La creciente preocupación por la salud hepática ha llevado a muchas personas a buscar remedios naturales para apoyar la función del hígado. Entre las opciones más populares se encuentra la infusión de diente de león, una planta conocida desde la antigüedad por sus propiedades medicinales.
Utilizada tradicionalmente en la medicina herbolaria, esta planta se ha ganado una reputación como "limpiadora del hígado", pero ¿qué hay de cierto en esta afirmación? La desintoxicación hepática es un concepto complejo y, a menudo, malinterpretado. Aunque el hígado es capaz de regenerarse y depurarse por sí solo, hay ciertos compuestos naturales que pueden ayudar a optimizar su rendimiento.
El diente de león (Taraxacum officinale) es una planta silvestre que crece en diversas regiones del mundo y cuyas raíces y hojas se han utilizado con fines medicinales en diferentes culturas. También conocida como achicoria amarga, amargón o almirón, posee otros numerosos nombres populares. Esta planta, diseminada prácticamente por todo el globo, es oriunda de Europa, Asia y América del Norte.
En China el diente de león también crece salvaje por doquier. En jardines, prados y bordes de los caminos crece en suelos ricos en nitrógeno. Las hojas del diente de león se cultivan en los huertos para las ensaladas. Sus rizomas carnosos sirven para producir inulina. El diente de león se aprovecha económicamente para la producción de productos farmacéuticos naturales y mezclas de tés.
Además de su uso como medicamento, las hojas verdes nuevas se disfrutan en primavera sobre todo en ensaladas campestres. Sus múltiples semillas provistas de vilano las dispersa el viento fácilmente. A todos los niños les produce alegría y emoción soplar sus molinillos blancos.
El diente de león aparece en la literatura, la música y el arte (como en «Tristán e Isolda» de Dalí). En la medicina popular de la Antigua Grecia ya se apreciaba el diente de león por sus propiedades contra las molestias estomacales. También en las antiguas civilizaciones árabes del Oriente los médicos describieron los múltiples efectos beneficiosos de esta planta sobre la salud.

Fuente: inaturalist.org
Propiedades Medicinales del Diente de León
En cuanto al hígado, estudios han señalado que ciertos compuestos del diente de león podrían estimular la producción de bilis, facilitando así la digestión de grasas y ayudando a prevenir la acumulación de toxinas. Un estudio publicado en Journal of Ethnopharmacology encontró que extractos de raíz de diente de león aumentaron la actividad de enzimas antioxidantes en el hígado de ratas expuestas a toxinas hepáticas, lo que sugiere un posible efecto protector.
Asimismo, un estudio coreano del año 2013 demostró que el extracto de diente de león puede reducir el daño hepático inducido por el alcohol en ratones, disminuyendo los niveles de enzimas hepáticas como la ALT y AST, biomarcadores importantes para detectar lesiones en el hígado.
En la Edad Media los sanadores utilizaban su jugo lechoso para tratar las enfermedades oculares. En general, la planta se considera «limpiadora de la sangre» con acción estimuladora del metabolismo en casos de insuficiencia hepática, cálculos biliares y niveles de colesterol elevados. No obstante, también se utiliza como tónico de sabor amargo y laxante suave para tratar la gota y las enfermedades de tipo reumático, los eczemas y otras patologías cutáneas, y como ingrediente que aumenta la producción de orina.
La importancia nutricional del diente de león desde el punto de vista médico reside en su alto contenido en principios amargos (taraxacina, eudesmanólidos), triterpenos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitamina B2 y C así como potasio (contenido en las hojas: 483 mg %). La raíz es especialmente rica en inulina en el otoño (40%). Así el diente de león actúa como fármaco amargo de suave acción colerética, diurética y estimuladora del apetito; y como coadyuvante en las patologías hepáticas, las colecistopatías y los trastornos de la digestión, especialmente cuando existe una mala digestión de las grasas.
La fitoterapia occidental le atribuye efectos coleréticos y diuréticos, así como de estimulación del apetito. En la Monografía de la Comisión E se mencionan como campos aceptados de aplicación los trastornos del flujo biliar, la estimulación de la diuresis, la falta de apetito y los trastornos dispépticos.
Composición Nutricional del Diente de León
El diente de león es una planta con un perfil nutricional interesante, destacando su contenido en vitaminas, minerales y compuestos bioactivos. A continuación, se presenta una tabla con algunos de sus componentes más relevantes:
| Componente | Cantidad (aproximada) | Unidad |
|---|---|---|
| Potasio (en hojas) | 483 | mg % |
| Inulina (en raíz, otoño) | 40 | % |
| Vitaminas | A, C, E, K, B2 | - |
| Minerales | Hierro, Calcio, Magnesio, Silicio | - |
Usos Tradicionales y Preparación
La infusión de diente de león, especialmente elaborada con las raíces secas, es una de las formas más comunes de consumir esta planta con fines medicinales. Muchas personas recurren a ella como parte de regímenes de "desintoxicación hepática", especialmente después de períodos de consumo excesivo de alcohol, alimentos grasos o medicamentos que podrían sobrecargar el sistema hepático.
No obstante, el término "limpiar el hígado" puede inducir a error. El hígado, por sí solo, realiza funciones de desintoxicación a través de complejos mecanismos enzimáticos. Por lo tanto, más que "limpiar", lo que se busca es apoyar sus funciones naturales.
En primavera se recolectan las hojas nuevas tiernas de color verde-amarillento antes de la floración y se preparan en ensalada campestre o en combinación con otras hierbas silvestres, rabanitos o cebollas tempranas. Las hojas del diente de león, cortadas en finas tiras sobre una rebanada de pan con mantequilla, mezcladas con requesón o acompañando a las sopas, tienen un sabor especialmente aromático.
En Francia, el diente de león cultivado se vende con sus hojas blanqueadas sobre todo como ensalada. Para ello se retiran los brotes, y las hojas en roseta se protegen de la luz del sol atándolas entre sí. De esta forma las hojas saben especialmente suaves y se digieren bien.
La ensalada tradicional francesa de diente de león contiene dientes de ajo tostados, dados de tocino, nueces y huevos cocidos. El diente de león se puede recolectar todo el año. No obstante, con el comienzo de la floración, las flores saben cada vez más amargas. El mejor momento para recogerlo del campo es el mes de marzo, abril y mayo.
Los que opinan que su sabor es demasiado amargo blanquean las hojas sumergiéndolas en agua caliente o dejándolas reposar previamente cortadas en agua fría durante cierto tiempo. Los capullos aún cerrados se pueden sumergir en vinagre de estragón y utilizarse como alcaparras.
Con la raíz puede elaborarse un vitalizante sustituto del café sin cafeína. Por ello, las raíces se extraen principalmente en el otoño, se lavan, cortan en rodajas de 0,5 cm de espesor y se secan. A continuación se doran en el horno a 180-200 °C durante unos 20 minutos y se muelen. El polvo resultante se prepara como el café.
De los filamentos carnosos de las raíces se saca en otoño inulina. Este polisacárido soluble en agua puede utilizarse en la alimentación de los diabéticos como sustituto del almidón, ya que no afecta a los niveles de azúcar en sangre. En el recto las bacterias descomponen la inulina formando ácidos grasos de cadena corta que a su vez le sirven de alimento.
El jugo de la planta fresca prensada se puede adquirir ya preparado. Así existe la posibilidad de combinarlo con otros jugos en las curas de limpieza primaverales. El jugo del diente de león se combina bien con el jugo de ortiga y de apio. Para estimular y favorecer la función hepática es adecuada la combinación de jugo de diente de león con jugo de alcachofa y rábano picante.
Preparación de la Infusión de Diente de León
Para preparar la infusión se toman 1-2 cucharaditas (3-4 g) del producto finamente triturado o en polvo y se añaden 150-200 ml de agua hirviendo, se deja reposar la infusión 10-15 minutos y se filtra. La Agencia de registros del Ministerio de Sanidad Alemán (Standardzulassung) recomienda para la mezcla de raíz y hojas la siguiente preparación: Llevar a ebullición 1-2 cucharaditas de la mezcla en unos 150 ml de agua, llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar reposar 15 minutos. Filtrar y edulcorar al gusto.
En cuanto a la dosis de la tisana así preparada indica que, salvo otra prescripción, se puede tomar una taza de infusión recién preparada por la mañana y otra por la noche.

Fuente: wikihow.com
Consideraciones y Contraindicaciones
Desde el punto de vista clínico, no existen aún suficientes estudios en humanos que confirmen con certeza la eficacia de la infusión de diente de león para tratar enfermedades hepáticas específicas como la hepatitis, hígado graso o cirrosis. Cabe resaltar que el consumo de infusiones de diente de león es, en general, seguro para la mayoría de las personas, aunque puede presentar contraindicaciones.
Por ejemplo, su uso debe evitarse en personas con obstrucción de las vías biliares, úlceras gástricas o alergias a las plantas de la familia Asteraceae. El diente de león no debe utilizarse nunca en caso de problemas biliares sin la supervisión de un médico y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares.
Debido a que contiene sustancias amargas, el diente de león estimula la producción de jugo gástrico, por lo que a ciertas personas puede causarles molestias gástricas e hiperacidez. Para evitar este problema se puede añadir a la mezcla para infusión alguna planta con mucílagos como el malvavisco, y en el caso de tomar un preparado líquido, las gotas pueden añadirse a una infusión de malva o malvavisco. También pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león.
Aunque el diente de león es seguro para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones:
- No se recomienda su consumo durante el embarazo o la lactancia debido a la falta de estudios concluyentes sobre su seguridad en estas circunstancias.
- Personas con obstrucción de las vías biliares, úlceras gástricas o alergias a las plantas de la familia Asteraceae deben evitar su consumo.
- Puede interactuar con medicamentos diuréticos, anticoagulantes o hipoglucemiantes, por lo que se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta.
La infusión de diente de león puede ser un complemento beneficioso en el manejo del hígado graso, siempre que se consuma con moderación y bajo supervisión médica.
Es importante consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta medicinal, los seguros de MAPFRE Salud cuentan con un servicio de Orientación Médica 24 horas dónde podrás consultar cualquier duda.
El diente de león tiene muchas propiedades medicinales: diuréticas, depurativas y digestivas. Puede tomarse en infusión o capsulas de polvo.
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