Gingivoestomatitis Herpética en Bebés: Causas, Síntomas y Tratamiento

La gingivoestomatitis herpética es una infección que afecta la boca y las encías, provocando úlceras e hinchazón, y puede ser bastante dolorosa e incómoda. Esta dolencia es muy común entre los niños y niñas que tuvieron algún tipo de contacto con el virus o bacteria que la provoca.

Causas de la Gingivoestomatitis Herpética

La estomatitis herpética está causada por el virus del herpes simple, presente de manera permanente en el organismo de muchas personas desde la más tierna infancia. Tienen como único reservorio el hombre y se transmiten principalmente a través del contacto estrecho con secreciones orales (VHS-1) o genitales (VHS-2) entre un huésped susceptible y una persona infectada con o sin lesiones visibles.

La infección se puede adquirir de forma sencilla, por ejemplo, al comer o beber utilizando los mismos utensilios previamente usados por una persona que tiene un brote activo de estomatitis herpética, o cuando ésta besa al niño.

Tras la primoinfección, los virus Herpes simplex 1 y 2 permanecen en estado de latencia de por vida, pudiendo reactivarse posteriormente gracias a su capacidad de cronificarse en los ganglios sensitivos. El sitio donde permanece latente el VHS-1 es el ganglio trigeminal, mientras que el VHS-2 tiene tropismo por los ganglios sensitivos sacros, si bien pueden afectar cualquier ganglio sensitivo, según el sitio de la infección primaria.

Durante dicho periodo de latencia puede reactivarse de modo asintomático y, ocasionalmente, con síntomas clínicos, que pueden ser graves, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos. Estas reactivaciones son la consecuencia del transporte axonal anterógrado a la mucosa inervada, con replicación viral subsiguiente al epitelio y eliminación del virus.

La frecuencia y gravedad de las reactivaciones depende de muchos factores, incluidos la inmunodeficiencia, traumatismos, estrés, infecciones intercurrentes, cambios hormonales o la exposición a la luz solar. Habitualmente, la reactivación es precedida de síntomas prodrómicos.

En la infancia son mucho más comunes las infecciones por VHS-1 que por VHS-2. La infección por VHS-2 aparece habitualmente con el inicio de relaciones sexuales; la excepción es el herpes neonatal, producido con más frecuencia por VHS-2.

Tanto el VHS-1 como el VHS-2 pueden causar herpes orolabial como genital, pero si la primoinfección orolabial es causada por el VHS-2 o la primoinfección genital es causada por el VHS-1, las recurrencias son menos frecuentes así como su transmisibilidad.

La infección previa por VHS-1 reduce el riesgo de contraer VHS-2 en un 50% de los casos, a su vez la primoinfección genital por VHS-2 es más leve en personas con anticuerpos para VHS-1.

El VHS puede infectar la piel fuera de la zona perioral y genital, en particular si existe solución de continuidad; un ejemplo es la infección de la falange distal de los dedos conocido como panadizo herpético, que se debe en general a la autoinoculación viral tras una primoinfección.

Síntomas de la Gingivoestomatitis Herpética

Clínicamente esta enfermedad puede aparecer a partir de los 5 meses hasta los 5 años de edad. Las fases clínicas de este tipo de primoinfección herpética se dividen en pródromo viral, la cual cursa con malestar, irritabilidad y fiebre alta, de hasta 40ºC. Uno de los síntomas más frecuentes es que el niño presenta fiebre bastante alta llegando hasta los 40 grados.

A los 3 o 5 días aparece una gingivitis de tipo difuso, donde las encías se observan enrojecidas y tumefactas, también pueden presentar sangramiento, ser dolorosas y que el niño presente una perdida del apetito. Por último, debido al dolor anteriormente mencionado, el peque puede rechazar todo tipo de alimentos.

Posteriormente, aparecen vesículas en la mucosa bucal, en el paladar, en la lengua y en las encías. Estas en poco tiempo dejan de ser úlceras dolorosas que impiden la alimentación. Están recubiertas por una membrana de un color gris-amarillenta.

En niños en edad escolar, adolescentes y adultos, la primoinfección puede cursar como faringitis indistinguible clínicamente de otras. Los niños de 1 a 4 años de edad tienen mayor incidencia de primoinfección por VHS-1 sintomática, manifestándose en forma de gingivoestomatitis herpética, presentando de forma súbita, y tras un periodo de incubación de 6-8 días, fiebre, irritabilidad, enantema ulceroso que afecta las encías y la mucosa oral y lesiones vesiculares periorales dolorosas, que en ocasiones pueden extenderse a los labios y mejillas, territorio correspondiente al dermatoma trigeminal, sialorrea, adenopatías submandibulares y anorexia intensa, que puede dar lugar a la deshidratación o pérdida de peso importante. En estos casos la duración de los síntomas se extiende entre 10-14 días.

En la mayoría de los casos, la estomatitis herpética se traduce en episodios leves, en los que los que las ampollas, las consecuentes ulceraciones y la costra que posteriormente se desarrolla se mantienen durante periodos de aproximadamente diez días. Sin embargo, en este tipo de estomatitis ocasionalmente pueden surgir complicaciones que, como es el caso de la inflamación de la lengua y de la garganta, podrían dificultar la función respiratoria.

Existe un riesgo de afectación neurológica central, la encefalitis, por lo que se debe vigilar los signos de rigidez de la nuca para poder prevenir la aparición de esta afectación.

Consejos ante una estomatitis herpética

Diagnóstico de la Gingivoestomatitis Herpética

El diagnóstico de esta enfermedad debe ser principalmente de tipo clínico, aunque para su confirmación se requieren pruebas de la laboratorio. La prueba más importante es la citología exfoliativa, la cual consiste en realizar un frotis del contenido vesicular.

El diagnóstico suele ser clínico, por lo que en la práctica, el uso de métodos microbiológicos para el diagnóstico etiológico de las infecciones herpéticas es muy escaso en el niño inmunocompetente con gingivoestomatitis, infecciones leves o recurrencias. En cambio en el niño con infecciones graves o inmunodeprimido suelen ser necesarios el ingreso hospitalario y la práctica de pruebas complementarias, incluyendo cultivo, inmunohistoquímica o PCR.

Tratamiento de la Gingivoestomatitis Herpética

Existen dos tratamientos para esta infección: uno consiste en el suministro de medicamentos y el otro no implica procedimiento médico. El tratamiento de la gingivoestomatitis herpética únicamente se proporcionará en caso que el proceso sea sintomático, ya que en ocasiones hay una gran afectación del estado general. En estos casos el tratamiento es farmacológico con analgésicos, antipiréticos y anestésico tópico en forma de gel. Se recomienda ingerir abundantes líquidos.

En segundo lugar, debes asegurarte de poder suministrarle al pequeño bebidas para impedir la desecación, esto puede ser zumos, agua, o si se considera pertinente, es posible suministrarle suero, que puede ser conseguido fácilmente en cualquier farmacia. Las medicinas que debes proporcionar serán utilizadas para diferentes dolencias como, por ejemplo, para el dolor que causa en las encías. Estos tipos de fármacos se pueden administrar por tres días mientras esté presente el dolor. Si el dolor se prolonga más, aunque no es común, puedes seguir tomándola.

La identificación del herpes simple como causa de la estomatitis infantil puede resultar útil en relación con el tratamiento, especialmente en previsión de futuros episodios, con el fin de actuar lo antes posible. Cuando las ampollas ya están presentes no serán de utilidad y será necesario recurrir a otros medicamentos que ayuden a aliviar el dolor y la irritación, como antiinflamatorios no esteroideos.

En la mayoría de los casos de gingivoestomatitis el tratamiento inicial será sólo sintomático, considerándose la terapia antiviral oral o IV en casos con importante afectación de mucosa oral o del estado general. En inmunodeprimidos está siempre indicado el tratamiento antiviral sistémico y, habitualmente, el ingreso hospitalario.

Proponemos un esquema de tratamiento basado en el tipo de infección, la extensión de la misma y la condición clínica del paciente, lo que también determina el ámbito donde se va a llevar a cabo el tratamiento, atención primaria u hospital. El aciclovir es el fármaco de elección, cuyo inicio precoz (primeras 48 horas) puede reducir la duración de la sintomatología y acortar el tiempo de eliminación del virus de 5-10 días a 1-4 días.

En adolescentes, puede optarse por comprimidos de su prodroga, el valaciclovir (500-1000 mg cada 12 horas), o bien famciclovir (autorizado en España para mayores de 18 años) como prodroga del penciclovir, que mejoran la biodisponibilidad del aciclovir y permiten intervalos de administración más largos.

La profilaxis con aciclovir puede ser efectiva en pacientes con recurrencias de herpes labial, genital y ocular.

La necesidad de ingreso hospitalario es excepcional en niños sanos, salvo en cuadros de gingivoestomatitis muy dolorosa con intolerancia digestiva o dificultad para tomar líquidos y alimentos. Igualmente, el ingreso es necesario en casos de encefalitis, herpes neonatal, y todas aquellas situaciones que requieran tratamiento antivírico IV.

Puntos clave:

  • Los virus causantes de la gingivoestomatitis habitualmente son VHS-1.
  • El herpes neonatal es producido en el 75% de los casos por VHS-2 y en el 25% restante por VHS-1.

Tal y como lo hemos comentado a lo largo del artículo, este virus es sumamente contagioso por lo que resulta imposible realizar una previsión que pueda ser eficaz al cien por cien. Cuida las maneras en las que tú peque bebe agua, zumos u otros líquidos.

Desde smysecret.com, por supuesto, te animamos a buscar atención médica para este tipo de patologías.

Tratamiento Farmacológico Empírico Según la Edad y Formas Clínicas

A continuación, se presenta una tabla con el tratamiento farmacológico empírico según la edad y las formas clínicas de la infección:

Edad Formas Clínicas Tratamiento Ambulatorio Tratamiento Hospitalario
0-4 semanas Herpes neonatal Terapia supresora 300mg/m2/dosis vía oral/8h y durante un mínimo de 6 meses. Aciclovir, vía IV, 60 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 2-3 semanas
1-6 meses Recurrencia de herpes neonatal Terapia supresora 300mg/m2/dosis vía oral/8h y durante un mínimo de 6 meses. En caso de recurrencias, valorar según las manifestaciones clínicas. Valoración individual. Aciclovir, vía IV, 15-30 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 2-3 días; seguido de VO (60 mg/kg/día, en 4 dosis), hasta completar 5-7 días
6 meses a 14 años Herpes orolabial, facial, Gingivoestomatitis Habitualmente no indicado. Valoración individual. Aciclovir, VO, 60 mg/kg/día, en 4 dosis, durante 5-7 días Valoración individual. Aciclovir, vía IV, 15-30 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 2-3 días; seguido de VO (60 mg/kg/día, en 4 dosis), hasta completar 5-7 días
Adolescentes Herpes genital Valoración individual. Aciclovir, VO, 60 mg/kg/día, en 4 dosis, durante 5-10 días. Alternativa: valaciclovir, famciclovir, VO, durante 5 días -
Cualquier edad Niños inmuno-comprometidos: Infección mucocutánea limitada No indicado Aciclovir, IV, 15-30 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 7-10 días
Cualquier edad Niños inmuno-comprometidos: Otras formas, Infección diseminada/grave, Meningoencefalitis - Aciclovir, IV, 30-60 mg/kg/día, en 3 dosis, durante 2-3 semanas
Cualquier edad Queratoconjuntivitis - El tratamiento de elección es trifluridina tópica al 1 o al 2%. En queratitis herpética superficial y estromal o profunda, habitualmente se asocia aciclovir oral

Nota: Siempre consulte a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados.

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