La fractura del maxilar es una lesión que resulta de un traumatismo causado por un golpe violento, ya sea en un accidente de tráfico, laboral, deportivo o en una agresión física. Esta condición puede generar un dolor intenso y dificultar el correcto encaje de los dientes, así como la apertura normal de la boca. En casos de fractura del maxilar superior, pueden surgir alteraciones visuales como la visión doble, debido a la inserción de algunos músculos de la órbita ocular en el maxilar.

Este artículo aborda en detalle el tratamiento de la fractura del seno maxilar izquierdo, incluyendo las causas, síntomas, diagnóstico y las opciones de tratamiento disponibles.
Causas y Diagnóstico de la Fractura del Seno Maxilar
Una fractura maxilar es frecuentemente el resultado de un fuerte impacto recibido durante un accidente o agresión física. Esta lesión no solo causa un dolor intenso que dificulta la apertura y cierre de la boca, sino que también puede provocar alteraciones en la vista, como visión doble y dolor en los globos oculares, especialmente si la fractura afecta el maxilar superior.
El diagnóstico de las fracturas maxilares se realiza mediante:
- Radiografías: Permiten visualizar la fractura y su extensión.
- Tomografías Computarizadas (TC): Ofrecen una imagen detallada de la fractura y las estructuras circundantes, facilitando la planificación del tratamiento.
Tratamiento Inicial y Manejo Hospitalario
La fractura del maxilar requiere atención hospitalaria según su gravedad. En el ámbito de urgencias, es crucial estabilizar al paciente. La prioridad es asegurar una vía aérea permeable, controlar cualquier hemorragia y evaluar posibles lesiones asociadas, como traumatismos craneoencefálicos.
El tratamiento inicial incluye:
- Inmovilización: Encajar las piezas dentales en su lugar y aplicar un vendaje alrededor de la cabeza y debajo del mentón.
- Control del Dolor: Administración de analgésicos para aliviar el dolor intenso.
Tratamiento Quirúrgico: Reducción y Osteosíntesis
Frecuentemente, es necesario recurrir a la cirugía para reparar la fractura del maxilar. La intervención quirúrgica tiene como objetivo restaurar la anatomía original del hueso maxilar y asegurar su estabilidad durante el proceso de curación.
El procedimiento quirúrgico generalmente implica:
- Reducción de la Fractura: Reubicación de los fragmentos óseos en su posición anatómica correcta.
- Fijación Interna: Colocación de placas y tornillos de osteosíntesis en la parte exterior e interior del maxilar para mantener los fragmentos en su sitio. En algunos casos, se utilizan alambres para asegurar los dientes en su posición.
Cirugía ortognática - TIempo de recuperación
En casos donde la deformidad del arco cigomático es severa y no se puede corregir con una reducción cerrada, se opta por una reducción abierta con fijación mediante placas y tornillos a través de un abordaje coronal en la zona del cuero cabelludo.

Ejemplos de Casos Clínicos
A continuación, se presentan ejemplos de casos clínicos que ilustran el tratamiento de fracturas panfaciales, que pueden incluir fracturas del seno maxilar:
Caso 1
Varón de 56 años con traumatismo panfacial tras impacto de plancha de acero en ámbito laboral. Presenta fractura de huesos propios con desviación de tabique, fractura de tabla externa de senos frontales, fractura bilateral de suelo de órbita sin herniación de contenido, fractura de todas las paredes de senos maxilares, fractura palatina derecha, fractura de apófisis pterigoides izquierda y fractura sinfisaria de mandíbula con acabalgamiento; laceración en la región mentoniana e intercantal.
Tratamiento: Desimpactación maxilar con fórceps de Rowe y fijación intermaxilar. Abordaje del maxilar inferior mediante vía vestibular inferior con reducción y fijación de la fractura con placa de 2.4 caudalmente y placa de 2.0 cranealmente con tornillos monocorticales. El tercio medio facial se abordó simultáneamente mediante una vía vestibular superior bilateral y dos incisiones subciliares. Reconstrucción de arbotantes verticales pterigoideomaxilar, maxilomalar y nasofrontal mediante placas en Y y L de tercio medio de 2.0.

Caso 2
Mujer de 57 años politraumatizada tras intento autolítico. Presentaba fractura del complejo nasoórbito-etmoidal de tipo I izquierda, Lefort I derecho y fractura órbitomalar izquierda; laceración en reborde orbitario superior derecho.
Tratamiento: Desimpactación mediante fórceps de Rowe, fijación intermaxilar con alambres y tornillos y realización de las vías de abordaje: vestibular bilateral y subciliar izquierda. Tratamiento de la fractura naso-órbitoetmoidal izquierda previa exploración quirúrgica del suelo de órbita. Se utilizó una placa de 1.3 para el marco orbitario, una placa en Y de 3 agujeros y finalmente una placa de 1.3 lineal y en posición más caudal para reducir y fijar el arbotante frontomaxilar izquierdo. Para el tratamiento del tercio medio facial derecho se utilizaron placas de 2.0 , en L para el arbotante maxilomalar derecho y en Y a lo largo del arbotante frontomaxilar.
Caso 3
Varón de 25 años que tras sufrir accidente de circulación presenta fractura de huesos propios nasales, fractura órbitomalar izquierda con distopia malar, fractura órbitomalar derecha, fractura cervical de cóndilo derecho, fractura sagital maxilar entre 1.1 y 2.1, fractura parasinfisaria de mandíbula entre 4.1 y 4.2; presentaba además herida en ceja izquierda y mentón con comunicación oral.
Tratamiento: Desimpactación del maxilar mediante fórceps de Rowe y a una fijación intermaxilar con alambres y tornillos. Mediante una abordaje vestibular inferior se procedió a la reducción y osteosíntesis de la fractura parasinfisaria con una placa de 2. 0 y alambre interdentario entre las piezas 4.1 4.2. En este caso fue necesaria una desimpactación del malar izquierdo por vía de Gillies mediante fórceps. Se realizó un incisión en cola de ceja para la reducción y osteosíntesis de la sutura frontomalar mediante placa de 1.3.
Cuidados Postoperatorios
Los cuidados postoperatorios son cruciales para una recuperación exitosa tras la cirugía de fractura maxilar. Estos incluyen:
- Reposo y Hielo: Aplicar hielo en la zona afectada para reducir la inflamación.
- Dieta Blanda: Consumir alimentos blandos o líquidos para evitar ejercer presión sobre la mandíbula.
- Higiene Oral: Mantener una higiene bucal rigurosa con enjuagues suaves para prevenir infecciones.
- Medicamentos: Tomar analgésicos y antibióticos según las indicaciones médicas.
Recomendaciones Adicionales
- No fumar: Fumar puede retrasar la curación y aumentar el riesgo de complicaciones.
- Evitar esfuerzos: No realizar actividades que puedan ejercer presión sobre la mandíbula.
- Seguimiento médico: Asistir a todas las citas de seguimiento para asegurar una correcta evolución.
El hueso maxilar generalmente cicatriza en un promedio de dos a tres meses. Durante este tiempo, es normal experimentar hinchazón, malestar y limitaciones en el uso de la mandíbula.
Complicaciones Potenciales
Aunque la cirugía de fractura maxilar es generalmente segura, existen algunas complicaciones potenciales:
- Infección: Aumento del dolor e hinchazón, calor, drenaje de pus o fiebre.
- Problemas de Oclusión: Alteraciones en la mordida que pueden requerir tratamiento adicional.
- Lesión Nerviosa: Parestesias o disestesias del nervio infraorbitario.
- Problemas en la Articulación Temporomandibular (ATM): Secuelas funcionales que pueden limitar la movilidad mandibular.
Es fundamental estar atento a cualquier signo de complicación y buscar atención médica inmediata.

Tratamiento No Quirúrgico
En casos de fracturas menores y no desplazadas, el tratamiento puede ser conservador e incluir:
- Dieta líquida o blanda: Durante las primeras semanas para evitar la masticación.
- Analgésicos: Para controlar el dolor.
- Seguimiento regular: Para asegurar que la fractura consolide correctamente.
Este enfoque se reserva para situaciones específicas donde la estabilidad del hueso y la oclusión dental no se ven comprometidas significativamente.