Un bulto en la encía es una protuberancia o masa anormal que se desarrolla en el tejido de la encía. La presencia de un bulto en la encía siempre es motivo de visita al odontólogo. Nuestro objetivo, tras una revisión bucodental completa, es el de averiguar cuál es la causa que ha permitido que se forme esa lesión en la mucosa oral. Es muy habitual que el bulto en la encía aparezca de manera espontánea y sin previo aviso. Esto hace que quien lo sufre lo note rápidamente y su preocupación aumente.
Para tranquilizarte, debes saber que estas heridas en los tejidos periodontales suelen ser leves, siempre y cuando se pongan en manos de un dentista especializado con rapidez. Si has notado algún bulto en la boca es normal que el examen bucodental que realicemos sea algo más exhaustivo. El principal objetivo será el de analizar el motivo por el que se ha formado la herida y, así, poder ofrecerte un tratamiento dental a medida. Si te sale un bulto en la encía, lo primero que debemos hacer es analizar qué tipo de lesión es. Lo normal es que se trate o bien de un fibroma o bien de una fístula. En función del tipo de herida, el abordaje para tratarlo será muy diferente.
Existen diferentes tipos de bultos en las encías, pero lo más habitual es que estas lesiones se originen por un fibroma o una fístula.

¿Qué es un Fibroma?
El fibroma es un bulto en la encía de consistencia dura. Su presencia es habitual en zonas de las mucosas, como las encías, la zona interna del labio o las mejillas. Es muy frecuente que el fibroma responda a una rozadura con el aparato dental, como la ortodoncia con brackets, o al uso de una prótesis removible mal ajustada (dentadura postiza). A diferencia de otros tipos de bultos en la encía, este no se produce a consecuencia de una infección. Por lo tanto, el tratamiento no requiere, en ningún caso, el uso de antibióticos.
Llamamos fibroma a un bulto, generalmente redondo, que se encuentra sobre la superficie gingival y que aparece en alguna zona blanda que está bajo irritación constante. Conociendo estos datos sobre el fibroma, podemos determinar que es una afección benigna que no requiere del uso de antibióticos.
Características del Fibroma Oral
- Aparece una masa o tumor con base sésil, es decir, que no tiene tallo y está unido a la superficie. También puede ser pediculada, con tallo.
- Tiene un aspecto carnoso, con forma redonda u ovalada. Si crece debajo de una prótesis, la superficie será plana.
- La masa suele ser blanda o dura y estar cubierta de un epitelio escamoso estratificado.
- Tiene un color rosa, similar al del resto del tejido oral, aunque debido a la falta de vasos sanguíneos puede ser más claro.
- Su crecimiento es lento y el tamaño suele ser entre 1 y 1,5 centímetros; sin embargo, puede crecer más de eso y en este caso hablamos de fibromas gigantes.
- Los tumores son asintomáticos, aunque pueden generar molestias por su ubicación y tamaño. Además, debido al roce constante pueden ulcerarse.
- Por otra parte, son benignos y no evolucionan a un fibroma bucal maligno.
🤔 Qué ES❓Un FIBROMA👅Diagnóstico y TRATAMIENTO
Tipos de Fibromas Orales
Fibroma Traumático: Estas lesiones en la cavidad oral aparecen a cualquier edad, incluso se han encontrado en bebés. Sin embargo, casos como esos no son muy frecuentes. Aunque los niños son los menos afectados, sí es posible que se presenten, en esta etapa los más comunes son los osificantes. En cambio, el fibroma oral es más común en adultos entre los 30 y 60 años. El nódulo aparece en zonas en las que hay un trauma frecuente. Los sitios más usuales son la lengua, la cara interna de los labios, carrillos, encía y paladar; en este último no es tan frecuente.
Causas del Fibroma Bucal
Las causas que llevan al desarrollo de fibromas bucales están vinculadas predominantemente a agresiones permanentes en la cavidad oral. La irritación crónica es el factor principal en la formación del fibroma bucal. Existen varios factores de riesgo que predisponen a una persona a desarrollar un fibroma bucal.
El fibroma oral se origina por un trauma localizado. Las causas más comunes son por morderse los labios o las mejillas, la succión de carrillo e irritación por prótesis y dentaduras mal ajustadas o defectuosas. La irritación provoca el sobrecrecimiento del tejido que puede ser elevado. Además, la superficie puede ser lisa o ulcerada, de acuerdo a su ubicación. Algunos expertos señalan que personas que sufren anemia y problemas en la piel son más propensas a este tipo de tumores benignos. De igual forma, se ha encontrado mayor incidencia en mujeres. Por otra parte, también afecta la salud bucal de los pacientes con diabetes. Esto puede ser por el uso de prótesis y problemas de cicatrización de esta población.
Diagnóstico del Fibroma Oral
Si hay más de una lesión en la boca, es probable que se trate de algo distinto a un fibroma. Un fibroma oral está ubicado en los tejidos blandos de la boca (encías, interior de las mejillas, lengua y revestimiento interno de la boca) y al tacto se puede sentir como una masa sólida, con una coloración rosada o un tono parecido al de las encías. Como paciente debes estar atento a la aparición de cualquier bulto en la cavidad oral. En especial si estás consciente de algún hábito que pueda provocar la aparición de un fibroma.
El primer paso en el diagnóstico es una evaluación clínica exhaustiva. El dentista analiza la historia clínica del paciente, prestando especial atención a los síntomas y al historial de irritaciones en la cavidad oral. En algunos casos, se realiza una biopsia para confirmar la naturaleza del crecimiento. Este procedimiento es fundamental para descartar otras lesiones potencialmente graves.
Una consulta con un dentista que realice una evaluación física (visual y táctil) de la boca del paciente, es el primer paso para detectar un fibroma en la boca. Durante esta revisión, el médico también indagará sobre la historia clínica del paciente, consultará si se han observado cambios en la lesión y cuáles síntomas ha tenido. Por último, el especialista tomará una pequeña muestra de la lesión, para ser analizada mediante una biopsia, y así poder confirmar el diagnóstico.
Tratamiento del Fibroma Oral
El tratamiento que se recomienda para curar el fibroma es su extirpación definitiva y su posterior limpieza. Pero, además, es necesario tener en cuenta que para evitar su reaparición es fundamental eliminar la causa de su origen.
Cuando ya hemos conseguido devolver la salud a la boca, tenemos que analizar bien el motivo por el que ha aparecido el fibroma. El objetivo de esto es evitar que vuelva a formarse en el futuro. Por ejemplo, si el bulto en la encía se produce por una dentadura postiza mal ajustada, será imprescindible reajustar bien la prótesis dental.
El tratamiento para un fibroma bucal puede variar en función de su tamaño, localización y los síntomas que produzca. En casos donde el fibroma es pequeño y no causa molestias, los profesionales pueden optar por la observación. Esto implica el seguimiento regular del crecimiento de la lesión y la monitorización de cualquier cambio que pueda indicar un problema mayor. Si el fibroma provoca dolor, incomodidad o se localiza en áreas problemáticas, la extirpación quirúrgica es aconsejable. La escisión se realiza generalmente con márgenes estrechos para asegurar que se remueva toda la lesión.
Tratamiento Quirúrgico
El tratamiento para el fibroma traumático es quirúrgico. Es decir, solo se elimina al extirparlo mediante una cirugía. Si tiene tallo, debe extraerse desde la base de este. Se puede hacer de forma manual o con láser. Para ello, el cirujano adormece el área en la que se encuentra la lesión, luego hace un corte alrededor de la base. Por último, se sutura y, si es necesario, se cierra con un colgajo. Una vez que se extraiga el tejido, este debe evaluarse para descartar que se trate de alguna otra patología.
Otra alternativa para eliminar el fibroma es mediante la criocirugía. Para usar esta técnica se utiliza nitrógeno líquido que congela el tejido y lo destruye. Este tratamiento no provoca dolor ni sangrado; sin embargo, la muestra que se obtiene no se puede evaluar luego para el diagnóstico definitivo.

Recuperación Tras la Extirpación
Después de la extracción quirúrgica del fibroma, la lesión aparecerá de nuevo si persisten las causas que lo originaron. De manera que la eliminación definitiva dependerá también de que se elimine también el problema que lo causó. El tejido se analiza luego para asegurarse de que no se trate de una lesión distinta a un fibroma. Hacer este análisis es aún más necesario si la lesión creció muy rápido. El postoperatorio es sencillo y no suele presentar ningún problema en el tejido. Es importante continuar con la higiene bucal durante todo el proceso, siguiendo las recomendaciones del odontólogo.
Una parte importante del tratamiento implica el cambio de hábitos que pueden contribuir al desarrollo de nuevos fibromas. Los dentistas suelen recomendar técnicas de manejo y adaptación para evitar la irritación continua de la mucosa bucal. La prevención y el cuidado post-tratamiento son fundamentales para garantizar la salud bucal y evitar la recurrencia de lesiones en la cavidad oral. La higiene bucal adecuada juega un papel crucial en la prevención de futuras lesiones.
Prevención del Fibroma Bucal
Ya sabemos cómo curar el fibroma bucal, su eliminación debe hacerse a través de una escisión quirúrgica. Pero también es importante saber cómo prevenir que aparezca. En principio, hay que entender que la causa son los traumatismos crónicos y la irritación constante. De manera que al eliminar el origen, evitaremos que vuelvan a aparecer. Por este motivo también es importante hacerle seguimiento al caso.
Los odontólogos pueden recomendar el uso de protectores dentales durante la noche para evitar que el paciente muerda sus labios y mejillas mientras duerme. Reducir los traumatismos es la manera más adecuada de prevenir. Además, es un complemento necesario para la cirugía de extirpación; de lo contrario, el fibroma oral aparecerá de nuevo. De cualquier manera, si el problema persiste y la lesión vuelve a crecer, es necesario hacer una biopsia para descartar otros problemas.
Si el paciente fuma o bebe alcohol, debe existir una mayor preocupación relacionada con los posibles cambios futuros a que las lesiones se malignifiquen. Es importante que el odontólogo sugiera una biopsia si hay algún indicio de que el área de preocupación podría ser maligna.
¿Cuándo Acudir al Dentista?
Si tienes un bulto en la boca que no mejora en un lapso máximo de dos semanas, empeora o viene acompañado de otros síntomas, como dolor agudo, sangrado, fiebre, pus u otras secreciones. También si se observan cambios en el aspecto del bulto, como de color, tamaño o textura, es indicativo de que se debe buscar atención médica. Además, son signos de alarma si la masa o bulto tienen un tamaño considerable e interfieren con acciones normales como hablar o comer, es momento de acudir al dentista.