La elevación del seno maxilar es una técnica quirúrgica utilizada para aumentar la cantidad de hueso en el maxilar superior, específicamente en la zona de los molares y premolares. Esta técnica es necesaria cuando la cavidad del seno maxilar es grande y la altura del hueso alveolar es insuficiente para la colocación de implantes dentales. En algunas ocasiones, esta altura puede ser de tan solo 1 mm.
Para llevar a cabo este procedimiento con precisión y seguridad, se utilizan fresas especiales diseñadas para acceder al seno maxilar y preparar el lecho óseo para el injerto y la posterior colocación de implantes. A continuación, exploraremos los diferentes tipos de fresas y sus usos en la elevación de seno maxilar.

Valoración Previa a la Elevación de Seno Maxilar
Antes de realizar la elevación de seno maxilar, es fundamental realizar una valoración exhaustiva del paciente. Esta valoración incluye:
- Valorar la cantidad de hueso: Se realiza una radiografía tridimensional para determinar la altura y anchura del hueso en la zona donde se colocarán los implantes.
- Valorar la calidad del hueso: Se evalúa la densidad y porosidad del hueso para determinar su capacidad de soporte para los implantes.
- Valorar el sitio de colocación del implante: Se determina la ubicación ideal para los implantes, teniendo en cuenta la anatomía del seno maxilar y la oclusión del paciente.
- Valoración de la dinámica oclusal: Se analiza la mordida y la forma en que los dientes superiores e inferiores se contactan para asegurar una distribución adecuada de las fuerzas sobre los implantes.
En situaciones extremas, cuando solo hay 1 mm de hueso en el maxilar, el tratamiento indicado es la elevación de seno maxilar convencional, introduciendo el injerto de hueso por el lateral. El problema se presenta en los casos intermedios, entre 3 y 8 mm de altura.
Tipos de Fresas Utilizadas en la Elevación de Seno Maxilar
El fresado final de la cortical sinusal se realiza con la fresa de corte frontal, que permite la retirada del suelo del seno maxilar sin dañar la membrana de Schneider. Esta fresa es ideal para esta técnica.
Aunque existen diversos tipos de fresas para realizar la elevación de seno maxilar, todas tienen el mismo propósito: realizar la osteotomía de la pared lateral del seno maxilar y realizar el levantamiento de la membrana sinusal.
Algunos sistemas incorporan fresas desechables, aunque la mayoría se fabrica para obtener una duración media de 25 usos.
El sistema Stryker fue el primero en ofrecer fresas fabricadas con el mismo material que el implante. Esta innovación se anticipó a un problema que hasta el día de hoy ha tenido muy poca difusión.
Técnica de Fresado Biológico
La inserción de los implantes fue realizada por un mismo cirujano, mediante la técnica de fresado biológico, a bajas revoluciones, sin irrigación. Con esta técnica todo el hueso recolectado es embebido en PRGF-Endoret durante la cirugía para posteriormente ser utilizado como injerto óseo particulado.
El sistema describe una técnica de fresado ultralenta, de 50 rpm como máximo. Trabajar a esta velocidad elimina el riesgo de sobrecalentamiento del hueso, permite un mejor control manual, disminuye el estrés del operador y la fatiga del hueso tratado y además permite la recolección de hueso vivo, extraído por el mismo fresado.
El incremento de temperatura es inferior a 4 ºC cuando se realiza un fresado ultralento (50 rpm), variación sin importancia desde el punto de vista de la viabilidad celular. La técnica resulta más precisa a esta velocidad, por lo que el lecho quirúrgico posee una mayor estabilidad inicial.
Desde 1983, con los trabajos de Ericsson, se sabe que un sobrecalentamiento óseo durante el fresado por encima de los 47 ºC durante un minuto, o por encima de 40 ºC durante 7 minutos (Albrektsson y Sennerby, 1991), conducirá a la necrosis ósea y a la formación de tejido fibroso periimplantario. A temperaturas superiores a los 60 ºC durante un minuto, las consecuencias son irreversibles para el hueso.
Consideraciones Adicionales
Es frecuente que en la zona del seno maxilar el hueso sea corto pero ancho. También se dispone de implantes de diámetro ancho que permiten que los implantes dentales tengan más superficie de asentamiento óseo.
La superficie de titanio de los implantes que se colocan tienen unos tratamientos especiales que les hace más osteogénicos. Casi todos los implantes son de titanio. Lo que diferencia unos de otros es el diseño, la superficie y el tratamiento físico-químico de la superficie del titanio.
En algunas ocasiones, será suficiente con dos implantes, situando uno de ellos más atrás (distal) para aprovechar una zona de mayor cantidad de hueso.
🇪🇸 6 TIPS Fundamentales para la [Elevación de Seno] - Implantologia Avanzada
Medios Diagnósticos y Planificación
La radiografía 3D permite posicionar los implantes y simular su colocación. Con el software específico, se puede planificar qué tipo de implantes colocar y su posición. En algunos casos, más complejos por la oclusión, se complementa el paso anterior con la “cirugía guiada”.
Experiencia del Cirujano
La experiencia del dentista es muy importante. Cada caso es único. Situaciones con huesos entre 4 y 8 mm son situaciones límite.
Elevación de Seno Maxilar con Osteotomos
En la elevación de seno maxilar convencional (casos en que hay de 1 a 3 mm de altura de hueso) hay que abrir el seno. Se hace el orificio en el hueso pero sin llegar a perforar el “techo” (cortical del hueso del seno).
Cuando se ha llegado a la profundidad adecuada, se comprueba con una sonda que no se ha perforado. Y ahora se emplean unos osteotomos: son una especie de cilindros con punta roma. Empezando con el más fino, lo introducimos en el orificio hasta llegar al fondo, cuando llegamos a ese punto, con unos golpecitos “levantamos” el techo del orificio.
Repetimos la mima operación con osteotomos más anchos y profundizando un poco más. Después ponemos el implante. Está técnica, como se puede imaginar, es delicada. En algunas ocasiones no se puede llevar a cabo porque la mucosa sea muy fina y se desgarre en el procedimiento.
Ventajas de la Elevación de Seno Maxilar
- Es una elevación de seno nada traumática.
- No es nada dolorosa.
- No se produce inflamación.
- No hace falta esperar tiempo adicional para la maduración del hueso.
Resultados del Estudio
En la serie de 78 intervenciones de elevación de seno que se presentaron, se insertaron un total de 127 implantes. 50 elevaciones en el grupo 2 fueron realizadas en una sola fase, con la colocación simultánea de 89 implantes, siendo la media de 1,78 implantes por caso. Los 28 casos restantes pertenecen al grupo uno habiendo sido realizados en dos fases: en primer lugar el injerto óseo y en segundo tiempo la colocación de los implantes. Se han insertado 38 implantes en 18 de los casos, mientras que los 10 restantes se encuentran en espera de colocar las fijaciones por estar en período de consolidación del injerto. La media de los casos ya implantados en este grupo es de 2,11 implantes por elevación.
El tiempo de seguimiento fue de 6 a 63 meses. En 47 de las 50 elevaciones de una fase, se utilizó hueso cortical desmineralizado liofilizado en polvo como material de injerto combinado con hueso intraoral de la tuberosidad maxilar, de acuerdo con el protocolo que hemos expuesto. En los 3 restantes se utilizó hueso de cresta ilíaca al coincidir con otros procedimientos simultáneos, tal como injertos onlay o inlay.
Del grupo de 28 casos tratados en dos fases quirúrgicas, en 27 de ellos el relleno se realizó con hueso autólogo esponjoso de cadera y en uno se hizo con polvo de hueso cortical desmineralizado junto con hueso intraoral, al no permitir el paciente la toma de injerto de cresta ilíaca.
En el grupo de dos fases (grupo uno) en el que se utilizó como injerto hueso autólogo de cadera, hemos registrado la pérdida de un solo implante (2,6%). Dicha fijación se eliminó a las dos semanas de su colocación por un problema de infección aguda. Ocho implantes (8,9%) se perdieron en el grupo de una fase (grupo dos), tres en periodo de cicatrización tras la inserción quirúrgica y cinco ya en fase de carga, entre uno y dos años tras la colocación de la prótesis. En todos los casos de pérdida de fijaciones ya cargadas, la prótesis realizada era fija implantosoportada.
Como complicaciones quirúrgicas intraoperatorias, se produjeron roturas de la membrana sinusal en 15 ocasiones (19% de las intervenciones), 12 de ellas fueron leves y no fue necesario ningún tratamiento adicional ya que al elevar la membrana mucosa sus pliegues ocluyeron espontáneamente dichos orificios. En tres de ellas la laceración de la mucosa sinusal fue mayor de 5 mm y precisó su oclusión con una membrana reabsorbible de colágeno.
Hasta el momento de la redacción de este artículo han sido colocadas 48 prótesis en las que están implicados implantes de las elevaciones sinusales, tratándose de prótesis fija en 42 pacientes y de sobredentaduras en seis casos. Los restantes pacientes se encuentran en espera de la segunda fase quirúrgica y ulterior rehabilitación protésica.
Complicaciones en la Elevación de Seno Maxilar
- Rotura de la membrana sinusal
- Infección
- Hemorragia sinusal
- Sinusitis
Conclusión
La elevación de seno maxilar es una técnica efectiva para aumentar la cantidad de hueso en el maxilar superior y permitir la colocación de implantes dentales en pacientes con atrofia ósea. La elección de la técnica y los materiales de injerto dependerá de la cantidad de hueso remanente, la calidad del hueso y las necesidades del paciente. Es fundamental realizar una planificación exhaustiva y contar con un cirujano experimentado para garantizar el éxito del tratamiento.