La Fascinante Historia de la Pasta de Dientes: Un Viaje a Través del Tiempo

La pasta dental es uno de los productos básicos en la higiene bucal de cualquier persona. Actualmente existen muchas casas comerciales con productos muy innovadores que ayudan a prevenir, tanto la caries dental como las enfermedades de las encías. Pero alguna vez, ¿te has preguntado de dónde surge la pasta de dientes? ¿Qué componentes tenían? ¿su evolución hasta ahora? Pues sigue leyendo que te lo contamos todo.

Para responder a todas las preguntas nos tenemos que remontar 4.000 años atrás en el tiempo. Los orígenes de la pasta dental nos hacen pensar en la importancia que se ha dado a la higiene dental y el aspecto de la dentadura desde tiempos remotos.

Evolución de la pasta de dientes.

Orígenes Ancestrales: Egipto y Persia

La primera referencia conocida de una pasta de dientes se encuentra en un manuscrito de Egipto en el siglo IV a.C. Entre estos remedios se encontraba el clister, así era llamado una especie de mezcla de polvo de sal, pimienta, hojas de menta, iris y flores. La primera pasta dental estaba compuesta por una mezcla de polvo de sal, pimienta, Hojas de menta, iris y flores que le daban un fuerte sabor y olor. Llamada clister o clisterate se fabricaba con pimienta, polvo de piedra pómez, sal de roca, agua, hojas de menta y también solían incluir cáscara de huevo machacada, uñas de buey e incluso mirra. Para fabricarla además se mezclaba piedra pómez en polvo, sal, pimienta, uñas de buey, agua, cascara de huevo y mirra. Tenía un fuerte sabor y olor. Así era la primera pasta dental que se fabricó.

Alrededor del año 550 a.C., en la antigua Persia también era costumbre lavarse los dientes, y lo hacían con una mezcla de tintura y agua boratada que aplicaban en sus dientes y encías con un pincel. Los antiguos persas elaboraban una mezcla a base de una tintura y agua boratada que aplicaban en los dientes y encías con un pincel, accediendo, así, a todos los rincones y recovecos de la boca, incluidos los espacios interdentales, acto que en la actualidad realizamos con pinceles interdentales que comercializan muchas marcas y con hilo dental.

Grecia y Roma: Innovaciones y Curiosidades

La siguiente pista que se tiene de la pasta de dientes, nos conduce ea Grecia y Roma. En Grecia y Roma, las pastas de dientes estaban basada en orina humana, porque se consideraba que ésta contenía elementos blanqueadores. Más adelante el historiador griego Estrabón (63 a.c. - 19 a.c.) explica en su libro, como los iberos se enjuagaban la boca con orina para preservar la firmeza de sus dientes. Costumbre que compartían con los celtas.

¿Sorprendido? Pues debes saber que la orina contiene amoniaco una sustancia que contribuye a preservar la dentadura. Los griegos también utilizaban la orina como dentífrico. En la antigua Roma la orina lusitana se vendía en frascos, porque tenía fama de ser la más efectiva y fuerte. La utilizaban empapando en una especie de algodón y restregando los dientes y así los limpiaban. Como curiosidad, en algunos lugares emplear la orina para la higiene bucal ha llegado incluso hasta nuestros tiempos, todavía en el siglo XX algunos pastores y curanderos siguen recomendándola. El botánico griego del siglo I, llamado Dioscórides Pedáneo, hablaba en su tratado Corpus Hipocraticum de un dentífrico hecho con leche de mujer utilizado en Roma.

Y… ¿quién invento la pasta dental? Pues fue un médico romano del siglo I, llamado Escribonius Largus hace 2.000 años. El médico latino Escribonius Largus inventó la pasta de dientes con ese fin, hace ya dos mil años. su fórmula era una mezcla de vinagre, sal, miel y cristal machacado. Para su aplicación, se usaba una tela de algodón que se restregaba por los dientes.

BLANQUEAR LOS DIENTES CON BICARBONATO 🦷​✨ ¿Es bueno este remedio casero?

La Edad Media: Prácticas y Remedios

Sin embargo, en la Edad Media no era común que la gente se limpiara los dientes. En la edad media poca gente tenía por costumbre lavarse los dientes, los maestros encargados de curar dientes y sacar muelas, tenían raspadores para eliminar el sarro y aplicar polvos dentífricos. En cuanto al cepillo de dientes, fue un invento de los dentistas chinos en el siglo VI. En la antigua China, empleaban huesos y espinas de pescados para limpiar su dentadura.

En la España del siglo XI, el médico y botánico toledano Ibn Wafid, daba, en su Libro de la almohada o Kitab al-Wisad, una receta para elaborar un dentífrico: "Hojas de menta, de albahaca, de membrillo, de melocotón, con una cantidad doble de hojas de rosa, y tierra jabonera de Toledo más hojas de cidra: se pulveriza todo, se pasa por tamiz y se usa".

Evolución del cepillo de dientes.

El Nuevo Mundo: Contribuciones Mayas

Se conoce que los mayas, utilizaban sustancias de origen animal y vegetal, se habla del chicle prieto de color negro, usado para blanquear o limpiar los dientes. En el Nuevo Mundo, las civilizaciones precolombinas, como los mayas, emplearon sustancias naturales como la raíz de la Rauwolfia heterophyla willad, más conocida por este pueblo como chacmun, que se usaba para combatir la caries, la halitosis y las molestias dentales en general. Con el mismo fín, los mayas utilizaban diversos analgesicos bucales como las cenizas de iguana quemada viva, y el hollín pulverizado y envuelto en algodón en rama. Otro método usado por los mayas para la higiene bucal era el chicle, producto que se extraía de un árbol originario de las selvas del Petén, en Guatemala, y que conocían con el nombre de sicte.

El Dentífrico Moderno: Siglos XVIII y XIX

Finalmente, las pastas de dientes modernas tienen origen en el siglo XVIII. Las pastas modernas que tenemos hoy en día tuvieron su origen en el siglo XVIII, un dentista que se llamaba Peabody tuvo la idea de añadir jabón a la pasta dental. En 1842, un dentista llamado Peabody fue el primero en agregar jabón a la pasta de dientes. A partir de ese punto cada pocos años se iba mejorando la pasta dental, añadiendo nuevos componentes.

El primer dentífrico comercializado apareció en Gran Bretaña a finales del Siglo XVIII, en presentación de polvo o pasta envasado en cerámica. En 1873, Colgate lanzó el primer dentífrico. Su presentación en el mercado era en forma de polvo y envasado en un frasco de vidrio. En 1850, un tal John Harris agregó un nuevo ingrediente a la composición: la tiza.

En 1850, el doctor Washington Sheffield Wentworth, un cirujano dental y farmacéutico, inventó la primera pasta de dientes. Más tarde en 1892, un farmacéutico y cirujano, el Dr. Sheffield había estado utilizando su invención, que él llamó Creme Dentifrice, en su práctica privacidad. Lucius S. hijo del doctor Sheffield se dio cuenta de la ergonomía del envase de las pinturas y decidió almacenar el compuesto creado por su padre en este tipo de envase. En 1892, el farmacéutico y cirujano dental Washington Sheffield Wentworth inventó la primera pasta dental tal y como la conocemos hoy en día, dentro de un tubo plegable. Sheffield bautizó a su pasta dentífrica con el nombre de Creme dentifrice. El nombre se lo sugirió su hijo Lucius, un gran aficionado a la pintura, al ver lo prácticos que eran los envases de colores para pinturas al óleo usados por los artistas.

El Siglo XX: La Revolución del Flúor

La investigación del flúor en odontología tuvo su inicio en 1901, el dentista Frederick McKay, en Colorado, inició la investigación al observar que numerosos residentes presentaban manchas de aspecto desagradable y color café en sus dientes, el cual llegó a conocerse como Mancha Café de Colorado. En 1909 el renombrado Dr. G.V. Black, accedió ir a colorado Springs y colaborar con él en la búsqueda de la causa de la misteriosa enfermedad. El odontólogo Frederick McKay estudió un nuevo componente para la pasta dental tras comprobar que algunas personas presentaban pigmentaciones de color café en los dientes tras su uso continuado. Aquel nuevo compuesto era el flúor. La pasta dental fluorada aparece en 1914 y es introducida a los países industrializados a finales de los años 60.

Tras la Segunda Guerra Mundial, aparecieron detergentes sintéticos que sustituyeron el jabón usado en las pastas dentales, tales como Lauril sulfato de sodio y sulfato de sodio. En 1950, una multinacional norteamericana desarrolló un proyecto de investigación encabezado por Joseph Muhler, de la Universidad de Indiana, para estudiar una nueva pasta de dientes en la que el flúor fuera uno de sus compuestos principales. En 1955, las pastas dentales Crest fueron líderes en el mercado debido al reconocimiento realizado por la American Dental Association (ADA), asociación científica altamente prestigiada. Los estudios revelaron que los niños de edades comprendidas entre los 6 y 16 años reflejaron una reducción del 49% en el desarrollo de caries y los adultos presentaban una reducción del deterioro de los dientes en casi la misma proporción.

A partir de ese momento el mercado de las pasta de dientes, avanzo y se extendió hasta tal punto. A partir de 1980 la atención se centró en otras dos problemáticas, el sarro y la hipersensibilidad dental. Hoy sabemos que el flúor es un elemento mucho más tóxico para los niños, y por ese motivo las pastas dentales infantiles tienen una tercera parte del flúor que podemos encontrar en las destinadas a los adultos.

Tabla de Ingredientes a lo largo de la historia de la pasta de dientes

Civilización/Periodo Ingredientes Comunes
Antiguo Egipto (IV a.C.) Polvo de sal, pimienta, hojas de menta, iris, flores, piedra pómez pulverizada, uñas de buey, cáscara de huevo, mirra
Antigua Persia (550 a.C.) Tintura, agua boratada
Grecia y Roma (I a.C.) Orina humana, vinagre, miel, sal, cristal machacado, leche de mujer
Edad Media Arena fina, piedra pómez, hojas de menta, albahaca, membrillo, melocotón, hojas de rosa, tierra jabonera de Toledo, hojas de cidra
Civilización Maya Raíz de Rauwolfia heterophyla willad, cenizas de iguana quemada viva, hollín pulverizado, chicle
Siglo XVIII Jabón
Siglo XIX Tiza
Siglo XX Flúor, detergentes sintéticos (Lauril sulfato de sodio, sulfato de sodio)

tags: #invento #pasta #de #dientes