El dolor de muelas puede ser una de las molestias más insoportables que alguien pueda experimentar, pero cuando además se acompaña de inflamación en la cara y sensibilidad extrema, es posible que estemos ante un flemón dental. Un flemón en la boca es, en definitiva, una bolsa de pus que se forma en una zona de la cavidad oral.
En este artículo explicamos las causas que pueden llevar a la aparición de un flemón en la boca, los síntomas que pueden alertarnos de su presencia y las posibles complicaciones que pueden surgir si no se trata adecuadamente. Además, daremos algunas recomendaciones para prevenir su aparición y consejos útiles para su tratamiento.
Cómo curar un FLEMÓN - Causas, tratamiento y remedios caseros del ABSCESO dental | Dentalk! ©
¿Qué es un flemón dental?
Un flemón dental, también conocido como absceso dental, es una acumulación de pus causada por una infección en la boca. Técnicamente, los flemones se denominan abscesos dentales, y se originan por la acumulación de pus, en forma de depósito, junto a una pieza dental. Un absceso dental es una pequeña acumulación de pus, generalmente secretada por una infección en las encías.
La principal característica del flemón es la hinchazón, que puede ir acompañada de dolor intenso, fiebre e incluso dificultad para abrir la boca. Presentar una cara hinchada por el flemón suele ser el signo más llamativo de esta afección.
Como hemos indicado arriba, el flemón en la boca es una patología de origen infeccioso, causada por las bacterias orales. Si tienes un flemón en la boca, significa que estás experimentando una inflamación de los tejidos dentro y alrededor de los dientes y las encías. Aunque puede parecer un problema menor al inicio, un flemón dental es una señal de que algo no está funcionando bien en la boca y requiere atención odontológica urgente.
¿Qué es un flemón dental? Es una de las patologías bucales más dolorosas que hay. El flemón dental o absceso es una inflamación de la encía de un diente o muela debido a que una infección bacteriana que ha llegado a la raíz.

Causas del flemón dental
Los flemones en la boca suelen ser causados por una infección bacteriana. Las bacterias pueden multiplicarse y propagarse rápidamente en la boca si no se mantienen unas adecuadas medidas de higiene bucal. El proceso infeccioso que da lugar a la aparición de un flemón dental puede estar originado por varias causas.
El flemón dental, también conocido como absceso dental, es una acumulación de pus en el área alrededor de un diente o en las encías. Suele ser causado por una infección bacteriana que se ha propagado desde el diente hacia los tejidos circundantes. Algunas de las causas comunes del flemón dental incluyen:
- Caries no tratadas: Las caries profundas pueden permitir que las bacterias penetren hasta la pulpa dental, lo que lleva a una infección. Cuando las caries aparecen y no se les da la importancia que tienen, los problemas terminan por agravarse. Si no se trata, esta infección puede extenderse hacia el hueso y los tejidos circundantes, causando un absceso.
- Traumatismo dental: Un golpe o lesión en un diente puede dañar la pulpa dental, lo que facilita la entrada de bacterias y la posterior formación de un absceso. La aparición de flemones por traumatismos no es tan común, pero puede ocurrir. Pequeños golpes en la boca, o cualquier lesión menor en la boca, pueden generar fisuras en los dientes, por donde penetran las bacterias.
- Infecciones de las encías: La enfermedad periodontal grave puede provocar la formación de bolsas profundas entre los dientes y las encías, lo que crea un ambiente propicio para el crecimiento bacteriano y la formación de abscesos. Los flemones dentales también se forman a raíz de infecciones en las encías. Las patologías periodontales tienen lugar en la cavidad bucodental, y son causadas por las bacterias orales que no se han eliminado mediante una correcta higiene.
- Tratamientos dentales previos: Algunos procedimientos dentales pueden aumentar el riesgo de infección si las medidas de higiene adecuadas no se siguen después del procedimiento.
- Sistema inmunológico debilitado: Las personas con sistemas inmunológicos debilitados tienen un mayor riesgo de infecciones dentales, lo que podría contribuir a la formación de abscesos.

Tipos de flemones dentales
El flemón dental no siempre se presenta de la misma manera. Dependiendo de su origen y ubicación en la boca, existen distintos tipos de flemones, cada uno con características específicas y diferentes niveles de gravedad:
- Flemón periapical: Este es el tipo de flemón más común y se origina en la raíz de un diente. También conocido como pulpitis, este absceso se genera en la pulpa del diente (sobre todo en las muelas difíciles de limpiar) debido a la existencia de una caries o una fisura en la que se han acumulado las bacterias.
- Flemón periodontal: Este tipo de flemón se origina en las encías y es consecuencia de una enfermedad periodontal avanzada. Este tipo de flemón afecta al hueso que sostiene el diente, pudiendo llegar a perderse el sostén completamente y perder la pieza. Se ubica en la separación que existe entre la encía y el diente, a un nivel más profundo que los flemones gingivales. Este tipo de flemón reciben el nombre de periodontal, y los pacientes con periodontitis o gingivitis son los mayores afectados por los mismos.
- Flemón gingival: El flemón o absceso gingival es una infección localizada en la encía sin afectar la raíz del diente. También puede aparecer el flemón en las encías. Cuando aparece en este lugar significa que la infección ha llegado a la raíz dental, produciendo un depósito de pus en dicha zona. Hablaríamos entonces de un flemón de tipo gingival. Es un flemón situado en el tejido que une el diente con la encía, y suele estar causado por daños externos, son los más comunes. Si tratamos a tiempo este tipo de absceso, la recuperación será rápida.
- Flemón submandibular: Este tipo de flemón es más grave y ocurre cuando la infección se propaga desde la boca hacia la zona submandibular, afectando los tejidos blandos del cuello.
- Flemón palatino: Cuando la infección se localiza en el paladar debido a un problema en un diente superior, se forma un flemón palatino.
Síntomas del flemón dental
El flemón dental puede presentarse con distintos síntomas, algunos de los cuales pueden confundirse con otras afecciones bucales. Los síntomas de un flemón dental incluyen dolor intenso, hinchazón en la cara o la mejilla, sensibilidad dental, fiebre, mal sabor o mal aliento, e incluso la presencia de pus.
El primero es un intenso dolor en la zona de la boca donde se ha desarrollado el flemón. Este dolor viene acompañado generalmente de pus y de una fuerte inflamación. El principal síntoma es el dolor punzante que aparece en la zona dañada. No obstante, este dolor puede extenderse hacia la garganta o el oído. Por otro lado, la aparición de pus tiene como consecuencia el mal aliento o halitosis.
Los síntomas del flemón dental son claramente reconocibles. Otros síntomas que pueden indicar la existencia de un flemon en progreso son la halitosis y la sensibilidad bucal, que se menifiesta en dolor ante la presencia de alimentos muy fríos o muy calientes.
Uno de los síntomas más comunes de un flemón dental es el dolor en la zona afectada, que puede ser constante o intermitente. Es importante tener en cuenta que los síntomas pueden empeorar con el tiempo si no se trata adecuadamente la infección.
Algunos síntomas comunes incluyen:
- Dolor intenso: Puede ser persistente, agudo o pulsátil. El dolor suele ser fuerte y puede irradiarse hacia la mandíbula, el cuello o el oído del lado afectado.
- Hinchazón: La zona alrededor del diente infectado puede estar hinchada, enrojecida y sensible al tacto. En casos más severos, la hinchazón puede extenderse a la mejilla, la mandíbula o el cuello. Uno de los síntomas más evidentes es la hinchazón en la zona afectada.
- Sensibilidad dental: El diente afectado puede ser sensible al calor, al frío o a la presión al masticar. Las personas con flemón dental suelen experimentar sensibilidad al frío, al calor e incluso al contacto con alimentos o bebidas.
- Mal sabor o mal aliento: La acumulación de pus puede provocar un sabor desagradable en la boca o mal aliento persistente. Por otro lado, la aparición de pus tiene como consecuencia el mal aliento o halitosis.
- Fiebre: En casos más graves, la infección puede desencadenar fiebre y malestar general. En los casos más graves, el cuerpo responde a la infección con fiebre y sensación de fatiga.
- Presencia de pus: En algunos casos, es posible ver o sentir una acumulación de pus alrededor del área infectada. Esto puede drenar naturalmente hacia la boca o hacia el exterior a través de un punto de salida.
Complicaciones de un flemón dental no tratado
Un flemón dental no tratado puede llevar a complicaciones graves, por lo que es importante buscar atención dental lo antes posible:
- Infección de la mandíbula: La infección del flemón puede extenderse a los huesos de la mandíbula.
- Sepsis: Si la infección del flemón se propaga a través del torrente sanguíneo, puede causar sepsis, una infección potencialmente mortal en todo el cuerpo.
Tratamiento del flemón dental
La única manera eficaz de neutralizar un flemón es acudir al especialista para que haga un diagnóstico y aplique un tratamiento. El tratamiento del flemón en la boca depende de la gravedad de la infección. En general, el objetivo es controlar la infección y eliminar el absceso.
En primer lugar se tratará de reducir la infección que ha dado origen a la aparición del flemón, por lo que el uso de antibióticos y antiinflamatorios suele ser una de las primeras recomendaciones. Una vez bajada la carga bacteriana con los medicamentos, se planificará el tratamiento del diente afectado. Una vez que la inflamación ha desaparecido, ya se pueden llevar a cabo los tratamientos necesarios, que pueden ir desde una endodoncia hasta la extracción de la pieza dental.
El tratamiento puede incluir:
- Antibióticos: El dentista suele recetar antibióticos para reducir la infección y aliviar la inflamación.
- Drenaje: Para llevar a cabo dicha intervención, el dentista hará una incisión o aspiración con aguja del líquido infectado del flemón (pus). La evacuación del pus mediante drenaje del absceso suele aliviar el dolor y la presión de manera inmediata.
- Tratamiento dental: Si el diente está demasiado dañado y no se puede salvar, se procederá a su extracción. Si la causa es dental, en la mayoría de las ocasiones podremos efectuar una endodoncia en el diente afectado. Esto se realiza limpiando las raíces por dentro, eliminando los tejidos infectados y colocando la medicación adecuada para neutralizar las bacterias. Por otra parte, si el problema es periodontal y están infectadas las encías, habrá que ejecutar un raspado y alisado de la zona y, en algunas ocasiones, combinarlo con cirugía periodontal para eliminar la infección por completo.
- Analgésicos: Si el paciente experimenta dolor, se le recetará un analgésico y también un antiinflamatorio.
Es importante seguir las instrucciones del odontólogo según tu caso. Por ello, si tienes problemas de flemón, te animamos a contactar con IMPLANSUR para solucionar la infección.

¿Cuánto tiempo dura un flemón?
La duración de un flemón dental puede variar según varios factores, como la gravedad de la infección, el tratamiento recibido y la respuesta individual del cuerpo al tratamiento. En general, si se busca atención médica y se sigue un tratamiento adecuado, los síntomas de un flemón dental pueden empezar a mejorar en unos días.
Los antibióticos recetados para tratar la infección generalmente comienzan a hacer efecto dentro de las primeras 48 horas. Sin embargo, la curación completa puede llevar algún tiempo. Dependiendo de la extensión de la infección y si se necesita un tratamiento dental adicional, como una endodoncia o la extracción del diente afectado, la resolución total del flemón puede tomar varias semanas.
Es esencial seguir todas las indicaciones del dentista u profesional de la salud, incluyendo el uso completo de los antibióticos recetados y cualquier otro tratamiento recomendado, para asegurar una recuperación exitosa. Además, si los síntomas persisten o empeoran, es fundamental buscar atención médica adicional, ya que podría indicar una complicación o la necesidad de ajustar el tratamiento.
Remedios caseros para aliviar el dolor (pero no curan el flemón)
Aunque no existen remedios caseros para curar un flemón, se puede aliviar el dolor al aplicar hielo, enjuagarse con agua tibia y sal, o usar compresas de té negro. Existen algunos remedios caseros que pueden ayudar a reducir la inflamación asociada con un flemón dental, pero es crucial comprender que estos métodos pueden brindar alivio temporal, pero no sustituyen el tratamiento dental necesario.
Aquí hay algunos remedios caseros que podrían ser útiles:
- Enjuague con agua salada: Mezcla una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y realiza enjuagues suaves varias veces al día. El agua salada puede ayudar a reducir la inflamación y a aliviar el dolor. Enjuágate la boca con agua tibia y sal.
- Compresas frías: Aplicar compresas frías en la mejilla del lado afectado puede ayudar a reducir la hinchazón y a aliviar el malestar. Aplica hielo o una compresa fría sobre la zona inflamada. Utiliza una bolsa de hielo envuelta en un paño fino y aplícala en intervalos de 15-20 minutos. Aplicar hielo en la zona afectada puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor. Envuelva un cubo de hielo en un paño y colóquelo sobre la mejilla durante 15 minutos.
- Aceite de clavo de olor: El aceite de clavo de olor tiene propiedades analgésicas y antimicrobianas. Aplicar una pequeña cantidad de aceite de clavo de olor en el área afectada puede ayudar a aliviar el dolor y a reducir la inflamación.
- Infusión de té de manzanilla: La manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes. Prepara una infusión de té de manzanilla y realiza enjuagues bucales con ella para reducir la inflamación y aliviar el malestar.
- Bolsita de té negro: Coloca una bolsita de té negro sobre el flemón. Caliéntala previamente y deja que se enfríe para que no te queme.
- Aceite de árbol de té: disuelve una cucharada en un vaso de agua, humedece un algodón con la mezcla y colócalo sobre la zona afectada.
- Mezcla clavo de olor con agua: Aplica la pasta resultante sobre el flemón y déjala actuar durante 15 minutos.
Los analgésicos de venta libre como el ibuprofeno pueden ayudar a aliviar el dolor y reducir la inflamación.
Además, es fundamental mantener una buena higiene oral: Aunque no es un remedio casero, cepillarse los dientes suavemente, usar hilo dental con cuidado y realizar enjuagues con enjuagues bucales suaves pueden ayudar a mantener la zona limpia y reducir la carga bacteriana.
Sin embargo, recurrir a ellos solamente hará que pierdas el tiempo y postergues la verdadera solución.
Prevención del flemón dental
Como en la mayoría de enfermedades bucales, la mejor forma de remediarlas es una buena prevención. Para prevenir la aparición de un flemón en la boca, es importante seguir una buena higiene bucal y tomar medidas preventivas adicionales. Para evitar la acumulación de la placa bacteriana es fundamental tener una correcta higiene dental diaria y acudir a las higienes periódicas en clínica.
Tener una buena higiene bucal es lo más importante para reducir el riesgo de desarrollar un absceso. Además, hay que realizarse mantenimientos periódicos en una clínica dental especializada en prevención, para así poder eliminar toda la placa bacteriana que no hayamos podido eliminar en nuestra higiene diaria. La placa se calcifica generando el conocido ‘sarro’ o cálculo dental, que solo podremos eliminar con un equipo de ultrasonidos en una clínica dental.
Algunas recomendaciones para prevenir el flemón dental:
- Mantener una higiene bucodental exhaustiva, realizando siempre un cepillado dental durante dos minutos después de cada comida.
- Permanecer atento a la salud oral y autoexplorarse la boca para advertir cualquier cambio repentino.
- Lo más recomendable es acudir a la clínica dental entre una y dos veces al año. Así, el odontólogo llevará a cabo una revisión general y el paciente podrá someterse a una limpieza bucodental profesional.