¿Te estás preguntando si puedes ir al dentista estando embarazada? Si estás en la dulce espera, debes acudir al odontólogo para prevenir o tratar cualquier posible enfermedad bucal y cuidar tanto tu salud como la de tu bebé. Para empezar, es importante aclarar que durante el embarazo no solamente puedes ir a tu dentista, sino que deberías hacerlo para prevenir o tratar a tiempo cualquier afección dental. Por lo tanto, durante el embarazo se recomienda acudir al dentista cada tres meses.

Las infecciones dentales pueden ser perjudiciales durante el embarazo tanto para la madre como para el bebé. Es importante comprender los riesgos asociados con las infecciones dentales y tomar medidas preventivas para mantener una salud bucal óptima durante este período crucial.
¿Por qué es importante visitar al odontólogo durante el embarazo?
Es importante visitar al odontólogo durante el embarazo por dos motivos:
- En primer lugar, porque hay una mayor predisposición en la futura madre a padecer gingivitis o caries.
- Por otro lado, un mayor consumo de carbohidratos por «antojos» aumenta el riesgo de padecer caries.
A modo de prevención, la mujer embarazada debe ser rigurosa con la higiene dental diaria. La gingivitis no es solamente una afección que se puede tratar después del embarazo. En general, la saliva de las mujeres gestantes tiende a presentar una mayor acidez por estos motivos, tanto la alimentación con más azúcares como los vómitos.
El consumo de alimentos ácidos, el reflujo gastroesofágico o los vómitos durante un largo periodo de tiempo también pueden causar una erosión dental, tanto del esmalte como de la dentina.
Riesgos asociados a las infecciones dentales durante el embarazo
Es fundamental tratar las infecciones de forma oportuna, ya que una infección dental no tratada puede tener consecuencias negativas para la madre y el bebé. En primer lugar, el dolor y la incomodidad asociados con las infecciones dentales pueden afectar a la calidad de vida de la madre, dificultando la alimentación y el sueño adecuados. Además, las bacterias presentes en una infección dental pueden ingresar en el torrente sanguíneo y desencadenar respuestas inflamatorias en todo el cuerpo, lo que puede aumentar el riesgo de complicaciones durante el embarazo, como parto prematuro o bajo peso al nacer.
¿Por qué hay mayor predisposición a sufrir infecciones dentales durante el embarazo?
Durante el embarazo, el cuerpo experimenta numerosos cambios hormonales que pueden aumentar el riesgo de desarrollar problemas dentales. Las hormonas como el estrógeno y la progesterona pueden afectar a los tejidos de las encías, haciéndolos más propensos a la inflamación y la gingivitis. Asimismo, el aumento del flujo sanguíneo durante el embarazo puede exacerbar cualquier infección dental existente.
¿Cómo afecta una infección dental al feto o a la madre?
Estos son los riesgos que pueden estar asociados a las enfermedades bucodentales, especialmente las relacionadas con las encías:
- Miomas uterinos.
- Hipertensión gestacional.
- Parto prematuro.
- Bajo peso al nacer.
- Diabetes gestacional.
- Gingivitis.
Problemas dentales comunes durante el embarazo
Gingivitis
La gingivitis es una inflamación de las encías que se caracteriza por enrojecimiento y, en algunos casos, sangrado. Durante el embarazo, el aumento del flujo sanguíneo debido a los elevados niveles de estrógeno y progesterona hace que esta condición sea más común, especialmente en el tercer trimestre. Por esta razón, se llama gingivitis gestacional.
Aunque no es una enfermedad grave en sí misma, está relacionada con los riesgos mencionados anteriormente, por lo que es importante acudir al dentista lo antes posible. Además, el tratamiento es sencillo y efectivo, puesto que consiste en limpiezas bucodentales regulares y un seguimiento adecuado para prevenir complicaciones más graves.
Si la gingivitis no se trata a tiempo, puede empeorar y convertirse en periodontitis, una enfermedad irreversible. Esta patología implica la progresiva destrucción de los tejidos de soporte de los dientes, lo que finalmente conduce a la pérdida de las prendas dentales.

Caries y erosión dental
Asimismo, las caries y la erosión dental son muy comunes durante el embarazo. Debido a un aumento en la acidez de la boca, las bacterias presentes atacan la superficie del diente (esmalte) y provocan una desmineralización progresiva.
En estos casos, se recurre a los empastes, un tratamiento no invasivo que no supone ningún riesgo para la salud de la madre ni del feto.
Tratamientos dentales seguros durante el embarazo
Durante los meses de gestación se recomienda realizar visitas trimestrales y, en caso de tener que hacer un tratamiento, valorar la urgencia de la afección y la salud de la madre y el bebé. El odontólogo es quien examinará y evaluará cada caso antes de proponer el tratamiento adaptado al estado de la mujer embarazada. Por ejemplo, hay que tener en cuenta que una infección dental es un riesgo mucho mayor que el tratamiento para erradicarla.
En general, se pueden realizar procedimientos como un empaste o una endodoncia, y también se puede extraer una muela durante el embarazo. Sí se puede recibir anestesia local si la mujer requiere un tratamiento específico de urgencia. Las radiografías se consideran un procedimiento seguro con un riesgo extremadamente bajo tanto para la madre como para el bebé en cualquier etapa del embarazo. No obstante, también se deben seguir las precauciones pertinentes para limitar la radiación lo máximo posible.
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En general, se debe tener claro que el mejor momento para hacerse un tratamiento dental durante el embarazo es el segundo trimestre, ya que en el primero tiene lugar el desarrollo de los órganos del bebé (existe riesgo de deformación del feto) y en el tercero todo se va acomodando para el parto (existe riesgo de parto prematuro).
El dentista para embarazadas es importante. Se han realizado investigaciones para averiguar los riesgos de la anestesia dental durante el embarazo. Se puede ir al dentista estando embarazada. Lo mejor para ti y para tu bebe es que tu boca esté sana durante el periodo de gestación.
Antibióticos y analgésicos seguros
Las opciones de antibióticos más seguras durante el embarazo son la penicilina, la amoxicilina, las cefalosporinas y la cefalexina. Para aliviar el dolor después de un procedimiento odontológico se recomiendan algunos analgésicos seguros durante el embarazo como el paracetamol.
¿Cuándo es el mejor momento para un tratamiento dental?
- Primer trimestre: En el primer trimestre, el dentista solo realizará tratamientos urgentes o sencillos, ya que es cuando hay un mayor riesgo para el feto. Es el periodo más seguro para realizar los tratamientos que no se pueden aplazar hasta después del parto.
- Segundo trimestre: Es la etapa ideal para realizar tratamientos dentales necesarios, incluyendo empastes, extracciones sencillas o incluso una endodoncia si hiciera falta.
- Tercer trimestre: El último trimestre es también muy delicado porque existe un mayor riesgo de inducción al parto. Por otro lado, hay que evitar citas demasiado largas debido a las molestias frecuentes durante la avanzada gestación.
Consejos para una buena higiene dental durante el embarazo
Es fundamental que las mujeres embarazadas mantengan una buena higiene bucal y hagan visitas regulares al dentista para prevenir y tratar cualquier problema dental. Aquí dejamos algunos consejos para mantener una salud bucal óptima durante el embarazo:
- Cepíllate los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y pasta dental con flúor. El cepillado regular ayuda a eliminar la placa bacteriana y prevenir la formación de caries.
- Utiliza hilo dental todos los días para limpiar entre los dientes y bajo la línea de las encías. El hilo dental ayuda a eliminar los restos de alimentos y la placa bacteriana en áreas de difícil acceso para el cepillo de dientes.
- Enjuáguete la boca con enjuague bucal antibacteriano después del cepillado y el uso del hilo dental. El enjuague bucal ayuda a reducir las bacterias y refrescar el aliento.
- Mantén una alimentación equilibrada y saludable. Limita el consumo de alimentos azucarados y bebidas carbonatadas, ya que pueden aumentar el riesgo de caries.
- Evita fumar y beber alcohol durante el embarazo, puesto que ambos hábitos pueden tener efectos negativos en la salud bucal y general.
- Programa visitas regulares al dentista para exámenes dentales y limpiezas profesionales.
Además, durante el embarazo, las mujeres tienen mayor probabilidad de desarrollar problemas dentales tales como la gingivitis o las caries. Durante el embarazo, es importante que la futura madre informe a su profesional sobre su estado antes de someterse a cualquier tipo de medicación o tratamiento. Muchos procedimientos y medicamentos se ven limitados en esta etapa o requieren de alternativas más suaves para evitar posibles riesgos.
Tratamiento para la gingivitis en el embarazo
El tratamiento para la gingivitis en el embarazo es la higiene dental profesional y requiere la intervención de un especialista en periodoncia. En este sentido, la infección en las encías se debe a la acumulación de bacterias, por lo que es necesario seguir buenos hábitos de higiene en casa y ponerse en manos de un profesional para evitar que se agrave.
Cuando no se siguen estos hábitos, se acumula mucho sarro y se requiere de una limpieza en profundidad de las encías, se realiza lo que se conoce como curetaje o raspado dental. Éste debe practicarse a partir del segundo trimestre de gestación, que es el período más seguro para llevar a cabo tratamientos no urgentes.
Aunque el curetaje puede llevar asociada la toma de algún medicamento si la infección es especialmente importante, en el caso de las embarazadas se buscan otras alternativas. Lo que sí se pueden usar son colutorios de clorhexidina, pero siempre bajo la prescripción y supervisión del especialista.
Cuando se trata de cómo curar o tratar la gingivitis en el embarazo, lo mejor es la prevención. En el caso de mujeres que están buscando un bebé, es aconsejable visitar al dentista antes de que comience la gestación para poner al día la salud bucodental, ya que la boca puede ser un foco de infección para el organismo.
Higiene bucal diaria durante el embarazo
Es importante saber cómo aliviar la gingivitis o encías inflamadas en el embarazo, porque incluso las mujeres que nunca han tenido molestias en las encías pueden experimentarlas durante este período de su vida. La clave es aplicar una buena prevención y cuidar lo máximo posible la salud bucodental. Hábitos que, una vez adquiridos, deberían mantenerse.
- Limpiar la boca con un irrigador bucal. Este sistema de limpieza mediante agua a presión elimina los restos de alimentos que se pueden quedar entre diente y diente (espacio interproximal). Sin restos de alimentos, las bacterias están menos activas y su efecto nocivo sobre las encías también disminuye.
- Lavar los dientes. Tras la limpieza con el irrigador hay que cepillar todos los dientes por todos los lados. Un buen cepillado debe durar de dos a tres minutos. Lo ideal es lavar los dientes un mínimo de dos veces al día (por la mañana y por la noche) y preferentemente después de cada comida.
- Pasar el hilo dental. Tras la limpieza bucal de la noche se aconseja pasar hilo dental para acabar con los restos de alimentos que pueda haber entre los dientes y entre las encías.
- Cepillar la cara interna de los dientes. Las embarazadas, especialmente las que sufren de náuseas y vómitos, deben cepillarse inmediatamente, y con especial hincapié en la cara interna, pues el ácido del vómito puede erosionar los dientes y promover la aparición de caries.
- Aplicar enjuagues bucales. En el caso de las embarazadas, y en general para cualquier persona, el enjuague bucal debe ser prescrito por un higienista o especialista en periodoncia, ya que es pautado como tratamiento temporal para la prevención o tratamiento de un problema (y no rutinario).