Irrigador Bucal: La Solución Definitiva para Eliminar el Sarro y Mejorar tu Higiene Dental

Un irrigador dental es un instrumento de higiene básico para preservar nuestra salud bucal. Descubre la importancia de este aparato en tu higiene bucal diaria ya que por muy poco dinero estarás previniendo algunos de los problemas bucales más habituales.

En este artículo te vamos a explicar cómo de recomendado es usar un irrigador dental, cuántas veces al día se debe usar o qué debes utilizar primero: el cepillo o el irrigador dental. Además, también conocerás las diferencias con un cepillo dental eléctrico y aprenderás a limpiarlo o cada cuánto se debe cambiar.

Los irrigadores bucales son dispositivos que utilizan un chorro de agua a presión para limpiar los espacios interdentales, entre los dientes y debajo de la línea de las encías.

¿Qué es un Irrigador Bucal?

Un irrigador bucal es un dispositivo de irrigación oral que emite un chorro de agua para que pase entre tus dientes y encías; y que puedas eliminar los restos de comida, placa dental y bacterias. Completar tu limpieza dental con un irrigador bucal resulta muy fácil.

El irrigador dental actúa por medio de un mecanismo que expulsa agua a presión directamente a la encía y el cuello del diente. Se logra así, suprimir las bacterias presentes en dichas zonas y que se van acumulando. Posee un depósito de agua, que de la misma forma puede llenarse con enjuague bucal o colutorio.

Al usarlo se consigue eliminar todos los restos de comida y bacterias que hayan podido quedar en zonas poco accesibles (como los espacios entre piezas dentales y la línea de la encía) para el cepillo de dientes. También se debe tener en cuenta que, este mecanismo permite llevar el líquido a cualquier parte de la boca. Por lo que además, es el complemento ideal del cepillo para lograr una limpieza profunda.

Si lo combinas con la limpieza con hilo dental a diario, un irrigador bucal mejora tu rutina de cuidado bucal. Además, es una forma delicada y efectiva de limpiar coronas dentales, ortodoncias, puentes e implantes dentales.

Miles de valoraciones positivas y un precio en torno a los 35 euros hacen de este irrigador bucal Nicwell uno de los más vendidos del mercado. Cuenta con 4 modos de limpieza (normal, suave, pulsos y personalizado) y 8 niveles de presión que se adaptan a todas las necesidades.

Es compacto, por lo que te lo puedes llevar a cualquier parte, y viene con boquilla giratoria de 360 grados y cuatro boquillas de repuesto, además de un limpiador lingual. Además, el certificado IPX7 garantiza que puedes utilizarlo debajo del agua sin temor a que se estropee.

¿Cómo utilizar el irrigador bucal Waterpik®?

¿Cómo Funciona un Irrigador Bucal?

El funcionamiento del aparato es tan sencillo como llenar el depósito con agua o colutorio, colocar la boquilla e introducirlo en la boca orientándolo hacia cada rincón. Una vez hemos finalizado la limpieza, usaremos el irrigador dental, que acabara el trabajo de dejar nuestra boca libre de pequeños restos de comida.

Usar un irrigador bucal antes del cepillado y el hilo dental puede ayudar a desprender los restos de comida, lo que facilita su posterior retirada con el hilo dental. Si se utiliza después del cepillado y el hilo dental, un irrigador puede retirar los restos de comida acumulados en las zonas más difíciles.

Luego apunta hacia donde quieras limpiar y activa el chorro mediante el pulsador. Apunta a 90° con respecto a los dientes y recorre toda la boca comenzando por un costado y finalizando en el otro.

¿Por Qué es Importante Utilizar un Irrigador Bucal?

Todos sabemos lo importante que es lavarse los dientes todos los días. La higiene bucal se considera completamente vital para las personas, para impedir que las bacterias se reproduzcan en la boca y produzcan graves infecciones, caries y hasta problemas en las encías.

También es importante usar el hilo dental para retirar el sarro más difícil y los restos de comida de entre los dientes, que podrían llegar a causar problemas gingivales. Usar el hilo dental cada día puede ayudar a evitarlos.

El irrigador dental es un aparato similar al que utilizamos los dentistas en las clínicas dentales, que limpia y elimina con suavidad y eficacia en las zonas de difícil acceso.

Beneficios Clave del Uso de un Irrigador Bucal

  • Reducción de la placa y el sarro: La placa es una capa pegajosa de bacterias que se forma sobre los dientes. Si no se elimina, puede endurecerse y convertirse en sarro. El sarro es una de las principales causas de enfermedades de las encías.
  • Reducción del mal aliento: El mal aliento, también conocido como halitosis, es causado por bacterias que se acumulan en la boca.
  • Enriquece la higiene de la boca: esta es su principal función.
  • Logra un blanqueamiento dental: por si fuera poco, también te ayudará a contrarrestar las manchas superficiales.
  • Excluye la gingivitis: la gingivitis produce el sangrado en las encías y es causada por el exceso de bacterias en el área.

¿Cómo Elegir un Irrigador Dental?

Estos son los factores que, tras analizar las opiniones en irrigadores dentales de compradores y usuarios, se deben tener en cuenta antes de comprar un modelo concreto:

  • Depósito integrado o externo: Los irrigadores dentales portátiles suelen disponer de un depósito de agua incorporado en su estructura de entre 50 ml y 150 ml y son una opción ideal para viajes. En cambio, los irrigadores bucales de sobremesa llegan a disponer de tanques de hasta 1 litro de capacidad.
  • Fuente de energía: los irrigadores más versátiles funcionan con pilas o con baterías recargables vía USB o cargador. Los demás funcionan conectados a un enchufe, lo que limita su movilidad.
  • Resistencia al agua: los mejores irrigadores dentales cuentan con certificados de resistencia al agua IPX7 o superior. También incluyen boquillas impermeables.
  • Niveles de intensidad del chorro de agua: si podemos ajustarlos, tendremos la posibilidad de aplicar alta presión para limpieza profunda la primera vez que lo usemos y presión media-baja para realizar el mantenimiento de nuestra boca después de cada comida.
  • Boquillas: cuantas más incluya el dispositivo, mejor. Actualmente, podemos encontrar específicas boquillas para quitar bacterias y sarro, para limpiar los brackets de una ortodoncia, etc. Esto puede incrementar el precio del irrigador dental, pero es una inversión más rentable inicialmente que a posteriori.
  • Potencia: esto determinar la presión a la que el irrigador puede lanzar el chorro de agua. Cuanto mayor sea más podremos regularlo también.
  • 2 en 1: los mejores irrigadores bucales permiten acoplan cabezales de cepillado para ser utilizados a modo de cepillo eléctrico también.
  • Diseño y materiales: un irrigador dental debe ser ligero, compacto y resistente. Debe estar fabricado en plástico moldeado y contar con mango ergonómico y con controles de fácil uso.

Tipos de Irrigadores Dentales

En concreto, podemos distinguir los siguientes tipos de irrigadores dentales:

  • Irrigador dental sin cable, inalámbrico o portátil: este tipo cuenta con un tanque de agua de gran capacidad y con una batería recargable vía USB o cargador para enchufe. Ocupa poco espacio y se puede llevar de viaje, pero ofrece menos potencia que otros.
  • Irrigador eléctrico de sobremesa o con cable: necesitan conectarse a un enchufe para funcionar, lo que reduce su portabilidad y la libertad de movimientos del usuario durante su uso. Eso sí, es más potente y suele contar con mayor número de cabezales y modos de uso. También es el irrigador dental barato más fácil de encontrar.
  • Irrigador dental de grifo: se trata de un tipo de irrigador dental profesional que prácticamente solo se puede encontrar en las clínicas odontológicas. No requiere de motor ya que se conecta directamente a un grifo. Emiten el agua aprovechando la presión con la que sale de este.

¿Cómo Limpiar un Irrigador Oral?

La limpieza de un irrigador dental es muy sencilla, pero ...

¿Con Qué Frecuencia Debo Usar un Irrigador Dental?

Tener en casa un irrigador dental potente nos resultará muy útil para prevenir multitud de enfermedades que pueden aparecer en nuestra boca. Hablamos, por ejemplo, del mal aliento o halitosis, de la placa bacteriana responsable de la aparición de la gingivitis y la periodontitis o piorrea, la cual puede provocar incluso la pérdida de piezas dentales, y de las caries.

Esto es posible gracias a que el chorro de agua a presión emitido tiene la capacidad de arrastrar eficazmente los restos de comida que se acumulan en la unión del diente con la encía y en las existentes entre cada pieza. Generalmente, a ellas no puede llegar ni el cepillo convencional ni el eléctrico.

Por eso, se recomienda usar un irrigador dental tres veces al día, justo después de las comidas, aunque los especialistas también animan a utilizarlo si picamos entre horas y tenemos el dispositivo a mano.

¿Qué Va Primero: El Cepillo o el Irrigador Dental?

Como ya hemos explicado, el irrigador bucal es un complemento del cepillado para completar nuestra higiene bucal. Por eso, primero hay que utilizar el cepillo, después se puede usar la seda o hilo dental y, finalmente, llega el momento de usar el irrigador dental para completar la rutina de limpieza.

De esa manera, eliminaremos hasta el 99,9% del sarro y la placa bacteriana y ayudaremos a prever enfermedades bucodentales.

Irrigadores Dentales Recomendados

Aquí te presento algunos irrigadores dentales recomendados en el mercado:

Irrigador Dental Características Destacadas Enlace de Compra
Waterpik Ultra Eficacia profesional, 7 boquillas, 10 niveles de presión Compra en Amazon
Oral-B Oxyjet Tecnología de microburbujas, diseño compacto, control de presión Compra en Amazon
Apiker 7 boquillas, 10 niveles de presión, impermeable IPX7 Compra en Amazon
Nicwell 4 modos de limpieza, 8 niveles de presión, portátil Compra en Amazon
Vimmk 5 modos, 8 boquillas, silencioso, impermeable IPX7 Compra en Amazon
Flossjet Portátil, 5 boquillas, 3 modos, tecnología de pulso Compra en Amazon
Voyor 4 modos, batería USB recargable, 8 niveles de presión Compra en Amazon
Liebssen 6 niveles de intensidad, 5 puntas de chorro, impermeable IPX7 Compra en Amazon
Cecotec Bamba ToothCare 1200 Jet Pro 7 boquillas, 10 ajustes de presión, 1 litro de capacidad Compra en Amazon
Turewell 8 puntas multifuncionales, 10 ajustes de presión, impermeable IPX4 Compra en Amazon

¿Por Qué Usar un Irrigador Dental?

Comprar un irrigador dental es una inversión que se amortiza rápidamente ya que, gracias a él, podemos disfrutar de estos beneficios:

  • Reduce las posibilidades de que las encías se inflamen.
  • Evita el sangrado de las encías durante el cepillado.
  • Elimina eficazmente los restos de comida de las áreas poco accesibles para impedir que se genere placa bacteriana o retardar su aparición.
  • Es muy fácil de usar.
  • Su eficacia es mucho mayor que la de la seda dental.
  • Alarga la vida útil de las coronas y de los implantes en general.
  • Ayuda a eliminar más fácilmente los restos de comida que se acumulan en los brackets de las ortodoncias.
  • Previene la formación de sarro y mal aliento.
  • Ofrece una sensación de limpieza y frescura única.
  • Impide que aparezcan antiestéticas manchas en el esmalte de los dientes.

Un Complemento Esencial para una Sonrisa Radiante

Debemos que tener en cuenta que sonreír y gozar de unos dientes blancos es de suma importancia y una de las cuestiones estéticas más apreciadas. Para poder lograrlo, no solamente es necesario lavarse los dientes al menos dos veces al día, sino que se recomienda una limpieza dental al menos una vez al año.

Sin embargo para poder mantener esa sonrisa blanca radiante, tal vez el cepillado no sea suficiente. Es ahí donde entra en juego el irrigador dental, pues su chorro pulsátil de agua permite limpiar a fondo los dientes, las encías y los espacio interdentales, asegurando la higiene bucal y permitiendo que la limpieza sea más prolongada en el tiempo.

Actualmente, no se aprecia ninguna restricción o contraindicación en el empleo de los irrigadores dentales. Visita a tu dentista al menos una vez al año para poder detectar y tratar todos estos problemas lo antes posible.

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