El sarro dental, también llamado cálculo dental o tártaro, puede producir uno de los problemas bucodentales más frecuentes, a pesar de que muchas personas no le dan demasiada importancia. Una capa de suciedad en tus dientes puede indicar que tienes sarro. ¿Últimamente has notado manchas amarillas o marrones en tus dientes que parecen imposibles de eliminar con el cepillado regular? Si es así, lo más probable es que estés lidiando con sarro.

El sarro o cálculo dental, es una placa bacteriana que se ha endurecido en los dientes debido a la acumulación de minerales de la saliva. Esta capa dura puede formarse tanto en los dientes como en la línea de las encías y debajo, causando problemas si no se atiende adecuadamente. El sarro duro detrás de los dientes afecta a más del 70% de los adultos (según la Encuesta de Salud Oral en España 2020), convirtiéndose en una de las principales causas de enfermedades periodontales.
¿Qué es el Sarro Dental?
El sarro, también llamado cálculo o tártaro dental, es consecuencia del endurecimiento de la placa bacteriana. El sarro dental es una acumulación de placa bacteriana que, con el tiempo, se ha endurecido por efecto del depósito de minerales. Consiste básicamente en la calcificación de la placa bacteriana, o placa dental.
La placa bacteriana es una película que se deposita sobre los dientes y está compuesta de bacterias, saliva, restos de comida y células muertas. Aparece en todas las personas. La placa dental va depositándose continuamente en los dientes, a lo largo del día y la noche. Incluso, después de cepillar los dientes, la placa se desarrolla en su superficie al cabo de unas 24 horas.
Si esta placa no se elimina diaria y totalmente, puede endurecerse y convertirse en cálculo dental, conocido como sarro, una película más dura que acumula un gran número de bacterias y que ya no puede eliminarse con el cepillado. Si la placa no se retira mediante el cepillado, después de aproximadamente 72 horas, comienza a endurecerse y se convierte en sarro al entrar en contacto con sales minerales presentes en la cavidad bucal.
El sarro es por tanto resultado del endurecimiento de esa placa bacteriana no retirada. Forma un recubrimiento blanquecino o amarillento en la base de los dientes, en especial en los dientes inferiores anteriores por el lado de la lengua y en los molares superiores por el lado de la mejilla. La placa puede eliminarse mediante el cepillado diario, sin embargo, el sarro no puede eliminarse mediante cepillado y solo pueden eliminarlo adecuadamente un dentista o un higienista dental.
El sarro está compuesto en su mayor parte (del 70 al 90%) por elementos inorgánicos ―sales minerales―, que se combinan con sustancias orgánicas como proteínas, carbohidratos y, en menor medida, lípidos. Además de poder provocar problemas de salud como caries dentales, gingivitis o halitosis, el sarro dental constituye un problema estético.
El nivel de pH en la saliva es un factor determinante para nuestra salud bucodental. El nivel ideal de pH es el neutro, alrededor de 7, ya que nos protege de la caries y la aparición de sarro. Por motivos genéticos y ambientales, algunas personas tienen un pH ácido, por debajo de 7, que, por un lado, facilita el desarrollo de ciertas bacterias y, por otro, debilita el esmalte haciéndolo más vulnerable al ataque de la placa.

¿Por qué se Origina el Sarro?
Como acabamos de ver, la ausencia o deficiencia de higiene dental es la principal causa de formación del sarro: si no se retira periódicamente, la placa dental se acumula, endurece y mineraliza, lo que da lugar a la formación del sarro. Como te mencionamos al principio, el sarro dental se produce por la acumulacion de placa bacteriana.
Si luego de comer olvidas el cepillado, al pasar la lengua por los dientes notarás que comienza a formarse una lámina de sensación áspera o pegajosa, esa es la placa dental. La placa dental es un cultivo de bacterias. Por si no lo sabías, nuestra boca posee más de 600 tipos de bacterias y su función principal es descomponer residuos de alimentos. Cuando ellas consiguen comida sobre los dientes se multiplican con mayor facilidad y, junto a la saliva, forman la placa y a su vez al no ser removida durante el cepillado, estas bacterias pueden generar residuos ácidos los cuales debilitan el esmalte dental.
Aunque inicialmente la placa no molesta, al convertirse de un estado blando a uno calcificado(Cálculo o sarro dental), va a invadir el tejido periodontal que rodea el diente por ende aparece la inflamación y sangrado de la encía. Si has prestado atención a lo que te explicamos, verás que la primera causa de aparición del cálculo es falta de constancia en la limpieza bucal. Pero, como seguro debes saber, este no es el único desencadenante a la formación de cálculos.
Este padecimiento también es frecuente en personas que llevan tratamientos de ortodoncia, porque los aparatos complican la limpieza e impiden alcanzar, a profundidad, todos los espacios del diente.
La anatomía oral explica por qué el sarro duro detrás de los dientes inferiores es tan común. Las glándulas sublinguales y submandibulares, ubicadas debajo de la lengua, secretan constantemente saliva rica en minerales directamente hacia la superficie lingual de los incisivos inferiores. La superficie lingual de los dientes inferiores representa una de las zonas más desafiantes para mantener una higiene bucal adecuada.
¿Acumulas mucho sarro dental? Evítalo así. Te lo explico rápido y fácil.
Factores de Riesgo
Además de una incorrecta higiene bucal, existen otros factores que propician la aparición del sarro. Entre ellos, se encuentran los siguientes:
- El consumo excesivo de alimentos o bebidas ricos en azúcar.
- El tabaquismo.
- El consumo excesivo de café, té o vino.
- El uso incorrecto o prolongado de algunos colutorios.
- La malposición o mala alineación de los dientes. Ello aumenta la dificultad de llevar a cabo una higiene adecuada y, por tanto, de retirar correctamente la placa dental.
- Factores genéticos que afectan a la saliva como el grado de acidez (pH).
- Producir una cantidad insuficiente de saliva debido al uso de medicamentos u otras condiciones médicas.
- Tener edad avanzada. Con el paso de los años, las encías pueden retraerse, lo que expone una mayor superficie dental a la acumulación de placa y a la formación de sarro.
¿Qué alimentos pueden originar el sarro?
Los alimentos que consumas se convertirán en placa y, al no eliminarla, posteriormente en sarro dental. Cuando los dientes entran en contacto con la comida, sobre ellos se adhieren residuos que, al combinarse con la saliva, forman esa película semitransparente y pegajosa. Es importante que sepas que, aunque todos forman la placa, hay ciertos alimentos que, por sobre otros, facilitan su aparición. Como el tabaco, el café y las bebidas carbonatadas.
Consumir tabaco, en cualquiera de sus formas, libera residuos difíciles de retirar de los dientes, además de manchas. Lo mismo ocurre con el café y las bebidas carbonatadas que, por su composición, dejan remanentes y tiñen los dientes.
Tipos de Sarro
En función de su localización, el sarro puede ser:
- Supragingival: Se acumula en la superficie visible de los dientes y encías.
- Subgingival: Se localiza por debajo de la línea de la encía, por lo que es más difícil de percibir.
Consecuencias de No Eliminar el Sarro Dental
El sarro dental facilita la aparición de enfermedades dentales. Sobre él, las bacterias consiguen un hábitat placentero para multiplicarse y formar ácidos que sensibilizan nuestras encías, degradan el esmalte, forman caries y otras enfermedades periodontales.
- Caries: Son lesiones en forma de orificios que aparecen tras la destrucción del esmalte, a consecuencia de la continua acción de los ácidos generados por las bacterias. Como el sarro es una mezcla de residuos de comida y saliva endurecidos, en él, las bacterias consiguen un entorno agradable donde multiplicarse. El problema es que a mayor cantidad de estos microorganismos, más será la cantidad de ácido que forme la caries.
- Gingivitis: Es la inflamación de las encías (etapa inicial de la enfermedad periodontal). Esta patología es más fácil de tratar, ya que en esta solo está afectado el margen de la encía, pero los tejidos de soporte aún no. Sus síntomas más comunes son: inflamación de las encías, enrojecimiento y, en algunos casos, sangrado durante el cepillado.
- Periodontitis: Esta enfermedad afecta al periodonto, es decir, todos los tejidos duros que soportan, protegen y sostienen los dientes. Generalmente, el cálculo se acumula en las encías, afectadas directamente por los ácidos de la placa, produciendo sensibilidad, inflamación, sangrado y otros indicios.
Otro problema recurrente en personas que sufren de sarro dental es la halitosis. Según estudios, quienes poseen grandes acumulaciones de sarro, o han desarrollado cualquiera de las enfermedades mencionadas, emiten mayor cantidad de Compuestos Volátiles Sulfurados, que son los principales causantes del mal aliento.

La placa y el sarro dental son las principales causas de enfermedad periodontal y caries dental, ya que por un lado, determinados tipos de bacterias presentes en la placa producen ácidos que disuelven el esmalte, favoreciendo la aparición de caries.
¿Cómo Quitar el Sarro de los Dientes?
El sarro dental se elimina al mantener una higiene efectiva de los dientes. Para eso, debes realizar mínimo tres cepillados diarios, usar seda dental y enjuague bucal. Además, complementar estas acciones con limpiezas odontológicas cada tres meses.
Si te preguntas: ¿por qué, si cepillo mis dientes, todavía debo ir al odontólogo?, debes saber que: aunque el cepillo y la seda dental retiran gran porcentaje del cálculo, hay zonas de la boca donde se dificulta el acceso y se acumula la placa dental.
Por eso, a pesar de que al verte en el espejo observes tus dientes limpios, seguramente hay lugares donde ha comenzando a formarse sarro dental sin que lo notes. Por esta razón, como especialistas en odontología, te recomendamos acudir cada tres meses al odontólogo a realizarte limpiezas para evitar complicaciones.
Una vez ya ha aparecido el sarro dental, sólo se puede eliminar en la clínica dental. Lo que sí que se puede hacer es prevenir el desarrollo de cálculo dental a través de unas rutinas de higiene oral adecudadas. El sarro duro únicamente puede eliminarse mediante procedimientos profesionales realizados por dentistas o higienistas cualificados. No es posible eliminar el sarro duro mediante métodos caseros. Su estructura mineralizada requiere instrumental profesional específico para su remoción segura.
- Asimismo, el sarro puede extraerse con un aparato que emite ultrasonidos que lo desintegran.
- En el caso de que el sarro se haya acumulado bajo las encías, es necesario realizar un curetaje o raspado dental. Este implica una limpieza más profunda, que sí suele requerir la aplicación de anestesia local.
Técnicas de Cepillado para Evitar el Sarro Dental
Para evitar el cálculo dental te recomendamos realizar tu rutina de cepillado siguiendo las siguientes recomendaciones:
- Primero usarás la seda dental en cada diente. De esta forma, retirarás los restos de alimentos que quedan entre ellos.
- Posteriormente, inicia el cepillado. Para ello, posiciona el cepillo sobre tus dientes en un ángulo de 45°, respecto a las encías. Realiza movimientos vibratorios cortos y de arriba hacia abajo. Pero recuerda, también debes limpiar la parte posterior de los dientes y la lengua.
- Para complementar la limpieza, te recomendamos aplicar enjuague bucal. Con él terminarás de arrastrar cualquier alimento que quede dentro de la boca.
- Por último, es importante que recuerdes realizar este procedimiento tres veces al día o después de cada comida.
Siguiendo estos consejos reducirás las probabilidades de acumular placa y, por lo tanto, evitarás la aparición de sarro dental. Pero para ganar la batalla de forma permanente, te sugerimos realizar una visita al odontólogo una vez al mes, para chequeos, y cada tres meses para limpiezas. Pues, aunque el cepillado ayuda a prevenir, hay zonas que únicamente nuestro odontólogo puede limpiar. Además, si tienes ortodoncia, recuerda que los aparatos dificultan un correcto aseo dental, por eso, tú más que nadie, debes acudir al odontólogo para limpiar tus dientes.
¿Cómo hay que limpiar la boca para prevenir el sarro y la placa dental?
Para reducir al mínimo la placa bacteriana y evitar así que se forme el sarro, es necesario limpiar todos días los dientes, la lengua, las encías, el paladar y el interior de las mejillas. En concreto, una higiene oral completa debe incluir los siguientes cuidados personales:
- Cepillarse los dientes cuidadosamente. Debe hacerse tras cada comida pero, sobre todo, es fundamental realizar un cepillado profundo antes de irse a dormir, cuando baja la producción de saliva y los movimientos de la lengua, ya que estos contribuyen a remover la placa bacteriana. Puede utilizarse un cepillo manual o eléctrico, aunque estos últimos han demostrado retirar la placa con mayor eficacia si cuentan con tecnología oscilatoria-rotatoria. En todo caso, se recomienda que el cepillo tenga cerdas suaves o medias y que el cabezal no sea demasiado grande para que llegue a todos los rincones de la boca.
- Cepillarse las encías. Tras los dientes, debe cepillarse con suavidad la dentadura a lo largo de la línea de las encías.
- Usar un dentífrico con flúor. El dentífrico que usemos para el cepillado debe incluir flúor en su fórmula, porque ayuda a prevenir las caries. También existe la opción de realizar enjuagues bucales fluorados tras el cepillado dental. En niños deben emplearse dentífricos adaptados a su edad en contenido de flúor.
- Limpiarse los espacios interdentales. Si existe espacio suficiente, debe emplearse un cepillo interproximal o, si no, hilo o seda dental. Ambos deben usarse al menos una vez al día, preferiblemente por la noche, con el fin de asegurar la limpieza de las caras laterales de los dientes y que no queden restos de comida entre ellos. También se puede emplear un irrigador de agua para eliminar los desechos que se encuentren entre los dientes y debajo de las encías. Es especialmente importante la limpieza con cepillo interproximal, seda o irrigador, en personas que lleven implantes o puentes, ya que los espacios entre los dientes y la retracción de las encías pueden favorecer la acumulación de placa en espacios difícilmente accesibles.
- Limpiarse la lengua. Debe frotarse suavemente hacia adelante usando el cepillo de dientes o un limpiador lingual, ya que en ella se acumulan un gran número de bacterias.
Además, los expertos recomiendan un examen rutinario de los dientes al menos una vez al año y una limpieza profesional cada seis o doce meses con el fin de eliminar el sarro, ya que este puede acumularse en los dientes incluso aunque se lleve a cabo en casa una buena higiene dental.
Tabla de Resumen: Prevención y Tratamiento del Sarro Dental
| Aspecto | Recomendaciones |
|---|---|
| Higiene Bucal Diaria | Cepillado dental (3 veces al día), uso de hilo dental, enjuague bucal con flúor. |
| Visitas al Odontólogo | Chequeos mensuales y limpiezas profesionales cada 3-6 meses. |
| Dieta | Reducir el consumo de alimentos y bebidas azucaradas. |
| Hábitos Saludables | Evitar el tabaco y el consumo excesivo de café y bebidas carbonatadas. |
| Tratamientos Profesionales | Tartrectomía, curetaje o raspado dental (según la gravedad del caso). |
En Clínica Dental Letamendia, nuestro compromiso con la excelencia en el cuidado dental nos motiva a brindar tratamientos personalizados y educación continua a nuestros pacientes.