Golpes en las Encías: Causas y Tratamiento

Las heridas e inflamación en las encías son problemas comunes que pueden causar molestias y dolor en la boca. Las encías inflamadas pueden deberse a diversas causas, desde lesiones accidentales hasta enfermedades periodontales. Es crucial identificar la causa subyacente para aplicar el tratamiento adecuado.

Causas Comunes del Dolor e Inflamación en las Encías

Enfermedades Periodontales

Las causas más comunes del dolor de encía suelen ser las enfermedades periodontales, que como procesos infecciosos causados por las bacterias que se alojan en nuestra boca, provocan la inflamación e irritación de las encías y por tanto, molestias en las mismas.

Existen dos estadios de enfermedad periodontal que provocan dolor de las encías:

  • Gingivitis: Es la enfermedad periodontal provocada por la acumulación de placa bacteriana y que ocasiona inflamación en la encía, enrojecimiento y sangrado de la zona gingival. La gingivitis está causada, en la mayoría de los casos, por la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes. La gingivitis es una enfermedad de las encías que se caracteriza por la capacidad de ser reversible.
  • Periodontitis Crónica: Se trata del estadio avanzado de la gingivitis, donde las bacterias han afectado no sólo a los tejidos blandos, sino también al hueso maxilar, poniendo en riesgo el sustento de los dientes. La periodontitis -también llamada piorrea- es una enfermedad de las encías más grave, crónica e irreversible. Provoca unos síntomas similares a los de la gingivitis pero, además, cursa con otros como retracción de encías y la pérdida de hueso de soporte. Esto se debe a que, en el caso de la periodontitis, las bacterias avanzan hasta el interior de las encías, generando bolsas periodontales en las que cada vez se acumulan más bacterias.

Otras Causas

Además de las enfermedades periodontales como la gingivitis y periodontitis, existen otras causas por las que las encías pueden llegar a doler:

  • Tras un tratamiento de blanqueamiento dental: Los productos que se utilizan durante una sesión de blanqueamiento dental pueden provocar sensibilidad dental. Cuando esto ocurre, el paciente siente un dolor localizado e intenso al contacto con alimentos o bebidas muy frías o calientes.
  • Cambios hormonales: Aunque la gingivitis gestacional es de conocimiento general, el dolor de encías no va asociado únicamente al embarazo, sino a todos los cambios hormonales que sufren las mujeres.
  • Tras la extracción de un diente: Es completamente normal sentir dolor en las encías que se encuentran alrededor del diente extraído.
  • Encías retraídas: Hay ocasiones en la que la retracción de encías se debe a un cepillado fuerte, en lugar de a una enfermedad periodontal.
  • Diabetes: Son muchos los estudios que demuestran la relación directa que existe entre esta patología y las enfermedades periodontales. Y ello se explica debido a que las personas que padecen diabetes mellitus de tipo 2 sufren unas alteraciones en sus vasos sanguíneos que pueden impedir la adecuada circulación de la sangre en las encías.
  • La dentición en bebés: Se trata de una de las causas más comunes del dolor de encías en bebés. A partir de los 6 u 8 meses de edad los niños empiezan a sentir las encías inflamadas y sensibles.
  • Dientes mal alineados: Cuando existen malposiciones en los dientes es más común que se acumule el sarro alrededor de las piezas dentales.
  • Traumatismos: Las lesiones en las encías, como las causadas por un cepillado dental muy agresivo, el uso incorrecto del hilo dental o un golpe en la boca, pueden causar dolor.
  • Blanqueamiento dental: Los geles blanqueadores utilizados durante los blanqueamientos pueden irritar las encías, especialmente si no se usan de la manera correcta (más tiempo del recomendado, más cantidad de gel de la recomendada por el dentista…).
  • Limpieza bucodental profesional: Durante la limpieza bucodental profesional se recurre a una serie de instrumentos para eliminar el sarro de los dientes. En función de lo profunda que haya tenido que ser la limpieza, es posible que las encías se puedan irritar levemente, causando algo de dolor.
  • Cirugías: La extracción de un diente o la colocación de un implante requieren realizar una incisión en la encía. Por mínima que sea, es posible que esta herida cause dolor de encías hasta que se cura y cicatriza.
  • Alimentos o bebidas: Hay determinadas comidas y bebidas que pueden quemar e irritar las encías, así como provocar dolor. Por ejemplo, esto sucede con alimentos muy calientes, picantes o ácidos.
  • Deficiencias nutricionales: La falta de vitaminas puede producir molestias en las encías.
  • Tabaco: Los componentes nocivos del tabaco también resultan muy irritantes para las encías.
  • Úlceras o llagas en la boca: Al ser unas pequeñas heridas o lesiones que aparecen en el tejido gingival suelen causar dolores y molestias. Aftas recurrentes: Las aftas recurrentes son una causa común de llagas en la encía. Las llagas que se producen en la encía pueden variar en cuanto a su origen y características. Son llagas pequeñas y redondas que pueden aparecer en la encía u otras áreas de la boca. Suelen ser de color blanco o amarillento con un borde rojo y pueden ser dolorosas. El herpes labial es causado por el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1). Las llagas suelen aparecer en los labios o alrededor de la boca, pero también pueden desarrollarse en la encía. Las úlceras traumáticas en la encía pueden ser el resultado de lesiones físicas, como morderse accidentalmente la encía, cepillarse demasiado fuerte o sufrir un traumatismo durante un procedimiento dental. También conocida como úlcera de Vincent o necrosis gingival aguda, es una enfermedad periodontal aguda caracterizada por la formación de úlceras en las encías. Ciertas infecciones bacterianas o fúngicas pueden causar la formación de llagas en la encía.
  • Quemaduras: Pueden producirse quemaduras en las encías por tomar alimentos o bebidas calientes, como café, queso fundido, pizza o alimentos calentados en el microondas.
  • Heridas: Se producen al colocar en la boca ciertas sustancias, como ácido acetilsalicílico (aspirina), cocaína, detergentes, tabaco para mascar, agentes blanqueadores o cáusticos. Las heridas por traumatismos pueden ser superficiales, cuando la mucosa se raspa, o más profundas, por desgarro de la encía por un objeto punzante, por ejemplo, un lápiz o un vidrio.

Gingivitis: Tratamiento casero. | Causas y soluciones.

Tratamiento para Heridas e Inflamación en las Encías

El tratamiento de heridas e inflamación en las encías dependerá de la causa subyacente. Aquí hay algunas medidas generales que puedes tomar:

  • Enjuague con agua tibia y sal: Disuelve una cucharadita de sal en un vaso de agua tibia y enjuaga tu boca durante 30 segundos. El más seguro es el enjuague con agua tibia y sal.
  • Aplica hielo: Envuelve hielo en una toalla y aplica sobre la zona afectada durante 10-15 minutos, varias veces al día. Aplicar frío es una solución rápida, aunque temporal, para aliviar el dolor de encías. Resulta especialmente útil si estamos ante un caso de enfermedad periodontal y la inflamación es tal que duele incluso sin lavarnos los dientes o comer. Para reducir la molestia, recurre a un poco de hielo envuelto en tela y pásalo suavemente por la zona hinchada.
  • Utiliza bolsitas de té: Empapa una bolsita de té en agua caliente y colócala en la zona inflamada durante unos minutos.
  • Higiene oral: Mantener una rutina de cepillado suave pero eficaz, utilizando un cepillo de cerdas suaves y un dentífrico adecuado, puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor.
  • Limpieza bucodental profesional: Cuando el dolor de encías está relacionado con la falta de higiene puede ser necesario llevar a cabo una limpieza bucodental profesional. Este tratamiento puede estar indicado ante casos de gingivitis.
  • Instrumentación subgingival: Esta técnica, también conocida como curetaje dental o raspado y alisado radicular, es un tratamiento que se lleva a cabo en pacientes que padecen periodontitis (piorrea).
  • Enjuagues con agua salada: Hacer enjuagues y gárgaras con agua tibia y sal puede ayudar a calmar los síntomas de las encías de manera temporal.
  • Aplicación de frío: Aplicar una compresa fría en el exterior de la boca, justo sobre el área afectada, también puede contribuir a reducir el dolor y la inflamación.
  • Alimentación: Mientras dura el dolor de encías es recomendable consumir alimentos blandos, suaves y a temperaturas moderadas.
  • Medicación analgésica: En el caso de que el malestar sea muy severo, cabe la posibilidad de consultar al dentista la toma de medicación analgésica.
  • Evitar el tabaco: El tabaco irrita las encías y puede exacerbar el dolor. Por tanto, es aconsejable dejar de fumar. Evita el tabaco y el alcohol.
  • Masajear las encías: Masajear suavemente las encías con los dedos, después de haberse lavado las manos, puede ayudar a calmar el dolor.
  • Lacer Mucorepair gel tópico: es un gel que ayuda a la regeneración, favorece la cicatrización y ayuda a reducir la inflamación de los tejidos periodontales y mucosas.

¿Cuándo Acudir al Dentista?

Si la inflamación y las heridas en las encías no mejoran después de seguir los cuidados recomendados o si empeoran, es importante acudir al dentista para una evaluación y diagnóstico adecuado. En los casos en los que el dolor persista, será el momento de visitar un periodoncista profesional para que verifique si la causa puede ser una enfermedad periodontal y tratarla en consecuencia. Ten en cuenta que la piorrea no se puede tratar con remedios caseros, por lo que la única opción es ponerte en manos de un especialista.

Prevención del Dolor e Inflamación de las Encías

La prevención del dolor de encías se centra en mantener una higiene bucal adecuada y tomar medidas para reducir el riesgo de enfermedades periodontales.

  • Rutina de higiene oral: Cepíllate los dientes después de cada comida durante, al menos, dos minutos. Al menor síntoma de hinchazón o dolor gingival, esmérate en tener unas rutinas de higiene en casa aún más exhaustivas. Al contrario de la creencia popular, cuando la encía comienza a sangrar no debemos detener el cepillado, sino continuarlo.
  • Tipo de cepillo: Utiliza un cepillo con cerdas suaves y asegúrate de pasarlo a lo largo de la línea de las encías, y no solo sobre las superficies de los dientes.
  • Hilo dental: La seda dental es el complemento indispensable del cepillado. Utilízalo, al menos, una vez al día para eliminar los restos de alimentos que se quedan entre los dientes después de las comidas. No te limites al uso del cepillo: utiliza un enjuague bucal antibacteriano.
  • Uso de productos adecuados: Si tienes molestias en las encías, utiliza una pasta dentífrica formulada para el mantenimiento de las encías. Cuando se trata de un dolor puntual no asociado a una patología periodontal, es habitual que el dolor remita utilizando un especialmente indicado para tratar las encías.
  • Visitas regulares al dentista: Hazte revisiones y limpiezas bucodentales profesionales entre una y dos veces al año. Acude al higienista para realizarte limpiezas profesionales al menos una vez al año.
  • Dieta baja en azúcar: La enfermedad periodontal está originada por la presencia de bacterias en las encías, así que reducir el consumo de azúcar es siempre una medida positiva.

Golpes en los Dientes y Encías

Los golpes en los dientes y las encías son incidentes comunes que pueden tener un impacto significativo en la salud bucal de una persona.

  • Un golpe en la boca puede hacer que un diente se mueva debido al impacto y la inflamación. Esto se debe a que los ligamentos que mantienen el diente en su lugar pueden estirarse o dañarse.
  • Después de un golpe en la boca, la sensibilidad dental es común debido a la posible exposición de la dentina, la capa debajo del esmalte dental.
  • Después de un golpe en la boca, es común que la encía afectada presente hematomas e hinchazón. Estos síntomas varían según la gravedad del golpe y suelen desaparecer gradualmente.
  • Los hematomas en la encía después de un golpe son comunes y suelen ser el resultado de la acumulación de sangre en el área lesionada. Generalmente, estos hematomas suelen ser temporales y tienden a desaparecer a medida que el cuerpo se recupera del golpe.
  • La inflamación en la encía tras un golpe es parte de la respuesta natural del cuerpo para proteger el área dañada. Puede variar en intensidad y duración según la gravedad del golpe y la sensibilidad individual.
  • Un golpe en un diente con la suficiente fuerza puede aumentar significativamente el riesgo de que el diente termine por morir. Esto ocurre cuando el golpe causa daño a la pulpa dental, la parte interna del diente que contiene los nervios y los vasos sanguíneos.

Lesiones y Heridas en las Encías

Una herida en la encía puede parecer algo menor, pero lo cierto es que puede resultar bastante molesta y, si no se trata bien, dar lugar a complicaciones. Desde una simple mordedura al comer hasta lesiones provocadas por prótesis o una enfermedad periodontal, existen muchas causas posibles.

Hablamos de herida en la encía cuando se produce una lesión en el tejido blando que recubre el hueso maxilar. Puede tratarse de una pequeña úlcera, llaga, corte o fíbroma en la encía y suele ir acompañada de dolor, enrojecimiento e incluso sangrado. En la mayoría de los casos, una herida en la encía cicatriza en pocos días. Sin embargo, si una herida no mejora en una o dos semanas, conviene acudir al dentista para descartar complicaciones.

El tratamiento adecuado para una herida en la encía dependerá de la causa y la gravedad de la lesión. La recuperación de una herida en la encía puede variar según la causa y el tratamiento aplicado. Ante la duda, es mejor revisarlo cuanto antes para evitar complicaciones. Puede deberse a estrés, bajada de defensas, uso de ortodoncia o déficits nutricionales. Haz enjuagues con agua y sal, aplica gel calmante y evita comidas calientes.

Depende de la causa, pero suele tardar entre 3 y 10 días. Una herida en la encía puede ser molesta y dolorosa, pero siguiendo las recomendaciones de tu dentista y manteniendo una buena higiene bucal, podrás acelerar el proceso de recuperación y prevenir futuras lesiones.

Agujeros en las Encías

Un agujero en la encía es una apertura o lesión en el tejido de las encías. Puede manifestarse como una pequeña abertura o como una lesión más extensa. Estos agujeros pueden ser dolorosos y, en algunos casos, pueden provocar sangrado. Hay varias causas posibles para la aparición de un agujero en la encía.

Si sospechas que tienes un agujero en la encía, es importante acudir a un dentista para un diagnóstico preciso. En cuanto al tratamiento, dependerá de la causa subyacente y la gravedad de la lesión.

Prevención de Agujeros en las Encías

  • Evita el cepillado agresivo: Cepillar los dientes con demasiada fuerza puede dañar las encías.
  • No ignores los signos de problemas en las encías: Si notas sangrado, hinchazón o dolor en las encías, no los ignores.
  • Es importante visitar al dentista de forma regular, al menos cada seis meses, incluso si no presentas síntomas evidentes de problemas en las encías.

Tabla Resumen de Tratamientos y Cuidados

Problema Tratamiento/Cuidado
Gingivitis Limpieza profesional, higiene oral rigurosa, enjuagues bucales
Periodontitis Curetaje, raspado y alisado radicular, antibióticos (bajo prescripción)
Dolor post-blanqueamiento Pasta dental para sensibilidad, evitar alimentos fríos/calientes
Dolor post-extracción Analgésicos, enjuagues suaves con agua y sal
Lesiones/Heridas Enjuagues con agua y sal, gel calmante, evitar irritantes
Inflamación por golpe Aplicación de hielo, analgésicos (si es necesario), revisión dental

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