La pérdida de dientes es un problema común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Hasta ahora, los implantes dentales y las dentaduras postizas eran las soluciones más comunes para recuperar la funcionalidad y la estética de la sonrisa. Sin embargo, la idea de regenerar los dientes ha sido el sueño durante mucho tiempo de pacientes y dentistas, y ahora parece que está más cerca de hacerse realidad.
Un equipo de investigación japonés pretende revolucionar la odontología con la distribución del primer fármaco que convertiría la pérdida de dientes en un mal del pasado. Asimismo, otro equipo de investigadores ha encontrado la manera de crear un diente cultivado en laboratorio a partir de células del propio paciente que puede integrarse fácilmente en la mandíbula y funcionar como un diente natural.
El Primer Fármaco para Regenerar Dientes: Ensayos Clínicos en Japón
El primer fármaco del mundo capaz de regenerar los dientes se comenzará a probar en humanos en septiembre. Lo han anunciado sus creadores, los investigadores del Hospital Kitano de Osaka, Japón, que han logrado dar este importante paso justo un año después de su éxito con animales. Si todo sale bien con los ensayos clínicos, el equipo espera que el medicamento pueda salir a la venta en 2030.
El primer medicamento para el crecimiento de los dientes comenzará con los ensayos clínicos en humanos en julio de 2024. Se trata de un tratamiento para personas que carecen de un juego completo de dientes permanentes debido a factores congénitos. "La idea de hacer crecer nuevos dientes es el sueño de todo dentista", comenta Katsu Takahashi, investigador principal y director del departamento de Odontología y Cirugía Oral en el Hospital Kitano del Instituto de Investigación Médica en la ciudad de Osaka. "He estado trabajando en esto desde que era estudiante de posgrado.
Las pruebas tendrán lugar en el Hospital Universitario de Kioto entre septiembre y agosto de 2025, según fuentes del propio hospital. Estas se realizarán en varones de entre 30 y 64 años a los que les falte al menos un diente, a los que se les administrará el compuesto por vía intravenosa.
Las esperanzas puestas en este medicamento vienen tras el éxito en las pruebas con animales, ya que logró producir con éxito nuevos dientes en hurones en el área frontal de su boca.
¿Cómo Funciona el Fármaco?
La clave es genética y, específicamente, estaría en la proteína USAG-1. El investigador Katsu Takahashi del Hospital Kitano del Instituto de Investigación Médica en Osaka, Japón, junto a su equipo, han logrado identificar una proteína, USAG-1, encargada de limitar el crecimiento dental. Así, ha creado un tratamiento para personas que carecen de un juego completo de dientes permanentes por factores congénitos. Se trata del primer medicamento que estimula el crecimiento de los dientes de forma natural.
Takahashi y su equipo centraron sus investigaciones en el USAG-1 y desarrollaron unos anticuerpos capaces de bloquear la función de la proteína. En 2021 publicaron un artículo que mostraba los resultados de las pruebas de este medicamento con animales que congénitamente mostraban un número bajo de dientes.
El medicamento fue un éxito y logró producir nuevos dientes en hurones entre los dientes frontales ya existentes. Los nuevos dientes tenían la misma forma que los anteriores, por lo que los investigadores creen que el medicamento indujo la generación del tercer juego de dientes en los animales.
Esta modificación podría ayudar a todos los afectados por males como la anodoncia, causante de la aparición de un menor número de dientes, siempre que el fármaco sea aprobado. Esta anomalía puede provocar la falta de una a cinco piezas en los casos más leves, pero también su ausencia completa.
El siguiente paso, se espera que comiencen las pruebas en humanos y que el medicamento esté listo para su uso generalizado en 2030, una vez se confirme que su uso no tiene efectos adversos.
Si es aprobado para su empleo en humanos, podría ayudar a millones de personas a recuperar su sonrisa. Y se convertirá en una revolución en el campo de la odontología que permitirá que las personas con caries severas o erosión de los alveolos dentales (piorrea) tengan una tercera opción junto a las prótesis dentales y los implantes dentales en menos de una década.

Nuevo diente en un ratón tratado con el medicamento del equipo japonés (Katsu Takahashi)
Antonio Montero Martínez, presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la Primera Región, comenta que “es una investigación que hay que tomar con mucha prudencia”. Montero señala que, aunque los resultados en animales son prometedores, trasladar estos hallazgos a humanos presenta desafíos significativos.
Montero también destaca que la regeneración dental ha sido un área de investigación activa durante muchos años, con enfoques que incluyen el uso de células madre para regenerar tejido pulpar. El éxito de este fármaco podría tener implicaciones significativas en países como España, donde solo la mitad de la población visita al dentista al menos una vez al año, según el ‘Atlas de salud bucodental en España 2022’.
😱 ADIOS A LOS IMPLANTES DENTALES YA SE PRUEBA EN HUMANOS EL FARMACO QUE REGENERA LOS DIENTES 😱
Cultivo de Dientes en Laboratorio: Una Alternativa a los Implantes
La medicina regenerativa está empujando los límites de lo que creíamos posible y uno de los avances más prometedores podría darse en nuestras bocas. Ya se está probando en humanos un medicamento japonés para hacer crecer dientes nuevos, que ha sido un éxito rotundo en animales. Ahora, otro equipo de un laboratorio británico ha logrado cultivar un diente a partir de células humanas que puede implantarse en nuestra mandíbula. Según sus autores, su tratamiento podría propiciar el «adiós» a los implantes o los empastes en el futuro.
Mientras que a algunos animales, como los tiburones y los elefantes, les crecen continuamente dientes nuevos, los humanos sólo tenemos dos juegos: los de leche y los que desarrollamos después, que deben durarnos toda la vida. Por eso, la capacidad de regenerar dientes transformaría radicalmente la odontología tal como la conocemos.
A diferencia de los implantes y los empastes, que son fijos y no pueden adaptarse con el tiempo, un diente cultivado en laboratorio a partir de células del propio paciente podría integrarse perfectamente en la mandíbula y repararse como un diente natural, según explican los investigadores. Serían más fuertes, duraderos y sin riesgo de rechazo, por lo que ofrecerían una solución más duradera y biológicamente compatible que los empastes o los implantes.
Él forma parte del equipo científico que lleva más de una década estudiando los dientes cultivados en laboratorio y que, por fin, ha logrado un gran salto en este campo. El principio básico es tan ambicioso como fascinante: cultivar dientes en el laboratorio usando células madre y un entorno que imite de manera precisa las condiciones del cuerpo humano.

Dientes delanteros de un hurón tratado con el medicamento (Mainichi)
El Proceso de Cultivo Dental
En su último estudio, el equipo del King’s College, en colaboración con el Imperial College, hizo un descubrimiento clave sobre el entorno necesario para que las células se transformen en tejido dental.
En concreto, han conseguido introducir un tipo especial de material que permite a las células comunicarse entre sí. Esto significa que una célula puede «decirle» a otra que empiece a diferenciarse en una célula dentaria. Esto imita el entorno de los dientes en crecimiento y permite a los científicos recrear el proceso de desarrollo dental en el laboratorio.
El equipo ya ha logrado desarrollar nuevos dientes en el laboratorio con esta técnica y ahora trabaja en distintas formas para integrarlo en la boca de los pacientes.
“Tenemos diferentes ideas para colocar los dientes dentro de la boca”, asegura Xuechen. “Podríamos trasplantar las células del diente joven en el lugar del diente que falta y dejar que crezcan dentro de la boca. Otra posibilidad es crear el diente completo en el laboratorio antes de colocarlo en la boca del paciente. Para ambas opciones, tenemos que empezar el proceso de desarrollo del diente muy pronto en el laboratorio".
Esta revolución forma parte de un campo más amplio antes mencionado, la medicina regenerativa, que busca reparar o reemplazar tejidos dañados usando el propio cuerpo. La Dra. Ana Angelova Volponi, también del King's College de Londres y autora del artículo donde se presentan estos hallazgos, afirma: «A medida que avanza este campo, la integración de estas técnicas innovadoras puede revolucionar la atención odontológica y ofrecer soluciones sostenibles y eficaces para la reparación y regeneración de los dientes».
Anodoncia e Hiperdoncia: Entendiendo las Anomalías Dentales
Para entender mejor el fenómeno, el equipo de Takahashi estudió dos condiciones opuestas: la anodoncia y la hiperdoncia. La anodoncia es una condición congénita que provoca el crecimiento de un número de dientes inferior al normal y afecta aproximadamente al 1% de la población. Las personas con anodoncia enfrentan dificultades para realizar acciones cotidianas como masticar, tragar o hablar.
Por otro lado, la hiperdoncia provoca un número de dientes superior al normal y también afecta a un porcentaje similar de la población.
Los pacientes de anodoncia, y otras enfermedades similares como la oligodoncia, tienen problemas con habilidades básicas como masticar, tragar y hablar desde una edad temprana, lo que puede repercutir negativamente en su desarrollo, dicen los investigadores.
El equipo de Takahashi asegura que uno de cada tres pacientes de hiperdoncia se manifiesta con el crecimiento de una tercera dentadura, lo que les lleva a pensar que, en la mayoría de los casos, nuestra capacidad para que crezca un tercer juego se perdió con el tiempo.
La siguiente tabla resume las diferencias entre anodoncia e hiperdoncia:
| Condición | Descripción | Efectos | Prevalencia |
|---|---|---|---|
| Anodoncia | Crecimiento de un número de dientes inferior al normal | Dificultades para masticar, tragar y hablar | Aproximadamente 1% de la población |
| Hiperdoncia | Crecimiento de un número de dientes superior al normal | Posible crecimiento de una tercera dentadura | Aproximadamente 1% de la población |