Probablemente todos estamos familiarizados con el término "caries". Desde pequeños aprendemos que tenemos que protegernos de "carius y baktus" para que no aparezcan agujeros en nuestros dientes, sobre todo, por supuesto, cepillándonos los dientes a conciencia. Pero, ¿qué es exactamente la caries? ¿Cómo se desarrolla esta enfermedad? ¿Cómo puede proteger mejor sus dientes y qué opciones de tratamiento existen? La caries es una enfermedad del diente causada por bacterias. Característico de la caries -y al mismo tiempo el signo más llamativo- es el temido agujero en el diente, que, sin embargo, sólo se manifiesta en una fase avanzada.
Una caries dental, también conocida como carie a secas, es una enfermedad infecciosa que afecta a los tejidos duros de nuestros dientes, es decir, al esmalte y la dentina. Es la más común y afecta únicamente la capa superficial del diente. Afecta la dentina, la capa situada debajo del esmalte. Aparece en la raíz del diente, que queda expuesta tras la retracción de las encías.
En Clínica Dental Dobleese contamos con un equipo de profesionales altamente cualificados y con amplia experiencia en la prevención y el tratamiento de las caries dentales. ¡Recuerda! Clínica dental Sevilla y Dos Hermanas. Especialistas en implantes dentales y estética dental, garantizando en cada tratamiento una salud dental plena.

¿Cómo se forman las caries?
Las bacterias de la placa bacteriana se alimentan de los restos de comida que quedan en la boca, especialmente de los azúcares. Los verdaderos culpables de la caries son las bacterias que se encuentran en la placa. Obtienen su energía de los hidratos de carbono de los alimentos. Prefieren el azúcar fácilmente fermentable. Convierten este azúcar en ácidos que desmineralizan nuestro esmalte dental.
La buena noticia es que en la boca se produce un proceso que protege los dientes de la caries. Nuestra saliva está enriquecida con minerales que endurecen (remineralizan) constantemente el esmalte dental. Sin embargo, este proceso natural se ve alterado cuando consumimos azúcar repetidamente, ya sea como tentempié frecuente o como bebida dulce. Para evitar que esto ocurra en primer lugar, una cosa ayuda: cepillarse los dientes regularmente, por la mañana y por la noche, además del uso de un raspador de lengua y cepillos interdentales adecuados. La caries se debe principalmente a una higiene dental insuficiente.
Pero: Es cierto que algunas personas tienen más tendencia a desarrollar caries que otras. Esto se debe a que todos tenemos un nivel de acidez (pH) de la saliva diferente.
Caries en niños: cómo evitarla y tratamiento
Tipos de caries
La caries puede tener muchos nombres, dependiendo de dónde se produzca.
- Este término se refiere a la caries que se forma entre los dientes; es decir, en las superficies de contacto de dos dientes adyacentes. Estas zonas son especialmente susceptibles porque a menudo se olvidan durante el cepillado.
- Se trata de la caries que se forma en el diente, es decir, en las superficies masticatorias de los molares.
- La caries dental del cuello se produce cuando los cuellos de los dientes están expuestos y se forma caries en ellos. Esto ocurre con más frecuencia en las personas mayores, que son más propensas a tener encías retraídas y cuellos dentales expuestos.
- La caries secundaria describe la formación de caries en zonas que ya han sido tratadas. Así, esta nueva caries se desarrolla en la zona de empastes y coronas; también bajo un empaste o corona. Esta nueva formación de caries se denomina recidiva de caries. Suele ser el resultado de un tratamiento inicial deficiente.
Existen varios tipos de caries dental, que pueden clasificarse según su ubicación en el diente, su extensión y otros factores.
- Caries de esmalte: También conocida como caries incipiente o caries de esmalte, este tipo de caries afecta la capa más externa del diente, el esmalte.
- Caries interdental: Este tipo de caries se desarrolla entre los dientes, donde es más difícil limpiar con el cepillo dental o el hilo dental.
- Caries de fisura: Estas caries se desarrollan en las fosas y fisuras profundas de los dientes, especialmente en los molares y premolares.
- Caries radicular: La caries radicular aparece en la raíz del diente y son más comunes en personas mayores con encías retraídas que dejan expuesta la superficie de la raíz.
- Caries debajo de una corona o un puente dental: También conocida como caries de borde, estas caries se desarrollan alrededor de los bordes de las restauraciones dentales existentes, como empastes o coronas.
- Caries rampante: Se caracteriza por la rápida propagación de múltiples lesiones cariosas en varios dientes.
Etapas del desarrollo de una caries dental
Una caries nunca aparece de la noche a la mañana. La formación de caries es un proceso que, en el mejor de los casos, puede reconocerse y detenerse en una fase temprana. En realidad, la caries inicial es sólo una fase preliminar de la enfermedad, que luego se convierte en caries sin tratamiento. La caries inicial suele manifestarse en forma de manchas blancas, marrones o transparentes en los dientes. Se desarrollan porque el esmalte dental ya ha sido atacado y las zonas afectadas ya se han desmineralizado. En esta fase, el diente ya ha sufrido más; sin embargo, al principio se trata "sólo" de una infestación superficial, en la que el esmalte está afectado.
- Caries de esmalte: Es la primera en aparecer y la más común. Es la primera en aparecer y la más común. Aparece con el tiempo en aquellos casos en los que el paciente no ha tratado una caries incipiente que afecte solo al esmalte. Es la más común y afecta únicamente la capa superficial del diente.
- Caries dentina: Se denomina dentina al tejido que se encuentra bajo el esmalte dental. Este tejido es blando y, por tanto, más susceptible a la caries. En este caso, la caries ya ha atacado dos tercios del hueso del diente y ha penetrado en la pulpa. Afecta la dentina, la capa situada debajo del esmalte. Este tipo de caries tiene un progreso mucho más rápido debido a la porosidad de este tejido.
- Caries radicular: Aparece en la raíz del diente, que queda expuesta tras la retracción de las encías.
Esta capa más interna contiene los vasos sanguíneos y los nervios. La caries puede causar irritación e inflamación de la pulpa, lo que puede ser muy doloroso. Se trata de la forma más grave de caries; casi la fase final. Las bacterias destructoras han llegado a la pulpa y han creado una conexión entre la cavidad bucal y la cavidad del diente. Si la caries ya ha alcanzado la pulpa, puede desarrollarse una infección, que a su vez puede causar un absceso en la parte inferior del diente. Un absceso de este tipo es muy peligroso y debe tratarse inmediatamente. Si no se hace, la infección puede extenderse a los huesos maxilares y también a la cabeza y el cuello. Suele causar dolor. También puede haber inflamación de las encías, la cara o la mandíbula. La fiebre y la inflamación de los ganglios linfáticos también pueden ser signos de un absceso.
Síntomas y complicaciones de las caries
En sus primeras etapas, las caries pueden no presentar ningún síntoma. Ya conoces los factores de riesgo más importantes de la caries dental: la placa y el sarro. Sin embargo, también hay otros factores que pueden favorecer el desarrollo de caries.
La mayoría de la gente asocia la caries con dolor y un agujero visible en el diente. Sin embargo, estos dos síntomas ya son señal de un estadio muy avanzado. La caries en sus fases más tempranas no suele poder detectarse por uno mismo, por eso son tan importantes las revisiones periódicas en el dentista. Un signo temprano de caries dental podría ser cuando sus dientes reaccionan repentinamente de forma desagradable a los alimentos calientes o muy fríos. Si experimenta este fenómeno, debe acudir al dentista. Sólo un dentista puede decirle si se trata realmente de caries. Las personas afectadas por caries pueden ser sensibles cuando sus dientes entran en contacto con alimentos dulces. Esto se debe a que la caries daña el esmalte en un lugar y abre un camino hacia el nervio. Que se produzca o no dolor de muelas también depende de dónde se encuentre el agujero. Los agujeros en el esmalte dental, por ejemplo, no suelen causar dolor. El dolor de muelas espontáneo -independientemente del frío, el calor o los dulces- sólo suele aparecer cuando los agujeros ya llegan casi hasta la pulpa o ésta incluso ya está atacada. La caries avanzada también puede provocar mal aliento. Esto suele deberse a que las bacterias de la caries no han sido suficientemente eliminadas por la persona afectada.
Algunas señales de alerta o síntomas que pueden indicar la presencia de dientes con caries son:
- Dolor o molestias en un diente o muela sin causa aparente.
- Sensibilidad o dolor al tomar alimentos o bebidas calientes y frías o al morder.
- Agujeros, marcas, manchas de cualquier color u hoyos en los dientes.
Tratamientos para las caries
El tratamiento para las caries dentales dependerá de la gravedad de la misma. Cuanto antes se detecte la caries, más fácil será tratarla. Las revisiones dentales son muy importantes para detectar las primeras fases de la caries. El primer paso para detectar la caries es observar de cerca los dientes. Para ello, el dentista utiliza un pequeño espejo y una luz muy brillante. Durante este primer examen, el médico puede detectar cambios en la superficie del diente que pueden indicar la presencia de caries. Si es así, el médico puede confirmar sus sospechas con una sonda especial. Si, por ejemplo, la sonda se atasca en un punto, suele ser señal de que allí hay caries. Esto se debe a que el esmalte sano es duro y resiste la presión de la sonda. Si, por el contrario, el esmalte dental está afectado por la caries, se vuelve blando, de modo que la sonda se clava un poco allí.

Los rayos X son otra forma de detectar caries bien ocultas. La gran ventaja es que las imágenes de hacen visible el daño en una fase muy temprana, lo que no ocurre cuando se examina con una sonda. La desventaja, por supuesto, es la exposición a la radiación. Las radiografías y los exámenes con sondas tienen desventajas: Los rayos X estresan el cuerpo y con las sondas siempre existe además el riesgo de dañar el diente e incluso de transferir las bacterias de la caries a otros dientes. Más suave es la llamada transiluminación con fibra óptica. Describe el paso de luz a través de los dientes. El dentista dirige la luz fría hacia el diente mediante una sonda (roma). Este método de examen es ideal para detectar caries en los espacios interdentales de los dientes posteriores y anteriores. El principio en el que se basa: La sustancia dental destruida impide la transmisión de la luz; se hace visible una mancha oscura que representa la caries.
La medición de la resistencia eléctrica también es un método para la detección precoz de la caries. Aprovecha el hecho de que la caries modifica la resistencia eléctrica de los dientes. El esmalte dental sano tiene poca o ninguna conductividad eléctrica. Si se caries, pierde esta propiedad aislante: empieza a conducir la electricidad. El diagnóstico por fluorescencia láser utiliza las propiedades fluorescentes de la estructura dental. Las partes cariadas presentan una fluorescencia más intensa que las sanas. Para detectar estas diferencias, se ilumina el diente con una lámpara especial que emite una luz con una longitud de onda específica.
Los exámenes dentales preventivos deben realizarse aproximadamente cada tres a doce meses; los intervalos de tres meses son ya muy próximos y se recomiendan sobre todo para las personas que tienen dientes muy susceptibles. Por regla general, lo habitual es un intervalo de doce meses. A los niños se les suele ver cada seis meses.
Técnicas de Restauración Dental
En Clínica Dental Gonzalvo, ofrecemos una variedad de tratamientos avanzados y personalizados para combatir la caries dental. Nuestro enfoque se centra no solo en tratar la caries existente, sino también en prevenir su reaparición y mantener la salud general del diente.
Obturaciones dentales
Se realizan cuando la caries está en el esmalte o la dentina. A continuación, limpia y desinfecta la zona afectada y procede a rellenar el orificio con un material biocompatible, como una resina o una amalgama. La resina es el material más utilizado hoy en día, ya que tiene un color similar al del diente y es más estética.
El tratamiento más común para las caries en sus etapas iniciales es la obturación (“empaste”). Este procedimiento implica la eliminación del tejido dental dañado por la caries y su reemplazo con materiales de restauración.
- Resina compuesta: Son materiales compuestos con diferentes características en su composición que se adaptan a la función que deberán desempeñar. Contamos con resinas para dientes posteriores (molares) con una mayor carga y resistencia. Y otras con partículas de menor tamaño que nos permiten un pulido más exhaustivo y una estética mayor (composites estéticos). Todos los materiales, tanto para anteriores como para posteriores, son materiales estéticos y que se mimetizan a la perfección con el sustrato dental.
- Restauraciones indirectas: Cuando la destrucción dental es mayor, optaremos por la realización de una obturación indirecta, normalmente de un material cerámico. Para dotar al diente/molar destruido de una mayor resistencia y mejorar su pronóstico a medio/largo plazo.
- Destacar que ya no se utiliza la amalgama dental (obturaciones de plata).
Endodoncia
La endodoncia consiste en eliminar la pulpa dental infectada y sellar los conductos radiculares, que son los canales que albergan la pulpa. El dentista primero realiza una apertura en el diente para acceder a la pulpa. A continuación, utiliza instrumentos especializados para eliminar la pulpa infectada y limpiar y desinfectar los conductos radiculares.
Cuando la caries alcanza la pulpa del diente o ya tenemos filtración bacteriana, se hace necesario un tratamiento de conducto o endodoncia. Este procedimiento involucra la eliminación del tejido pulpar infectado, limpiando y desinfectando el conducto radicular, y luego rellenándolo y sellándolo para prevenir futuras infecciones.
Extracción dental
La extracción dental es la última opción y solo se recurre a ella cuando el diente está muy dañado o no se puede salvar con otros tratamientos. La extracción dental es un procedimiento quirúrgico que se realiza bajo anestesia local. El dentista primero adormece el área alrededor del diente y luego utiliza instrumentos especiales para extraerlo del hueso alveolar.
Coronas y Carillas Dentales
Actualmente, optamos, siempre que nos es posible, por una restauración que respete al máximo la estructura dental. Sólo en contadas ocasiones se colocan coronas o fundas dentales. Será obligatorio cuando se sustituye una corona por otra ya que el diente ya estaba tallado previamente. Cuando la caries es a nivel anterior y existe una gran destrucción dental, podemos optar por la colocación de una carilla o faceta cerámica. El tratamiento restaurador de elección vendrá determinado por el correcto diagnóstico y análisis del sustrato dental sano una vez eliminada la infección por caries.
Prevención de la caries dental
La mejor manera de combatir las caries es la prevención. Una cosa ayuda a combatir las bacterias que provocan la caries: eliminarlas. Asegúrate de cepillarte los dientes al menos dos veces al día durante tres minutos. También es importante no olvidar los espacios entre los dientes. Para prevenir la caries en los espacios interdentales, es importante limpiarlos con regularidad. Con los cepillos interdentales de Curaden, podrá llegar fácilmente incluso a los nichos más finos y estrechos. Encontrará el tamaño adecuado para todos los espacios interdentales.
A la mayoría de la gente le encantan las bebidas y los alimentos dulces. Por desgracia, tienen el inconveniente de que también les gustan a nuestras bacterias "malas" de la boca. Como ya sabemos, las bacterias hacen que nuestro esmalte sea poroso y permeable, de modo que el diente puede destruirse desde dentro hacia fuera. Los fluoruros pueden contrarrestar este proceso. Se trata de compuestos de flúor. Sólo se encuentran en cantidades muy pequeñas en los alimentos (las excepciones son, por ejemplo, el té verde y negro y el marisco), y el agua potable también contiene sólo pequeñas trazas. Así que tenemos que "llenarnos". Esto funciona, por ejemplo, a través de dentífricos enriquecidos con fluoruros. En las zonas con un mayor contenido de flúor en el agua potable, la tasa de caries es realmente más baja que en otras regiones. ¿Quiere saber más sobre los efectos del flúor?
Ya lo sabemos: nuestra saliva ayuda a proteger los dientes de la caries. Por eso, las personas con bajo flujo de saliva corren más riesgo de tener agujeros en los dientes. La reducción de saliva puede deberse, por ejemplo, a ciertos medicamentos, pero también a la radioterapia contra el cáncer. Sólo un esmalte dental intacto y duro constituye una barrera eficaz contra las bacterias causantes de la caries. Los investigadores han descubierto que un esmalte débil o defectuoso puede estar causado por genes mutados. Durante el embarazo, las futuras madres corren especial riesgo de desarrollar caries o enfermedades de las encías. Esto suele deberse a cambios hormonales. No en vano se dice que "cada embarazo cuesta un diente". Para evitarlo, las embarazadas deben prestar especial atención a su higiene dental.
El cepillado regular, al menos dos veces al día con una pasta dental con flúor, es fundamental. Además, el uso diario de hilo dental es esencial para eliminar los restos de comida y la placa dental de entre los dientes, áreas a las que el cepillo comúnmente no llega. Los enjuagues con flúor pueden ser un complemento útil, especialmente para personas con un alto riesgo de caries. Es crucial limitar la ingesta de alimentos y bebidas azucaradas.
Las visitas periódicas al dentista para chequeos y limpiezas profesionales son cruciales para mantener la salud bucal y prevenir la caries dental. Estas visitas permiten la detección temprana y el tratamiento de problemas antes de que se agraven.
Recomendaciones adicionales
- Mantén una correcta higiene dental, cepíllate los dientes después de cada comida, usa hilo dental para limpiar los espacios entre los dientes y compra pastas dentales con la suficiente cantidad de flúor (1.500ppm).
- Si tu riesgo de caries es elevado es posible que tu odontólogo de confianza te recomiende un enjuague bucal con flúor o antibiótico.
- Realízate limpiezas dentales de forma periódica, según tu propensión a acumular sarro el especialista dental te aconsejará una periodicidad concreta para tu caso. Normalmente con una vez al año es suficiente, pero puede que en tu caso sea recomendable cada 6 o cada 3 meses.