Durante la gestación, pueden surgir algunas complicaciones de salud, y una habitual es la gingivitis en el embarazo. La gingivitis es una enfermedad periodontal común, pero cuando ocurre durante el periodo de gestación puede tener implicaciones adicionales tanto para la madre como para el bebé. Padecer gingivitis en el embarazo es algo frecuente, pero también se puede prevenir y tratar. ¡Hola futuras mamás! La gingivitis gestacional (o gingivitis en el embarazo) es una inflamación de las encías que se presenta en hasta el 70% de las mujeres embarazadas.

¿Qué es la Gingivitis en el Embarazo?
La gingivitis que surge durante el embarazo es una inflamación de las encías debida a los cambios hormonales que se producen durante la gestación. Al hablar de qué es la gingivitis, se explica que se trata de una enfermedad leve de las encías que causa inflamación, sangrado y ciertas molestias e incluso dolor si el problema se agrava. Para entender qué es la gingivitis en el embarazo, debemos tener en cuenta que durante el período de gestación hay un notable incremento en la producción de hormonas, especialmente de estrógeno y progesterona. Ambas hacen que las encías, que ya de por sí son una zona muy sensible, estén en un estado todavía más delicado y se vuelvan más vulnerables frente a la acción de las bacterias que causan su infección.
Causas de la Gingivitis en el Embarazo
La causa principal de la gingivitis en el embarazo son los cambios hormonales que se producen en los meses de gestación. La subida de los niveles de algunas hormonas ocasiona una mayor sensibilidad en las encías, que puede empezar como irritación. Pese a todo, hay otros factores que influyen en la aparición de esta patología:
- Durante el embarazo, los niveles de progesterona y estrógenos aumentan significativamente, lo que puede afectar cómo responden las encías a la placa bacteriana.
- El embarazo puede alterar la composición de la saliva, haciéndola menos eficaz en el control de la placa bacteriana.
- Los cambios hormonales durante el embarazo aumentan el flujo sanguíneo a las encías, haciéndolas más sensibles a la placa bacteriana.
Estos cambios hormonales también pueden hacer que sea más fácil que se acumulen ciertas bacterias que causan gingivitis.
Síntomas de la Gingivitis Gestacional
La gingivitis gestacional tiene los mismos síntomas que una enfermedad periodontal al uso: la inflamación y el sangrado de encías. Si notas alguno de los síntomas de la gingivitis gestacional, es importante que visites a tu odontólogo lo antes posible. Si estás embarazada, deberás informar a tu dentista o higienista dental de los primeros signos de síntomas de gingivitis.
La gingivitis se produce cuando la placa, que contiene bacteria, se acumula en los dientes y produce toxinas que irritan las encías. Esta placa adicional puede causar inflamación, sangrado, enrojecimiento y/o dolor en las encías.
Riesgos de No Tratar la Gingivitis Durante el Embarazo
No cuidar bien la higiene oral puede ocasionar numerosas infecciones. Gestionar esta infección en el embarazo es muy importante para evitar que progrese en una enfermedad de las encías más graves para la salud bucal. Cuando la gingivitis no se frena puede evolucionar a periodontitis. La gingivitis severa se ha asociado con padecer un mayor riesgo de complicaciones en el embarazo. Además, las consecuencias de la progresión de la patología pueden ser los partos prematuros y el nacimiento de bebés con bajo peso.
Gingivitis durante el embarazo
Prevención de la Gingivitis en el Embarazo
Y es que, por muy común que sea la gingivitis durante el embarazo, una adecuada prevención evita futuras complicaciones. Es importante destacar que muchas de las mujeres que sufren este problema en el embarazo ya padecían una gingivitis con anterioridad. Una vez conocemos el tratamiento adecuado para curar la gingivitis, vamos a explicar cómo se puede prevenir su aparición durante el periodo de embarazo. La mejor prevención consiste en mantener una correcta higiene dental diaria y evitar el abuso de dulces.
La eliminación efectiva de la placa es lo más importante que puedes hacer para prevenir problemas con la gingivitis en el embarazo. Una rutina de higiene en casa consistente debería empezar incluso antes de que te quedes embarazada. No todos los productos de higiene bucal son iguales, de forma que asegúrate de elegir una pasta de dientes y un enjuague bucal diseñados para tratar la placa y protegerte contra problemas de encía. También puedes usar un cepillo de dientes eléctrico para hacer que la eliminación de la placa sea más fácil. Utiliza una pasta de dientes antimicrobiana dos veces al día y pasa el hilo dental a diario. Enjuaga con un enjuague bucal antimicrobiano sin alcohol.
Es fundamental seguir estos consejos para prevenir la gingivitis:
- Cepillarse los dientes un mínimo de dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y usar hilo dental diariamente, es fundamental para controlar la placa.
- Esta técnica de higiene bucal facilita la eliminación de la placa que causa la inflamación de las encías.
- Limpiar la boca con un irrigador bucal. Este sistema de limpieza mediante agua a presión elimina los restos de alimentos que se pueden quedar entre diente y diente (espacio interproximal). Sin restos de alimentos, las bacterias están menos activas y su efecto nocivo sobre las encías también disminuye.
- Lavar los dientes. Tras la limpieza con el irrigador hay que cepillar todos los dientes por todos los lados. Un buen cepillado debe durar de dos a tres minutos. Lo ideal es lavar los dientes un mínimo de dos veces al día (por la mañana y por la noche) y preferentemente después de cada comida.
- Pasar el hilo dental. Tras la limpieza bucal de la noche se aconseja pasar hilo dental para acabar con los restos de alimentos que pueda haber entre los dientes y entre las encías.
- Cepillar la cara interna de los dientes. Las embarazadas, especialmente las que sufren de náuseas y vómitos, deben cepillarse inmediatamente, y con especial hincapié en la cara interna, pues el ácido del vómito puede erosionar los dientes y promover la aparición de caries.
- Aplicar enjuagues bucales. En el caso de las embarazadas, y en general para cualquier persona, el enjuague bucal debe ser prescrito por un higienista o especialista en periodoncia, ya que es pautado como tratamiento temporal para la prevención o tratamiento de un problema (y no rutinario).
- En los periodos en los que se presenten vómitos, usa enjuagues bucales después de haber vomitado.
- Enjuaga tu boca con un enjuague bucal con flúor tras los ataques de náuseas matutinas para evitar que los ácidos afecten a tus dientes y encías.
- Sigue una dieta saludable que incluya suficiente calcio, fósforo, proteínas, y vitaminas A, C y D. Habla con tu obstetra sobre la necesidad de suplementos vitamínicos.
- También es importante la reducción al máximo del consumo de azúcar, para evitar la aparición de caries y el dolor de encías durante las semanas de gestación. El antojo de azúcares se puede sobrellevar con el consumo equilibrado de carbohidratos saludables como frutas o cereales integrales.
- Controla los niveles de estrés: El estrés puede empeorar la gingivitis.

Tratamiento para la Gingivitis en el Embarazo
Es importante realizar revisiones dentales periódicas durante el embarazo para detectar y tratar cualquier problema en sus primeras etapas. Una vez se presenta la enfermedad es posible combatirla y poner remedio para que no se agrave. También se puede mejorar la higiene oral para controlar la inflamación, aumentando la frecuencia del cepillado y el uso del hilo dental o cepillos interdentales.
El tratamiento realizado en la clínica dental sirve para eliminar todo el sarro acumulado en los dientes. Además, tiene como objetivo dejar la boca sana y limpia para que el paciente pueda llevar a cabo su rutina de higiene de manera habitual. En este sentido, la infección en las encías se debe a la acumulación de bacterias, por lo que es necesario seguir buenos hábitos de higiene en casa y ponerse en manos de un profesional para evitar que se agrave.
Cuando no se siguen estos hábitos, se acumula mucho sarro y se requiere de una limpieza en profundidad de las encías, se realiza lo que se conoce como curetaje o raspado dental. Éste debe practicarse a partir del segundo trimestre de gestación, que es el período más seguro para llevar a cabo tratamientos no urgentes.
Aunque el curetaje puede llevar asociada la toma de algún medicamento si la infección es especialmente importante, en el caso de las embarazadas se buscan otras alternativas. Lo que sí se pueden usar son colutorios de clorhexidina, pero siempre bajo la prescripción y supervisión del especialista.
En los casos más graves podrían requerir un tratamiento periodontal específico. Si se requiere anestesia local, el odontólogo emplearía un anestésico suave como la mepivacaína o la lidocaína, ambos sin efecto vasoconstrictor y siempre en pequeñas dosis. Si la embarazada necesita hacerse una radiografía, se puede hacer siguiendo las recomendaciones de seguridad específicas para limitar todo lo posible la radiación.
Dejando a un lado la limpieza dental, se puede considerar «casero» el procedimiento que debe llevar a cabo el paciente por sí mismo. Pero, lo que no te aconsejamos es utilizar todos esos remedios caseros que circulan a través de Internet, tales como el limón, el bicarbonato o el agua oxigenada.
Conclusión
La gingivitis en el embarazo es un problema frecuente para la futura mamá. Aunque no suele presentar gravedad, es importante tratarlo para evitar daños tanto para la mujer como para el feto. Acudiendo a la revisión odontológica y siguiendo un tratamiento adecuado, la gingivitis en el embarazo no conlleva riesgos para la madre o el bebé.