El hilo dental, también conocido como seda dental, es una herramienta compuesta por múltiples filamentos finos de nylon o plástico. Se utiliza para remover pequeños restos de comida y placa dental de nuestros dientes, especialmente en áreas de difícil acceso para el cepillo dental. Su uso correcto, junto con el cepillado, ayuda a prevenir infecciones en las encías, halitosis y caries. En este artículo, exploraremos en detalle los beneficios y riesgos del hilo dental, su origen y cómo utilizarlo adecuadamente.

Origen e Historia del Hilo Dental
En la prehistoria, ya se utilizaban hilos y palillos para retirar los alimentos de los dientes. Sin embargo, estos no eran fabricados específicamente para tal fin, lo que aumentaba el riesgo de cortaduras o lesiones en las encías. El hilo dental, tal como lo conocemos hoy, fue creado en 1815 por el Dr. Levi Spear Parmly, un dentista de Nueva Orleans conocido como “el apóstol de la higiene dental”.
Aunque Levi tuvo mucha fama en su época, hasta 1882, solo era utilizado por pacientes. La empresa Codman & Shurtlet decidió fabricarlo y ponerlo a la venta para todos los públicos. La primera patente de hilo dental se dio en 1898 por Johnson & Johnson, y más tarde otros fabricantes comenzaron a producirlo. Con el tiempo, su uso disminuyó, lo que llevó a Charles Bass a inventar el hilo de nylon, más resistente y elástico que el de seda. Bass inició una campaña de prevención de enfermedades dentales, destacando los beneficios del uso del hilo dental, lo que resultó en un gran éxito.
Actualmente, se utiliza teflón o polipropileno para su fabricación, y algunos hilos dentales vienen encerados o con sabor.
¿Cómo se Usa el Hilo Dental?
El hilo dental está compuesto por filamentos de dos o tres dernier de espesor, con variaciones entre 4 y 18 terminaciones. Cuantas menos terminaciones tenga, mayor es el riesgo de que se deshilache, por lo que a veces se encera para evitarlo.
Gracias a la seda dental, eliminamos la placa de las zonas dentales más inaccesibles para el cepillo. Por lo tanto, se debe usar el hilo dental de forma habitual en la higiene bucal. Sin embargo, hay que tener cuidado a la hora de emplearlo, pues si no lo usamos como debe de ser, podemos hacernos más daño que beneficio.
El hilo dental es un añadido para conseguir una buena higiene dental y tenemos que acostumbrarnos a emplearlo después de el cepillado. En primer lugar, se introduce el hilo entre los dientes con un suave movimiento de sierra. Cuando el hilo dental este al borde de las encías, tenemos que colocarlo en forma de C contra uno de los dientes y moverlo suavemente en el espacio entre la encía y el diente, hasta que se note resistencia. Nunca debemos usarlo fuertemente contra las encías. Luego frotamos el hilo dental contra el diente para eliminar los trozos de alimentos y de placa. Una vez finalizamos, realizamos lo mismo con el resto de los dientes, usando un nuevo trozo de hilo dental limpio.

Este utensilio lo utilizan muy poco las personas, sin embargo, es algo que debería ser esencial en nuestra rutina, ya que es un paso importante para tener unos dientes impecables y sanos junto al cepillado.
Beneficios del Uso del Hilo Dental
Mantener una buena salud bucal va mucho más allá de cepillarse los dientes dos veces al día. El uso de hilo dental es un paso esencial para garantizar una limpieza profunda y completa, eliminando la placa y los restos de alimentos en áreas donde el cepillo de dientes no puede llegar.
1. Prevención de Caries
Aunque el cepillado es vital para eliminar la placa de las superficies visibles de los dientes, muchas partículas de comida y bacterias se acumulan en los espacios interdentales. Estos espacios, si no se limpian correctamente, pueden convertirse en el lugar ideal para la formación de caries y enfermedades de las encías. Aquí es donde el uso de hilo dental juega un papel crucial.
El uso de hilo dental reduce significativamente el riesgo de desarrollar caries. Las bacterias en la placa dental producen ácidos que erosionan el esmalte dental, especialmente en los espacios interdentales, donde el cepillado no es suficiente.
2. Protección contra la Enfermedad Periodontal
El uso de hilo dental es una de las mejores formas de prevenir la gingivitis, una forma temprana de enfermedad de las encías. La acumulación de placa en la línea de las encías provoca inflamación y sangrado, lo que puede evolucionar a problemas más graves si no se trata a tiempo.
Es una de las enfermedades de encías más comunes (en España la sufren alrededor del 60% de los adultos, según la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración) que se traduce en irritación e hinchazón y posible sangrado de las zona afectada. "Aunque suena aterrador para algunas personas, la gingivitis es tratable y prevenible con una buena rutina de salud bucal que incluye el uso del hilo dental", asegura Cronin. "Muchas personas que sufren de encías sensibles o sangrantes a menudo evitan usar hilo dental, ya que creen que empeorará su dolencia. Pero la realidad es que usar hilo dental mejorará la salud de las encías y evitará las hemorragias".
3. Eliminación del Mal Aliento
Otro de los beneficios notables del uso de hilo dental es su capacidad para combatir el mal aliento. Los restos de comida atrapados entre los dientes pueden descomponerse, lo que genera bacterias que producen mal olor.
4. Beneficios para la Salud General
El cuidado adecuado de tu boca está directamente relacionado con tu salud general. Estudios han demostrado que las enfermedades de las encías pueden aumentar el riesgo de sufrir problemas de salud sistémicos como enfermedades cardíacas y diabetes.
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5. Mejora en la Estética de la Sonrisa
El uso regular del hilo dental no solo beneficia la salud bucal, sino que también contribuye a una sonrisa más estética utilizando o no ortodoncias como invisalign. Al prevenir la acumulación de sarro entre los dientes, se evita la formación de manchas y se mantiene un color uniforme.
6. Reducción del Riesgo de Ictus
La ciencia revela que el uso regular de hilo dental puede reducir el riesgo de sufrir un ictus, según un reciente estudio que destaca cómo este hábito podría disminuir significativamente los latidos irregulares del corazón.
Según una investigación presentada en la Conferencia Internacional de Derrame Cerebral 2025, el uso frecuente de hilo dental podría disminuir en un 22% el riesgo de sufrir un ictus isquémico y en un 44% el riesgo de un ictus cardioembólico, provocado por coágulos sanguíneos que se originan en el corazón.
Según la American Heart Association, más de 12 millones de personas en EE. UU. El análisis tuvo en cuenta otros factores de salud como la presión arterial, la diabetes, el colesterol, el tabaquismo, el índice de masa corporal y el nivel educativo de los participantes.
Otro hallazgo interesante es que los beneficios de usar hilo dental parecían independientes del cepillado regular y de las visitas al dentista, lo que sugiere que el hilo dental por sí solo puede ser un factor clave en la reducción del riesgo.
Los investigadores creen que la relación entre la salud oral y la salud cardiovascular se debe a la inflamación. Las infecciones en las encías pueden provocar una respuesta inflamatoria en todo el cuerpo, contribuyendo al endurecimiento de las arterias y aumentando el riesgo de coágulos sanguíneos.
Cómo Usar Correctamente el Hilo Dental
Para obtener los máximos beneficios del uso de hilo dental, es importante hacerlo correctamente:
- Toma unos 45 centímetros de hilo dental y enróllalo alrededor de tus dedos medios, dejando unos pocos centímetros de hilo para trabajar.
- Introduce suavemente el hilo entre tus dientes, deslizándolo hacia arriba y hacia abajo, y rodeando cada diente en forma de «C».
- Aunque es ideal usar el hilo dental al menos una vez al día, muchas personas prefieren hacerlo antes de acostarse, cuando la acumulación de placa y restos de alimentos ha sido mayor.
El Hilo Dental: ¿Es Bueno o Malo?
Es la eterna duda acerca de la salud bucal que todos nos preguntamos, sobre todo desde 2015, año en el que, por primera vez desde 1970, el gobierno estadounidense decide no incluirlo en las directrices de salud que publica cada cinco años. ¿La razón? Estas recomendaciones deben basarse en evidencias científicas, y hasta hoy no se ha podido demostrar la eficacia del hilo dental.
La agencia Associated Press (AP) examinó los estudios que encumbraban al hilo dental, entre ellos uno que The Cochrane Collaboration realizó en 2011. Las conclusiones determinaron que las pruebas eran débiles y poco fiables y que los estudios no se habían realizado durante el tiempo suficiente, por lo que hasta la fecha no podían demostrar que el uso del hilo dental fuera beneficioso.
Con el objetivo de demostrar su efectividad, tanto la Asociación Dental Estadounidense como la Academia Estadounidense de Periodontología, ambas entidades especialistas en encías e implantes dentales, citaron varios estudios como prueba de que el hilo dental evita la acumulación de sarro, la gingivitis o la inflamación de las encías, además de las caries. Sin embargo, la mayoría de esos estudios utilizaron métodos no continuos en el tiempo o realizaron pruebas a pocas personas. Y así hasta la actualidad.
Por eso, es normal preguntarse si realmente el hilo dental es bueno, malo o, directamente, inservible. ¿Realmente necesitamos este utensilio para mantener una buena salud bucal? La respuesta es sí. Cronin asegura que es un paso clave en su rutina de salud oral. "No solo mantiene tu sonrisa con el mejor aspecto, sino que es fundamental para mantener tu salud oral general y prevenir la caries", asegura. "El uso del hilo dental a diario es muy eficaz para eliminar la acumulación de placa en áreas difíciles de alcanzar que pueden causar caries. También elimina el exceso de partículas de alimentos que pueden quedar atrapadas en tu cepillo de dientes", añade.
Otros Consejos para una Buena Salud Bucal
Al margen del uso o no del hilo dental, hay otras dudas que tienes acerca de tu higiene bucal. Te las resolvemos:
- El tipo de cepillo que debes utilizar: Tenemos que utilizar un cepillo con cerdas suaves porque con los otros podemos dañar la dentina y erosionarla. “Numerosos estudios han relacionado el uso de cepillos de dientes de cerdas duras con un mayor desgaste del esmalte y la recesión de las encías”, advierte Harewood. Utilizarlos, además, aumenta la sensibilidad de nuestras encías de tal forma que podemos sentir dolor con el cepillado.
- Cómo limpiarse los dientes: Los expertos recomiendan mantener el cepillo en un ángulo de 45 grados y frotar alternativamente la parte interior y exterior haciendo movimientos tanto desde la encía hacia abajo y circulares en cada uno de los dientes.
- Flúor: Es fundamental que te enjuagues bien con el colutorio, al menos en uno de los tres lavados diarios, para eliminar los gérmenes de otras zonas de la boca como la lengua, el paladar o las paredes de la boca.
- Cada cuánto hay que lavarse los dientes: Aunque la norma dice que hay que cepillarse los dientes tres veces al día después de las comidas no pasa nada si no lo haces. Según un estudio realizado en Reino Unido, lavarnos los dientes justo tras haber ingerido un alimento, especialmente si este es ácido, resulta más dañino para la salud de nuestras encías de lo que pensamos. Los investigadores creen que al hacerlo en ese momento lo único que conseguimos es restregar el ácido de la comida sobre los dientes erosionándolos a medio y largo plazo, por lo que recomiendan esperar al menos 30 minutos antes de cepillarnos.