Nada puede ser más incómodo que abrir la boca y sentir un olor desagradable. Y si esto sucede en medio de una conversación, lo más probable es que dejes de intervenir para no disgustar a los demás.
El verdadero problema se encuentra cuando te cepillas muchas veces y usas enjuague bucal, pero, aun así, el olor prevalece. Muchas personas, en este caso, piensan que se pueda tratar de enfermedades digestivas, infecciones o el consumo de tabaco o alcohol, cuando simplemente podría ser a causa de los implantes dentales.
Lo primero a señalar es que no es normal que los implantes desprendan un olor desagradable, cuando eso sucede generalmente existe un problema. Por eso es que cuando los implantes dentales huelen mal, es muy importante consultar con un odontólogo, pues algo malo está sucediendo.
Cualquier olor desagradable que pueda ser desprendido de la boca, aun cuando se ha realizado los protocolos de higiene, pueden significar un inconveniente en la pieza dental.
A continuación, exploraremos algunas de las razones más comunes por las cuales los implantes dentales pueden despedir mal olor y las posibles soluciones.
Causas del Mal Olor en Implantes Dentales
Te contamos algunas de las razones por las cuales un implante dental huele mal aun cuando se lleva a cabo un buen protocolo de higiene. Alguna de las razones por las que los implantes dentales huelen mal, son:
1. Higiene Bucal Deficiente
Probablemente, sea la razón más común detrás de un mal olor que proviene de los implantes dentales. Y es que, muchas personas descuidan su higiene bucal, pues piensan que cepillarse los dientes, alguna que otra vez, es suficiente para mantener el área impecable.
Pero, no hay nada más alejado de la realidad que esto. De hecho, los especialistas del área de la salud bucal saben del descuido en el que incurren muchos de sus pacientes, y se dedican a repetir las recomendaciones de higiene bucal con insistencia. No solo cepillarse los dientes al menos tres veces al día, sino el uso de hilo dental y enjuague bucal.
Es sumamente importante saber que, luego de comer, quedan restos de comida entre las coronas y los dientes. Pero, sobre todo, debajo de las prótesis dentales, por lo que es muy posible que las personas perciban un olor desagradable de sus implantes dentales.
En realidad, la descomposición de estos restos de comida por bacterias es la verdadera causa de la halitosis, por lo que, mantener una buena higiene oral es crucial para prevenir este problema.

2. Infecciones
Aunque las infecciones van de la mano con las malas rutinas de higiene, no dependen exclusivamente de esto para poder generarse. Aun cuando las personas intenten mantener limpios sus dientes, y sobre todo los implantes dentales; es posible que sientan malos olores debido a infecciones bucales.
La anatomía individual de la boca y las encías también puede influir considerablemente en estas situaciones. Por ejemplo, si existen áreas difíciles de alcanzar al cepillarse o usar hilo dental, las bacterias pueden acumularse y causar infecciones.
En estos casos, lo más recomendable es visitar a los odontólogos para conocer las mejores técnicas de higiene dental.
3. Mucositis
Otra de las razones por las que se puede generar mal olor de los implantes dentales, tiene que ver con la mucositis. En vista de que afecta el tejido blando de las encías que rodean el implante, se producen una serie de condiciones que derivan inevitablemente a olores desagradables.
No solo las encías pueden verse hinchadas y enrojecidas, al cepillarse o usar hilo dental, es posible que las personas noten sangrado en la zona. La mucosa que se encuentra rodeando el implante, también puede adquirir un color rojo intenso.
Y, por supuesto, que en muchos casos se puede generar la secreción de pus alrededor del implante. En cualquiera de estos casos, lo más recomendable es visitar a un odontólogo de confianza.
4. Materiales del Implante
Aunque es poco probable, algunas personas pueden sufrir reacciones alérgicas a los materiales que componen los implantes dentales. Y como no es una situación usual, muchos dentistas no se preocupan por descartar alergias antes de colocar los implantes, debido a la baja incidencia que arrojan las estadísticas.
Desafortunadamente, si fuere el caso de una reacción alérgica es muy posible que se genere mal olor, dada la Periimplantitis que se genera con la inflamación alrededor del implante.
En estos casos, es muy importante que los pacientes se dirijan a un especialista lo más pronto posible, ya que la situación puede escalar de un mal olor, a una enfermedad realmente grave.

5. Coronas Dentales Mal Colocadas
Una corona dental se instala para recuperar la funcionalidad o la estética perdida por distintas razones, como traumatismos, enfermedades periodontales o cualquier otra afección bucodental. Cuando una corona dental está mal colocada el paciente puede notar que se le quedan alimentos retenidos en la zona de la encía o que tiene una franja oscura.
Lo mismo sucede con un puente dental compuesto de fundas dentales que sostienen a las coronas. Un síntoma muy común es un pequeño sangrado en la zona afectada durante el cepillado de dientes. También se pueden notar líneas negras en la base de las coronas.
Las coronas son necesarias cuando la integridad del diente original está en peligro y se desea generar una pieza más sólida y mucho más estética.
6. Otros factores que contribuyen al mal aliento
- Los dientes picados.
- Acumulación de placa.
- Mala higiene dental en general.
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¿Cómo prevenir la infección de un implante dental?
Los estudios actuales sugieren que para prevenir la infección de los implantes dentales y promover su éxito a largo plazo, deben seguirse una serie de pautas clínicas y de autocuidado.
Por ello en nuestra clínica tenemos muy en cuenta antes de la colocación del implante factores como la correcta selección del paciente, el estado de salud general y salud dental, la planificación quirúrgica, la calidad del tejido óseo y de la encía o el diseño de la prótesis.
Del mismo modo, aconsejamos a nuestros pacientes sobre la necesidad de mantener una correcta higiene y unos hábitos de vida saludables - alimentación sana, control del estrés y, especialmente, evitar el tabaco-.
Infección de un implante dental
Los implantes dentales, al igual que los dientes naturales, pueden verse afectados por una infección.
Una vez que el implante se ha integrado, es fundamental mantener libre de infecciones el hueso que lo sustenta. De esta forma evitaremos su destrucción y, por tanto, la pérdida del implante.
Los implantes de titanio experimentan el fenómeno conocido como oseointegración, que básicamente consiste en la unión íntima de la superficie del implante con el tejido óseo.
La oseointegración es posible porque, a diferencia de lo que ocurre con los otros metales, el titanio es biológicamente inerte, es decir, no desencadena una reacción de rechazo o ataque por parte del organismo.
Nuestro cuerpo no lo interpreta como un material extraño, sino que lo considera como biocompatible o amigable, y por ello promueve el crecimiento del tejido óseo en la periferia del implante.
Principales síntomas de infección de un implante dental
- Aparición de inflamación.
- Sangrado en los implantes.
- Supuración.
- Mal sabor o mal olor, y más raramente dolor.
- Exposición del cuerpo de los implantes.
- Movilidad del implante.
Tratamiento de los implantes dentales infectados
Hoy por hoy la prevención y el diagnóstico temprano son las mejores armas para combatir las infecciones de los implantes dentales.
Según el nivel de gravedad de la infección, existen tres líneas de tratamiento.
- Higiene
El tratamiento de los implantes afectados por mucositis periimplantaria debe orientarse fundamentalmente a restablecer la salud mediante medidas de higiene, tanto profesionales -limpiezas con ultrasonidos, polvo de glicina, etc.- como de autocuidado.
Tu odontólogo debe comprobar que el diseño de las estructuras protésicas es el adecuado para permitir el acceso a las emergencias de los implantes de forma que puedan ser higienizados satisfactoriamente.
En casa es necesario reforzar las rutinas de limpieza: 2-3 veces al día (imprescindible por la mañana y por la noche), técnica de cepillado correcta, limpieza interproximal con cepillos, seda o superfloss, e irrigadores orales, sobre todo en las zonas de implantes y utilización complementaria de geles o colutorios antisépticos.
- Tratamiento quirúrgico e implantoplastia
Cuando la mucositis ha progresado y producido la perdida de soporte óseo estamos ante una periimplantitis. Su manejo es notoriamente más complejo que el de la mucositis y aún no goza de consenso científico.
En la mayoría de los casos el tratamiento es conservador. Consiste en la eliminación mecánica de los restos bacterianos (sarro, placa, etc.) de la superficie del implante.
Además, tu odontólogo debe desbridar y quitar el tejido blando inflamado que rodea el implante.
Los casos menos agresivos de periimplantitis se pueden solucionar con la limpieza mecánica y/o química del implante, de los tejidos blandos que lo rodean y con el pulido de su superficie
La cirugía bucal se completa con una implantoplastia -eliminación de espiras o roscas del implante que han quedado al descubierto por la pérdida de hueso - y pulido de la superficie del implante dental, que ayudará a dificultar en el futuro la acumulación de placa.
Para la implantoplastia aplicamos distintos protocolos de fresado con turbina dental o instrumentos de baja velocidad. En algunos casos, a la vez que fresamos, intentamos regenerar el hueso mediante biomateriales o material autólogo.
Es frecuente que la pérdida de tejido óseo vaya acompañada de pérdida de tejido gingival, por lo que también la implantoplastia se puede complementar con injertos de encía o de tejido conectivo. Generalmente se obtienen del paladar del paciente y su objetivo será modificar el entorno del implante para hacer más eficaz su limpieza y para estabilizar su situación.
También antibióticos específicos como el metronidazol han demostrado su utilidad en los casos de periimplantitis y pueden emplearse como coadyuvantes en este proceso.
El manejo de la periimplantitis debe englobarse siempre en una estrategia integral de mantenimiento del paciente para intentar conservar los implantes en boca el mayor tiempo posible y así también poder prolongar la vida de las prótesis dentarias.
- Retirada del implante
En su versión más agresiva, como son los casos con supuración activa que no responden a medidas antibióticas y quirúrgicas, la periimplantitis puede obligar a retirar el implante.
La retirada del implante es hoy en día un procedimiento bastante sencillo. Existe instrumental específico capaz de desenroscar progresivamente el implante del tejido óseo, de modo similar a un sacacorchos en una botella.
Importancia de las revisiones en los implantes dentales
Teniendo en cuenta estos datos, el cumplimiento del calendario de revisiones diseñado para cada paciente es el único medio de asegurar un cierto control sobre la evolución de los implantes a lo largo del tiempo.
El protocolo de revisiones incluye exámenes clínicos de dientes e implantes, sondajes gingivales si procede, chequeo de ajustes protésicos y del apretamiento de coronas y pilares, y estudio radiológico. Asimismo contempla cuidados específicos eventuales, como desmontajes y montajes protésicos con higienizaciones.
Finalmente, si detectamos alguna anomalía o factor de riesgo durante la revisión, propondremos a nuestros pacientes un protocolo individualizado y consensuado, ya que es primordial su cumplimiento y colaboración para la supervivencia del implante.
Recuerda que la prevención y el diagnóstico temprano es hoy por hoy el mejor tratamiento. Una visita rutinaria al dentista puede salvar tu implante.
Consejos generales para combatir el mal aliento
- Cepillado dos veces al día con pasta dental con flúor, después de cada comida.
- Cepillar la lengua también o usar un raspador de lengua.
- Enjuagarse bien la boca con agua después de una comida.
- Reemplazar el cepillo de dientes cada 2 a 3 meses o después de una enfermedad.
- Usar hilo dental o un limpiador interdental para eliminar las partículas de comida y la placa entre los dientes.
- Usar un enjuague bucal antibacteriano por lo menos dos veces al día.
- Limpiar las dentaduras postizas después de cada comida y limpiarlas a fondo antes de colocarlas en la boca de nuevo.
- Limpiar los aparatos ortopédicos y los retenedores de ortodoncia según las indicaciones del ortodoncista.
- Visitar al dentista con regularidad, al menos dos veces al año.
- Dejar de fumar y masticar productos a base de tabaco.
- Beber mucha agua. Esto mantendrá la boca húmeda.
- Masticar chicle sin azúcar o chupar caramelos sin azúcar también estimula la producción de saliva, lo que ayuda a eliminar las partículas de alimentos y las bacterias.
- Comer más frutas y verduras.
- Limitar el consumo de hidratos de carbono simples (alimentos ricos en azúcares).
El mal aliento, clínicamente llamado halitosis, puede ser el resultado de malos hábitos de salud bucodental o puede ser un signo de otros problemas de salud. Básicamente, toda la comida ingerida comienza a descomponerse en la boca.
Si no se realiza el cepillado de los dientes ni se usa hilo dental todos los días, las partículas de comida pueden permanecer en la boca, lo que promueve el crecimiento bacteriano entre los dientes, alrededor de las encías y en la lengua.
El mal olor persistente o el mal sabor de boca pueden ser una señal de advertencia de enfermedad de las encías, enfermedad periodontal. La enfermedad de las encías es causada por la acumulación de placa bacteriana en los dientes.
La condición médica boca seca, denominada xerostomía, también puede causar mal aliento. La saliva es necesaria para humedecer la boca, neutralizar los ácidos producidos por la placa y eliminar las células muertas que se acumulan en la lengua, las encías y las mejillas.
Las bacterias producen mal olor porque, como todo ser vivo, se alimentan de sustancias y después eliminan sus desechos. En el caso de la caries, la bacteria causante de la misma es la esteroptococo mutans, que se alimenta de la sacarosa (azúcar), la lactosa y la fructuosa.
El mal olor o mal sabor de boca son claros síntomas de algún tipo de infección, ya sea en el interior de la pieza o en las encías.
| Causa | Solución |
|---|---|
| Higiene bucal deficiente | Mejorar la higiene bucal: cepillado regular, uso de hilo dental y enjuague bucal. |
| Infecciones | Visitar al odontólogo para tratamiento profesional y técnicas de higiene adecuadas. |
| Mucositis | Consulta odontológica para tratamiento y cuidados específicos. |
| Materiales del implante | Consultar a un especialista para evaluar posibles alergias y considerar alternativas. |
| Coronas dentales mal colocadas | Acudir a la clínica dental para una revisión y corrección de la corona. |