Los fórceps dentales son instrumentos esenciales en la práctica odontológica, diseñados para la exodoncia o extracción de piezas dentarias, un procedimiento común. Dentro de la aparatología e instrumentos que podemos encontrar dentro de la clínica dental, los fórceps dentales son conocidos como fórceps cordales inferiores y fórceps cordales superiores.

Existen fórceps para dientes anteriores, caninos, premolares, molares; fórceps para cordales; fórceps superiores e inferiores; fórceps para raíces o restos radiculares, etc. y, por si fuera poco, sus nombres no siempre nos dan pistas sobre su función. Hay tantos tipos de fórceps dentales diferentes que a veces puede resultar difícil aclararse con las funciones específicas de cada uno de ellos y cual usar en cada caso. Pero no te preocupes, porque hemos venido a contarte todo sobre los fórceps dentales desde el principio hasta el final.
Componentes de un Fórceps Dental
Los fórceps de extracción dental se componen de tres partes diferentes. Cada una de ellas puede variar su tamaño, posición o diseño, para conseguir que la extracción sea lo más fácil posible en cada caso.
- Mango o parte pasiva: Es la zona donde el especialista sostiene la herramienta. Y, en consecuencia, es también el punto en el que ejerce la fuerza mediante la palma de la mano, a partir de su sistema articulado. Normalmente, tiene una superficie rugosa para mejorar el agarre y está pensado para que el instrumental pueda usarse de la forma más cómoda posible. Tiene dos ramas paralelas, rugosas en su parte externa para prevenir que el instrumento resbale. Existen fórceps sin estas rugosidades para facilitar la limpieza, sin embargo, es mejor si las tiene para facilitar una prensión firme y un mayor control.
- Cuello o zona intermedia: Esta zona intermedia del fórceps determina su finalidad de extraer los dientes superiores o los inferiores y esto es debido al ángulo que existe entre la parte activa (bocados) y pasiva (mango). Es el punto de unión o eje de las tenazas dentales, el lugar en el que se establece el mecanismo de presión que transmite la fuerza y ayuda a llevar a cabo la extracción de la pieza.
- Valvas o parte activa: Los bocados del fórceps están diseñados para adaptarse a la anatomía de la corona anatómica, pero sobre todo al cuello de las piezas dentarias para las cuales están destinados, además de cóncavas, la cara interna de estos bocados cuenta con estrías para facilitar la retención. Se trata de la zona de agarre al diente, por lo que su parte externa es lisa y la interna rugosa, para adherirse a él y no resbalar. La valva y la empuñadura forman parte de los dos extremos del fórceps, y se combinan junto con otra valva y otra empuñadura para proporcionar el agarre y la facilidad de manipulación junto con otra igual.
Tipos de Fórceps Dentales
En primer lugar, es importante indicar que no se emplean los mismos fórceps dentales para los adultos que para los niños que todavía no tienen una dentición definitiva. En este sentido, la primera gran diferencia que se aprecia es el tamaño de unos y otros, porque los primeros son más grandes. El diseño también varía, ya que su parte activa cambia en función de si es necesario extraer un diente definitivo o uno de leche.

Fórceps de Arcada Superior
- Fórceps de incisivo superior: Es el único que tiene una forma recta, porque el cuello no presenta ninguna curvatura y las parte activa es simétrica. Se utiliza para la extracción de los incisivos centrales, laterales y caninos.
- Fórceps de premolares superiores: El acceso a los dientes se complica en la zona de los premolares. En consecuencia, el cuello de la herramienta se curva o inclina ligeramente para ayudar al agarre; mientras que los bocados de su parte activa son acanalados y se mantienen simétricos.
- Fórceps de molares superiores: Son también de cuello curvo y su característica más distintiva es que cada una de sus valvas o palas tiene una forma diferente. La que se emplea para hacer el agarre por la parte vestibular del diente tiene forma de pico; mientras que la valva palatina tiene un diseño circular, pero menos acusado. Hay dos tipos, en función de la hemiarcada en la que se trabaje, la izquierda o la derecha.
- Fórceps de terceros molares: Su curvatura es aún más exagerada que en el instrumental que se emplea en los primeros molares. Las palas son iguales y basta una de estas herramientas para trabajar en los dos lados de la arcada superior.
- Fórceps de raíces superiores o de restos radiculares: Están pensados para extraer pequeños fragmentos dentales y restos de la raíz. Son rectos en su zona pasiva, tienen un diseño ergonómico y sus valvas son más finas, además de presentar una pequeña angulación que las hace asemejarse a una bayoneta.
Fórceps de Arcada Inferior
A diferencia de los de arcada superior, las valvas están situadas en un ángulo de 90º respecto al mango.
- Fórceps de de dientes anteriores o raíces inferiores: Las valvas son finas y redondeadas, presentando un diseño peculiar que hace que se toquen cuando la herramienta se cierra. Están especialmente preparados para extraer pequeños restos y también se usan para los incisivos.
- Fórceps de caninos inferiores: Igualmente tienen bocas estrechas, sus valvas se sitúan en ángulo y sus puntas están diseñadas para agarrar adecuadamente los dientes.
- Fórceps premolar inferior: Idénticos a los fórceps de dientes anteriores, salvo por un detalle: las valvas no se tocan cuando la herramienta está cerrada.
- Fórceps de molar inferior (de cuerno de vaca o pico de loro): Su diseño se presenta en dos modalidades, para que el odontólogo decida cuál le será más útil a la hora de penetrar en la furca dental. El primero se asemeja al pico de un loro o gancho; mientras que el segundo es similar, pero las curvas de las valvas son más pronunciadas y terminan en puntas todavía más puntiagudas, como si fueran cuernos de vaca.
- Fórceps de cordales inferiores: Su uso se ciñe a los terceros molares inferiores. Las valvas son también curvas, pero en este caso son simétricas y presentan acabados redondeados.
Consideraciones Adicionales
La elección del fórceps varía de paciente a paciente debido a su anatomía específica y condición clínica. Es importante escoger un fórceps con bocados que no toquen la corona cuando las raíces estén sujetadas, ya que, si la corona es utilizada para la aplicación de la fuerza, tiene el riesgo de fracturarse. Siempre es mejor un fórceps con bocados un poco más finos, que los que son excesivamente gruesos.
Los fórceps dentales, junto con los botadores o elevadores, son instrumentos fundamentales para la realización de una exodoncia. El funcionamiento de los fórceps está basado en el principio de palanca de segundo grado y tienen la función de coger el diente y realizar una serie de movimientos de impulsión, de lateralidad y de rotación que acabarán con el desprendimiento por el rompimiento de las fibras periodontales y la dilatación del alveolo.

Además de las caries que son responsables de aproximadamente el 50% de las extracciones, podemos mencionar también la patología periodontal como otra causa de gran importancia. También existen otros motivos, como los protésicos, estéticos, ortodónticos, las anomalías de erupción como los dientes incluidos, los tratamientos de radioterapia en la zona cérvico facial, las infecciones focales, las lesiones traumatológicas, los tumores, los quistes y, lamentablemente, situaciones en las que existe la posibilidad de realizar un tratamiento conservador, pero las condiciones socioeconómicas del paciente no lo permiten.
Instrumental básico para extracción dental
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