Frenillo Lingual: Tratamiento, Causas y Consecuencias

El frenillo de la boca es una estructura de tejido que conecta los labios y la lengua con las encías y el paladar. El frenillo es una banda de tejido mucoso que ayuda a mantener los labios y la lengua en su lugar. Aunque a menudo pasa desapercibido, en algunos casos puede causar problemas significativos en la salud bucal y el desarrollo del habla. En estos casos, es crucial entender qué es el frenillo lingual, sus posibles problemas y los tratamientos disponibles.

¿Qué es el Frenillo Lingual?

El frenillo lingual es una banda fibrosa que une la base de la lengua o su parte de abajo con el suelo de la boca. Se inicia en la cara inferior de la lengua, en las proximidades de su extremo apical, recorre el tercio anterior de ésta y se vuelve hacia delante, insertándose en la línea media de la mucosa del suelo de la boca.

Cuando el niño presenta movilidad limitada de la lengua, hay que estar atentos porque podría ser un problema serio que afecte su desarrollo. Cuando es más corta de lo normal los movimientos de este órgano son limitados.

Las personas que tienen este padecimiento no se pueden tocar el paladar o el labio superior con la punta de la lengua. Igualmente se considera frenillo lingual corto cuando se une a la lengua en una posición muy adelantada.

En otras palabras, lo ideal es poder levantar la lengua con la boca completamente abierta y tocar el paladar con la punta de la lengua.

El frenillo sublingual es una pequeña malformación congénita llamada anquiloglosia, que significa “lengua atada, anclada”.

¿Qué es la Anquiloglosia en Bebés?

La anquiloglosia es una anomalía congénita que se caracteriza por un frenillo lingual anormalmente corto o grueso. En el caso de la anquiloglosia, el frenillo lingual se encuentra adherido muy hacia delante de la lengua -el frenillo lingual une la parte inferior de la punta de la lengua a la base de la boca- causando restricción del movimiento.

En bebés, observamos que la lengua no sobrepasa la comisura labial en máxima apertura. Esto puede observarse durante el llanto del bebé ya que la lengua llega a la mitad de la boca y al manipular o elevar la lengua hacia arriba se observa forma de corazón.

El bebé no puede sacar la lengua más allá del labio superior para succionar adecuadamente la glándula mamaria del pecho de su madre. Esto causa problemas en la lactancia materna porque el frenillo detiene los movimientos de la lengua.

La cavidad oral se desarrolla en las primeras semanas de gestación. El crecimiento y desarrollo de los arcos braquiales es fundamental, entre otros para una correcta separación de los músculos hiogloso y geniogloso. Cuando no se produce adecuadamente, puede suceder que el frenillo no se inserte en la lengua, generando un pliegue en la línea media, en la superficie ventral de la lengua, quedando pegada al suelo de la boca.

La valoración se realiza de manera visual o digital y la realizan especialistas en otorrinolaringología (ORL), odontopediatras, pediatras o en cirugía maxilofacial, así como logopedas en conjunto con estos últimos.

Tipos de Frenillo Lingual

La valoración del tipo de frenillo se realiza de manera visual, con o sin apoyo de un elevalenguas:

  • Frenillo tipo 1: La inserción del frenillo se produce en el ápice o punta de la lengua. En llanto o extrusión de lengua, esta tiene forma de corazón o bífida, ya que el frenillo tira de la punta de la lengua hacia la base de la lengua.
  • Frenillo tipo 2: La inserción del frenillo se produce unos milímetros más atrás que el tipo 1.
  • Frenillo tipo 3: Existe una membrana visible en la cara posterior de la lengua, pero queda un anclaje submucoso no visible. Este frenillo no es fácil de apreciar a simple vista pero se percibe pasando un dedo de lado a lado bajo la lengua en reposo.
  • Frenillo tipo 4: No se percibe visualmente, ya que se inserta en una capa de tejido mucoso, restringiendo casi totalmente la movilidad de la lengua, por lo que ésta se halla muy anclada al suelo de la boca y puede presentar un aspecto compacto. El movimiento de la lengua suele ser asimétrico. A menudo, se aprecia un paladar ojival o estrecho, consecuencia directa de la escasa movilidad de la lengua.

También podemos clasificar los frenillos linguales como:

  • Frenillo anterior tipo 1: Se extiende desde la base de la lengua hasta su punta. Adopta una forma de corazón y no se puede tocar la encía inferior. El movimiento de la lengua es restringido.
  • Frenillo anterior tipo 2: El tejido está más atrás de la punta de la lengua dándole un aspecto plano o arqueado a la misma. Limita la elevación y la extensión.
  • Frenillo posterior tipo 3: Se ubica en la parte de atrás de la lengua, tiene otro tipo de anclaje submucoso en el suelo de la boca. La lengua se hunde en el centro o se curva a los lados y no llega al paladar con la boca abierta. La elevación es restringida.
  • Frenillo posterior tipo 4: También llamado lengua corta. Está escondido por un tejido mucoso, evita totalmente el movimiento de la lengua.

¿Qué Provoca el Frenillo Lingual Corto?

La anquiloglosia provoca una limitación funcional de la lengua en grados variables de dificultad de movilidad lingual, trastornos en el habla o problemas en la masticación, deglución, o succión. Sin duda, un frenillo lingual corto limita las funciones orofaciales. Las dificultades más frecuentes son los problemas con la lactancia materna y la dificultad en el lenguaje, entre otros.

La anquiloglosia puede perjudicar tanto a la madre como al propio bebé.

Cuando el frenillo lingual es demasiado corto disminuye el movimiento normal de la lengua y dificulta la acción de sacarla hacia fuera (protusión lingual). En algunos bebés, por ejemplo, esta patología causa dificultades en la lactancia materna y problemas nutricionales. Es frecuente que el bebé no realice correctamente la acción de succionar y no se agarre bien al pecho. Se pueden presentar daños en el pezón de la madre y dolor a la hora de amamantar.

En niños más mayores, también puede tener como consecuencia dificultades en el habla, la pronunciación de algunos fonemas como la “t”, “d”, “l”, “n” y “r”. Otro problema es el mecánico: la falta de movilidad de la lengua causa inhabilidad para efectuar una autolimpieza oral interna, pudiendo repercutir en la aparición de patologías dentales.

Lo mismo ocurre con los frenillos labiales cuando se insertan muy cerca de los dientes: crean un espacio patológico entre los incisivos centrales (diastema). El frenillo labial patológico generalmente es corto y grueso (hipertrófico), lo que limita la movilidad de los labios y a menudo la correcta pronunciación. Además, al estar más expuesto al exterior, es más probable que el frenillo labial se traumatice con golpes o caídas.

En estos casos, la lengua pierde su movilidad generando dificultad en el habla por la imposibilidad de pronunciar determinados sonidos como, por ejemplo, la doble r o la l.

Además, podríamos encontrar otras consecuencias de la anquiloglosia como el vómito o la arcada fácil por peristaltismo, la inclinación de incisivos inferiores hacia lingual, maloclusiones o respiración oral en lugar de una adecuada respiración nasal.

Quizá porque se le ha devuelto el valor a la lactancia materna, últimamente parece que el frenillo sublingual “está de moda”; ha aumentado el número de consultas en nuestra Unidad de Rehabilitación Infantil de Valencia respecto a las dificultades de succión en bebés lactantes.

Las consecuencias de un frenillo corto pueden variar mucho, y aunque a corto plazo pueden afectar negativamente a la lactancia, a medio y largo plazo causan también otros trastornos.

Por ejemplo, suelen presentar más regurgitaciones, además de dificultades deglutorias de eficacia, como la introducción de la alimentación complementaria (cuchara), y posteriormente con los sólidos, por no poder cohesionar correctamente el bolo alimenticio.

Al quedar la lengua baja o apoyada en el suelo de la boca en reposo se altera la postura orofacial, el paladar pierde su base de sustentación elevándose (paladar ojival) las coanas ven reducido su tamaño, lo que fomenta la respiración oral: duermen con la boca abierta, roncan, tienen ojeras, sequedad oral…, lo que les predispone a sufrir bronquitis y neumonías, bajada del tono muscular, alteración de la propiocepción intraoral, etc.

También serán niños y niñas propensos a sufrir otitis seromucosa, debido a un mal drenaje de la trompa de Eustaquio.

La maloclusión dental es otro problema derivado de la anquiloglosia y se manifiesta cuando empiezan a salir los dientes (retrognatia, maloclusión e incorrecta implantación dental).

El frenillo lingual corto puede dificultar la elevación normal del ápice de la lengua para la pronunciación de los sonidos /t/, /d/, /n/, /l/. No obstante, los niños se adaptan con facilidad a este problema y su pronunciación llega a ser aceptable.

Retrognatia. Movimientos irregulares de la lengua. Chasquidos.

Los bebés con anquiloglosia pueden succionar haciendo ruidos con la lengua, chasquidos muy característicos que indican que de vez en cuando la lengua no puede mantener el agarre.

Paladar ojival. La lengua en reposo se interpone entre los labios, o queda en una posición muy baja, eliminándose la base de sustentación del paladar que, en lugar de ensancharse, se eleva formando lo que conocemos por paladar ojival.

Se ha observado que las formas leves de anquiloglosia se pueden resolver espontáneamente con la edad.

Problemas Específicos Causados por el Frenillo Lingual Corto

A continuación, se detallan algunos de los problemas más comunes:

  • Problemas para Mamar: En el caso de la lactancia materna, cuando el frenillo de la lengua es demasiado corto encontramos dolor en el pezón de la madre, agarre incorrecto en el momento de mamar por parte del bebé, menor ganancia de peso, insatisfacción del bebé después de la toma, lesiones en el pezón (grietas, fisuras, mastitis) o abandono precoz de la lactancia materna.
  • Dificultades del Habla: Hay frenillos sublinguales que provocan dificultades en el lenguaje encontramos problemas logopédicos como dislalias o trastornos de articulación fonética en la pronunciación de consonantes como r,rr,l,t,d,n,s,z.
  • Mala Higiene Bucal: Otro problema de un frenillo de la lengua corto podría ser una higiene bucal deficiente por una mayor acumulación de placa y cálculo en el sector anteroinferior de la cavidad oral.

Tratamientos del Frenillo Lingual

El tratamiento dependerá del tipo de frenillo lingual que deberemos intervenir. Los tipos de frenillos linguales que necesitan cirugía normalmente son: finos y elásticos, o gruesos, fibrosos e inelásticos.

El tratamiento del frenillo lingual corto, puede ser conservador o quirúrgico. Mediante el tratamiento conservador se enseñan una serie de ejercicios apropiados que permiten obtener el elongamiento del frenillo lingual. Poner la punta de la lengua sobre el paladar anterior en su posición de descanso.

Otros tipos de frenillos en la boca son el frenillo labial superior y el frenillo labial inferior.

Actualmente, la opción del uso de la tecnología láser entre los odontopediatras y las clínicas dentales infantiles como sustitución a otros métodos quirúrgicos tradicionales reduce la inflamación del frenillo lingual una vez intervenido.

Además, ofrece grandes ventajas, ya que facilita la rápida cicatrización y las molestias post-quirúrgicas de la zona son mínimas.

Tipos de Intervenciones Quirúrgicas

  • Frenotomía: Si el frenillo de la lengua es fino y elástico, y la lengua está anclada desde la punta hasta cerca del surco alveolar se realizará una frenotomía. Por lo tanto, la frenotomía es un simple corte del frenillo. En el caso de la frenotomía, se realiza con tijeras de punta fina en bebés o con láser, y no se precisa infiltración anestésica.
  • Frenectomía: Cuando el frenillo lingual es grueso, fibroso y no es elástico y la lengua está anclada desde la mitad o base de la lengua hasta el suelo de la boca o bien el frenillo no se ve, se realizará una frenectomía. El procedimiento de la frenectomía consiste en la incisión y eliminación de todo el frenillo. Sin embargo, en el caso de la frenectomía se realiza con anestesia local y con el abordaje de los tejidos blandos por parte del pediatra odontólogo mediante el bisturí de corte frío, bisturí eléctrico, crioterapia o láser.

La técnica quirúrgica es la frenectomía, que consiste en cortar algunas fibras del frenillo para dar más movilidad a la lengua o al labio. En bebés se realiza con una tijera muy fina y se anima al bebé a mamar inmediatamente después de la intervención.

Especialistas en ORL, odontólogía y cirugía maxilofacial son quienes van a prescribir la cirugía según el tipo de frenillo.

En ambos casos, para ganar la movilidad de la lengua necesaria, la intervención nos permitirá liberar la lengua y así llevar una vida normal. En los bebés, después de realizar una frenotomía o frenectomía, la madre puede dar lactancia materna inmediata.

La intervención del frenillo sublingual debe hacerse siempre antes de que el niño adquiera la madurez en el lenguaje, ya que después se deberán realizar ejercicios de movilidad lingual una vez realizada la cirugía.

Consideraciones Post-Operatorias

Es importante que la cirugía vaya acompañada de un tratamiento logopédico para recuperar la pronunciación lo antes posible.

Se aconseja hacer los ejercicios con un logopeda después de la intervención. Todo bajo la supervisión de un especialista en odontopediatría.

La operación se considera cuando los niños tienen problemas para succionar y alimentarse. Al no presentar mejoría en la limitación del movimiento de la lengua con el paso del tiempo. Y también para los que presentan trastornos del habla. Se incluyen los casos en los que no pueden tocar un instrumento musical.

Lo que se hace con la cirugía es cortar o separar con una incisión la lengua del fondo de la boca para mejorar la movilidad. A pesar de esto en algunos casos los bebés no presentan mejoría en sus problemas de lactancia y se provoca el destete. Por ello hay que analizar muy bien las causas de la poca succión o recurrir a la fisioterapia de succión para que aprenda a mamar correctamente.

Identificar a tiempo los problemas que puedan presentar sobre todo los niños es determinante para evitar consecuencias mayores. Es imprescindible saber qué es el frenillo lingual corto, así como sus consecuencias y tratamiento para poder ayudar al infante a tener un desarrollo normal.

Un procedimiento quirúrgico menor que consiste en recortar o eliminar el frenillo problemático.

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A pesar de que pueda parecer una patología cuyo tratamiento está asociado a la infancia, es relativamente habitual encontrarnos casos de adultos que no corrigieron en su día la atrofia de su frenillo lingual y han arrastrado los problemas relacionados con la falta de movilidad de la lengua a lo largo de su vida.

Antes que nada, el odontólogo tendrá en cuenta la edad del paciente. Y es que uno de los accidentes más comunes en niños es la ruptura del frenillo labial.

Si experimentas problemas relacionados con el frenillo de la boca o crees que tu hijo podría beneficiarse de una evaluación, no dudes en contactar con nosotros. En Clínica Dental Gaudí, ofrecemos diagnósticos precisos y soluciones efectivas para mejorar tu bienestar bucal.

Nuestros contenidos son redactados por el equipo de profesionales que formamos parte de la clínica.

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Publicado por Dr Javier: 18 octubre, 2019

El Dr. Javier Ortiz de Urbina Hidalgo es un especialista en Odontología e Implantología.

Dr. Pedro Pablo Martínez es licenciado en Odontología por la Universidad Alfonso X el Sabio. Se especializó a través del Máster en Odontología Integrada de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y del Máster en Endodoncia de la Universidad Alfonso X el Sabio. Combina su actividad profesional con la investigación, ya que es autor de diversos artículos aparecidos en publicaciones científicas como Journal of Dentistry o Journal of Clinical Periodontogy.

Tratamiento tras la cirugía de anquiloglosia o frenectomía lingual. 👅👶🏼

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