Extracción de Cordales Sin Cirugía: Técnicas y Cuidados

La extracción de las muelas del juicio, también conocidas como terceros molares, es un procedimiento dental común. Las muelas del juicio suelen aparecer entre los 17 y los 25 años. Para algunas personas, estas muelas erupcionan sin problema, pero para otras, pueden causar serios inconvenientes.

¿Qué son las muelas del juicio?

Las muelas del juicio son los molares posteriores, que sólo erupcionan en la edad adulta -o no-. En los círculos médicos, también se denominan "octavas muelas" porque, contadas desde el centro, las muelas del juicio son las octavas de la fila de dientes. Por tanto, la mayoría de las personas tienen cuatro muelas del juicio: dos en el maxilar superior y dos en el inferior.

El número de muelas que erupcionan varía de una persona a otra. En alrededor del 80% de los adultos jóvenes, al menos una de las muelas del juicio no erupciona. Las muelas del juicio son un vestigio de una época muy lejana en la que la gente vivía como cazadores-recolectores. Su dieta incluía carne cruda y raíces duras. Para digerir mejor los alimentos, necesitaban una mayor superficie de masticación. Por ello, los dientes adicionales tenían la función de triturar los alimentos duros y encajaban fácilmente en la boca.

La edad de salida de estas muelas oscila entre los 16 y 21 años, según el sexo y desarrollo del paciente. Por este motivo, también se denominan «cordales», pues erupcionan a la edad «en la que se adquiere el juicio o la cordura». Con motivo de la evolución de la especie humana (disminución del tamaño de los huesos maxilar y mandíbula) y la ausencia de función de estos molares y de la presencia actual de una dieta más blanda y elaborada es cada vez más frecuente observar en la consulta la ausencia de uno o varios de estos molares en los pacientes.

En raras ocasiones, se diagnostica la ausencia de los cuatro cordales, lo cual supone un claro signo de evolución del individuo. Anatómicamente, los cordales son los molares más variables en cuanto a la forma y disposición de sus raíces. Además, es una muela que no llega siempre a la boca con la misma dirección. La disposición más habitual es la mesioangulada en terceros molares inferiores y la vertical en los superiores.

Las muelas del juicio son restos de la Edad de Piedra de los que podríamos prescindir en nuestra vida moderna. De hecho, a menudo nuestras mandíbulas son demasiado pequeñas para ellas. En este artículo, aprenderá todo lo que necesita saber sobre las muelas del juicio: por qué existen, qué síntomas pueden causar y cuándo deben extraerse.

¿Cuándo es necesaria la extracción?

Hoy en día, los dentistas sólo recomiendan extraer las muelas del juicio si ya existen problemas o son previsibles. Si conservas las muelas del juicio en la boca y no te las extraen, tienes la ventaja de poder utilizarlas para un trasplante de un diente dañado o ausente en lugar de tener que colocar un implante. Además, el riesgo de fractura de mandíbula aumenta tras la extracción de las muelas del juicio en el maxilar inferior.

El mejor momento para realizar la extracción de las muelas del juicio es en la adolescencia tardía o en la juventud, generalmente entre los 16 y los 25 años. En esta etapa, las raíces de las muelas no están completamente formadas, lo que facilita el procedimiento y la recuperación.

Es importante conocer las distintas condiciones en que pueden darse las muelas del juicio, así como el procedimiento de extracción.

  • Las muelas del juicio salen al final de la adolescencia o al principio de la edad adulta, normalmente entre los 17 y los 21 años. Estos dientes salen en la parte posterior de la boca y son los más alejados de la parte frontal, lo que significa que hay poco espacio.
  • A veces, las muelas del juicio pueden causar diversos problemas, como impactación, dolor e infección.

Técnicas de extracción sin cirugía

Desde clínicas dentales, se busca una intervención lo menos invasiva posible, que hace mucho más fácil la recuperación posterior, ya que no es tan agresiva sobre la zona en la que se sustenta esa muela del juicio. Está claro que, siempre que se pueda, será preferible buscar soluciones sin puntos de sutura, ya que evita riesgos, complicaciones y molestias tras dicha operación.

Para poder extraer una muela del juicio de esta manera será necesario que su posición sea favorable, sin hueso que la recubra y que no esté demasiado inclinada. Si tu caso lo permite, comprobarás que extraer una muela del juicio sin cirugía es algo muy sencillo y que te ahorrará tiempo y molestias. Además, debido a su sencillez estas extracciones son más baratas que las que necesitan de cirugía y puntos.

En este tipo de extracción de muela del juicio, se busca una intervención lo menos invasiva posible, que hace mucho más fácil la recuperación posterior, ya que no es tan agresiva sobre la zona en la que se sustenta esa muela del juicio. Hay que estudiar cada caso de manera individual para valorar sus circunstancias concretas.

La extracción de muelas de juicio es común en odontología y, a veces, se puede realizar sin puntos de sutura, dependiendo de factores como la posición y desarrollo de las muelas. Durante la intervención, se realizan incisiones precisas, y la decisión de no utilizar puntos de sutura se basa en la capacidad de las incisiones para cicatrizar naturalmente. La decisión de realizar una extracción de muelas de juicio sin suturas depende de factores como la posición y desarrollo de las muelas, la técnica quirúrgica del odontólogo y la salud general del paciente.

8 razones para quitarte las muelas del juicio

Procedimiento de extracción sin cirugía

Se comienza con una anestesia local que adormece toda la zona, para que no te enteres de nada. El cirujano comenzará usando un aparato que sirve para mover la muela de un lado a otro, preparándola para que la extracción sea más fácil. Una vez que esa muela se encuentra en el punto exacto para que su extracción sea sencilla, no hay más que tirar de ella con otro instrumento, saliendo limpiamente y provocando un sangrado mínimo.

El proceso de extracción que realizarán los odontólogos es el siguiente: se utilizará una herramienta llamada elevador para extraer el diente designado. Una vez que el diente esté lo suficientemente flojo, se cogerán unas pinzas para balancear el diente hacia adelante y hacia atrás hasta que se separe del encaje.

Este procedimiento suele requerir anestesia local, que bloquea el dolor en la zona. A continuación, se hace una pequeña incisión en la encía para exponer el diente y el hueso o tejido que lo conecta. A continuación, el dentista extraerá el diente.

Alternativas a la extracción completa

Existen varias alternativas a la extracción de los terceros molares del juicio, como la Coronectomía y la Operculectomía.

  • Coronectomía: En el procedimiento de extracción de las muelas del juicio normalmente conlleva la extracción de la pieza entera, con su corona y raíces. Sin embargo, en ocasiones, puede haber un riesgo de dañar estructuras anatómicas vecinas como el nervio dentario, y se valora el coste-beneficio de dejar parte de la muela dentro del hueso. La corona a menudo es la causa de diversos problemas bucales, que incluyen la impactación de alimentos, la formación de caries y la inflamación de los tejidos circundantes, conocida como pericoronaritis. La coronectomía se recomienda en casos de muelas del juicio impactadas que se encuentran cerca del nervio dentario inferior, el que controla la sensibilidad en la lengua, los labios y la barbilla.
  • Operculectomía: Una operculectomía es una cirugía dental en la que se elimina quirúrgicamente el tejido de las encías que cubre parcial o completamente la corona de un diente, generalmente un tercer molar o muela del juicio. Una operculectomía se realiza para aliviar el dolor, la inflamación, prevenir infecciones y mejorar la higiene bucal cuando el tejido de las encías sobre un tercer molar está causando estos problemas.

Cuidados postoperatorios

Durante los primeros días, es recomendable evitar alimentos y bebidas calientes, así como abstenerse de fumar, ya que estas acciones podrían interferir con el proceso de cicatrización. La gestión del dolor se aborda con medicamentos según las indicaciones del dentista. La aplicación de compresas frías en la zona afectada también puede ayudar a reducir la hinchazón. Se debe mantener una higiene bucal meticulosa con enjuagues recomendados, evitando cepillar con fuerza para prevenir infecciones. Se deben evitar alimentos y bebidas calientes, así como abstenerse de fumar durante los primeros días.

Es importante tomar precauciones, como tomar analgésicos y evitar alimentos duros, masticables o picantes. Los cuidados después de una extracción son esenciales para que no hayan complicaciones. Esto incluye mantener un estilo de vida sano, evitar fumar y beber alcohol, cepillarse los dientes y usar un enjuague bucal adecuado.

El tiempo de recuperación tras la extracción de muelas de juicio sin sutura puede variar según varios factores, incluida la complejidad del procedimiento y la respuesta individual del paciente. Durante esta fase inicial, es común experimentar hinchazón y molestias, pero seguir las indicaciones postoperatorias, como el uso de medicamentos para el dolor y la aplicación de compresas frías, puede aliviar estos síntomas. La mayoría de las personas pueden retornar a sus actividades normales después de unos días, aunque la completa cicatrización de las incisiones puede llevar más tiempo.

Después de la extracción de muelas de juicio sin puntos, es crucial seguir las indicaciones postoperatorias proporcionadas por el dentista, lo que incluye programar y asistir a las citas de seguimiento. Durante esta consulta, el dentista evaluará la cicatrización de las incisiones, verificará la ausencia de posibles complicaciones y ofrecerá orientación adicional sobre los cuidados necesarios. En algunos casos, el dentista puede decidir realizar ajustes o proporcionar instrucciones adicionales según la progresión específica de la cicatrización.

Tabla de cuidados postoperatorios:

Cuidado Descripción
Compresas frías Aplicar en la zona afectada para reducir la hinchazón.
Medicamentos Tomar analgésicos según las indicaciones del dentista.
Higiene bucal Enjuagues suaves y evitar cepillar con fuerza.
Alimentación Evitar alimentos y bebidas calientes, duros o picantes.
Citas de seguimiento Asistir a las consultas para evaluar la cicatrización.

Posibles complicaciones

Aunque la extracción de las muelas del juicio es un procedimiento muy frecuente, el proceso conlleva algunos riesgos potenciales, como hemorragias, hinchazón o hematomas, dolor o entumecimiento de los dientes, la mandíbula o los nervios, y alveolitis seca. Se recomienda que los pacientes sigan una dieta blanda tras la extracción de las muelas del juicio. Esto ayudará a mantener limpia la zona y limitará cualquier dolor o molestia.

En algunos casos, las extracciones de muelas del juicio pueden provocar complicaciones como infecciones, retraso en la cicatrización, problemas de sinusitis y mala alineación de la mandíbula.

Dolor intenso, aumento excesivo o fiebre pueden ser señales de complicación.

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