El cuidado de nuestra salud bucodental va más allá de mantener los dientes en buen estado. Las encías juegan un papel fundamental en la estética y funcionalidad de la sonrisa. La retracción de encías es cada vez un problema más frecuente en los pacientes.
La encía sirve de soporte para los dientes e implantes y protegen a éstos frente a agresiones mecánicas (como el cepillado o la masticación) y los ácidos de la boca. La recesión de encía es la pérdida de encía que deja al descubierto parte de la raíz del diente, generando un aspecto en el cual la línea de la encía queda más alta que en los dientes adyacentes. Esta pérdida puede causar sensibilidad al frío, inflamación, molestias al cepillado, molestias a la masticación, pueden provocar también movilidad dental y afectar a la estética de la sonrisa.
Si te diagnosticaron retracción de las encías, es probable que tu dentista te recomiende una cirugía de injerto de encía como tratamiento para mejorar esa condición. Es un procedimiento bastante común, pero es importante entenderlo antes de que te lo hagan. Sigue leyendo que te explicamos todo lo que debes saber.
En CEID, Clínica Dental en Barcelona, somos especialistas en ofrecer soluciones avanzadas como el injerto de encía sobre implantes, un procedimiento clave para mejorar tanto la salud como la apariencia de tu boca.

¿Qué es un injerto de encía?
Un injerto de encía es una intervención de cirugía oral mínimamente invasiva. Un injerto de encía es una cirugía dental para tratar la retracción de las encías, que es una condición en la que este tejido se va alejando de los dientes y las raíces quedan expuestas. Con la cirugía se cubre la raíz expuesta y se le añade volumen a las encías, al reemplazar el tejido perdido, mejorando así tu salud oral.
El injerto de encía es un procedimiento que utilizamos en casos en los que la encía se ha retraído, causando ciertas alteraciones estéticas y un considerable aumento de la sensibilidad dental. Se trata de una sencilla cirugía oral, necesaria para solventar situaciones de encías retraídas. El encargado de llevar a cabo esta cirugía es un periodoncista, que es un dentista especializado en enfermedades de las encías.
Un Injerto de encía consiste en extraer una pequeña cantidad de tejido blando (la zona más utilizada para extraer el injerto es el paladar), y colocarlo en la zona donde la encía está retraída. A lo largo del proceso de cicatrización es posible que el paciente sienta una leve molestia en la zona donde se extrajo el tejido para realizar el injerto. Dicha recuperación tiene un pronóstico muy favorable en la mayoría de los pacientes siempre y cuando se respeten las pautas dadas por el especialista.

El injerto en la encía ayuda no solo a mejorar la función de tu boca, sino también la apariencia de tu sonrisa. Protege tus dientes de más daños, mejora tu salud oral y reduce el riesgo de enfermedades periodontales. El injerto de encías es un procedimiento quirúrgico destinado a compensar la recesión o el adelgazamiento del tejido gingival. El injerto de encías consiste básicamente en extraer un fragmento de tejido gingival para colocarlo en la zona donde se necesita mejorar el volumen o el espesor de la encía.
Se trata de una cirugía que tiene como fin restaurar el tejido perdido por recesiónes gingivales localizadas o encías retraídas, un fenómeno progresivo que ocurre a consecuencia de muchos factores. Esta exposición causa caries, sensibilidad dental y, a largo plazo, recesión del hueso que rodea el diente, además de problemas estéticos.
En el contexto de los implantes, el injerto de encía es esencial para garantizar la estabilidad del implante y mejorar su apariencia estética.
RECOMENDACIONES | ¿Qué debo hacer después de un INJERTO DE ENCÍA?
Tipos de injertos de encía disponibles
Existen diferentes tipos de injertos de encía, cada uno adecuado para distintas situaciones y necesidades. A continuación, se describen los más comunes:
- Injerto de tejido conectivo: El periodoncista abre un pequeño colgajo en el paladar y extrae un trozo de tejido conectivo de debajo de la capa superior de tejido; este corte se cierra con suturas. Luego, se pone el injerto donde se necesita. Es el tipo más común.
- Injerto gingival libre: Es similar al anterior, en este también se extrae tejido del paladar, pero no se hace un colgajo, sino que se toma directamente del cielo de la boca. Es ideal para las personas que tienen encías delgadas y necesitan evitar el aumento de la recesión.
- Injerto pediculado: Crean un colgajo de tejido de un área justo al lado de la retracción gingival y lo usa para cubrir el área del tejido afectado. Es decir, se cubre la retracción con tejido local, no se toma de otra parte. Suele ser muy exitoso, pero necesitarás tener mucho tejido en las zonas adyacentes a la del problema.
- Injerto de materiales artificiales: Existen diversos tipos de materiales, tanto procedentes de animales como de cadáveres. Estos tejidos están procesados de forma especial para poder usarse como materiales de injerto.
Algunos pacientes necesitan tejido de un banco de tejidos.

¿Cuándo es necesario un injerto de encía?
La indicación más común por la que se recomienda un injerto de encía es por la retracción de las encías, que es un síntoma de enfermedades de las encías. Normalmente planificamos este tipo de procedimientos cuando existe retracción gingival a consecuencia de la presencia de enfermedades periodontales o por la edad. También puede ser que el cepillado agresivo ocasione que las encías se retraigan. Otra razón para hacerse un injerto de encía es la intención de mejorar la apariencia de tu sonrisa.
El injerto de encía sobre implantes suele ser necesario en los siguientes casos:
- Pérdida de encía tras la colocación del implante.
- Insuficiencia de tejido queratinizado.
- Corrección de problemas estéticos.
- Prevención de complicaciones.
Indicaciones médicas para un injerto de encía
El dentista recomendará un injerto de encía cuando la retracción de las encías es tal que causa la exposición de las raíces de los dientes. Ya que esto puede causar caries, más sensibilidad dental y abrasión. La exposición de la raíz puede dañar el hueso también, por eso es necesaria esta cirugía. En general, si esta condición no se trata, puede llevar a la pérdida del diente.
Factores de riesgo que pueden llevar a necesitar un injerto
- Factores genéticos: las encías retraídas también pueden deberse a factores genéticos. Hay quien cuenta con una mayor predisposición para padecer este tipo de problemas periodontales.
- Bruxismo: el bruxismo es el acto involuntario de apretar o rechinar los dientes. Esta acción genera daños en el esmalte dental y desgasta las piezas dentales. A consecuencia de esta patología es frecuente que se produzca la retracción de encías, haciendo necesaria una intervención de injerto de encía.
- Traumatismos bucodentales: un golpe en los dientes también puede tener como consecuencia la pérdida de tejido en la encía.
- Técnica incorrecta de cepillado o cepillo dental demasiado duro: Existen pacientes que se cepillan con demasiada fuerza o de manera inadecuada, así como el uso de cepillos de cerdas demasiado duras.
- A veces, durante un tratamiento de ortodoncia el proceso de movimiento de los dientes puede debilitar las encías.
- Si tienes una encía muy fina, en cuyo caso serás una persona más propensa a que se retraiga. Al igual que una persona puede tener la piel fina, lo mismo puede ocurrir con las encías.
Ciertas personas tienen propensión genética a la retracción de las encías, por tanto, podrían necesitar un injerto para mejorar esta condición. Rechinar o apretar los dientes, tener enfermedades periodontales o fumar tabaco son factores de riesgo que afectan tus encías.
Recuerda que si dejas sin tratar esta condición en las encías, esto puede llevar a sufrir de caries, enfermedades de las encías graves, tus dientes podrán moverse y eventualmente podrías perder una o más piezas dentales.
Preparación previa al procedimiento
Si tu dentista sospecha que estás sufriendo de retracción de encías, te remite al periodoncista para una evaluación. Este especialista revisará la salud de tus encías y medirá las bolsas alrededor de los dientes. Además, mirará cuánta recesión tienes alrededor de cada diente. Puede que si la retracción no es tan severa, siga solamente monitoreando tu caso. Pero si se nota más complicada, entonces recomendará inmediatamente la cirugía.
Si fumas, debe dejar de hacerlo durante al menos una semana antes de la cirugía, también dejar de tomar medicamentos como aspirina o ibuprofeno que aumentan el sangrado. Sigue cualquier otra instrucción que te dé el dentista.
Procedimiento paso a paso
La cirugía de injerto en la encía puede tomar una hora si necesitas solo un injerto, si son más áreas tomará más tiempo. Hay distintas técnicas y materiales disponibles para llevar a cabo un injerto en la encía. Lo más común es tomar tejido del paladar y llevarlo al área afectada. En algunos casos se puede usar un sustituto de un banco de tejido.
El procedimiento de injerto de encía es sencillo y se realiza bajo anestesia local. En CEID seguimos un protocolo avanzado para garantizar el éxito del tratamiento:
- Evaluación inicial: El primer paso es realizar un análisis exhaustivo del estado de las encías y del implante. Utilizamos herramientas de diagnóstico por imagen para planificar el procedimiento con precisión.
- Preparación de la zona receptora: La encía alrededor del implante se prepara cuidadosamente para recibir el injerto.
- Colocación del injerto: El tejido extraído o el material seleccionado se sutura en la zona deseada, asegurando su integración con el tejido existente.
- Cuidados postoperatorios: El paciente recibe indicaciones específicas para facilitar la cicatrización y minimizar el riesgo de complicaciones.
Te colocarán anestesia local para adormecer el área de los dientes y encías a tratar. El periodoncista podría ofrecerte sedación, para tu mayor comodidad o incluso anestesia general, pero es muy poco común. Si tienes dudas sobre la sedación odontológica, pregunta tus opciones en la consulta inicial.
Primero, se prepara el lecho receptor del diente (o implante) donde se va a colocar el injerto. Lo siguiente es recolectar el injerto de encía. Si es de tejido propio, se realizarán las incisiones pertinentes según la zona y se trasladará a la zona receptora. Se aplica anestesia local, por lo que no, el injerto de encía no duele. Y en el caso del postoperatorio, lo normal es que notes ciertas molestias, pero similares a las de cualquier cirugía. Un injerto de encía no supone unos riesgos fuera de lo normal y sus molestias no tienen nada de excepcional.
Luego, el especialista hará la incisión, creará una pequeña solapa en las encías y limpiarán la raíz de tus dientes. También tomará el tejido de la zona donde se haya decidido hacerlo dependiendo del tipo de injerto. Después colocan el injerto sobre tu raíz expuesta, es decir, donde está la retracción de las encías. Finalmente, cierra las solapas que abrió al inicio con suturas, estas pueden ser absorbibles o tendrás que acudir a una cita posterior para retirarlas.
Cuidados postoperatorios
El éxito de un injerto de encía no solo depende de la técnica utilizada, sino también de los cuidados posteriores que el paciente realice. Normalmente, te colocarán gasa en el lugar por unos 30 minutos, y un apósito que se caerá solo después de unos días o te lo retirarán en el consultorio en la primera cita de seguimiento.
Podrás irte a casa cuando el periodoncista lo autorice, esto puede ser una o dos horas tras el procedimiento, si usaron sedación alguien deberá acompañarte. El especialista te dará las guías que debes seguir tras la cirugía de injerto de encías, síguelas al pie de la letra para reducir el riesgo de dolor e infección.
En CEID, proporcionamos un plan detallado de recuperación para garantizar una cicatrización adecuada:
- Higiene bucal adecuada: Es fundamental mantener una higiene bucal rigurosa, pero con precaución en la zona intervenida. Recomendamos:
- Usar un cepillo de cerdas suaves.
- Evitar cepillar directamente sobre el área tratada durante los primeros días.
- Enjuagarse con colutorios antibacterianos prescritos por el odontólogo.
- Alimentación controlada: Durante los primeros días, es mejor optar por alimentos blandos y fríos para evitar irritar la zona. Evita comidas calientes, picantes o crujientes que puedan dañar el injerto.
- Evitar hábitos perjudiciales:
- No fumar: El tabaco afecta la cicatrización y aumenta el riesgo de complicaciones.
- No consumir alcohol: Puede irritar los tejidos y retrasar la recuperación.
- Reposo y seguimiento médico: Es importante seguir las indicaciones del odontólogo y acudir a las revisiones programadas para monitorear la evolución del injerto.
Por una o dos semanas tras el injerto trata de comer alimentos suaves y fríos, así previenes cualquier daño en la zona. Evita comidas duras y calientes que puedan quemar o irritar el injerto. Puedes comer huevos, pasta, yogur, vegetales bien cocidos, quesos suaves, helados y gelatinas.
Al quedar el diente protegido por la encía, esta hace de barrera contra la placa dental y las bacterias. Si la zona del injerto de encía sangra, coloca una gasa seca y muérdela o apriétala con el dedo. En ningún caso, tires del labio para “ver cómo va” o “cómo ha quedado”, porque se podría desprender el injerto.
Tras la cirugía, si aplicas hielo a la zona durante varias horas, puedes reducir la inflamación e, incluso, evitar que aparezcan hematomas. Se recomienda no enjuagarse hasta que hayan pasado 48 horas. No fumes, lo más recomendable es que hasta que la cirugía haya cicatrizado, dejes de hacerlo.
El especialista recomendará un enjuague bucal antibacterial por las primeras semanas, así previenes la aparición de infecciones, placa y cualquier otro problema en el injerto. No debes cepillar o usar hilo dental en el área, hasta que tu doctor diga que es seguro hacerlo. Podrían recetarte antibióticos para minimizar el riesgo de infecciones. También te indicarán antiinflamatorios para aliviar el dolor que puedes sentir en el paladar tras la extracción del tejido. Ponte hielo en la cara varias veces al día, así ayudas a aliviar el dolor y la hinchazón. No deberás hacer ejercicio, levantar cosas pesadas o cualquier actividad extenuante por al menos una semana.
Al día siguiente, debe realizarse enjuagues con agua con sal 2 veces al día durante una semana. Estos enjuagues no deben ser efusivos, sino simplemente dejar actuar sobre la zona de la herida. Debido a que no podemos controlar la posición de la cabeza mientras estamos durmiendo, se recomienda dormir en una posición incorporada. Esta recomendación es especialmente importante durante los primeros 7-10 días.
Resultados esperados y tiempo de recuperación
Aunque el proceso de recuperación total dura más tiempo, podrás volver al trabajo uno o dos días después de la cirugía. Normalmente, los injertos de encías son bastante seguros, y hay pocas complicaciones, las infecciones. Consulta a tu médico si notas supuración o sangrado fuera de lo común alrededor del sitio del injerto.
La semana siguiente de la cirugía debes asistir a una consulta de seguimiento, así el especialista revisará que todo está sanando como debe y que el injerto fue exitoso. Pasadas dos semanas ya podrías volver a cepillarte y usar hilo dental en el área. El proceso poscirugía puede tomar un mes o más, esto depende de la cicatrización de cada persona, de tu salud general y de los cuidados que tienes tras el injerto.
Generalmente, puede tardar entre de 2 a 5 semanas en cicatrizar. Los puntos solo se retiran cuando la cicatrización se ha completado. Aunque la maduración de este tejido puede durar más tiempo. Durante los primeros días, te recomendamos que evites los alimentos excesivamente fríos o calientes. Dependerá de tu estilo de vida, se recomienda mantener reposo durante los primeros días tras la intervención.
Posibles complicaciones y cómo evitarlas
Aunque el porcentaje de éxito es elevado cuando se realiza de forma adecuada, existen complicaciones que son comunes a todas las cirugías.
- Necrosis del tejido por falta de vascularización. Esta es la más común y suele ocurrir más en pacientes fumadores, de ahí la importancia de cesar el hábito durante el proceso. Otro motivo por el que puede darse una necrosis es porque ocurra un traumatismo en la zona y se desprenda el injerto.
- Sangrado excesivo tras la cirugía. Es normal que se dé un mayor sangrado una vez pasado el efecto del anestésico local, pero con una gasa se debe poder contener. El sangrado excesivo se caracteriza por no detenerse aunque se presione.
- No se ha cubierto la recesión por completo. Es decir, la raíz no se ha cubierto del todo con el injerto. Otra posibilidad es que no se recubra completamente la zona, teniendo que realizar otra intervención quirúrgica para realizar otro segundo injerto de encía.
- Es normal que la zona sangre un poco después de la intervención, pero esto debe controlarse antes de que abandones la clínica.
- La palidez del tejido injertado y su movilidad son señales de que el procedimiento no está funcionando.
- Cuando la recesión no queda totalmente cubierta es necesario realizar una segunda intervención.
En casos muy raros puede que el tejido no se adapte bien a su nuevo espacio, entonces tendrían que repetir la cirugía. El fracaso del injerto se nota cuando la encía va perdiendo color y podrías tener fiebre. También puede pasar que no estés conforme con cómo queda tu encía una vez que el injerto haya sanado. Hay una opción para corregir esto; la gingivoplastia, que consiste en darle forma a los tejidos de las encías.
Cuándo llamar al odontólogo
Si experimentas síntomas inusuales tras la cirugía, es mejor consultar con el dentista, como si el sangrado no se detiene después de aplicar presión por 20 minutos. También si el dolor, hinchazón y los moretones incrementan en lugar de disminuir con el tiempo.
Beneficios del injerto de encía sobre implantes
El injerto de encía es mucho más que un procedimiento estético. Los beneficios que aporta tanto a la salud bucodental como a la apariencia de la sonrisa son significativos:
- Protección del implante: El tejido gingival refuerza la base del implante dental, creando una barrera protectora frente a bacterias y agentes externos. Esto reduce el riesgo de infecciones como la periimplantitis.
- Mejora de la estabilidad del implante: Una encía sana y fuerte asegura que el implante permanezca estable a largo plazo, lo que aumenta la durabilidad del tratamiento.
- Restauración de la estética: El injerto ayuda a rellenar zonas donde la encía es insuficiente, cubriendo posibles exposiciones del implante y devolviendo un aspecto natural y uniforme a la sonrisa.
- Mayor comodidad para el paciente: Con un injerto de encía, la zona afectada es menos propensa a la sensibilidad y las molestias que pueden surgir al comer o cepillarse los dientes.
- Prevención de complicaciones futuras: Al mejorar la calidad del tejido gingival, se reduce la probabilidad de problemas a largo plazo, como recesión adicional o pérdida del implante.
Precio del injerto de encía
El precio de un injerto de encía puede variar considerablemente dependiendo de factores como la complejidad del caso, los materiales necesarios, tipo de injerto, la clínica, la ciudad, la experiencia del profesional y otros tratamientos necesarios. En general, el costo de un injerto de encía suele oscilar entre 300 y 1.000 euros por diente. Este es un estimado general, deberás consultar con uno de nuestros especialistas para tener una valoración específica de tu caso.
En definitiva, el injerto de encías es una intervención quirúrgica ampliamente utilizada, que da buenos resultados cuando es llevado a cabo por profesionales cualificados. No solo tiene repercusiones estéticas, sino que devuelve la salud a tu boca. Si necesitas un injerto de encía no dejes que pase el tiempo, consulta con nuestro cirujano el Dr.