Santa Apolonia: Historia de la Patrona de los Odontólogos

Cada 9 de febrero se celebra el Día del Odontólogo en España, una fecha dedicada a todos aquellos profesionales que cada día trabajan para que el mundo sonría mejor. Pero ¿por qué el 9 de febrero? ¿Quién es Santa Apolonia y qué tiene que ver con la odontología? Además, ¿cómo ha evolucionado esta profesión hasta convertirse en lo que conocemos hoy?

Todos los sectores y gremios tienen su patrón. El de los odontólogos es por tradición Santa Apolonia, patrona de los dentistas.

Para entender por qué Santa Apolonia es la patrona de los odontólogos, es esencial conocer su historia.

¡No lo vas a creer: La increíble historia de Santa Apolonia, la mártir de los milagros!

Orígenes y Vida de Santa Apolonia

Santa Apolonia nace en Alejandría (Egipto) alrededor del año 200 en una familia de la clase alta. Apolonia nació en Alejandría alrededor del año 200, en el seno de una familia de clase alta, lo que le permitió tener acceso a una excelente educación. Tuvo la oportunidad de recibir una excelente y elitista educación y de asistir regularmente a la Biblioteca de Alejandría, uno de los centros de aprendizaje más importantes del mundo antiguo. Esto resultaba muy poco común en su época para una mujer y en general, para la mayoría de sus conciudadanos.

Apolonia vivía en una sociedad politeísta y a sus 16 años, contrariamente a su familia, se bautiza en el cristianismo para dedicar el resto de su vida a predicar el evangelio de Cristo. A los 16 años, Apolonia fue bautizada al cristianismo y desde entonces dedicó su vida a predicar las enseñanzas bíblicas. Esta fue una ardua tarea, ya que vivía en una sociedad politeísta en la que no siempre se tenía tolerencia al cristianismo.

La vida de Apolonia transcurre siempre participando activamente en la Catequesis de Alejandría (Didascalia). Por algunos documentos eclesiásticos, se sabe que Apolonia fue consagrada Presbítera. Esto es, una líder de la Iglesia que formaba parte de un Consejo en el que se realizaban los más importantes debates y desde el cual se impartían las enseñanzas y las acciones religiosas.

El Martirio de Santa Apolonia

En los últimos años de mandato de Filipo el Árabe, emperador del Imperio Romano, mientras tenían lugar las festividades para conmemorar el milenio de la fundación de Roma, un agorero con influencia entre la muchedumbre profetizó graves calamidades para la ciudad culpando de ello a los cristianos.

Iniciado el mandato del emperador romano Filipo El Árabe, comienza una revuelta religiosa contra el cristianismo protagonizada por importantes persecuciones sistemáticas a nivel de todo el imperio en contra de aquellas personas que defendían la fe cristiana. Eran tiempos de activas persecuciones religiosas y de mártires por la fe cristiana.

Por aquella época (debido a razones políticas, más que religiosas), el Emperador Romano Marco Aurelio Antonio Casiano (conocido como Carcalla) ordena el exterminio de los jóvenes de Alejandría, como consecuencia de un rumor respecto a que ellos estarían confabulando en su contra.

Bajo el mandato del emperador Filipo El Árabe, la premisa era perseguir, represaliar y torturar a los cristianos y así se hacía en Alejandría (parte oriental del imperio). Pues bien en unas de esas acciones de ataque sobre los cristianos (en el año 249, siglo III D.C), los soldados capturaron a Apolonia, una mujer virgen de avanzada edad y la torturaron con el objetivo de que se arrepintiera de su fe cristiana, pronunciase blasfemias contra Jesucristo y adorase a los dioses paganos. Así, en estos tiempos de activas persecuciones religiosas (año 249, siglo III D.C), los soldados capturaron a Apolonia.

Apolonia fue capturada y torturada con el objetivo de hacerla renunciar a su fe y blasfemar contra Jesucristo. Ante su negativa, fue golpeada repetidas veces en la boca de forma que perdió gran parte de su dentadura. Entre los diversos golpes sufridos, perdió varios dientes y los restantes le fueron arrancados como tortura. Una de las torturas que inflingieron contra ella fue la de despojarla a golpes de todos sus dientes.

Su objetivo era que lanzara una serie de improperios y blasfemias contra Cristo para negar públicamente en contra de su religión y así adorase a los dioses paganos. Ni con estas Apolonia flaqueó en algún momento cediendo a hacer lo que decían sus capturadores, cosa que los enfureció aún más y los llevó a amenazarla con la hoguera si finalmente no hacía lo que le mandaban.

Existen varias versiones sobre cómo sucedió. Todas ellas coinciden, sin embargo, en señalar que los torturadores amenazaron a Apolonia con la hoguera y que ella pidió que liberaran sus manos haciéndoles creer que iba a retractarse. Apolonia siguió en sus trece, pero momentos antes del final pidió que la soltaran haciéndoles pensar que finalmente recularía ante tal tortura. Momentos antes del final pidió a sus torturadores que le soltaran las manos haciéndoles pensar que iba a reconsiderar su decisión. Sin embargo, volvió a no ser así, y fue ella misma por voluntad propia la que se lanzó a la hoguera por deseo del Espíritu Santo para no renunciar a su religión, proclamando mientas tanto a todos los presentes, que cuando sufrieran cualquier tipo de problema o dolencia dental, invocaran su nombre, pues ella intercedería para aliviar sus penas.

En un acto de valentía impresionante, Santa Apolonia decidió arrojarse ella misma a la hoguera antes que renunciar a sus creencias. En ese momento exclamó a los soldados romanos que, cuando sufrieran problemas dentales, invocaran su nombre para que Dios acudiese en ayuda de ellos. Dicen los escritos que mientras Apolonia estaba bajo el fuego espetó a los presentes que cuando sufrieran de problemas y dolencias dentales, invocaran su nombre, pues ella intercedería ante Dios para aliviar sus penas.

Según parece, el cuerpo de Apolonia no llegó a quemarse y permaneció con vida dentro de la hoguera por lo que, finalmente, optaron por degollarla para acabar con su vida. Además, se dice que la hoguera no fue suficiente para que Apolonia perdiera su vida, y tuvo que ser degollada para acabar con su vida. Sin embargo, la leyenda no se queda ahí y asegura que Apolonia no se quemó y permaneció con vida dentro de la hoguera (protegida por Dios), razón por la que finalmente optaron por degollarla para darle muerte.

En ese momento exclamó a los soldados romanos que, cuando sufrieran problemas dentales, invocaran su nombre para que Dios acudiese en ayuda de ellos.

De esta manera, Apolonia pasó a ser Santa Apolonia, reconocida por su entrega a Dios y se dice que es invocada cuando existen dolencias dentales.

Canonización y Patronazgo

Concretamente, 50 años después de tal historia Apolonia fue canonizada por su entrega y abnegación cristiana. Cincuenta años después fue canonizada por su entrega a la fe cristiana, convirtiéndose así en Santa Apolonia. Desde entonces es considerada como la patrona de las enfermedades dentales al tiempo que de los odontólogos y se le reza en el momento que aparece un molesto e incómodo dolor de muelas.

Su sacrificio la convirtió en santa y mártir del cristianismo, y siglos después, la Iglesia la proclamó patrona de los odontólogos y de todos aquellos que sufren problemas dentales.

Durante siglos fue una Santa muy popular, ya que las personas se encomendaban a ella siempre que manifestaban problemas bucodentales. Pero la aparición de la anestesia y otros calmantes hicieron que fuera cayendo poco a poco en el olvido.

Desde entonces, su imagen es venerada en iglesias y consultorios, y su nombre sigue siendo sinónimo de fortaleza y resistencia.

La historia ha representado a Santa Apolonia en la iconografía como una joven doncella que sostiene en la mano unas tenazas, a veces con los dientes en una bandeja. La iconografía de Santa Apolonia suele venir representada con unas pinzas o tenezas que sostienen un diente. La iconografía de Santa Apolonia se representa con unas pinzas que sostienen un diente o con un collar en el que pende un diente de oro. A veces, con dientes en una bandeja.

La iconografía de Santa Apolonia se representa con unas pinzas que sostienen un diente o con un collar en el que pende un diente de oro.

Años más tarde su figura cayó en el olvido y no fue hasta el siglo XIV cuando vuelve a emerger en la liturgia católica.

Hoy, 9 de febrero, es el día de Santa Apolonia, patrona de los dentistas, una cita que tradicionalmente sirve como motivo para organizar encuentros y confraternizaciones entre los profesionales de la Odontología.

El 9 de febrero, onomástica de Santa Apolonia, es el Día del Odontólogo en España.

Santa Apolonia representada con los instrumentos de su martirio.

Evolución de la Odontología

¿Alguna vez te has preguntado cómo surgió la odontología? Hoy en día, la visita al dentista es algo habitual, con clínicas equipadas con la última tecnología, materiales de alta calidad y tratamientos innovadores. Pero no siempre fue así.

Antes de los avances tecnológicos, antes del instrumental de precisión y de los materiales de última generación, hubo un tiempo en el que la odontología era sinónimo de dolor y de auténticas pesadillas. La odontología tiene una historia fascinante que se remonta a miles de años atrás.

La historia de la odontología se remonta a hace más de 5.000 años. En el Antiguo Egipto, ya se practicaban tratamientos dentales, aunque de una manera bastante rústica. Se han encontrado cráneos con restos de empastes hechos con miel y resina, e incluso prótesis rudimentarias de dientes tallados en hueso o marfil. En un antiguo panel de madera, conservado en el Museo del Cairo, se hace referencia a la figura del primer dentista de la historia.

Los babilonios, por su parte, creían que las caries eran causadas por pequeños gusanos que se alojaban en los dientes (¡y no iban tan desencaminados, porque en realidad eran bacterias!).

El gran salto en la historia de la odontología llegó en el siglo XVIII, cuando el francés Pierre Fauchard escribió el libro Le Chirurgien Dentiste, considerado la base de la odontología moderna.

El siglo XX marcó el inicio de una odontología basada en tecnología de precisión.

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