Aunque el texto proporcionado no contiene información directa sobre Florencia Peña como dentista, sí ofrece un contexto interesante sobre la historia y el legado de una de las familias más influyentes de Europa, los Médici. A través de una entrevista con Lorenzo de' Medici, descendiente de Lorenzo "El Magnífico", se exploran diversos aspectos de esta dinastía florentina.
Las grandes familias de la aristocracia europea han luchado por sobrevivir, pero, con los siglos, muchas han desaparecido. En su día fueron ricas y poderosas, controlando vastos territorios y el destino de millones de personas. Con frecuencia invertían su dinero inteligentemente, patrocinaban a los mejores artistas, científicos y músicos, y construían hermosos castillos en el campo. De entre estas familias, una de las más conocidas ha sido la de los Médicis, de la Italia central.
El origen de este linaje hay que buscarlo oculto en las profundidades de la Toscana. Sus primeros vestigios históricos los hallamos en Florencia. En un principio fueron granjeros que se trasladaron a la ciudad, luego se convirtieron en mercaderes y después en banqueros. Juan de Bicci, fallecido en i429, fue el primer gran promotor de la familia, que acumuló una enorme fortuna gracias a sus almacenes y los intereses bancarios.
Los Médicis, muy pronto, lograron convertirse en los gobernantes de Florencia y, a través de enlaces matrimoniales, llegaron a dividirse en varias ramas. De la más antigua nació el famoso gobernante de Florencia, Lorenzo de' Medici, El Magnífico, cuyo segundo hijo se convertiría en el prestigioso papa renacentista León X. Bajo esta estirpe, Florencia se convirtió en el centro de la cultura de Europa y en cuna del Humanismo.
En i569, con Cosme I se inició la dinastía de los grandes duques de Médicis, que dirigiría la Toscana hasta i737. Esta familia dominó la política florentina durante dos siglos y medio y tuteló un éxito cultural sólo igualado por Atenas en su época dorada.
Asimismo, los Médicis se emparentaron con las familias reales de mayor rango de Europa y, a través del matrimonio, desde el siglo XVI en adelante, estrecharon los lazos con la aristocracia española y con las dinastías reinantes de España.
En un libro que acaba de publicarse, uno de los últimos vástagos de esta dinastía, el príncipe Lorenzo de' Medici, nos ofrece un fascinante estudio de las peripecias de su familia a lo largo de los siglos, así como de las que él ha sido partícipe durante sus 5i años de vida. Tres cuartas partes de la obra se dedican inevitablemente a sumariar lo que los Médicis hicieron en los 500 años que formaron parte esencial del tejido político europeo.
El autor aborda en el texto tanto lo bueno como lo malo y se extiende en la dinastía, no sólo en Italia sino también en otros países europeos donde desempeñaron un papel crucial. El manuscrito brinda, por ejemplo, un excelente capítulo sobre las reinas mediceas de Francia en los siglos XVI y XVII. También muestra cómo la sangre de los Médicis corre en prácticamente todas las casas reales de Europa.
El príncipe, en realidad, posee un amplio conocimiento de su historia familiar y un apasionado interés por los avatares de la aristocracia europea. Entre los títulos que Lorenzo de' Medici ostenta se encuentra el de Grande de España y se siente orgulloso de sus conexiones familiares con el país. Ha elegido ahora vivir en Barcelona, a donde llegó hace cuatro años y desde donde dirige sus negocios.
Cuando le visité en su atractivo piso en el Ensanche de Barcelona, estaba alegre y relajado. Fuera resplandecía un espléndido sol de otoño. Me invitó a sentarme en un sillón de su despacho, que ostenta en cada rincón objetos que evocan su pasado familiar.
El Legado y los Negocios de los Médici
El blasón de los Médicis es ahora el centro de sus actividades de negocio. El diseño del escudo de la familia ha cambiado varias veces a lo largo de los siglos. Al principio estaba formado por ii bultos rojos (que en heráldica se llaman roeles) sobre un campo dorado; después se convirtieron en ocho bultos, Lorenzo El Magnífico los redujo a seis y, por fin, el gran duque Cosme los organizó en la forma oval que mantendrían en el futuro. El escudo se puede encontrar en una variedad de productos que se venden bajo el nombre de la familia de los Médicis.
Cuando le interrogo sobre la historia de su familia, el príncipe está listo para relatar la compleja evolución de la estirpe, que ayudó a crear una Italia que no siempre los trató bien y menos su propia ciudad. La tensión entre Florencia y los Médicis tuvo extrañas consecuencias. Aún hoy, escribe en su libro, el nombre de los Médicis sigue completamente borrado del mapa topográfico de la ciudad, como si su memoria fuera una vergüenza para la ciudad.
Considerando la importancia de las cuestiones, replica: No diría que sólo hay una reputación negativa. Más bien positiva. Lo negativo nace de la envidia y de los celos por lo que mi familia ha conseguido y que nunca ha sido igualado en toda la Historia. El único impacto negativo que queda es fruto del morbo de ciertas personas por el aspecto de novela histórica de ciertos acontecimientos.
Llegado a este punto, él cree que tenemos que asumir la responsabilidad de reconocer a los Médicis la reputación por su destacado papel en la cultura de la civilización occidental. Reducir tantos siglos de la historia gloriosa de una familia que tanto ha dado al humanismo, al mecenazgo, a las artes y a la cultura en general y que todavía hoy en día es toda una referencia, a unos pocos episodios típicos de su tiempo y de este ambiente renacentista, es como decir que uno ha tenido una vida horrible y de sufrimiento porque una vez el dentista le sacó una muela. Me parece exagerado.
Actualmente, Lorenzo de' Medici se encuentra ocupado promocionando las empresas de su nombre, tanto en Italia como en España. Ello le lleva a desplazarse constantemente; precisamente acababa de regresar de uno de sus viajes cuando le hice la entrevista. Así que vuelve de nuevo a las actividades mercantiles que un día contribuyeron al crecimiento de la familia en el siglo XIII, le apunto. Sonriendo, acepta mi comparación.
Hay una gran diferencia entre el siglo XIII y el XXI, pero se sabe que la historia siempre se repite, señala. Me interesan especialmente los negocios a escala internacional, porque, ya que haces un esfuerzo para crear y vender un producto, más vale que sea para el mayor mercado posible. Se trata aquí de sumarse a las ventajas de la globalización.
Durante estas semanas, este hombre emprendedor ha participado en negociaciones para crear la Fundación Medici, financiada con dinero de algunos proyectos suyos y también contando con la ayuda de otras fundaciones, con el propósito de proporcionar ayuda a artistas. El proyecto encaja perfectamente con la tradición familiar.
Una de las partes más fascinantes del libro del príncipe son sus recuerdos sobre Italia y de ese mundo casi medieval en que él y su familia se movieron. En sus páginas, nos habla de los distintos universos en que los Médicis y sus lugareños llevaban a cabo su existencia.
Comenta: Cuando digo que ya no tenia razón de ser me refiero especialmente a las relaciones ancien régime entre mi familia y la gente que trabajaba en nuestras fincas y los criados. Se notaba que fuera de casa se respiraba un aire diferente y que era necesario adaptarse a ese mundo para no quedar atrapado en un sistema obsoleto. La única cosa que echo en falta de esos tiempos son las buenas maneras, el profundo respeto que había entre cada uno, incluido entre los propios miembros de la familia.
No duda en su respuesta. La vida sería seguramente más agradable para todos si la gente tuviese mejores maneras. Todavía me choca si veo a un joven que no deja su asiento a una persona mayor en el autobús.
No tengo un idioma preferido, aunque me resulta más natural y fácil relatar en francés. Pienso en el idioma que hablo en el momento y puedo pasar de un idioma al otro sin problemas.
Le pregunto qué piensa sobre la desaparición de la religión en la vida moderna. No creo que haya desaparecido, opina, simplemente no tiene el mismo papel preponderante de antes.
Con el gesto de separar sus manos indica que la cuestión no tiene una respuesta sencilla. En Italia se dice que tutto il mondo è un paese y eso significa que todo es igual en todos los países del mundo. La política italiana es igual que la española o la americana. Yo no me ocupo de política, porque no puedo permitírmelo, aunque eso no significa que no tenga mis opiniones.
El príncipe acoge el tema con entusiasmo. Las ventajas son que en un mundo que cambia tan rápidamente, si se considera el lado positivo de la globalización, cuando se intenta crear una Europa unida, es muy importante pertenecer a esta generación en evolución continua, poder hablar el idioma del vecino y sentirse como en su propio país en cualquier lugar de Europa, olvidándonos del chauvinismo del pasado. La desventaja es, paradójicamente, no sentirse parte de un sistema en concreto, porque se disipan las nacionalidades y las diferencias. Creo que este sentimiento afecta especialmente a los de mi generación, que hemos vivido este cambio. Las nuevas ya no tendrán esta sensación. Hoy, cada uno está en condiciones de viajar al país vecino sin tener la sensación de vivir un cambio radical.
Las generalizaciones nunca han sido justas. Se ha perdido mucho hoy en día el sentido de la dignidad, de la buena educación y del buen gusto. Un aristócrata puede tener un papel si su comportamiento es digno de referencia para otra persona.
| Miembro de la Familia Medici | Rol o Logro |
|---|---|
| Juan de Bicci | Primer gran promotor de la familia, acumuló una enorme fortuna. |
| Lorenzo de' Medici "El Magnífico" | Gobernante de Florencia, figura central del Renacimiento. |
| León X | Papa renacentista, hijo de Lorenzo el Magnífico. |
| Cosme I | Inició la dinastía de los grandes duques de Médicis. |
| Lorenzo de' Medici (actual) | Príncipe, autor y empresario. |
De hecho, el único gran desastre para las familias aristocráticas ha sido siempre la inhabilidad para asegurar la sucesión del nombre de la familia o del linaje. En un famoso estudio sobre la nobleza británica, un historiador inglés señalaba cómo en cada generación la mitad de la aristocracia ha tendido a desaparecer, a causa del fracaso para producir herederos.

Escudo de la Familia Medici