¿Alguna vez has tenido algún incidente automovilístico, deportivo o laboral y experimentaste un dolor profundo que te impedía abrir o cerrar la boca? Pues, lamentamos informarte que estuviste ante un caso de Fractura Maxilar. Las fracturas maxilares pueden diagnosticarse fácilmente con una radiografía o una tomografía de cabeza.
Para entrar en contexto, una fractura maxilar viene a ser el resultado de un fuerte impacto recibido por un accidente o ataque físico, causando así un intenso dolor que evita que abras o cierres la boca con normalidad, en el caso de ser en el maxilar inferior. Si ocurre en el superior trae consigo las mismas consecuencias, pero añadiendo variaciones en la vista tales como: visión doble, dolor en los globos oculares, entre otras.
Este tipo de fractura necesita atención médica inmediata y la rápida inmovilización de la mandíbula. Durante esta inmovilización se deberá encajar todas las piezas dentales en su lugar antes de situar el vendaje alrededor de toda la cabeza y por debajo del mentón. Dolor profundo al hablar o mover los dientes. Lo más recomendable es acudir inmediatamente a tu odontólogo de confianza.

Causas de la Fractura Maxilar
La fractura del maxilar es consecuencia de un traumatismo producido por un golpe violento recibido a raíz de un accidente (de tráfico, laboral, deportivo, etc.) o una agresión física.
Esta fractura necesita un examen extremadamente cuidadoso, ya que un impacto de este tipo también puede haber dañado áreas como el cuello, ocasionado lesiones cervicales o también puede provocar una conmoción cerebral.
Tratamiento de la Fractura Maxilar
En algunos casos cuando se sufre este tipo de acontecimientos se sugiere someterse a una cirugía bucal, teniendo como resultado la reparación de esas fracturas maxilares. En Clínica Dental en Madrid Ruiz de Gopegui realizamos este tipo de cirugía, y la misma se basa simplemente, en la colocación de placas, tornillos o pines (según sea el caso) en la parte exterior e interior de la mandíbula, de modo que, se logren estabilizar los dientes en su sitio correspondiente.
El objetivo final del tratamiento de una fractura mandibular es la consolidación ósea manteniendo la oclusión dental. Cuando existe una fractura mandibular, el objetivo principal del tratamiento es restablecer la oclusión dental y la función mandibular completa, ya sea con un tratamiento conservador o quirúrgico.
No obstante, frecuentemente es necesario recurrir a la cirugía para reparar la fractura del maxilar mediante la colocación de una placa tanto en la parte exterior como en la interior o alambres que permitan mantener los dientes en su sitio.
Opciones de Tratamiento
- Una sujeción con alambres: esta se usa para mantener la quijada en su lugar.
- La cirugía bucal: su función es devolver el hueso de la quijada a su posición original, siempre y cuando el tipo de fractura sea grave. Esto se realiza para que se mantengan fusionadas las partes del hueso maxilar. Se usan artefactos como placas, tornillos o pines.
¿Qué es una fractura en la cara y por qué hay que tratarla?
Cuidados Post-Tratamiento
El hueso maxilar en condiciones normales cicatriza en un promedio de dos o tres meses. El cuidado de tu boca es de suma importancia para poder llegar a obtener una excelente recuperación. Es probable que durante este proceso puedas tener hinchazón, algún tipo de malestar o limitaciones a la hora de usar la mandíbula, pero debes entender que es absolutamente normal.
Recomendaciones para la Recuperación
- Hielo: ayudará a reducir la inflamación en la fractura e impide el daño en los tejidos.
- Alimentos blandos: si posees sujeción con alambres debes tener una dieta basada en alimentos blandos o licuados, e ingerirlos mediante una jeringuilla o pajita. En otros casos también se recomienda ingerir alimentos blandos como gelatina, yogur, pudín o entre otros.
- Higiene: debes de mantener tu boca limpia y enjuagarte de cuatro a seis veces, esto ayudará a eliminar los restos de comida.
- No hacer presión: sea cual sea el caso, no ejerza ningún tipo de fuerza con la mandíbula.
En el caso de que sientas que puedes tener una fractura maxilar, lo recomendable será que pidas cita con tu odontólogo de confianza.
Cuidados Post-Operatorios Inmediatos
- Sangrado: quita las gasas una hora después de la cirugía, ni antes ni después. Es importante que no escupas, no te enjuagues, no cepilles tus dientes y que no utilices pajitas durante las primeras 24 horas, ya que esto podría desencadenar una hemorragia. Lo normal es presentar un sangrado leve.
- Dolor: tome todos los medicamentos según lo recomendado por el médico.
- Inflamación: aplique una compresa de hielo en el hueso maxilar al llegar a su casa, en intervalos de 20 minutos y continúe con esta recomendación por las siguientes 24/48 horas.
- Dietas: se recomienda que el día siguiente a la cirugía se ingiera una dieta bastante estricta a base de líquidos y en días posteriores ir cambiando a comidas más suaves. Dieta líquida durante las primeras 48 horas y 1 semana.
- Náuseas: no tome el tratamiento sin nada en el estómago. En caso de que persistan las náuseas con sorbos de agua carbonatada desaparece esta sensación.
- Fumar: fumar retrasa la cura y puede causar hemorragias.
- Infección: los síntomas serán aumento del dolor e hinchazón, calor, drenaje de pus o fiebre.
Este tipo de fracturas maxilares perjudican el ámbito laboral como el ámbito social al paciente, por aproximadamente noventa días. Además del periodo de hospitalización que está comprendido entre uno a siete días.

Complicaciones de la Extracción del Tercer Molar y Fracturas Mandibulares
Las extracciones dentales son el procedimiento más común en cirugía oral y pueden asociarse a varias complicaciones, entre las que se encuentran la osteítis alveolar, la infección secundaria, la disestesia y el sangrado. La fractura mandibular es poco frecuente, pero es una complicación grave después de la extracción del tercer molar con una incidencia reportada entre 0,0033% y el 0,0049%.
Los factores que contribuyen al riesgo de fractura del ángulo mandibular después de una extracción del tercer molar incluyen el nivel de impactación, la anatomía del diente, infecciones locales previas, edad, sexo, presencia de formaciones quísticas y bruxismo entre otras.
Factores de Riesgo Asociados a Fracturas Mandibulares Post-Extracción
- Edad: debido al debilitamiento de la elasticidad del hueso, estrechamiento del ligamento periodontal y aumento de la anquilosis del tercer molar al hueso.
- Tipo de angulación/impactación: cuanto mayor es la profundidad de la impactación, mayor es la cantidad de tejido óseo que se debe eliminar y por lo tanto mayor susceptibilidad para la fractura.
- Enfermedades sistémicas como la osteoporosis, pueden disminuir la resistencia ósea.
- Infección preoperatoria: una infección crónica o profunda destruirá el hueso, contribuyendo así, a mayor probabilidad de fractura durante y después de la extracción del tercer molar.
Cuando ocurre postoperatoriamente, el mayor riesgo, según la literatura, está entre la 2 y 4 semana. Así pues, el factor de riesgo más importante son las fuerzas masticatorias, debido a la posible debilitación ósea.
Una dieta blanda durante al menos 4 semanas después de la cirugía es esencial para prevenir la fractura del ángulo mandibular tardío.
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