El diente de león (Taraxacum officinale Weber) es una planta herbácea con múltiples propiedades medicinales, utilizada desde el siglo XI. Se conoce por sus efectos diuréticos, depurativos y digestivos. Puede consumirse en infusión, extracto fluido, cápsulas de polvo o extracto seco.

¿Qué es el Diente de León?
El diente de león pertenece a la familia de las compuestas y no suele crecer más allá de los 35 cm de alto. Presenta un rizoma cónico, corto y bastante ramificado, de sabor agridulce. Sus hojas, profundamente dentadas, forman una roseta en la base, desde donde crecen los tallos floríferos que son huecos y erguidos y acaban en un capítulo floral de color amarillo.
Estas flores comestibles fructifican en forma de aquenio formando una esfera de vilanos (conjunto de pelos plumosos) blancos y sedosos que vuelan con el aire ayudando así a que se disemine su semilla; en algunas regiones los niños del campo acostumbran a soplar sobre los aquenios para hacer volar los vilanos a los que llaman angelitos.
De esta planta se utiliza principalmente la raíz, pero también las hojas e incluso la planta entera sin las inflorescencias. Aunque es originaria de Europa y Asia, en la actualidad se puede encontrar por todo el mundo. Crece tanto en praderas como en terrenos baldíos, cunetas de las carreteras y hasta en las macetas, siendo considerada a menudo como una mala hierba.
Curiosidades sobre su nombre
El nombre "diente de león" se debe a la forma de sus hojas recortadas, similares a dientes agudos y curvos. Otros nombres hacen referencia a sus propiedades. Por ejemplo, Taraxacum (en latín) significa "remover", aludiendo a sus propiedades laxantes. En francés se conoce como pis-en-lit, en alusión a sus propiedades diuréticas.
En épocas de escasez constituían una parte importante de la alimentación del inicio de la primavera y se dice que los niños que comían mucho diente de león orinaban en la cama por su efecto diurético.
Beneficios del Diente de León
El diente de león ha sido utilizado tradicionalmente para estimular la producción de bilis y orina. Se describen sus propiedades diuréticas y su doble acción sobre el hígado: estimula la producción de bilis (efecto colerético) y facilita su vaciado desde la vesícula biliar hacia el duodeno, facilitando la digestión de las grasas. Este doble efecto a nivel hepático y renal y su acción suavemente laxante hacen que el diente de león se considere una buena planta con beneficios depurativos y digestivos.
En la década de los cuarenta, el Dr. Henri Leclerc señaló la mejoría que se obtenía utilizando infusiones de diente de león en ciertos problemas de la piel como eccemas, erupciones y picores, en aquellos pacientes en que los problemas dermatológicos coincidían con problemas de función insuficiente del hígado, debido a la relación que existe entre el buen funcionamiento hepático y la salud de la piel.
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) lo reconoce como medicamento de uso tradicional para trastornos digestivos leves y para aumentar la cantidad de orina y limpiar las vías urinarias y los riñones. Por su sabor amargo, también tiene un efecto aperitivo y puede utilizarse para abrir el apetito.
ENFERMEDADES que SANAN con TÉ de DIENTE DE LEÓN (CÓMO USARLO)
Beneficios para el hígado graso
El diente de león contiene compuestos bioactivos como flavonoides y ácidos fenólicos que actúan como antioxidantes, protegiendo las células hepáticas del daño oxidativo. Además, estimula la producción de bilis, facilitando la digestión de las grasas y contribuyendo a la reducción de la acumulación de lípidos en el hígado. Su efecto diurético suave también ayuda en la eliminación de toxinas, aliviando la carga hepática.

Indicaciones y usos terapéuticos
La medicina tradicional ha utilizado el diente de león como tratamiento para diversas condiciones físicas, afecciones y enfermedades. No obstante, no todas ellas han podido ser respaldadas por la evidencia científica. Actualmente, los estudios en laboratorios intentan determinar cómo utilizar sus diferentes propiedades para tratar varias patologías de una forma más natural. Entre las principales propiedades del diente de león encontramos:
- Nutritiva: las hojas de diente de león se pueden comer crudas o cocidas, presentan un rico contenido nutritivo en vitamina A, C, E y K también despunta en vitaminas del grupo B y minerales como hierro, calcio, magnesio, potasio y silicio. Finalmente es rica en inulina, un tipo de fibra que refuerza la microbiota intestinal.
- Digestiva: es un tónico amargo que favorece la estimulación de jugos gástricos implicados en la digestión. Por su contenido en inulina ayuda a mejorar estados de estreñimiento y en síndrome de colon irritable por su contenido en fibra y efecto prebiótico.
- Colerética y protectora hepática: ejerce acción sobre el hígado y la vesícula biliar favoreciendo la formación y secreción de bilis, lo que facilita la digestión de las grasas y previene la formación de cálculos biliares. Asimismo también tiene la capacidad de regenerar el hígado y protegerlo de sustancias tóxicas.
- Diurética: favorece la producción de orina y ayuda a eliminar el exceso de agua de nuestro organismo, por lo que se recomienda como tratamiento de cálculo de riñón y depurativo en general en curas estacionales.
Además de estos usos, el diente de león se ha empleado para:
- Aliviar afecciones de la piel de carácter infeccioso: tiene capacidad calmante y depurativa, propiedades que pueden ser aprovechadas para condiciones de la piel. Combate el deterioro y envejecimiento de la piel y supone un buen remedio para facilitar la eliminación de impurezas, como los eccemas, dermatitis, acné, forúnculos, urticarias y herpes, en aplicaciones por vía interna y externa.
- Ayudar con las digestiones difíciles: estimula la secreción de jugos gástricos estomacales, lo que facilita la digestión. Es buen aliado como infusión después de comer comidas abundantes. Funciona como laxante y asociado a otras hierbas de propiedades similares, se usa para aliviar el estreñimiento crónico. A causa de su potencial amargo, el diente de león se ha usado tradicionalmente para estimular el apetito.
- Limpiar las vías respiratorias: cuando se alojan bacterias patógenas en las vías respiratorias, sea desde garganta hasta pulmones, las vaporizaciones de diente de león son calmantes y antimicrobianas.
- Aliviar el dolor de riñones: cuando se hace esfuerzo de más, cuando hay problemas para orinar, o cuando hay piedras en los riñones, puede usarse el diente de león gracias a que opera directamente en este órgano.
- Ofrecer beneficios para el corazón: Como diurético potente y vasodilatador, el diente de león es un apoyo válido para mantener los niveles de tensión sanguínea a raya y para prevenir a la larga la aparición de trastornos vasculares. Se incluye igualmente en tratamientos para la diabetes mellitus del tipo 2.
- Dar beneficios para el cabello: Por su aporte en vitaminas A y del grupo B, el diente de león se destina también a fortalecer las raíces del cabello y como remedio natural para prevenir su caída de forma prematura.
¿Cómo tomar el diente de león?
El diente de león puede tomarse en tisana, extracto fluido (gotas) o cápsulas de polvo o de extracto seco, ya sea de las hojas, la raíz, o una mezcla de ambas.
Generalmente, si se trata de la raíz la dosis es la equivalente a 3-5 g, hasta tres veces al día. En el caso de las hojas, el equivalente a 4 a 10 g, hasta tres veces al día. En el caso de mezcla de raíz y hojas 3,5 - 7,5 g, hasta tres veces al día.
Para los extractos fluidos (gotas) y cápsulas de polvo o extracto seco, se recomienda seguir las instrucciones del laboratorio fabricante.
Cómo preparar una tisana
La Agencia de registros del Ministerio de Sanidad Alemán (Standardzulassung) recomienda para la mezcla de raíz y hojas la siguiente preparación:
Llevar a ebullición 1-2 cucharaditas de la mezcla en unos 150 ml de agua, llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar reposar 15 minutos. Filtrar y edulcorar al gusto.
En cuanto a la dosis de la tisana así preparada indica que, salvo otra prescripción, se puede tomar una taza de infusión recién preparada por la mañana y otra por la noche.

Contraindicaciones, efectos adversos y recomendaciones
El diente de león no debe utilizarse nunca en caso de problemas biliares sin la supervisión de un médico y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares. Debido a que contiene sustancias amargas, el diente de león estimula la producción de jugo gástrico, por lo que a ciertas personas puede causarles molestias gástricas e hiperacidez.
Para evitar este problema se puede añadir a la mezcla para infusión alguna planta con mucílagos como el malvavisco, y en el caso de tomar un preparado líquido, las gotas pueden añadirse a una infusión de malva o malvavisco. También pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león.
Aunque el diente de león es seguro para la mayoría de las personas, existen algunas contraindicaciones:
- No se recomienda su consumo durante el embarazo o la lactancia debido a la falta de estudios concluyentes sobre su seguridad en estas circunstancias.
- Personas con obstrucción de las vías biliares, úlceras gástricas o alergias a las plantas de la familia Asteraceae deben evitar su consumo.
- Puede interactuar con medicamentos diuréticos, anticoagulantes o hipoglucemiantes, por lo que se recomienda consultar a un profesional de la salud antes de incorporarlo a la dieta.
No se deben tomar preparados de diente de león en el caso de que por cualquier circunstancia deba reducirse la producción de jugos gástricos o en caso de tomar medicamentos antiácidos.
El diente de león puede aumentar el efecto de algunos medicamentos como los diuréticos, los anticoagulantes y los bloqueantes neuromusculares, por lo que en caso de tomar medicamentos se recomienda consultar al médico o al farmacéutico la conveniencia o no de tomar diente de león.
Es importante consultar con un especialista antes de tomar cualquier planta medicinal.
Tabla resumen de contraindicaciones y precauciones:
| Condición | Precauciones |
|---|---|
| Problemas biliares | Consultar a un médico |
| Obstrucción de las vías biliares | Contraindicado |
| Embarazo y lactancia | No recomendado |
| Úlceras gástricas | Evitar su consumo |
| Alergia a Asteraceae | Evitar su consumo |
| Uso de diuréticos, anticoagulantes, hipoglucemiantes | Consultar a un profesional de la salud |