudiar el tipo de sonrisa. Se define línea de sonrisa como es la línea imaginaria que recorre el borde inferior del labio superior al sonreír.

Debe tener forma de ala de gaviota. La sonrisa puede ser: normal (cuando a nivel cervical se ven las papilas y muestra 2/3 de la corona clínica del diente), baja (cubre la zona cervical y papila), alta (1 – 2mm por encima de la zona cervical) o gingival (más de 3 – 4mm de encía expuesta).

Cuánto menos cantidad de encía exponga el paciente más favorable será el caso desde el punto de vista del rehabilitador.

En la exploración intraoral deberemos examinar correctamente los rebordes edéntulos (morfología, anchura y altura de la cresta), la encía y sus características (color, textura, queratinización, un periodonto grueso es más favorable), la inserción de los frenillos, el vestíbulo oral, la lengua y el suelo de la boca.

Además, valoraremos también el estado de los dientes remanentes, el grado de enfrentamiento de los rebordes antagonistas, la ubicación del paladar duro y blando, la posición de la papila interincisal, y el grado de apertura mandibular (ideal: 45mm, 3 dedos, 2 dedos representa el límite en implantología, menos impide la colocación de implantes en sectores posteriores) así como la presencia de abscesos u otras infecciones activas.

También se debe valorar el espacio protésico tanto a nivel oclusal (desde la cresta hasta el antagonista: para prótesis atornillada hacen falta al menos 5mm, para cementada más 6-7mm) como en sentido mesiodistal (dejando al menso 3 mm entre implantes, y 1,5mm a los dientes adyacentes).

En cuanto a los márgenes gingivales, el incisivo lateral estará 1mm más bajo que el incisivo central y éste estará a la misma altura que el canino.

Los cénits (parte más alta del margen gingival) en los incisivos centrales estarán ligeramente a distal, en el incisivo lateral en el centro, y en el canino más a distal.

En la exploración funcional, debe valorarse el bruxismo o existencia de parafunciones, la guía canina y la presencia de dientes naturales, ya que constituyen factores de importancia a la hora de valorar el riesgo del tratamiento.

Cuanto mayor riesgo funcional exista mayor número de implantes deben colocarse.

La presencia de guía canina así como dientes naturales participando en la propiocepción es más favorable para el tratamiento.

Es por ello que debemos saber que es importante ser cautelosos en un tratamiento de este tipo si el paciente presenta bruxismo moderado o severo. Para ello deberemos explorar la presencia de facetas de desgaste, desgaste dentario, o incluso fracturas.

Una oclusión desfavorable presentará.

El papel del higienista en la toma de registros fotográficos es importante, teniendo en cuenta que la exploración por imagen se ha establecido como un procedimiento de rutina, resultando un medio muy útil para el odontólogo dentro de su práctica clínica ya que es un excelente documento de la historia clínica que permite, sin la necesidad de tener presente al paciente, estudiar el caso, hacer el diagnóstico y establecer el plan de tratamiento en todo momento.

Para realizar una correcta exploración fotográfica, el higienista dental necesita colocar los retractores labiales o los espejos de fotografía intraoral y de esta forma reproducir perfectamente la zona a fotografiar.

Por otro lado, las técnicas de diagnóstico por imagen tienen importancia en el desarrollo del plan de tratamiento y los objetivos terapéuticos del paciente. Siendo la tomografía computarizada la técnica indispensable para el tratamiento implantológico.

Exploración de las cadenas ganglionares de cabeza y cuello

Estudio Protésico

Para realizar un correcto diagnóstico y planificación protésica del paciente, tras la exploración tanto clínica como radiológica es necesario seguir unas fases en el estudio protésico para conseguir el éxito final del tratamiento.

El estudio protésico del profesional comenzará con la toma de impresiones del paciente empleando como material de impresión un hidrocoloide irreversible (Alginato), debiendo vaciar la impresión en escayola tipo IV cuanto antes para evitar distorsiones.

Una vez obtenidos los modelos de estudio, el dentista procederá al montaje en articulador para valorar al paciente tanto estática como dinámicamente.

La elección del modelo de articulador en cada caso depende de una serie de factores, como la habilidad del clínico, el conocimiento de las limitaciones del sistema del articulador, la magnitud de las intervenciones de restauración planificadas y la identificación de los principales determinantes de la oclusión del paciente (relación céntrica, máxima intercuspidación, guía anterior, dimensión vertical, plano oclusal ).

Por lo general los articuladores más empleados son los semiajustables con arco facial anatómico.

La colaboración del higienista dental es, de nuevo, fundamental para realizar la transferencia craneomaxilar con el arco facial.

Si se trata de una paciente desdentada completa habrá que confeccionar una plancha con rodillo de cera para registrar los factores estéticos (línea media, línea canina, línea de sonrisa, reposo labial), y sobre todo el plano oclusal, que debe ser paralelo a la línea bipupilar, y al plano de Camper (desde porion hasta espina nasal anterior) para ello emplearemos el plano de Fox.

Tras lo cual tomaremos el registro con la horquilla de cera del arco facial.

Si se trata de un paciente parcialmente desdentado con oclusión estable no es necesario realizar la plancha base, y directamente se tomará el registro con la horquilla de cera.

La técnica para tomar el registro del arco facial consiste en tomar un registro de cera, que no debe estar perforado en ningún punto, y posteriormente tomar las referencias anatómicas en el paciente que varían ligeramente en función del arco específico del articulador que se emplee.

El arco del articulador Quick Master®(FagDentaire) toma como referencia el plano de Camper, y el Nassion.

El arco de Dentatus®emplea el plano de Frankfurt (desde porion hasta suborbital).

El arco del articulador Stratos 300® (Ivoclar) permite trabajar tanto con el plano de Frankfurt como con el de Camper.

Una vez realizada la transferencia craneomaxilar, se procederá a tomar los registros intermaxilares para la transferencia del modelo inferior.

A partir del encerado se obtendrá la férula radiológica/quirúrgica, definida como “Dispositivo que relaciona el encerado diagnóstico y el estudio clínico y radiológico con el reborde desdentado en el momento de la cirugía, orientándonos sobre la ubicación óptima de los implantes.

La férula debe diseñarse en función de la prótesis a realizar. La guía quirúrgica proporciona una idea aproximada de dónde se tendrán que colocar los implantes, para que las prótesis puedan tener estabilidad y se encuentren ubicados en posiciones lo más cercanas a donde el paciente poseía sus dientes antes de la pérdida de sus dientes.

La férula debe ser cómoda, aportar un buen sistema de orientación, tener una fijación intrabucal adecuada, permitir libertad de elección al cirujano y poder ser utilizada durante los procesos de diagnóstico por imagen.

- Buscar un buen resultado final de la prótesis para que el perfil de emergencia sea correcto, ubicándolo en la situación ideal a cada reposición de las piezas dentarias perdidas.

Habitualmente este tipo de férulas quirúrgicas se realizan con una resina transparente, lo que facilitará visualmente al cirujano colocar los implantes en la correcta posición.

Si también va a ser una férula radiológica deberá tener material radiopaco a nivel dentario.

La preparación de la férula puede ser en el laboratorio dental, o en clínica. Las ventajas de hacerlo en clínica son el ahorro de tiempo y costes.

Para ello necesitamos un duplicador de modelos que consta de 2 medias cubetas completas metálicas, que se cierran mediante una bisagra y cuya finalidad es copiar, con un material de impresiones, generalmente alginato, la prótesis que se introduzca dentro de él.

La técnica, de fácil implementación por un higienista dental, consiste en batir suficiente alginato para rellenar una de las medias cubetas, tras lo cual se coloca la prótesis que se desee duplicar sobre el alginato, procurando hacerlo cuidadosamente sin que el material de impresión rebose dentro de la prótesis.

Una vez que el alginato haya fraguado se recortarán los excesos con un bisturí, se aplicará un separador sobre toda la superficie de la prótesis y el alginato, para que al finalizar el proceso, podamos separar las dos medias cubetas del duplicador.

A continuación se rellenar la media cubeta vacía y la parte interior de la prótesis con alginato, cerrando el duplicador, mediante el tornillo de cierre, antes de que el material de impresión haya fraguado.

Cuando el alginato está fraguado se abre el duplicador y se retira la prótesis de su interior, obteniendo de este modo la impresión donde elaboraremos la guía quirúrgica final.

Antes de que el material acrílico fragüe se cerrará el duplicador totalmente y se esperará al fraguado total.

Pasado el tiempo necesario abrir el duplicador, obteniendo de esta forma la guía quirúrgica deseada, y se procederá a recortar los excesos con una pieza de mano, realizándose cuantas perforaciones sean necesarias como guía para la ubicación de los implantes.

Una vez realizado el correcto diagnóstico, el profesional deberá seleccionar uno u otro tipo de prótesis en función de los diferentes factores estudiados, parámetros que el higienista dental debe conocer para valorar más tarde el mantenimiento higiénico que se debe hacer de cada una de estas en clínica, en función de la situación de cada paciente.

Instrumental Odontológico para la Exploración Dental

Los procesos iniciales de aprendizaje en la odontología, permiten que los futuros profesionales de la salud oral se relacionen de forma directa con pacientes o con herramientas que simulen un trabajo realista.

Conocer este tipo de características e insumos básicos te permite estar al tanto de aquello que requieres al inicio de tu vida como odontólogo.

Una exploración dental consiste en un análisis bucodental detallado de un paciente. Este permite a nivel general inspeccionar la parte interna y externa de la persona y ver cómo las características encontradas influyen en la salud oral de esta.

Está compuesta por dos fases que son:

  • Fase extraoral: en este primer momento como estudiante deberás analizar todos aquellos aspectos que están fuera de la cavidad bucal del paciente, tales como:
    • Asimetrías faciales.
    • Alteraciones en la coloración de la piel cercana a la boca.
    • Análisis de perfil, el cual se da fundamentalmente en personas con ortodoncia.
    • Detección de inflamaciones o dolencias externas en la zona submandibular y cuello.
    • Revisión de la zona anexa a la entrada del oído.
  • Fase intraoral: una vez culminada la fase anterior se procederá al análisis del interior de la boca, el cual incluye:
    • Análisis de dolencias o afecciones de tejidos y piezas dentales.
    • Estudio detenido de la lengua, el paladar, la mucosa labial y el suelo de la boca.
    • Inspección detallada de cada una de las piezas dentales, para lo cual se requiere el uso de una pinza, una sonda de exploración y un espejo, elementos de los cuales hablaremos a continuación.

Instrumental Básico

Tres equipos son básicos para el correcto desarrollo de la fase intraoral de la exploración dental, estos te permitirán hacer el trabajo inicial y perfeccionar el conocimiento ontológico.

  • Pinza Meriam: son fabricadas en acero inoxidable y permiten tomar o transferir algún tipo de material hacia la cavidad bucal o fuera de ella, por ejemplo algodón. Cuenta con características específicas como su tamaño.
  • Sonda de exploración: lo podemos encontrar también como explorador y es una herramienta que cuenta con uno o dos extremos afilados y delgados que nos permite el diagnóstico de caries y otras dificultades bucales.
  • Espejo: los espejos dentales u odontológicos son instrumentos que permiten visualizar áreas de los dientes y las encías que no son fácilmente perceptibles. Son muy útiles en la limpieza dental, ya que permiten ver espacios muy complejos de alcanzar, y a detectar caries e inflamaciones.
Instrumental Odontológico

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