En el mundo de la medicina natural, existen diversas plantas que ofrecen beneficios notables para la salud. Dos de ellas son la hierba de los dientes, conocida científicamente como Acmella oleracea, y el diente de león, cuyo nombre científico es Taraxacum officinale. Ambas plantas han sido utilizadas tradicionalmente por sus propiedades medicinales y ofrecen una variedad de aplicaciones terapéuticas.
Hierba de los Dientes (Acmella Oleracea)
La Flor de Sechuan o «Sechuan button» es una planta conocida originariamente como «hierba de los dientes» o paracress debido a que sus flores y hojas poseen agentes analgésicos empleados a veces para aminorar el dolor de dientes. El Botón de Sechuan (Sechuan Buttons), de nombre científico «Acmella oleracea«, es la flor de una planta originaria de Brasil que tiene la particularidad de «electrificar» y «adormecer» el paladar. De aquí que muchos la hayan rebautizado con el nombre de la «flor eléctrica«.
Originaria de Brasil, la Flor Eléctrica, también conocida como Hierba de los Dientes, es célebre por sus notables propiedades anestésicas locales, que producen una sensación de hormigueo en los labios y la lengua cuando se consumen sus flores y hojas. Las hojas y flores de esta planta se consumen también en la India, donde son apreciadas por su sabor fuerte, picante y cálido que evoluciona hacia una sensación espinosa y estimulante de la saliva. Aunque el efecto es transitorio, desapareciendo después de unos minutos, su impacto es memorable.

Flor de Acmella Oleracea
Origen y Confusión
Esta planta se empleaba originariamente en las zonas selváticas de Brasil y Perú como “anestesia bucal”, ya que sus efectos apaciguaban por unos momentos el dolor de dientes y muelas. El nombre de esta planta, Botón de Sechuan o Sichuan, puede confundir a muchas personas sobre su origen que lo sitúan en la región China de Sichuan, aunque sí que toma su nombre gracias a que su sabor es comparable con la pimienta de Sichuan o Sechuan.
Experiencia Sensorial
Si bien a simple vista podríamos confundirla con una flor de manzanilla sin pétalos, podemos diferenciarlas por el olor, ya que el botón de Sechuan no da ninguna «pista» de su sabor ni de sus efectos. Una vez la introducimos en boca no intuimos el «tsunami» de sabores y sensaciones que se nos viene encima. Cuando empezamos a masticarla nuestras papilas gustativas aprecian un ascendente sabor acido que hace que nuestras glándulas salivares empiecen a trabajar a marchas forzadas, y no lo dejen al menos durante cinco minutos. Tras un breve tiempo de sorpresa por la explosión de saliva que suelta nuestra boca, sentimos poco a poco como se nos duerme nuestra boca por zonas, primero las encías, la lengua, el paladar…, pero sin dejar de salivar.
Es en este punto cuando el comensal no sabe el por qué una flor tan pequeñita e «inofensiva» a simple vista, puede generar tal cantidad de sensaciones. Y su recuerdo pervive en su memoria durante un buen rato, intentando reproducir e identificar las experiencias que le ha suscitado. Es precisamente por todo esto que la «flor eléctrica» o Botón de Sechuan se ha hecho un hueco en la alta cocina.

Cultivo de Acmella Oleracea
Aplicaciones Cosméticas
Conocida comúnmente como “hierba de los dientes o paracress” (durante mucho tiempo se utilizó en la medicina tradicional para aliviar el dolor de muelas, dolores de cabeza, el reuma y el asma), la Acmella Oleracea es una especie de planta con flor de la familia de las Asteraceae. Nativa de los trópicos de Brasil y de Perú, esta planta es extremadamente sensible a las heladas, de ahí que principalmente crezca en climas templados.
De INCI “ACMELLA OLERACEA EXTRACT“, el extracto oleoso de Acmella se obtiene a partir de las yemas de las flores de la planta. El compuesto obtenido mediante maceración es rico en espilanthol, una sustancia bioactiva muy versátil que aporta gran valor a las formulaciones de productos cosméticos ecológicos específicos para tratar los signos propios de la edad cuando actúa de forma sinérgica junto a otros principios activos. Y es que las múltiples propiedades de este activo cosmético, facilitan el conocido como “efecto lifting”.
En este sentido, la alta concentración de alquilamidas que posee el extracto oleoso de Acmella, estimula la actividad de los fibroblastos para que éstos aumenten su producción de proteínas y ayuden a mantener la estructura de piel más firme y tensa. La actuación en sinergia de estos activos junto al resto que contiene en su formulación, hace que Radiance & Restore Cream sea un producto cosmético ecológico ideal para mejorar la regeneración celular, recuperar la luminosidad de la piel y ayudar a que ésta recobre su firmeza y vitalidad.
Diente de León (Taraxacum Officinale)
El diente de león común (Taraxacum officinale, en chino: pugongying) es una planta herbácea vivaz de la familia de las asteráceas. Posee hojas desde la base dispuestas en roseta, muy lobuladas y dentadas, y una raíz central larga y gruesa. Sus flores amarillas forman grandes ramilletes, visibles desde primavera hasta el verano en las ricas praderas para la apicultura. La planta segrega una savia lechosa en todas sus partes.
También conocida como achicoria amarga, amargón o almirón, posee otros numerosos nombres populares. Esta planta, diseminada prácticamente por todo el globo, es oriunda de Europa, Asia y América del Norte. En China el diente de león también crece salvaje por doquier. En jardines, prados y bordes de los caminos crece en suelos ricos nitrógeno. Las hojas del diente de león se cultivan en los huertos para las ensaladas. Sus rizomas carnosos sirven para producir inulina.

Flor de Taraxacum officinale
El diente de león se aprovecha económicamente para la producción de productos farmacéuticos naturales y mezclas de tés. Además de su uso como medicamento, las hojas verdes nuevas se disfrutan en primavera sobre todo en ensaladas campestres. Sus múltiples semillas provistas de vilano las dispersa el viento fácilmente. A todos los niños les produce alegría y emoción soplar sus molinillos blancos. El diente de león aparece en la literatura, la música y el arte (como en «Tristán e Isolda» de Dalí).
Es una hierba floral muy común y abundante, de hecho es considerada por muchos como una gran molestia para su jardín, pasto o cultivo. Pero lo que muchos desconocen son sus grandes propiedades medicinales: Sus beneficios actúan principalmente sobre trastornos digestivos y contiene grandes efectos diuréticos sobre el organismo. Su sello más característico es que cuando se corta el tallo segrega una leche blanca muy particular. Es común que crezca de forma salvajes, pudiendo aparecer de forma muy frecuente en caminos y zonas cultivadas.
Historia y Uso Tradicional
En la medicina popular de la Antigua Grecia ya se apreciaba el diente de león por sus propiedades contra las molestias estomacales. También en las antiguas civilizaciones árabes del Oriente los médicos describieron los múltiples efectos beneficiosos de esta planta sobre la salud. En la Edad Media los sanadores utilizaban su jugo lechoso para tratar las enfermedades oculares.
En general, la planta se considera «limpiadora de la sangre» con acción estimuladora del metabolismo en casos de insuficiencia hepática, cálculos biliares y niveles de colesterol elevados. No obstante, también se utiliza como tónico de sabor amargo y laxante suave para tratar la gota y las enfermedades de tipo reumático, los eczemas y otras patologías cutáneas, y como ingrediente que aumenta la producción de orina.
Composición y Propiedades Nutricionales
La importancia nutricional del diente de león desde el punto de vista médico reside en su alto contenido en principios amargos (taraxacina, eudesmanólidos), triterpenos, flavonoides, xantófilos, carotinoides, vitamina B2 y C así como potasio (contenido en las hojas: 483 mg %). La raíz es especialmente rica en inulina en el otoño (40%). Así el diente de león actúa como fármaco amargo de suave acción colerética, diurética y estimuladora del apetito; y como coadyuvante en las patologías hepáticas, las colecistopatías y los trastornos de la digestión, especialmente cuando existe una mala digestión de las grasas.
La fitoterapia occidental le atribuye efectos coleréticos y diuréticos, así como de estimulación del apetito. En la Monografía de la Comisión E se mencionan como campos aceptados de aplicación los trastornos del flujo biliar, la estimulación de la diuresis, la falta de apetito y los trastornos dispépticos. Se considera contraindicado en casos de cierre de las vías biliares, empiema vesicular y obstrucción intestinal. Existen presentaciones por vía oral tanto sólidas como líquidas.
Usos Culinarios y Medicinales
En primavera se recolectan las hojas nuevas tiernas de color verde-amarillento antes de la floración y se preparan en ensalada campestre o en combinación con otras hierbas silvestres, rabanitos o cebollas tempranas. Las hojas del diente de león, cortadas en finas tiras sobre una rebanada de pan con mantequilla, mezcladas con requesón o acompañando a las sopas, tienen un sabor especialmente aromático. En Francia, el diente de león cultivado se vende con sus hojas blanqueadas sobre todo como ensalada. Para ello se retiran los brotes, y las hojas en roseta se protegen de la luz del sol atándolas entre sí. De esta forma las hojas saben especialmente suaves y se digieren bien.
La ensalada tradicional francesa de diente de león contiene dientes de ajo tostados, dados de tocino, nueces y huevos cocidos. El diente de león se puede recolectar todo el año. No obstante, con el comienzo de la floración, las flores saben cada vez más amargas. El mejor momento para recogerlo del campo es el mes de marzo, abril y mayo. Los que opinan que su sabor es demasiado amargo blanquean las hojas sumergiéndolas en agua caliente o dejándolas reposar previamente cortadas en agua fría durante cierto tiempo.
Los capullos aún cerrados se pueden sumergir en vinagre de estragón y utilizarse como alcaparras. Con la raíz puede elaborarse un vitalizante sustituto del café sin cafeína. Por ello, las raíces se extraen principalmente en el otoño, se lavan, cortan en rodajas de 0,5 cm de espesor y se secan. A continuación se doran en el horno a 180-200 °C durante unos 20 minutos y se muelen. El polvo resultante se prepara como el café. De los filamentos carnosos de las raíces se saca en otoño inulina.
Este polisacárido soluble en agua puede utilizarse en la alimentación de los diabéticos como sustituto del almidón, ya que no afecta a los niveles de azúcar en sangre. En el recto las bacterias descomponen la inulina formando ácidos grasos de cadena corta que a su vez le sirven de alimento. El jugo de la planta fresca prensada se puede adquirir ya preparado. Así existe la posibilidad de combinarlo con otros jugos en las curas de limpieza primaverales. El jugo del diente de león se combina bien con el jugo de ortiga y de apio. Para estimular y favorecer la función hepática es adecuada la combinación de jugo de diente de león con jugo de alcachofa y rábano picante.
ENFERMEDADES que SANAN con TÉ de DIENTE DE LEÓN (CÓMO USARLO)
Beneficios y Propiedades Curativas
En siglos pasados, el diente de león se ha definido como un remedio para el hígado, un aliado para la curación de heridas y como un estimulante de la diuresis (una cualidad que ha sido confirmada por estudios de fitoterapia contemporáneos).
La milenaria medicina tradicional china considera que el diente de león es una medicina útil para:
- apoyar la salud del hígado,
- estimular la limpieza del tracto urinario,
- promover la salud ósea y articular.
En muchos textos médicos antiguos, los dientes de león también se recomiendan para tratar infecciones, problemas de la piel como eczema y dolor en las articulaciones.
La medicina herbal actual considera que los dientes de león son un remedio natural con una acción desintoxicante en el hígado y la vesícula biliar. En particular, las hojas se usan para ayudar a la función renal y como drenaje contra la retención de agua, además de ser un soporte para la digestión.
La notoriedad de esta hierba curativa deriva sobre todo del hecho de que la raíz del diente de león tiene excelentes propiedades purificadoras, estimulando las funciones biliares, hepáticas y renales, es decir, activando nuestros "órganos excretores" (hígado, riñones, piel) utilizados para transformación y eliminación de toxinas a través de heces, orina, sudor.
Ingredientes Activos
Estas acciones beneficiosas a nivel corporal derivan de la composición particular de los ingredientes activos del diente de león, que le dan a la planta, especialmente las propiedades de raíz, tónicas y digestivas. La raíz del diente de león de hecho contiene:
- vitaminas A, B1, B2 B3, C, E, K;
- alfa y beta caroteno;
- beta-criptoxantina;
- luteína;
- zeaxantina;
- minerales como calcio, sodio, hierro, fósforo, magnesio, zinc y selenio;
- taninos;
- ácido cafeico y cumarico;
- inulina, una fibra prebiótica que nutre la flora bacteriana y mejora el tránsito intestinal.
Potasio y flavonoides que tienen una acción de drenaje en el riñón y estimulan la producción de orina y el drenaje del exceso de líquidos.
Quizás el ingrediente activo más importante del diente de león es la taraxacina, un compuesto amargo que estimula la contracción de la vesícula biliar para aumentar el flujo de bilis, estimulando así la purificación. Su acción secretora estimulante no se limita a la bilis, sino que estimula las secreciones de todas las glándulas del sistema gastrointestinal (saliva, gástrico, pancreático, jugos intestinales), así como los músculos del sistema digestivo, promoviendo ligeramente la acción laxante secundaria.
Además, los dientes de león pueden tener una acción capaz de promover la función inmunológica y mejorar la respuesta inmune del sistema linfático. El óxido nítrico (NO) contenido en él está de hecho involucrado en los procesos de regulación y defensa del sistema inmune y, de hecho, actúa como un mensajero intracelular que estimula la actividad fagocítica de las células.
Cuándo se Recomienda su Uso
Este "grupo" de sustancias altamente purificantes, antiinflamatorias y desintoxicantes es la cura que hizo que el diente de león sea conocido por las medicinas tradicionales. Los componentes bioactivos favorecen la eliminación de residuos (azúcares, triglicéridos, colesterol y ácidos úricos) haciendo del diente de león una planta "hepatoprotectora", muy adecuada en caso de:
- insuficiencia hepática
- ictericia,
- cálculos biliares
Contraindicaciones
El diente de león está contraindicado en caso de gastritis, úlcera y en hipótesis predispuestas. Ha habido interacciones con algunos medicamentos como los diuréticos y para resaltar que puede interactuar con los AINE (antiinflamatorios no esteroideos). El diente de león tiene muchas propiedades medicinales: diuréticas, depurativas y digestivas. Puede tomarse en infusión o capsulas de polvo.
Beneficios del Diente de León para el Hígado Graso
El diente de león contiene compuestos bioactivos como flavonoides y ácidos fenólicos que actúan como antioxidantes, protegiendo las células hepáticas del daño oxidativo. Además, estimula la producción de bilis, facilitando la digestión de las grasas y contribuyendo a la reducción de la acumulación de lípidos en el hígado. Su efecto diurético suave también ayuda en la eliminación de toxinas, aliviando la carga hepática.
Indicaciones y Usos Terapéuticos
La medicina tradicional ha utilizado el diente de león como tratamiento para diversas condiciones físicas, afecciones y enfermedades. No obstante, no todas ellas han podido ser respaldadas por la evidencia científica. Actualmente, los estudios en laboratorios intentan determinar cómo utilizar sus diferentes propiedades para tratar varias patologías de una forma más natural. Entre las principales propiedades del diente de león encontramos:
- Nutritiva: las hojas de diente de león se pueden comer crudas o cocidas, presentan un rico contenido nutritivo en vitamina A, C, E y K también despunta en vitaminas del grupo B y minerales como hierro, calcio, magnesio, potasio y silicio. Finalmente es rica en inulina, un tipo de fibra que refuerza la microbiota intestinal.
- Digestiva: es un tónico amargo que favorece la estimulación de jugos gástricos implicados en la digestión. Por su contenido en inulina ayuda a mejorar estados de estreñimiento y en síndrome de colon irritable por su contenido en fibra y efecto prebiótico.
- Colerética y protectora hepática: ejerce acción sobre el hígado y la vesícula biliar favoreciendo la formación y secreción de bilis, lo que facilita la digestión de las grasas y previene la formación de cálculos biliares. Asimismo también tiene la capacidad de regenerar el hígado y protegerlo de sustancias tóxicas.
- Diurética: favorece la producción de orina y ayuda a eliminar el exceso de agua de nuestro organismo, por lo que se recomienda como tratamiento de cálculo de riñón y depurativo en general en curas estacionales.
Cómo Tomar el Diente de León
Puede tomarse en tisana, extracto fluido (gotas) o cápsulas de polvo o de extracto seco, ya sea de las hojas, la raíz, o una mezcla de ambas.
Generalmente, si se trata de la raíz la dosis es la equivalente a 3-5 g, hasta tres veces al día.
En el caso de las hojas, el equivalente a 4 a 10 g, hasta tres veces al día.
En el caso de mezcla de raíz y hojas 3,5 - 7,5 g, hasta tres veces al día.
Para los extractos fluidos (gotas) y cápsulas de polvo o extracto seco, se recomienda seguir las instrucciones del laboratorio fabricante.
Cómo Preparar una Tisana
La Agencia de registros del Ministerio de Sanidad Alemán (Standardzulassung) recomienda para la mezcla de raíz y hojas la siguiente preparación:
Llevar a ebullición 1-2 cucharaditas de la mezcla en unos 150 ml de agua, llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar reposar 15 minutos. Filtrar y edulcorar al gusto.
En cuanto a la dosis de la tisana así preparada indica que, salvo otra prescripción, se puede tomar una taza de infusión recién preparada por la mañana y otra por la noche.
Contraindicaciones, Efectos Adversos y Recomendaciones
El diente de león no debe utilizarse nunca en caso de problemas biliares sin la supervisión de un médico y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares. Debido a que contiene sustancias amargas, el diente de león estimula la producción de jugo gástrico, por lo que a ciertas personas puede causarles molestias gástricas e hiperacidez.
Para evitar este problema se puede añadir a la mezcla para infusión alguna planta con mucílagos como el malvavisco, y en el caso de tomar un preparado líquido, las gotas pueden añadirse a una infusión de malva o malvavisco. También pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león.
Aunque el diente de león es seguro para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones:
- No se recomienda su consumo durante el embarazo o la lactancia debido a la falta de estudios concluyentes sobre su seguridad en estas circunstancias.
- Personas con obstrucción de las vías biliares, úlceras gástricas o alergias a las plantas de la familia Asteraceae deben evitar su consumo.
- Puede interactuar con medicamentos diuréticos, anticoagulantes o hipoglucemiantes, por lo que se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta.
La infusión de diente de león puede ser un complemento beneficioso en el manejo del hígado graso, siempre que se consuma con moderación y bajo supervisión médica.
Es importante consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta medicinal, los seguros de MAPFRE Salud cuentan con un servicio de Orientación Médica 24 horas dónde podrás consultar cualquier duda.
No se deben tomar preparados de diente de león en el caso de que por cualquier circunstancia deba reducirse la producción de jugos gástricos o en caso de tomar medicamentos antiácidos.
El diente de león puede aumentar el efecto de algunos medicamentos como los diuréticos, los anticoagulantes y los bloqueantes neuromusculares, por lo que en caso de tomar medicamentos se recomienda consultar al médico o al farmacéutico la conveniencia o no de tomar diente de león.