Fase de Mantenimiento Periodontal: Protocolo Detallado

El mantenimiento periodontal es una fase esencial en el tratamiento de la enfermedad periodontal, especialmente para pacientes diagnosticados y tratados por periodontitis crónica. Consiste en visitas periódicas al dentista para realizar limpiezas profundas y evaluaciones de la salud de las encías. Esta fase es especialmente necesaria para pacientes que han sido diagnosticados y tratados por enfermedad periodontal, como la periodontitis crónica.

Además de los pacientes con enfermedad periodontal, el mantenimiento periodontal puede ser recomendado en otros casos, como personas con factores de riesgo elevados (fumar, diabetes, historial familiar de enfermedad periodontal), pacientes con implantes dentales y aquellos que se han realizado una cirugía periodontal.

Es importante no confundir el mantenimiento periodontal con una limpieza dental regular. Mientras que la limpieza dental se centra en eliminar la placa y el sarro superficial de los dientes, el mantenimiento periodontal va más allá.

Objetivos del Mantenimiento Periodontal

El objetivo del mantenimiento periodontal es prevenir o minimizar el avance de la periodontitis. El objetivo del mantenimiento debe ser la preservación de la salud gingival y periodontal, obtenida como resultado de la fase de tratamiento periodontal activo.

Los objetivos de la terapia de mantenimiento son prevenir la iniciación y recurrencia de las enfermedades periodontales. Independientemente del tipo de tratamiento que realicemos, los parámetros clínicos no mejoraran si el mantenimiento por parte del profesional no se lleva a cabo.

Es en estos casos cuando dicho tratamiento puede resultar suficiente para devolver la salud a las encías, evitando las graves consecuencias de la piorrea a largo plazo. En este punto, cabe recordar que las enfermedades periodontales comienzan con una gingivitis, cuyos síntomas más evidentes son la inflamación y sangrado de las encías.

Procedimientos Clave en el Mantenimiento Periodontal

  • Raspado y alisado radicular: Este es un procedimiento esencial en la terapia periodontal de mantenimiento. Consiste en la eliminación de placa bacteriana y cálculo (sarro) de las superficies radiculares de los dientes, especialmente en las áreas donde las encías se han separado del diente y han formado bolsas periodontales.
  • Eliminación de placa y sarro: Al igual que en una limpieza dental regular, se elimina la placa y el sarro de las superficies dentales.
  • Medición de bolsas periodontales: Durante cada visita de mantenimiento, el dentista o higienista mide la profundidad de las bolsas periodontales con una sonda periodontal.
  • Evaluación de la salud periodontal: Además de medir las bolsas periodontales, se evalúa la salud general de las encías, buscando signos de inflamación, sangrado, recesión gingival y movilidad dental.
  • Instrucción en higiene bucal: Una parte fundamental del mantenimiento periodontal es la educación continua del paciente. El dentista o higienista proporciona instrucciones detalladas sobre técnicas de cepillado y uso de hilo dental específicas para pacientes con enfermedad periodontal.

Esta situación origina las llamadas bolsas periodontales, que son acumulaciones de cálculo subgingival a las que no es posible acceder mediante las técnicas propias de la profilaxis dental. En caso de que se trate de un caso de periodontitis incipiente, realizaremos un mantenimiento periodontal. Pero si advertimos bolsas más profundas, es necesario recurrir a un tratamiento periodontal.

El mantenimiento periodontal consta de una serie de pasos similares a los de una profilaxis dental profesional, aunque es más exhaustiva. El profesional debe determinar la profundidad del sarro en cada uno de los dientes. Para ello, emplea un instrumento llamado sonda florida.

El siguiente paso es realizar un pulido con unas pastas especiales y tiras interdentales. El objetivo es quitar las manchas superficiales que, a diario, dejan en los dientes sustancias como el tabaco o alimentos con alta coloración, como el café.

Generalmente, las revisiones periodontales se pautan cada 4 o 6 meses, en función del estado de las encías. En caso de que sea necesario realizar el tratamiento periodontal completo, los mantenimientos también se siguen realizando con el fin de evitar la recidiva.

Terapia periodontal de mantenimiento (TPM)

La Academia Americana de periodoncia, desde 1989, la ha denominado Terapia periodontal de Apoyo dada la necesidad de establecer medidas terapéuticas que se sumen a los esfuerzos de los pacientes, para mantener la salud periodontal a lo largo de la vida.

Algunos estudios han podido demostrar que los pacientes que no siguen el programa de mantenimiento, tienden a volver a sus niveles inferiores de higiene presentando signos de deterioro periodontal.

Las recidivas son muy frecuentes en aquellos pacientes que no consiguen un correcto control del biofilm debido a una incorrecta técnica de higiene oral o falta de constancia en su realización.

Para evitar dichas consecuencias y mejorar los parámetros clínicos y microbiológicos de la cavidad bucal, está justificado el uso de un antiséptico como tratamiento coadyuvante. Entre los agentes antisépticos disponibles para evitar recidivas, existe evidencia de que la clorhexidina a baja concentración 0.05% y el cloruro de cetilpiridinio al 0.05% proporcionan excelentes resultados en esta fase de mantenimiento, incluso en pacientes no cumplidores.

Importancia del Mantenimiento a Largo Plazo

Los estudios clínicos a largo plazo que han evaluado los efectos del tratamiento de la enfermedad periodontal han demostrado claramente que los cuidados posterapéuticos por parte del profesional constituyen una parte integral del tratamiento. Este aspecto constituye, además, la única manera de asegurar los beneficios del tratamiento a largo plazo.

En la mayoría de los estudios longitudinales, se obtuvieron resultados positivos a largo plazo de la terapia periodontal cuando los pacientes eran mantenidos de forma regular en intervalos de 3-6 meses, por lo que parece razonable que al finalizar el tratamiento comencemos con intervalos de mantenimiento cada 3-4 meses y los vayamos ajustando según el riesgo individual que presente cada paciente.

Tras esta fase inicial, se ha visto que la habilidad del paciente para mantener libre de placa las distintas superficies, es el factor más importante para mantener los resultados de la terapia activa a largo plazo, por lo que uno de nuestros principales objetivos a de ser la motivación y los refuerzos continuos de la higiene oral del paciente, tanto a nivel mecánico como químico, si fuese necesario.

Protocolo de Mantenimiento Periodontal

Para establecer los intervalos de las citas y las localizaciones a tratar, será fundamental la valoración de los factores de riesgo asociados al paciente, al diente y a la localización.

Resulta difícil establecer reglas generales de cuál debe ser la frecuencia del mantenimiento, pero como veremos al analizar las distintas situaciones de riesgo, deberemos valorar aspectos del paciente, del diente y de la localización. Los principales aspectos a considerar son la higiene oral que mantiene el paciente, la prevalencia de localizaciones con sangrado al sondaje y los niveles de inserción clínica y del hueso alveolar antes de realizar el tratamiento.

Durante los primeros 6 meses tras la terapia activa, se produce una remodelación de los tejidos periodontales, que se encuentran sujetos a cambios. Durante esta fase de cicatrización de los tejidos se recomienda que se establezca un correcto protocolo de limpieza profesional.

Tratamiento Mecánico y Químico

Mediante la tartrectomía, debe eliminarse el acúmulo de placa y cálculo supragingival. Posteriormente debe realizarse la instrumentación de las zonas que presenten signos de inflamación para eliminar la placa subgingival.

El control mecánico mediante instrumentos específicos para la higiene de los implantes es indispensable pero puede no ser suficiente para controlar la placa supragingival y mantener un implante en salud, ya que puede ser complicado por el diseño de las prótesis o por la colocación del implante.

Actualmente existen cepillos especiales que permiten un mejor accesos a las prótesis y mejoran el control mecánico pero aún así, el abordaje mediante un control químico es fundamental.

El pulido consiste en un proceso de remoción de las tinciones, excepto para aquellas zonas en las que la dentina está expuesta. El pulido está totalmente contraindicado en zonas con caries, esmalte fino o cemento en dientes recién erupcionados, áreas desmineralizadas, en implantes o restauraciones.

La fluorización puede ayudar a evitar la aparición de hipersensibilidad dentinaria, debida a la exposición de las raíces de los dientes, que suelen presentar los pacientes periodontales.

Mantenimiento en Casos de Recidiva

A pesar de realizar un correcto tratamiento periodontal y periimplantario, algunas localizaciones pueden sufrir pérdida progresiva de inserción periodontal debido al entorno multifactorial llegando a desencadenar nuevamente una progresión de la enfermedad, denominada recidiva periodontal.

Para evitar dichas consecuencias y mejorar los parámetros clínicos y microbiológicos de la cavidad bucal, está justificado el uso de un antiséptico como tratamiento coadyuvante.

Entre los agentes antisépticos disponibles para evitar recidivas, existe evidencia de que la clorhexidina a baja concentración 0.05% y el cloruro de cetilpiridinio al 0.05% proporcionan excelentes resultados en esta fase de mantenimiento, incluso en pacientes no cumplidores.

La clorhexidina a bajas concentraciones (0.05%) tiene efecto antiplaca (intra e inter grupo) y actividad antigingivitis (intra grupo), actúa directamente sobre la microbiota subgingival, reduciendo la carga microbiana total y la frecuencia de detección de P. gingivalis.

Frecuencia y Duración de las Citas

La frecuencia y duración de las citas de mantenimiento periodontal pueden variar según las necesidades individuales de cada paciente. Sin embargo, generalmente se recomienda que los pacientes con antecedentes de enfermedad periodontal visiten a su dentista cada 3 a 4 meses para el mantenimiento.

Las citas de mantenimiento periodontal suelen durar entre 45 minutos y una hora.

Conclusión

Si tienes problemas de encías o has sido diagnosticado con enfermedad periodontal, es crucial que te pongas en manos de un especialista para asegurar el mejor tratamiento posible. La fase de mantenimiento es fundamental para prevenir la recurrencia de la enfermedad y mantener una sonrisa sana a largo plazo.

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