La higiene bucodental es un pilar fundamental para mantener una boca sana y radiante. Para evitar enfermedades como las caries, la gingivitis o la enfermedad periodontal, es crucial mantener una rutina de limpieza correcta. El hilo dental, el cepillo de dientes y el enjuague bucal son herramientas esenciales para lograrlo.
Una de las preguntas más comunes es el orden en que se deben utilizar estos productos para una rutina perfecta. El Consejo General de Dentistas de España y la American Dental Association (ADA) recomiendan el cepillado, la limpieza interdental y el uso adecuado del enjuague bucal para complementar la rutina diaria de higiene oral.

¿Hilo Dental Antes o Después del Cepillado?
Existe una duda muy habitual al utilizar hilo dental: ¿debo usarlo antes o después del cepillo de dientes? No hay un orden específico; usar el cepillo antes y luego el hilo, o viceversa, produce buenos resultados. Lo importante es adquirir el hábito y no olvidarse de emplearlo.
Hasta ahora, muchas personas daban por hecho que la mejor manera de emplear el hilo dental era después de cepillarse los dientes. De esta manera, al utilizar la seda dental en el último paso, aseguras una higiene bucodental más profunda, completando así la primera limpieza realizada con el cepillado.
Utilizar primero el hilo dental permite actuar de forma efectiva contra la placa, una limpieza profunda que, después, el cepillado puede completar. Otro factor es que al utilizar primero el hilo dental se potencia el efecto de los componentes del dentífrico, como por ejemplo el flúor.
Si bien existen argumentos igualmente válidos para utilizar el hilo dental antes y después, lo más importante de todo es adquirir el hábito y no olvidarte de emplearlo. Tal y como hemos mencionado anteriormente, recuerda que siempre es mejor usarlo a última hora del día.
El hilo dental ayuda a eliminar la placa bacteriana de las zonas interdentales y, usando después el cepillo, eliminaremos los restos con más facilidad. Siguiendo este orden, el hilo dental eliminaría la placa interdental que el cepillado no ha podido remover. Por tanto, utilízalo en el orden que te resulte más cómodo.
Sin embargo, para algunos, cepillarse primero y luego pasar el hilo dental puede dejar atrás placa o partículas de alimentos que se extraen de los dientes tras pasarse el hilo dental, y esos restos pueden permanecer en tu boca hasta que vuelvas a cepillarte. Por eso es muy importante cepillarte al menos dos veces al día o después de cada comida.
En última instancia, cualquier método que utilices para cepillarte los dientes es probablemente mejor que no cepillártelos nunca.
Cómo Usar Correctamente el Hilo Dental
A continuación, te explicamos cómo y para qué sirve el hilo dental:
- Corta un trozo de hilo dental de al menos 50 centímetros de largo.
- Enrolla la mayor parte de él en uno de los dedos.
- Introduce el hilo con cuidado entre cada uno de los dientes y realiza movimientos como de serrucho.
- Evita las encías para no causar sangrados.
- Pasa el hilo entre los espacios interdentales y limpia los lados de los dientes, sin olvidar la parte de atrás.
- Enjuágate la boca en profundidad para deshacerte de los restos de comida y placa bacteriana que haya quedado.
Curve el hilo dental suavemente alrededor de la base de cada diente, asegurándose de que pase por debajo de la encía. El hilo dental de nylon puede estar o no encerado, y existen una gran variedad de sabores. Puesto que este tipo de hilo dental está compuesto por muchas hebras de nylon, a veces se desgarra o deshilacha, especialmente entre los dientes con puntos de contacto apretados.
Se recomienda su uso al menos una vez al día, especialmente antes de dormir. Esta práctica, combinada con el uso de una pasta de dientes antiplaca, ayuda a la eliminación efectiva de la placa, la reducción del mal aliento, previene o ralentiza la aparición de enfermedades gingivales y es un perfecto aliado al cepillado regular.
El hilo dental de nylon puede estar o no encerado, y existen una gran variedad de sabores. Puesto que este tipo de hilo dental está compuesto por muchas hebras de nylon, a veces se desgarra o deshilacha, especialmente entre los dientes con puntos de contacto apretados.
Normalmente se usa un “enhebrador”, que es un tipo de hilo con un extremo rígido precisamente para facilitar el paso entre dientes y ortodoncia.
Hoy en día, el hilo dental ha tomado popularidad, lo cual es favorable para el cuidado de nuestra boca, ya que gracias a él conseguimos una limpieza más a fondo, al poder eliminar aquellos restos de comida difíciles que se han quedado entre nuestros dientes y encías. Actualmente existen distintos tipos de hilo o seda dental, escoger uno u otro varía en función del espacio que exista entre tus dientes.
Cómo realizar una correcta limpieza interdental
Cepillado Dental: La Base de una Correcta Higiene
El cepillado es la base de una correcta y efectiva limpieza dental. Para mantener unos dientes saludables, lo más recomendable es cepillarlos unas dos veces al día durante varios minutos.
La técnica de Bass es de las más recomendadas por los expertos a la hora del cepillado. Consiste en colocar el cepillo de dientes en un ángulo de 45 grados con respecto a la encía, realizando movimientos cortos y suaves para asegurarnos de que toda la superficie de los dientes, tanto interna como externa, quede limpia. Además, no olvides cepillarte la lengua para eliminar bacterias y el mal aliento.
Aunque tanto los cepillos eléctricos como los manuales pueden resultar igual de efectivos si usamos una buena técnica, los eléctricos se consideran más eficaces. Gracias a su tecnología permiten realizar una limpieza mucho más profunda. Contienen unos cabezales rotatorios que consiguen eliminar la placa bacteriana de manera más eficaz que un cepillo manual. Además de ayudar a prevenir enfermedades bucodentales con mayor efectividad.
No debemos olvidar que los cepillos de dientes sufren un desgaste diario debido a su uso y es necesario sustituirlo por uno nuevo cada tres meses.
Consejos para un Cepillado Efectivo
- Cepíllate los dientes antes de desayunar y simplemente enjuágate la boca después de desayunar.
- Es mejor cepillarse los dientes antes de desayunar, pero también conviene enjuagarse la boca con agua o un colutorio seguro después del desayuno.
- Cepillarse los dientes después de desayunar puede ser perjudicial si antes no te has enjuagado la boca.
- Cepíllate en círculos suaves. Rascarse los dientes tan fuerte como puedas sólo perjudica tu salud dental.
- Apunta a las encías. Coloca el cepillo en un ángulo de 45° hacia las encías para atacar la placa que se encuentra debajo de ellas.
- Utiliza un cepillo eléctrico.
- Cepíllate durante 2 minutos.
- Utilice la pasta dentífrica adecuada.
- Seca al aire el cabezal del cepillo de la forma correcta. No querrás cepillarte los dientes con un cepillo cubierto de bacterias.
- Coloca tu cepillo de dientes mirando hacia el techo en un vaso alejado de otros cepillos y de cualquier inodoro.
- No te cepilles los dientes justo después de comer o beber, a menos que antes te enjuagues la boca.

Enjuague Bucal: El Toque Final para una Protección Completa
El enjuague bucal puede ser un producto perfecto para complementar nuestra rutina diaria de higiene oral. La forma recomendada de utilizarlo es tras el cepillado de los dientes.
Dependiendo del tipo de enjuague podemos encontrar una serie de beneficios: mejorar el mal aliento o la halitosis, reducir las caries y la placa bacteriana, disminuir el sarro, evitar la gingivitis o periodontitis y en algunos casos ayuda a blanquear los dientes.
El uso del enjuague bucal es muy sencillo, solo debes llenar la tapa del cloruro y enjuagar tu boca durante unos segundos tras el cepillado.
| Producto | Beneficios |
|---|---|
| Hilo Dental | Elimina placa y restos de comida entre los dientes. |
| Cepillado Dental | Elimina placa de la superficie de los dientes y encías. |
| Enjuague Bucal | Reduce bacterias, mejora el aliento y protege contra caries y gingivitis. |
Otros Complementos para una Higiene Bucal Profunda
Además del hilo dental, los especialistas también recomiendan el uso de cepillos interdentales, siendo más concretos y eficaces que el hilo dental a la hora de realizar una limpieza más profunda. Estos cepillos están indicados para todo tipo de personas y destacan por lo fáciles que son de manejar, en especial para pacientes con ortodoncia, permitiendo eliminar los restos de comida.
El arco dental es otro de los utensilios que nos permite llegar a los espacios interdentales más estrechos. Se trata de una superficie en forma de mordida que necesita una leve presión para su uso. Es un aplicador perfecto para niños gracias a su rápida y cómoda adaptación a la mano.
A veces se nos olvida que la lengua también debe formar parte de nuestra rutina diaria. Se recomienda utilizar un rascador lingual para cepillar la lengua correctamente. Los puedes encontrar de distintos tipos, formas y materiales, dependiendo de las preferencias de cada persona.
La forma correcta para limpiar la lengua es pasar un raspador o el propio cepillo de dientes del fondo de la lengua hacia la punta.
Hábitos Perjudiciales para la Salud Dental
A la hora de mantener una higiene bucal adecuada intervienen muchos factores, como las visitas al dentista, los hábitos alimenticios o la constancia para llevar una rutina óptima. No obstante, además de esto, recuerda que existen ciertos hábitos que es mejor evitar si quieres que no pase factura a tu sonrisa.
- Cepillarte los dientes demasiado fuerte o con cepillos duros o no adaptados a las necesidades de tu boca.
- Apretar los dientes, si lo haces durmiendo deberás ir al dentista a que te proporcione una solución, como por ejemplo una férula dental.
- Morderte las uñas, utilizar los dientes para cortar el celo, abrir un envase o cualquier otro tipo de botella es muy perjudicial para los dientes.
Además, cuidado con los alimentos y bebidas ácidas, estos desgastan el esmalte y son perjudiciales para los dientes, ya que sin esmalte los dientes se vuelven más sensibles al calor y el frío.
La Importancia de las Visitas al Dentista
A pesar de que debemos llevar a cabo una buena higiene bucodental en casa, es importante acudir al dentista al menos una vez al año para realizarnos una limpieza profesional.
Si nuestra higiene bucal no es adecuada, la placa dental y la acumulación de residuos acabarán convertidas en sarro. Este es uno de los principales causantes de la gingivitis. Una vez se han acumulado muchos residuos y se ha formado sarro, lo más recomendable es pedir cita con un dentista, que nos limpiará la boca eliminando aquella suciedad a la que no llegamos con el cepillado tan fácilmente.
Hazte una limpieza profesional como mínimo una vez al año.