La industria dental está en permanente evolución, incorporando continuamente nuevos productos que facilitan el trabajo de los profesionales y hacen más cómodos y rápidos los tratamientos para los pacientes. Para analizar las tendencias del sector, se reunieron representantes de empresas líderes y de Fenin, quienes compartieron sus perspectivas basadas en la experiencia sobre los futuros desarrollos.
Las empresas del sector dental son pioneras en identificar las tendencias que marcarán el futuro. En un desayuno de trabajo organizado por GACETA DENTAL, representantes cualificados debatieron sobre los próximos pasos de la industria y su situación actual en tiempos de crisis.
Eva Beloso, responsable del sector dental de Fenin, inició la discusión con una visión general de las tendencias que definirán el futuro de la industria: «En Fenin creemos que se avanzará hacia procedimientos menos invasivos, menos dolorosos y más cómodos para los pacientes, y también en facilitar la práctica de los profesionales». Destacó la importancia de los procedimientos intraorales con tecnología digitalizada en el equipamiento.
Eduardo Izquierdo, director comercial de Osseolife, afirmó que «el futuro estará encauzado por todo lo relacionado con lo digital, tanto en la Odontología conservadora como en la implantología.
Juan Manuel Molina, director general de Henry Schein para España y Portugal, reconoció el valor de las nuevas tecnologías, pero enfatizó la importancia de la formación. «La tecnología ayuda mucho, pero es indispensable la formación de los profesionales que han de utilizarla.
En el campo de la prótesis dental, José Luis Sánchez, director de 3Dental, prevé que «los escáneres intraorales, que hasta hace poco eran minoritarios, se van a imponer masivamente. Ya no se va a poder fabricar artesanalmente una prótesis para cerrar el ciclo digital que empieza en la clínica. De esta forma, el ciclo digital completo permite una trazabilidad en la que no hay posibilidad de errores». Esta tecnología conllevará una «enorme evolución en los materiales, porque los convencionales ya no son válidos», razona Sánchez, que ve en esta evolución «la necesidad imperiosa de un cambio radical en las estructuras de los laboratorios protésicos, porque un laboratorio convencional, desde el momento en que la clínica le envíe el primer trabajo vía web no podrá hacerlo». Esta evolución en lo digital «va a generar una reconversión del sector, ya que muchos procesos van a pasar de artesanales a industriales», lo que hace pensar al director de 3Dental que «el que no sepa adaptarse a estas nuevas tecnologías, desaparecerá». Para el director general de Henry Schein «es obvio que los laboratorios tendrán que acelerar el paso para adaptarse al cambio porque la revolución en la clínica ya se ha visto en la IDS de Colonia, donde no sé si no habría cerca de 750 proveedores con distintas cámaras intraorales… Y las que faltan por llegar.
Implicaciones Legales y Sociales
Este caso pone de manifiesto la complejidad de las relaciones familiares y las responsabilidades legales que conllevan. La legislación alemana, por ejemplo, establece que un divorciado debe pagar una pensión a su ex cónyuge al menos hasta que los hijos cumplan ocho años, mientras que, en el caso de parejas no casadas, el plazo disminuye hasta los tres años, salvo en casos de «grave falta de equidad», como puede ser una enfermedad.
La especial protección al matrimonio a la que obliga la Ley Fundamental deriva en que el divorciado a cargo del hijo no deba ser incentivado a trabajar hasta que el hijo menor haya cumplido los 16 años. A partir de ahora, esa diferencia entre casados y no casados queda matizada en lo que respecta a los hijos.
Una sentencia que acaba de emitir la sección familiar del Supremo alemán afirma que, «desde el punto de vista constitucional», es lícito tener en cuenta, por ejemplo, qué planes de futuro conjunto tenía la pareja no casada, el tiempo de convivencia transcurrido o el deseo de tener hijos. En otras palabras, el Tribunal considera que puede hablarse de «matrimonios de hecho» y exigir a las partes, en ciertos casos, los compromisos que asumen los esposos.
El Tribunal Superior de Schleswig dio la razón a una madre contra su ex pareja de hecho, y amplió el período de la pensión 4 años más. La separación se produjo cuando la niña había cumplido ya los 3 años, pero la mujer, una médica, alegó enfermedad y el tribunal le dio la razón.
El hombre, dentista de profesión, recurrió la sentencia al Tribunal Supremo con el argumento de que la cosa no es para tanto. El Supremo no se ha limitado a confirmar la sentencia, sino que afirma que la enfermedad de la niña no es el único elemento que tener en cuenta. Considera demostrado que la pareja tenía planes de futuro y un deseo unánime de tener hijos.
Con ello, sin embargo, traslada la carga de la prueba a la voluntad de la pareja. La ministra de Justicia, la socialdemócrata Brigitte Zypries ha manifestado su deseo de reformar el derecho a recibir pensiones tras la separación, con el fin de difuminar la diferencia de trato entre las parejas casadas y las no casadas. A su juicio, la Justicia debe ampliar los plazos de las pensiones para las parejas de hecho y, en cambio, recortarlos para los divorciados cuando, por ejemplo, el niño almuerce en el colegio.
Este tipo de situaciones complejas, donde se entrelazan aspectos legales, sociales y familiares, requieren un análisis profundo para proteger los derechos de los menores y garantizar su bienestar.

El Tribunal Supremo Alemán
El Caso de Fitoria: Un Matrimonio Aislado y sus Hijos
Para llegar hasta el chalet donde ocurrió todo, hay que serpentear durante varios minutos por carreteras rurales que suben entre verdes ondulados, bosques y huertas. Fitoria (155 habitantes censados), a pesar de estar a apenas cinco kilómetros del centro de Oviedo, parece otro mundo. Aquí, el tiempo transcurre a otro ritmo. La vida es silenciosa, casi inmóvil. Hasta que un día, el silencio se rompe. Y entonces ya no se puede volver atrás.
En ese lugar donde nunca pasa nada, según los ovetenses, un matrimonio mantuvo encerrados a sus tres hijos pequeños durante casi cuatro años dándoles THC (derivado del cannabis). Nadie en el vecindario los había visto jamás. Ni a ellos. Ni a los niños. "No sabíamos ni que la casa estaba habitada", resume una vecina. "Nunca les vimos o escuchamos. Ni con niños ni sin ellos".
La vivienda, un gran chalet de tres plantas con la finca cerrada, había sido alquilada en diciembre de 2021. En el registro municipal solo figuraba el padre: Christian S., un alemán de 53 años, catedrático de Filosofía, que se ganaba la vida teletrabajando como freelance de recursos humanos. Su esposa, M. A. S., de 48 años, es también alemana, aunque nacida en Estados Unidos y con raíces mexicanas. Juntos criaban a tres hijos: dos gemelos de ocho años y un mayor de diez.
La vivienda colinda con otras tres casas similares, de estructura grande y rodeadas de setos y muros que aíslan. Pero ni siquiera los vecinos más cercanos sabían que había alguien viviendo allí. Rafael Ruiz, que reside justo enfrente, lo confirma: "Honestamente, no recuerdo saber que estuviera habitada. Siempre las persianas bajadas, ni ruidos, ni coches". Para más inri, el chalet se encuentra a menos de treinta metros del convento de las Carmelitas Descalzas, donde las hermanas viven en clausura. Sor Teresa atiende, todavía afectada. "En esa casa vivía antes otra familia, un matrimonio con galgos. Desde que se fueron, creíamos que estaba vacía. Ni una luz, ni un movimiento. Cuando llegaba el camión del Mercadona con un paquete de comida, pensábamos que eran para la casa de enfrente".
Paradójicamente, y aunque los vecinos consultados sostengan que no tenían constancia de vida en la vivienda, la investigación policial comenzó el 14 de abril gracias a la denuncia de una vecina. Julio César R. La Policía, competente en estos casos, puso en marcha una vigilancia discreta. Días enteros sin movimientos, persianas siempre bajadas, según explican miembros de la investigación. Sólo se abría la puerta para recoger la compra de grandes superficies y otros servicios de paquetería.
Durante la recogida de pesquisas, los agentes se dieron cuenta de que los paquetes que llegaban desde el supermercado eran demasiado grandes para una sola persona. En una de las vigilancias, observaron cómo una cortina se movía en la planta superior justo mientras el hombre recogía un pedido.
La intervención se produjo el lunes 28 de abril entre las 11:15 y las 14:45, cuando España, recordemos, se encontraba en pleno apagón. Siete agentes de la Policía Local, personal de los Servicios Sociales del Principado, una traductora de alemán [los indicios policiales indicaban que el matrimonio era de origen germano] y la letrada del menor acudieron al registro.
"Nos abrió la puerta con naturalidad. Estaba desaliñado, descalzo. "Dijo enseguida que en la casa había menores. E. En el interior, la situación dejó helados a los presentes. La mujer apareció con los tres niños a su alrededor. Iban en pijama, llevaban tres mascarillas cada uno, una encima de otra. "No nos dejaba acercarnos. Decía que tenían enfermedades graves", explica otro agente. Pero los informes médicos de los pequeños databan de 2019 y no indicaban patologías.
La casa estaba llena de basura, según los investigadores. En el suelo, debajo de las camas, en las esquinas. Medicamentos por cuantificar. En una habitación cerrada, un gato enfermo, rodeado de sus propios excrementos. Tenía un tumor visible y no se movía. En las habitaciones de los niños, las ventanas cerradas a cal y canto, sin aire ni luz. En una de ellas, los gemelos dormían en cunas sin patas, apoyadas en el suelo.
La madre reconoció que llevaban en la casa desde finales de 2021. Al principio, dijo, querían proteger a los niños de "una salud muy delicada". Después, les dio miedo salir y ser descubiertos. Y el encierro se volvió rutina. Sin embargo, la investigación apunta a que tras la pandemia de Covid-19 el matrimonio pudo tener un trauma que les hiciera tomar la decisión de aislarse del "mundo exterior". Y, con ellos, sus hijos, que no tenían siquiera ropa de su talla. Sus últimos zapatos eran de 2019.
Al salir de la vivienda, un momento que quedó retratado en imágenes a las que ha podido acceder EL ESPAÑOL, los menores respiraron profundamente. Tocaron el césped con las manos, con extrañeza. Corrían sin equilibrio. Presentaban problemas de coordinación. Los dos gemelos de 8 años, tras salir por primera vez en cuatro años de la vivienda.
Según ha podido confirmar EL ESPAÑOL, Christian S. contactó en 2021 con una empresa de gestión administrativa en Madrid para entrar en España "de forma discreta". Tramitó el NIE, se dio de alta como autónomo y buscó una casa aislada para alquilar. Eligió un chalet que había llegado a ocupar el futbolista Susaeta cuando jugaba en el Real Oviedo. "En la empresa pensaban que iba a vivir solo. No mencionó a su familia en ningún momento", explican fuentes de la investigación. "Parece que no querían dejar constancia alguna de su presencia en el país".
Christian no tiene antecedentes penales en Alemania. Su esposa tampoco. Según los investigadores, ella no trabaja, tiene obesidad severa, se comunica en alemán con su marido y en inglés con los niños.
En el registro, los agentes encontraron un armario transparente cerrado con llave en el dormitorio principal. Dentro, una gran cantidad de medicinas, algunas adquiridas ilegalmente. "Compraban medicación con THC en el mercado negro y la administraban a los niños como tratamiento para el TDAH", revelan fuentes de la investigación. "No les habían llevado nunca al médico. También los obligaban a usar pañales, alegando que "no sabían controlar esfínteres". Les marcaban horarios para ir al baño.
Tras el operativo, los menores fueron trasladados al Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) para una primera evaluación médica. La madre les acompañó para minimizar el trauma mientras el padre aguardaba en las dependencias policiales.
Francisco Javier Lozano, comisario principal de la Policía Local de Oviedo, fue claro: "Hemos desmantelado la casa de los horrores". Agradeció la actuación "discreta y profesional" del equipo. "Hemos devuelto a la vida a tres menores. El padre y la madre se encuentran detenidos. Su declaración ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Oviedo se había retrasado este miércoles por falta de intérprete oficial. Pero finalmente la jueza titular en funciones de guardia decretó para el matrimonio prisión provisional y sin fianza, un extremo que la Fiscalía había solicitado al Juzgado al considerar que existía riesgo de fuga.
Mientras tanto, en Fitoria, ese lugar en el que no pasa nada nunca, los vecinos siguen intentando comprender. Las conversaciones bajan el tono al pasar frente a la casa. Nadie tiene respuestas. Pero todos repiten lo mismo: no sabían que estaba habitada. No vieron nunca a nadie. Ni a los padres. Ni a los hijos. Ni siquiera una luz encendida.
Hoy, el chalet sigue cerrado. El portón no se ha abierto desde entonces. El silencio ha vuelto.

Fitoria, Oviedo
Impacto de la Crisis Económica en el Sector Dental
José Luis del Moral planteó una pregunta crucial: «¿El sector dental se ha visto menos afectado por la crisis que otros de la economía española?», a lo que Eduardo Izquierdo respondió: «Se viene notando desde hace tres años y cada vez más. Ha afectado mucho al día a día de las clínicas dentales». Carlos García añadió: «Y me imagino que especialmente en el tema de los implantes, que es el tuyo». «Antes -prosigue García- los profesionales tenían la agenda cubierta para un mes y ahora la tienen para una semana o para dos días, el que la tiene, y con bastantes anulaciones de última hora.
Eva Beloso aportó cifras: «Hay segmentos que se han visto más afectados que otros, pero desde el año 2008 hemos venido detectando que se producía una caída en el mercado.
«Porque la crisis ha dado un cambio radical incluso en la forma de trabajar que se tenía hace solo tres o cuatro años -asegura Izquierdo-. Y lo que ocurre es que «realmente estamos en pleno proceso de cambio de todo», interviene el director general de Henry Schein. «La tecnología está entrando con fuerza -añade-, el mercado está cayendo (en el primer trimestre de este año en torno a un 8 o un 10%) y, para colmo, las universidades continúan sacando profesionales o estudiantes en unos niveles que están fuera de toda lógica. El mercado no es capaz de absorber todos los profesionales que se ponen en la calle».
Pero «la industria en ese tema no puede hacer absolutamente nada», comenta Izquierdo, antes de que José Luis Sánchez reconozca que la profesión de dentista «se autorregulará, igual que pasó en Medicina o en Enfermería; cuando esos profesionales no puedan ser absorbidos por la bolsa de trabajo, se plantearán no estudiar esa carrera».
¿Y cómo afecta a la industria esta plétora de odontólogos? «Sobre todo en el tema de los precios -según Carlos García-, porque ese exceso de profesionales genera una mayor competencia y se tiran los precios de una forma bestial para conseguir pacientes. Esa captación de clientes/pacientes para obtener más ingresos en las clínicas «ha llevado a centrarse en el implante como fórmula para hacer emerger la economía de las consultas. Todo el mundo se lanza al implante. Por eso cada vez hay más problemas», confiesa Eduardo Izquierdo.
«Más bien se lanzaban -puntualiza García-, porque antes el paciente estaba dispuesto a pagar 2.500 o 3.000 euros, pero hoy no es tan fácil, y el valiente que ponía implantes de cualquier manera se ha centrado ahora en la endodoncia, porque es más fácil pagar 150 o 200 euros que un implante. Pero, es cierto, ahora empiezan los fracasos, porque se han puesto implantes en cualquier sitio y de cualquier manera».
Sin embargo, en opinión de Juan Molina, «no todo es precio, porque el precio de hoy no te soluciona el problema de mañana». «Desde Henry Schein -añade- hace tiempo que insistimos en la necesidad de invertir en tecnología y en que se entienda la clínica como un negocio que ha de tener un retorno de la inversión, es decir, ante todo ha de ser rentable». Y la forma de hacerlo es «optimizar los recursos (puestos de trabajo, tiempo, material), con un software de gestión de la clínica, un sistema adecuado de comunicación con el paciente y que permita darse a conocer a otros potenciales pacientes», aclara. Y explica que ese buen funcionamiento de la clínica beneficia a toda la cadena del sector, «porque al evitar la fuga de pacientes, el odontólogo tiene más trabajo y da más trabajo al protésico; además, ambos necesitan más materiales y productos de la industria».
En lo que está de acuerdo Carlos García, «porque el paciente es la piedra angular y no considerarlo así es un error. Hay gente que trata al paciente como a un cliente, y antes que cliente es paciente». Argumenta que el paciente no es lo que más preocupa a las aseguradoras y franquicias, «que solo quieren rentabilizar el dinero invertido y lo demás les importa un rábano», se muestra categórico García, «por eso ahora pagan a un odontólogo el 17% por poner un implante o hacer una endodoncia y les dicen con qué tipo de limas han de trabajar. En este caso, el odontólogo no es el dueño de su vida, le hacen trabajar a destajo y eso va en detrimento de la calidad del tratamiento.
A raíz de estas palabras se establece un cruce de opiniones acerca de las aseguradoras. Para Eduardo Izquierdo la tendencia es acudir a la aseguradora, aunque «esa ya no es la discusión, sino saber por qué se ha llegado a que las aseguradoras pongan su propio servicio dental». Y él mismo responde a la cuestión: «Antes tenían concertado ese servicio con una serie de clínicas, pero el servicio que daban era muy deficiente y recibían muchas quejas y eso les llevaba a perder clientes. Como el negocio de una aseguradora no deja de ser vender pólizas, optaron por dar el servicio directamente. Ahora se echan las manos a la cabeza porque la tendencia va a seguir siendo la creación de clínicas de aseguradoras y de franquicias, algo que, por otra parte, es una novedad en España, pero no en Europa, donde no se discute su calidad».
Con una salvedad, aportada por Juan Molina, que «en España hay un frenético crecimiento, con la apertura de no sé cuántos centros en poco tiempo. Se está reproduciendo lo que ocurre en las facultades con la salida masiva de odontólogos hasta producir una saturación del mercado que obligará a una reorganización del sector dentro de cuatro años. Y eso en Europa no ocurre porque las aseguradoras ofrecen servicios muy acotados a unos profesionales y unos segmentos determinados.
Otra figura nacida con la crisis es la del grupo de compra, «es decir, doctores que no lo están pasando excesivamente bien que se unen para hacer pedidos a mejor precio, pero», insiste Juan Molina en su anterior apreciación, «esto es pan para hoy y hambre para mañana. El problema no es comprar barato hoy, sino cómo consigues obtener la sostenibilidad en tu negocio para mañana, ampliando la lista de pacientes en la clínica. Y hasta que no consigamos que esto se vea y se entienda así…».
Sin dejar de estar de acuerdo con estas apreciaciones, José Luis Sánchez cree que este cambio en la forma de comprar es lógico. «En época de bonanza económica -argumenta-, cuando entra dinero en tu negocio no te preocupas de comparar precios a la hora de hacer compras, pero si tu negocio baja (y somos unos privilegiados porque, con todo, el volumen de negocio habrá bajado un 20 o 25 por ciento del que teníamos hace cinco años) empiezas a optimizar tus costes y a mirar lo que cuesta cada cosa, qué te da cada proveedor, quién te lo vende más barato, y te preocupas en hacer previsiones de compras a un año. En suma, haces cosas que antes no se hacían».
Porque si de algo está seguro el representante de 3Dental en la reunión es que la calidad profesional de odontólogos y protésicos dentales contrasta con su capacidad de gestión. «Son buenos artesanos pero muy malos empresarios», resume categóricamente. «No tienen un concepto de empresa. No hay profesional de la prótesis dental que sepa cuáles son sus costes productivos, y son empresas con seis, diez empleados. Un mal que, a juicio de Carlos García, no es exclusivo de los protésicos, sino que, «quitando tres o cuatro empresas que miden sus márgenes, es aplicable a todo el sector. Y la gente está entrando en una guerra de precios sin conocer sus costes. Es incomprensible que haya quien te llame para pedir más margen, pero no para ganar más dinero sino para bajar el precio.
Para acabar con esta falta de conocimiento empresarial, Juan Molina considera indispensables los ciclos formativos. «Se trata de un proceso de educación para renovar las tendencias acorde al futuro y a la introducción de la tecnología en el sector. Vivimos en un momento de cámaras intraorales, cierto, pero no todas son iguales, no con todas se va a conseguir optimizar un ciclo de conexión con los protésicos. Por eso hay que enseñar a comprar lo que se necesita, porque lo barato, hoy, en tecnología puede ir a la basura sin haber sido amortizado porque mañana has de comprar otra cosa».
«No es infrecuente -incide Carlos García en este argumento- ver en una clínica cajones llenos de cosas que han salido nuevas, las han comprado… y ahí las tienen, muertas de risa. Por eso nuestra máxima es: Hay que educar al cliente».
Un principio, el de educar al cliente, que siguen en Henry Schein «para que haga las inversiones que permitan optimizar el ciclo de costes de su clínica, sin gastos innecesarios.
Raro es el desayuno de trabajo en que no aparece el tema del intrusismo profesional y ahora toca el turno al industrial. «Por ejemplo, en el CAD-CAM -habla Sánchez- el intrusismo ha venido de la mano de gente procedente de la industria del mecanizado cuyos negocios han ido para abajo, como fabricantes de relojes. Pero también es cierto que la gran mayoría de los intrusos han salido del sector con la misma rapidez con que entraron, porque en el caso dental no se trata solo de mecanizar una pieza más, sino que hay una parte tecnológica y otra de conocimiento y, si un encargo de un cliente que entra en mi web no está correcto, lo detectamos y no se fabrica. Uno que sepa hacer cajas de relojes mecanizará con mucha precisión el diseño de una prótesis, pero eso no significa que el trabajo esté bien. Y, como en esto del intrusismo, la Administración tiene mucho que decir para favorecer a la industria dental, los participantes en este encuentro piden «que haya más vigilancia». Porque la industria se ve muy afectada por...

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