A la hora de reemplazar una o varias piezas dentales por medio de implantes, se presentan varias opciones. ¿Sabes qué diferencias hay entre implantes dentales atornillados y cementados? ¿Qué materiales son los más adecuados? En este artículo, exploraremos a fondo estos temas para ayudarte a tomar la mejor decisión sobre tu salud bucal.
Implantes Dentales: Una Solución Versátil
Los implantes dentales son una gran solución para sustituir los dientes perdidos o gravemente dañados. Uno de los tratamientos más demandados dentro de las clínicas dentales gracias a su gran utilidad, los implantes dentales tienen un objetivo esencial: la reposición de piezas dentales que se han perdido o reparar la función de aquellas piezas dentales que ya no se ajustan a su cometido principal.
Ante todo hay que decir que en ambos casos, contamos con un implante, que es un tornillo integrado en el hueso y la encía y que funciona como nuestro punto de anclaje. Como hemos comentado, los dos han de contar con un implante anclado en el hueso.
Partes del Implante Dental
Para saber un poco más sobre los implantes dentales, vamos a empezar por los elementos que lo constituyen:
- Implante o cuerpo de implante dental: Se trata normalmente de un pequeño tornillo de titanio que se introduce en el hueso maxilar. Sirve de anclaje, imitando la función de la raíz. El material tiene que ser tolerado por el organismo para su perfecta integración y cicatrización con el tejido óseo.
- Pilar: Pequeño componente que sirve de punto de unión entre el implante y la corona.
- Corona: Se trata del elemento que imita el diente natural. Es decir la parte que vemos del implante y que da finalmente la función y estética a todo el implante dental.
De esta manera, podríamos definir los implantes dentales como piezas de metal que, mediante una operación quirúrgica, se colocan en los huesos maxilares del paciente, debajo de las encías. El implante se fusiona con el hueso mandibular, consiguiendo que la corona o el puente no se mueva y permanezca estable. Con ello, conseguimos que la masticación y el habla, las funciones principales de la boca, sigan intactas.
Tras esto, se coloca en la pieza metálica la correspondiente corona o puente fijo que sustituye la pieza perdida o aquella que ya no cumplía su función.
Este tratamiento tiene, como fin, conseguir otro tipo de funciones fundamentales para la salud dental:
- Además de reponer los dientes o proporcionar estabilidad, se evita el desgaste de las piezas dentales contiguas.
- Impedir que el hueso pierda volumen tras la pérdida de la pieza dental.
- Servir de anclaje para ciertos tipos de prótesis dentales, como la sobredentadura.
Para los implantes dentales, es necesario una intervención quirúrgica mediante una anestesia local. Por eso, muchos pacientes se preocupan.

Tipos de Implantes Dentales: Atornillados vs. Cementados
Una forma de clasificar los implantes es según cómo se fija la prótesis (corona) al implante en sí. Existen dos tipos principales:
- Implantes Atornillados: En el caso de la prótesis atornillada, lo siguiente será fijarla a este implante con otro tornillo a su vez. En los primeros, debido a que la prótesis es atornillada al tornillo integrado en el hueso, se puede apreciar un pequeño agujero que permitirá fijarla al primer anclaje. Hoy en día, este tipo de prótesis son más utilizadas por los dentistas, debido, principalmente, a que el proceso de retirada es mucho más sencillo y permite un mejor mantenimiento de la misma.
- Implantes Cementados: Mientras que las prótesis atornilladas tienen el agujerito que comentamos para rellenar, las cementadas son una pieza uniforme. Con esta técnica el diente va cementado (pegado) sobre el implante, se cementa sobre un pilar que se conecta al implante.
¿Qué es la PRÓTESIS CEMENTO ATORNILLADA sobre IMPLANTES DENTALES?
Ventajas y Desventajas de Cada Tipo
Cada tipo de implante tiene sus pros y sus contras:
Implantes Atornillados
- Ventajas:
- Fácil acceso. Al tratarse de una pieza que va unida al implante mediante un tornillo, su extracción será mucho más sencilla, puesto que solo habrá que quitar el tornillo para su retirada.
- Mejor mantenimiento.
- Mayor comodidad.
- Desventajas:
- Elaboración compleja en zonas posteriores.
- Recambio periódico de los tornillos.
- Mayor probabilidad de infección. Este tipo de prótesis no sella correctamente la conexión entre el implante y la corona, lo que puede favorecer el crecimiento bacteriano en el surco.
Implantes Cementados
- Ventajas:
- Además, a diferencia de los implantes dentales atornillados, los cementados poseen mayor resistencia en estos dientes.
- Buenos resultados estéticos.
- Colocación más precisa y sencilla. Esta ventaja se debe a que el diente cementado es regulable y puede tener distintas orientaciones.
- Menor probabilidad de infecciones.
- Desventajas:
- “Descementación” de la corona.
- Aflojamiento del pilar transepitelial.
Esta diferencia entre implantes dentales atornillados y cementados, hace que los segundos, una vez colocados, sean algo más difíciles de quitar.

Materiales de los Implantes: Titanio vs. Zirconio
La compatibilidad, como bien hemos comentado, es la parte fundamental de esta operación. Por eso, el material que se utilice tiene que presentar unas características muy concretas para que se integre con el hueso. Vamos a ver los dos tipos de implantes que mejor favorece esta fijación.
- Implantes de titanio: La gran mayoría de los implantes dentales que existen en el mercado están fabricados de titanio. Tradicionalmente, el titanio ha sido el material más utilizado para la fabricación del implante, gracias a que es un material ligero y de extrema dureza, pero que además tiene un índice de biocompatibildad con el tejido óseo realmente elevado, por lo que es perfecto en tratamientos de implantes dentales basados en la oseointegración. Desde que los implantes dentales de titanio han estado en uso, no ha habido ningún informe de una alergia o reacción al metal en sí.
- Implantes de zirconio: Por ello, y con el fin de disipar estas limitaciones y tener una opción de implante diferente, se han llevado a cabo investigaciones y se han desarrollado implantes “libres de metal”. Esto ha llevado al uso de otro metal llamado zirconio. El zirconio se utiliza en diferentes tratamientos dentales gracias a su durabilidad, siendo un material que evita la formación de placa bacteriana. La unión entre el implante de zirconio y el hueso se produce por biointegración. En sistemas de dos piezas, el implante reemplaza la raíz y generalmente se coloca al nivel del hueso subyacente. Los implantes de zirconio están hechos de una sola pieza. Aunque estos implantes parecen prometedores, faltan pruebas a largo plazo y la estabilidad está en estudio.
Puentes Dentales: Una Alternativa a los Implantes
Un puente dental de 3 piezas (también llamado puente fijo dental de tres unidades) es una prótesis fija que reemplaza un diente perdido apoyándose en los dientes adyacentes. Imagina que te falta una pieza dental: el puente estará formado por tres coronas unidas entre sí - dos de esas coronas se cementarán sobre tus dientes naturales a cada lado del espacio (esos dientes se llaman pilares o dientes de soporte), y la tercera corona (llamada póntico) queda en medio, ocupando el lugar del diente ausente.
Este tipo de prótesis es fija: a diferencia de una dentadura removible, no podrás quitarte el puente dental para limpiarlo; queda cimentado de forma permanente por el dentista sobre tus dientes naturales. Eso le da mayor estabilidad y comodidad, se siente como si fuera parte de tus propios dientes. Por supuesto, para poder colocar un puente fijo de 3 piezas se requiere que tengas dientes sanos a ambos lados del espacio desdentado.
En mi práctica, suelo explicarle al paciente que un puente de tres piezas es básicamente un “puente” con dos pilares y un diente artificial en el medio. Los materiales de esas coronas pueden variar: tradicionalmente se usaba metal-porcelana (estructura metálica interna recubierta de porcelana del color del diente), pero hoy en día también se emplean cerámica pura o zirconio.
Tipos de Puentes Dentales
Existen varios tipos de puentes dentales, y su elección dependerá de la ubicación del diente ausente, el estado de los dientes adyacentes y el tipo de rehabilitación que se requiera:
- Puente dental tradicional: Es el que describí arriba. Utiliza coronas en dos dientes pilares para sostener uno o más pónticos en medio. Es el más común y suele usarse cuando hay dientes naturales sanos a ambos lados del hueco.
- Puente cantiléver (en voladizo): Similar al tradicional, pero solo tiene soporte en un lado. Es decir, el póntico (diente falso) se ancla únicamente a un diente pilar. Este tipo se usa rara vez, solo cuando solo hay un diente adyacente disponible.
- Puente Maryland (adhesivo o con aletas): Es una opción más conservadora. En vez de tallar los dientes vecinos para colocar coronas completas, se utilizan estructuras metálicas o de porcelana en forma de “alas” que se pegan en la parte posterior de los dientes adyacentes. El diente falso queda en medio con esas aletas adhesivas a los lados. La ventaja es que no hay que desgastar tanto los dientes vecinos; la desventaja es que su adhesión puede no ser tan fuerte en zonas de mucha fuerza (por ejemplo, en molares suele despegarse).
- Puente soportado por implantes: En vez de apoyarse en dientes naturales, el puente se apoya sobre implantes dentales integrados en el hueso. Por ejemplo, si te faltan tres dientes consecutivos, podríamos colocar dos implantes (uno en cada extremo del tramo) y sobre ellos cimentar un puente de 3 piezas, donde los implantes actúan como pilares. Estos puentes no tocan para nada a otros dientes, y son muy estables. El contra es que requieren cirugía para instalar implantes y suelen demorar algunos meses de tratamiento en lo que los implantes se integran antes de colocar el puente definitivo.
Como ves, “puente dental” puede referirse a varias técnicas, pero si has llegado buscando específicamente “puente dental de 3 piezas”, casi siempre hablamos del puente fijo tradicional de un solo diente ausente con dos coronas de soporte.
¿Cuánto Cuesta un Puente Dental?
El precio de un puente dental fijo de 3 piezas puede variar muchísimo según el país, la ciudad, el tipo de clínica, el material utilizado y la complejidad del caso.
En España, el coste de un puente de 3 unidades suele situarse en un rango medio de 1.000 a 1.800 euros aproximadamente para un puente sobre dientes naturales. En clínicas privadas de prestigio, un puente de 3 piezas sobre dientes puede cotizarse alrededor de 2.000 € (especialmente si es de zirconio), mientras que en cadenas dentales o con seguro, podrías encontrar ofertas en torno a 1.100-1.300€.
En Latinoamérica, los precios varían por país pero tienden a ser más económicos (en moneda internacional) que en Europa o Estados Unidos, aunque para los pacientes locales puede seguir siendo una inversión significativa. En general, un puente de 3 piezas en Latinoamérica puede costar del equivalente a 500 hasta 1500 USD en promedio, dependiendo del país y la clínica.
Factores que Influyen en el Costo
¿Por qué puede costarle a una persona $700 dólares y a otra $2.000 el mismo “puente de 3 piezas”? Pues porque no siempre es el mismo caso:
- Material de las coronas: Como mencioné, no es lo mismo un puente de metal-porcelana (más económico) que uno totalmente cerámico o de zirconio (más caro). El zirconio suele encarecer el tratamiento, pero ofrece mejor estética y durabilidad.
- Número de piezas que abarca el puente: Aquí hablamos de uno de 3 piezas, pero hay puentes más largos (por ejemplo, de 4 o 5 unidades). Cuantas más coronas y pónticos, mayor será el costo, porque básicamente se cobra por pieza adicional.
- Si va sobre dientes naturales o sobre implantes: Este punto es crucial. No es lo mismo hacer un puente apoyado en dientes que ya tienes, que hacer un puente sobre implantes dentales. Si necesitas implantes, el precio se dispara porque incluye las cirugías de implante, aditamentos protésicos y más sesiones.
- Tratamientos previos necesarios: Cada boca es un mundo. Puede que antes de colocarte el puente haya que realizar otros procedimientos, y eso sumará al costo. Por ejemplo, si los dientes pilares tienen caries o empastes antiguos, quizás haya que hacer reconstrucciones o endodoncias (tratamiento de nervio) para dejarlos aptos y fuertes. A veces se requiere una limpieza dental profunda o tratar encías (si hay gingivitis o periodontitis) antes de proseguir.
- Necesidad de puente provisional: Durante el tiempo que esperas tu puente definitivo del laboratorio, probablemente lleves un puente provisional de acrílico para no quedar con los dientes tallados al descubierto. Algunos presupuestos incluyen este provisional, otros lo cobran aparte.
- Clínica y profesional: Honestamente, la reputación y ubicación de la clínica también influyen. Una clínica de barrio podría tener tarifas más bajas que una clínica de alta tecnología en el centro de una gran ciudad. La experiencia del odontólogo, las garantías que ofrece, si cuenta con tecnología digital (escáner intraoral, fresado CAD/CAM) - todo eso puede reflejarse en el precio final.
- País o región: Ya lo mencionamos pero lo recalco: no costará lo mismo en España, México o Estados Unidos.
En cualquier caso, siempre pide un presupuesto detallado por escrito. Un buen profesional te desglosará todo lo incluido: número de piezas, material, si incluye provisionales, revisiones, garantías, etc.
¿Cómo se Coloca un Puente Dental Fijo?
Colocar un puente dental requiere de varias citas y pasos, pero no te preocupes, que te acompañaremos en todo el proceso:
- Evaluación inicial y plan: Primero, examino tu boca en profundidad. Tomamos radiografías para evaluar los dientes pilares y la zona edéntula (sin diente). Verifico que los dientes de soporte estén sanos o si necesitan algún tratamiento previo. En esta cita planificamos el puente: decido junto contigo el material de las coronas (porcelana, zirconio, etc.), tomamos color de tus dientes para que el puente sea del mismo tono, y planificamos si se hará un provisional.
- Preparación (tallado) de los dientes pilares: En la siguiente visita, te aplicaré anestesia local en los dientes vecinos al espacio para trabajarlos sin dolor. Luego, procedo a desgastar esos dientes pilares alrededor de toda su superficie (como 1-1.5 mm de espesor) para crear el espacio donde irán las coronas del puente. Tras tallarlos, tomo una impresión (molde) de la zona: esto puede ser con pasta de alginato/silicona o con un escáner intraoral digital, dependiendo de la tecnología disponible. Esa impresión registra con precisión la forma de los dientes tallados y el espacio, y la enviaré al laboratorio dental donde fabricarán tu puente a medida.
- Colocación de un puente provisional: Mientras el puente definitivo se hace, coloco un puente provisional de resina acrílica: es algo así como coronas temporales unidas que tapan los dientes tallados y reemplazan el diente faltante, para que no te vayas a casa “mellado” ni con los muñones expuestos.
- Prueba del puente definitivo: Tras unos días (usualmente 1 a 2 semanas, dependiendo del laboratorio y el material), tu puente fijo permanente estará listo. Te citaré para probarlo en boca antes de cementarlo definitivamente. En esa cita, retiro con cuidado el puente provisional y coloco el puente definitivo sobre los pilares. Aquí revisamos varias cosas: que ajuste bien (margen sin espacios, buena adaptación), que la mordida oclusión esté correcta (que no quede alto o te haga contacto prematuro al morder), y por supuesto la estética: el color y forma de las coronas deben verse naturales junto a tus dientes.
- Cementación final: Una vez tanto tú como yo estamos conformes con cómo quedó, fijamos permanentemente el puente con un cemento dental especial. Preparo el interior de las coronas del puente, coloco el cemento (puede ser un tipo de resina adhesiva o cemento de ionómero, según el caso) y asiento el puente sobre los dientes pilares. Se remueve el exceso de cemento y ¡listo!, el puente queda pegado de forma firme.
- Revisiones y ajustes posteriores: Te pediré que vuelvas en una semana aproximadamente para chequear cómo te has adaptado. En esa cita reviso las encías alrededor del puente (que estén sanas, sin irritación), confirmo la mordida de nuevo y hago ajustes menores si es necesario (por ejemplo, pulir algún puntito que moleste la lengua). También resolveremos cualquier duda que tengas ya usándolo en tu día a día.