Fórceps Dentales: Tipos, Usos y Aplicaciones en Exodoncia

Los fórceps dentales son instrumentos de uso habitual en la práctica de la odontología, pues están creados para la exodoncia o extracción de las piezas dentarias, un procedimiento bastante común. Siempre se intentan conservar las estructuras dentales del paciente, pero, en determinados casos, resulta inevitable optar por la extracción.

Cuando nos encontramos ante casos como los anteriores -o similares-, y tras haber estudiado en profundidad todas las posibilidades y determinar que no existe otra solución, ha de tener lugar la extracción. En este punto es justo donde entran en acción los grandes protagonistas de la intervención: los fórceps dentales.

Los fórceps dentales, junto con los botadores o elevadores, son instrumentos fundamentales para la realización de una exodoncia. El funcionamiento de los fórceps está basado en el principio de palanca de segundo grado y tienen la función de coger el diente y realizar una serie de movimientos de impulsión, de lateralidad y de rotación que acabarán con el desprendimiento por el rompimiento de las fibras periodontales y la dilatación del alveolo.

Hay tantos tipos de fórceps dentales diferentes que a veces puede resultar difícil aclararse con las funciones específicas de cada uno de ellos y cual usar en cada caso. Existen fórceps para dientes anteriores, caninos, premolares, molares; fórceps para cordales; fórceps superiores e inferiores; fórceps para raíces o restos radiculares, etc. y, por si fuera poco, sus nombres no siempre nos dan pistas sobre su función.

Los fórceps dentales son instrumentos, basados en el principio de la palanca de segundo grado, con forma de tenaza usados en el proceso de exodoncia, es decir, para la extracción de piezas dentales.

El instrumental dental: los fórceps

Partes de un fórceps dental

Los fórceps de extracción dental se componen de tres partes diferentes. Cada una de ellas puede variar su tamaño, posición o diseño, para conseguir que la extracción sea lo más fácil posible en cada caso.

  • Parte pasiva: es el mango del fórceps, también llamado empuñaduras, asas o brazos. Dispone de dos ramas prácticamente paralelas, con las caras externas estriadas o rugosas para no permitir que el instrumento resbale de la mano, consiguiendo un mejor agarre. El dedo pulgar se coloca entre ambas ramas para actuar de guía, regulando y vigilando el movimiento y la fuerza a realizar. La posición del pulgar, bajo la articulación del fórceps, y la posición del mango en la palma proporcionarán al dentista la presión óptima sobre el instrumento. Tiene dos ramas paralelas, rugosas en su parte externa para prevenir que el instrumento resbale. Existen fórceps sin estas rugosidades para facilitar la limpieza, sin embargo, es mejor si las tiene para facilitar una prensión firme y un mayor control. Existen muchos diseños de mango para distintos tipos de fórceps en función a las piezas para las cuales estén diseñados: superiores, inferiores, derechas o izquierdas.
  • Cuello o zona intermedia: Es el punto de unión o eje de las tenazas dentales, el lugar en el que se establece el mecanismo de presión que transmite la fuerza y ayuda a llevar a cabo la extracción de la pieza. Esta zona intermedia del fórceps determina su finalidad de extraer los dientes superiores o los inferiores y esto es debido al ángulo que existe entre la parte activa (bocados) y pasiva (mango).
  • Parte activa: Son las puntas, picos o valvas del fórceps. Sus caras externas son lisas y las internas son cóncavas y estriadas para impedir su deslizamiento. Su forma se adapta a la anatomía de la corona anatómica, pero primeramente a la del cuello dentario. Los bocados del fórceps están diseñados para adaptarse a la anatomía de la corona anatómica, pero sobre todo al cuello de las piezas dentarias para las cuales están destinados, además de cóncavas, la cara interna de estos bocados cuenta con estrías para facilitar la retención.

Clasificación de los fórceps dentales

Existen muchos tipos de fórceps y con múltiples variables, de acuerdo a la forma del mango, angulación de la zona intermedia y especialmente su parte activa. Los fórceps dentales se clasifican principalmente según la arcada dental, el tipo de pieza dental que se va a extraer y la morfología radicular.

  • Fórceps para la arcada superior: Tienen un diseño más recto debido a que los dientes superiores son más accesibles y la visibilidad en esta zona es mayor.
  • Fórceps para la arcada inferior: Se caracterizan porque no siguen una línea recta, sino que suelen tener una angulación de 90-100º.

Tipos de fórceps según la morfología radicular

  • Fórceps unirradiculares: De acuerdo al diente para el cual están diseñados, sus bocados pueden ser más anchos o estrechos.
  • Fórceps birradiculares: La parte activa se constituye por un pico en cada lado. Estos instrumentos están indicados para molares inferiores y para algunos cordales previamente erupcionados.
  • Fórceps trirradiculares: Por el lado palatino son parecidos a los de dientes unirradiculares y por el lado vestibular termina en pico o con una mordiente en el ángulo diedro que le ayuda a adaptarse a las bifurcaciones radiculares vestibulares de los molares superiores. Esta característica hace que deban existir fórceps tanto para el lado derecho como para el izquierdo.
  • Fórceps bayoneta: Es un instrumento creado para la extracción de los restos radiculares. Se llama de bayoneta debido a su forma característica que se asimila a la de un fusil con la bayoneta calada. Su parte activa es larga, curva y afilada.
  • Fórceps Physick: Este instrumento está especialmente diseñado para dientes unirradiculares o raíces fusionadas sin tope dentario posterior, a veces puede darse este caso en los cordales superiores e inferiores y en los segundos molares.

Tipos de fórceps dentales

Existen distintos tipos de fórceps dentales, según si se van a emplear para extraer dentición temporal o definitiva. En este sentido, la primera gran diferencia que se aprecia es el tamaño de unos y otros, porque los primeros son más grandes. El diseño también varía, ya que su parte activa cambia en función de si es necesario extraer un diente definitivo o uno de leche.

Fórceps de arcada superior

El fórceps maxilar superior se utiliza en la exodoncia de caninos, incisivos laterales y centrales y piezas que tengan integridad coronaria. Tiene una configuración recta y, en su parte activa, son dos bocados simétricos acanalados -o de media caña-, que se adaptan a las caras vestibular y palatal del diente.

  • Fórceps de incisivo superior: Es el único que tiene una forma recta, porque el cuello no presenta ninguna curvatura y las parte activa es simétrica. Se utiliza para la extracción de los incisivos centrales, laterales y caninos. Para extraer este tipo de dientes cuya forma característica de su raíz es cónica y aplanada en sentido mesiodistal, lo ideal es un botador recto para realizar la luxación y un fórceps recto de incisivos superiores. Los bocados de este fórceps son rectangulares y las caras internas son cóncavas, perfectas para adaptarse a la convexidad de las caras vestibular y palatinas del diente. La anchura de los bocados se debe escoger en función del grosor del cuello del diente. A diferencia del incisivo central, su raíz es cónica y aplanada en sentido mesiodistal. Para un incisivo lateral puedes usar un botador recto y un fórceps recto de incisivos o si lo prefieres, un fórceps bayoneta, ya que tiene los bocados más finos y evita que puedas lesionar el incisivo central.
  • Fórceps de premolares superiores: El acceso a los dientes se complica en la zona de los premolares. En consecuencia, el cuello de la herramienta se curva o inclina ligeramente para ayudar al agarre; mientras que los bocados de su parte activa son acanalados y se mantienen simétricos. Empleados para extracciones en la arcada superior, este tipo de fórceps tienen la denominada forma inglesa o “curvo”. Generalmente el primer premolar superior tiene dos raíces, una vestibular y otra palatina, aunque algunas veces tiene una única raíz con bifurcación en el tercio apical y, en muy raras ocasiones, tiene tres raíces. A nivel del cuello del diente, la sección de su raíz tiene forma ovoide con menor diámetro mesiodistal. Para la exodoncia de este premolar puedes utilizar un fórceps de premolar superior que es ligeramente curvo en su parte activa, lo que permite una prensión correcta a nivel del cuello, salvando la corona. Este fórceps tiene sus bocados con caras internas cóncavas para adaptarse mejor a la anatomía del premolar. Al igual que en el caso del canino, también si lo prefieres puedes usar un fórceps de bayoneta grueso y si quieres facilitar más el procedimiento, antes de utilizar el fórceps puedes luxar el diente utilizando un botador recto. Habitualmente el segundo premolar superior sólo tiene una raíz, más larga y plana en sentido mesiodistal que la del primer premolar. Excepcionalmente esta raíz puede estar bifurcada. Para este premolar también puedes utilizar un fórceps de premolar superior o un fórceps de bayoneta grueso si lo prefieres.
  • Fórceps de molares superiores: Son también de cuello curvo y su característica más distintiva es que cada una de sus valvas o palas tiene una forma diferente. La que se emplea para hacer el agarre por la parte vestibular del diente tiene forma de pico; mientras que la valva palatina tiene un diseño circular, pero menos acusado. Hay dos tipos, en función de la hemiarcada en la que se trabaje, la izquierda o la derecha. El primer molar superior tiene tres raíces, una palatina y dos vestibulares, de forma y dirección variables. La raíz más larga y gruesa es la palatina; la raíz mesiovestibular es más plana, delgada y corta y; la raíz distovestibular es más delgada y aplanada que la mesial en el sentido mesiodistal. En estas raíces son frecuentes las anomalías de dirección y forma. Para hacer la exodoncia del primer molar superior se utiliza un fórceps de molar superior del lado derecho o izquierdo respectivamente, en el cual los bocados internos tienen forma acanalada para adaptarse a la raíz palatina y los externos tienen una muesca que termina en forma de punta de lanza para posicionarse en el espacio interradicular de las raíces vestibulares mesial y distal. El segundo molar superior suele tener tres raíces y de forma frecuente estas se encuentran parcial o totalmente fusionadas. Cuando no lo están, suelen estar separadas como en el primer molar, es decir: dos raíces vestibulares y una palatina. Existe una gran variedad de morfología de esta pieza, tanto en su raíz como en su corona, tanto así que en ocasiones la corona impide una prensión apropiada con el fórceps. Para hacer la exodoncia de esta pieza puedes utilizar un botador recto para luxar y posteriormente un fórceps de molar superior. En ocasiones la falta de bifurcación vestibular puede ser un inconveniente para posicionar de forma adecuada el fórceps.
  • Fórceps de terceros molares: Su curvatura es aún más exagerada que en el instrumental que se emplea en los primeros molares. Las palas son iguales y basta una de estas herramientas para trabajar en los dos lados de la arcada superior. Los cordales presentan diversas variaciones anatómicas radiculares. Generalmente puede tener tres o incluso cuatro raíces o más. Para la extracción del tercer molar suele emplearse un botador recto, botador de Winter o elevador de Pott, además de fórceps de molares superiores, los mismos que utilizas en primer y segundo molar. También existen fórceps de tercer molar superior que tiene forma de bayoneta y otra opción es utilizar un fórceps de Physick, aunque no es lo más recomendable ya que casi siempre provoca la fractura de la tuberosidad del maxilar superior, si lo usas, idealmente que sea sólo para luxar y luego continuar con un fórceps de molar superior. Estos fórceps de cordales están indicados para los terceros molares superiores, cuadrantes 1º y 2º en adultos. Disponen de palas iguales, que presentan una angulación muy marcada.
  • Fórceps de raíces superiores o de restos radiculares: Están pensados para extraer pequeños fragmentos dentales y restos de la raíz. Son rectos en su zona pasiva, tienen un diseño ergonómico y sus valvas son más finas, además de presentar una pequeña angulación que las hace asemejarse a una bayoneta. Los fórceps para raíces de los dientes superiores anteriores son rectos y con las puntas unidas en el segmento anterior. Disponen de un mango ergonómico y estriado para un agarre seguro y firme.

Fórceps de arcada inferior

A diferencia de los de arcada superior, las valvas están situadas en un ángulo de 90º respecto al mango.

  • Fórceps de de dientes anteriores o raíces inferiores: Las valvas son finas y redondeadas, presentando un diseño peculiar que hace que se toquen cuando la herramienta se cierra. Están especialmente preparados para extraer pequeños restos y también se usan para los incisivos. Los incisivos centrales y laterales inferiores tienen raíces finas y largas, planas en sentido mesiodistal. Para extraer estas piezas es necesario un fórceps para incisivos inferiores que tiene una parte activa en ángulo de 90º y bocados finos que se adaptan fácilmente a la anatomía radicular. A diferencia de otros fórceps, sus caras internas no son cóncavas, sino paralelas. Convenientes para la extracción de incisivos inferiores y restos radiculares anteriores de adultos. Con forma inglesa, están indicados para incisivos inferiores y caninos, con las bocas estrechas y con un rebaje en la punta que permiten una sujeción más profunda y segura.
  • Fórceps de caninos inferiores: Igualmente tienen bocas estrechas, sus valvas se sitúan en ángulo y sus puntas están diseñadas para agarrar adecuadamente los dientes. Los caninos inferiores en su corte transversal tienen forma triangular, con una raíz cónica de distancia mesiodistal inferior que la vestíbulo-lingual. Es una raíz muy sólida y maciza y algunas veces el ápice se encuentra bifurcado. Para su exodoncia se utiliza un fórceps para canino inferior que forma con su parte activa y el mango un ángulo obtuso de aproximadamente 110º.
  • Fórceps premolar inferior: Idénticos a los fórceps de dientes anteriores, salvo por un detalle: las valvas no se tocan cuando la herramienta está cerrada. Este primer bicúspide tiene una sola raíz larga y plana en sentido mesiodistal. Tiene además un cuello muy débil, lo que lo convierte un diente frágil.
  • Fórceps de molar inferior (de cuerno de vaca o pico de loro): Su diseño se presenta en dos modalidades, para que el odontólogo decida cuál le será más útil a la hora de penetrar en la furca dental. El primero se asemeja al pico de un loro o gancho; mientras que el segundo es similar, pero las curvas de las valvas son más pronunciadas y terminan en puntas todavía más puntiagudas, como si fueran cuernos de vaca. El primer molar inferior tiene dos raíces, una anterior o mesial de forma cónica y una posterior o distal que suele ser más larga. Según Black, la bifurcación de estas raíces es más cercana a la corona que en cualquier otro diente. Ambas raíces, además, tienden a presentar anomalías como acodamientos, desviaciones de dirección e hipercemntosis. Es muy importante realizar un examen radiográfico a fin de conocer estas disposiciones y anomalías radiculares, además del grado de calcificación ósea, trabeculación y arquitectura alveolar.
    • Fórceps de molares inferiores de presa lateral: También llamado fórceps pico de loro, este instrumento forma con sus partes activa y pasiva un angulo recto y sus bocados se adaptan al cuello dentario. Este fórceps puede utilizarse indistintamente en los lados derecho o izquierdo, ya que sus dos ramas son iguales.
    • Fórceps de molares inferiores de presa frontal: Es otro tipo de fórceps pico de loro, sus puntas son similares a las del fórceps de presa lateral, pero su diferencia es que la parte pasiva y el mango es paralela a la arcada dentaria. Es preferible utilizar este fórceps cuando el paciente tiene trismus o apertura bucal limitada.
    • Fórceps de molares inferiores de presa lateral con partes activas puntiagudas o redondeadas: estas se adaptan a la bifurcación de las raíces y al cerrar el fórceps en la zona de la bifurcación, las raíces levantan el diente.
    Los segundos molares inferiores son dientes biradiculares y su disposición es similar a la del primer molar, pero sus raíces suelen ser más pequeñas, rectas, cónicas, convergentes y pueden estar fusionadas.
  • Fórceps de cordales inferiores: Su uso se ciñe a los terceros molares inferiores. Las valvas son también curvas, pero en este caso son simétricas y presentan acabados redondeados. Esta pieza es la que más variedades de forma, tamaño, disposición y anomalías presenta. Habitualmente tiene dos raíces, aunque puede tener tres, cuatro o cinco. También sus raíces pueden ser fusionadas y cónicas. Cuando este cordal está erupcionado, sus características son similares a las de otros molares inferiores. Si no fuera por su ubicación tan posterior, podría utilizarse un fórceps de presa lateral, pero resulta más cómodo y conveniente utilizar un botador recto o botador de Pott, además de un fórceps de molar inferior con presa anterior o frontal. Este fórceps de cordales está indicado para los terceros molares del 3º y 4º cuadrante en adultos. Consta de palas iguales, con una angulación muy marcada, por lo que se adapta perfectamente al eje del molar y sirve para ambos lados, izquierdo y derecho.

Fórceps para la extracción de restos radiculares de mandíbula

La exodoncia de restos radiculares es una práctica común. Los restos de raíces existen como consecuencia de un proceso de caries avanzado que ha sido capaz de destruir por completo la corona, dejando las raíces sumergidas en la encía en menor o mayor grado. También los restos radiculares pueden ser consecuencia de exodoncias incompletas o raíces fracturadas. La parte activa y pasiva de estos fórceps forman un ángulo recto y sus bocados son finos y relativamente puntiagudos para facilitar la adaptación a los cuellos dentatios. Los fórceps para extracción de raíces de los dientes inferiores son muy característicos.

Consideraciones Finales

Como has visto, la elección del fórceps varia de paciente a paciente por su anatomía específica y su condición clínica, pero esperamos haberte aportado ideas que te guíen en selección correcta de este instrumento. Siempre es mejor un fórceps con bocados un poco más finos, que los que son excesivamente gruesos.

A modo general, la recomendación es escoger un fórceps con bocados que no toquen la corona cuando las raíces estén sujetadas, ya que, si la corona es utilizada para la aplicación de la fuerza, tiene el riesgo de fracturarse.

Cuando nos encontramos con un paciente al que hay que realizarle una exodoncia, tendremos que recurrir a la utilización de diverso instrumental como los fórceps dentales.

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