Un irrigador dental es un instrumento de higiene básico para preservar nuestra salud bucal. Emite un chorro de agua a presión que permite eliminar los restos de comida que se acumulan entre los dientes y en la base de las encías, lo que impide la formación de placa bacteriana y de sarro.
Con el tiempo, esto se traduce en un menor riesgo de sufrir caries, mal aliento, gingivitis y periodontitis o piorrea. Descubre la importancia de este aparato en tu higiene bucal diaria ya que por muy poco dinero estarás previniendo algunos de los bucales más habituales.
En este artículo, te explicaremos cómo de recomendado es usar un irrigador dental, cuántas veces al día se debe usar, y qué debes utilizar primero: el cepillo o el irrigador dental. Además, también conocerás las diferencias con un cepillo dental eléctrico y aprenderás a limpiarlo o cada cuánto se debe cambiar.

¿Por qué usar un irrigador dental?
Comprar un irrigador dental es una inversión que se amortiza rápidamente ya que, gracias a él, podemos disfrutar de estos beneficios:
- Reduce las posibilidades de que las encías se inflamen.
- Evita el sangrado de las encías durante el cepillado.
- Elimina eficazmente los restos de comida de las áreas poco accesibles para impedir que se genere placa bacteriana o retardar su aparición.
- Es muy fácil de usar.
- Su eficacia es mucho mayor que la de la seda dental.
- Alarga la vida útil de las coronas y de los implantes en general.
- Ayuda a eliminar más fácilmente los restos de comida que se acumulan en los brackets de las ortodoncias.
- Previene la formación de sarro y mal aliento.
- Ofrece una sensación de limpieza y frescura única.
- Impide que aparezcan antiestéticas manchas en el esmalte de los dientes.
Un buen ejemplo de ello nos lo proporciona el Oral-B con tecnología Oxyjet. Gracias a su novedosa tecnología de microburbujas, a su depósito de agua de gran capacidad y a sus cuatro cabezales intercambiables.
Los Mejores Irrigadores Dentales del Mercado
Un dispositivo muy útil y fácil de usar que resulta imprescindible para seguir buenos hábitos de higiene bucodental y evitar visitas inesperadas al dentista, aunque tienes muchas otras opciones entre las que elegir.
El Mejor Irrigador Dental: Waterpik Ultra
Si buscas resultados profesionales, el irrigador de sobremesa Waterpik Ultra es el elegido. Garantiza un 50% más de eficacia que el hilo dental tradicional, eliminando hasta el 99,9% de la placa acumulada. Pueden usarlo todo tipo de personas, incluidas aquellas con brackets, implantes, coronas o puentes, y viene con 7 boquillas y 10 niveles de presión para configurar tu propia limpieza. Además, su depósito de agua de 650 ml te permitirá utilizarlo durante más de 90 segundos continuados.
El único pero es el precio, ya que se dispara casi hasta los 100 euros, pero la mayoría de los usuarios coinciden en señalar que los resultados merecen la pena.

Irrigador Dental Recomendado por Calidad-Precio: Oral-B Oxyjet
El Oral-B Oxyjet es nuestra elección en esta comparativa de irrigadores, ya que destaca por su diseño compacto, su control de presión y su facilidad de uso. Cuenta con tecnología de microburbujas de aire purificado que enriquece el agua y contribuye a proteger las encías. Además, gracias a su sistema de irrigación rotativa, resulta muy eficaz a la hora de eliminar los restos de comida que se quedan entre los dientes.
Es muy silencioso y fácil de usar e incluye un selector de potencia que permite ajustar la presión del agua a bajos niveles. Su depósito de agua es de 600 ml y dispone de 4 cabezales Oxyjet intercambiables.
El Irrigador Dental Más Vendido: Apiker
El irrigador bucal Apiker está equipado con 7 boquillas diferentes: para el sarro, la limpieza de aparatos de ortodoncia e, incluso, con una especial para periodontitis. Utiliza tecnología de modulación de impulsos que permite ajustar la presión del agua en 10 niveles diferentes. Incluye un depósito de 600 ml de capacidad y posee también un compartimento para guardar accesorios y recoger el cable. Tiene certificado de impermeabilidad IPX7 que te permite usarlo debajo del agua y es uno de los más vendidos del mercado.
Irrigador Bucal Recomendado: Nicwell
Miles de valoraciones positivas y un precio en torno a los 35 euros hacen de este irrigador bucal Nicwell uno de los más vendidos del mercado. Cuenta con 4 modos de limpieza (normal, suave, pulsos y personalizado) y 8 niveles de presión que se adaptan a todas las necesidades. Es compacto, por lo que te lo puedes llevar a cualquier parte, y viene con boquilla giratoria de 360 grados y cuatro boquillas de repuesto, además de un limpiador lingual. Además, el certificado IPX7 garantiza que puedes utilizarlo debajo del agua sin temor a que se estropee.
Irrigador Dental Superventas: Vimmk
Si buscas buenas opiniones en un irrigador dental, detente en este modelo de Vimmk. Casi alcanza el máximo y eso se debe a sus magníficas prestaciones y a un precio más que ajustado. Viene con 5 modos de funcionamiento, 8 boquillas multifunción y apenas emite 55 dB, por lo que no molesta en absoluto. El tanque de agua de 300 ml garantiza 60 segundos de uso y el certificado IPX7 significa que es impermeable y puedes mojarlo tranquilamente. Además, incorpora una batería de larga duración con la que podrás utilizarlo durante semanas. Sin duda, uno de los mejores irrigadores dentales del mercado.
El Irrigador Dental Mejor Valorado: Flossjet
El irrigador bucal Flossjet será tu mejor compañero de viaje cuando viajes, ya que es portátil, ocupa poco espacio y te ayudará en tu higiene diaria. Viene con 5 boquillas y 3 modos de uso, utilizando tecnología de pulso de alta frecuencia de hasta 1400 golpes por minuto. Así, garantiza una limpieza profunda de la boca y la eliminación de sarro y placa. Cuenta con certificado IPX7 que te permite usarlo debajo del agua y un precio especial que, en oferta, baja de los 30 euros.
Irrigador Bucal a Buen Precio: Voyor
El irrigador bucal portátil profesional Voyor tiene una magnífica relación calidad-precio por su potencia, niveles de ajustes y diseño. Aquí hablamos de un irrigador con cuatro modos de limpieza (normal, suave, pulsaciones y personalizado) y con batería USB recargable de 1400 mAh. Por cada 4 horas de carga, ofrece entre 10 y 15 días de autonomía. Su depósito de agua incorporado en su estructura posee una capacidad de 300 ml. El dispositivo permite elegir entre 8 niveles de presión ajustables. También debe considerarse como un irrigador para ortodoncia ya que cuenta con un accesorio específico para facilitar la limpieza de los brackets.
Irrigador Bucal Barato: Liebssen
Este irrigador bucal de la marca Liebssen es el más barato de esta comparativa, aunque eso no significa que su calidad sea menor. De hecho, además de la boquilla giratoria de 360 ° viene con 5 puntas de chorro intercambiables (3 puntas clásicas, 1 para raspar la lengua y 1 para ortodoncia). Puedes elegir entre 6 niveles de intensidad, alcanza los 1800 pulsos por minuto y cuenta con un tanque de 300 ml, suficiente para el uso diario. Además, está equipado con una batería de larga duración y tiene certificado de resistencia al agua IPX7.
Irrigador Dental Cecotec
Cecotec siempre sorprende por la calidad de sus productos y los precios ajustados y este irrigador dental es un buen ejemplo. El Bamba ToothCare 1200 Jet Pro viene con 7 boquillas, 10 ajustes de presión y hasta 1700 pulsos por minuto. Está equipado con un enorme depósito de 1 litro que te garantiza más de 120 segundos de uso ininterrumpido y cuenta con una pantalla LED en la que ver toda la información que necesites. Tiene certificado de impermeabilidad IPX4 y desinfección con luz UV.
Irrigador Dental con Buenas Opiniones: Turewell
Terminamos con este modelo de la marca Turewell, que destaca por las opiniones positivas de miles de usuarios. Viene con un gran depósito de 600 ml, boquilla giratoria de 360 ° y 8 puntas de chorro multifuncionales (3 puntas clásicas, 1 de placa dental, 1 de ortodoncia, 1 periodontal, 1 de cepillo de dientes y 1 limpiador de lengua). Cuenta con 10 ajustes de presión del agua entre los que elegir y certificado de resistencia al agua IPX4.
Factores a Considerar al Elegir un Irrigador Dental
Estos son los factores que, tras analizar las opiniones en irrigadores dentales de compradores y usuarios, se deben tener en cuenta antes de comprar un modelo concreto:
- Depósito integrado o externo: Los irrigadores dentales portátiles suelen disponer de un depósito de agua incorporado en su estructura de entre 50 ml y 150 ml y son una opción ideal para viajes. En cambio, los irrigadores bucales de sobremesa llegan a disponer de tanques de hasta 1 litro de capacidad.
- Fuente de energía: Los irrigadores más versátiles funcionan con pilas o con baterías recargables vía USB o cargador. Los demás funcionan conectados a un enchufe, lo que limita su movilidad.
- Resistencia al agua: Los mejores irrigadores dentales cuentan con certificados de resistencia al agua IPX7 o superior. También incluyen boquillas impermeables.
- Niveles de intensidad del chorro de agua: Si podemos ajustarlos, tendremos la posibilidad de aplicar alta presión para limpieza profunda la primera vez que lo usemos y presión media-baja para realizar el mantenimiento de nuestra boca después de cada comida.
- Boquillas: Cuantas más incluya el dispositivo, mejor. Actualmente, podemos encontrar específicas boquillas para quitar bacterias y sarro, para limpiar los brackets de una ortodoncia, etc. Esto puede incrementar el precio del irrigador dental, pero es una inversión más rentable inicialmente que a posteriori.
- Potencia: Esto determinar la presión a la que el irrigador puede lanzar el chorro de agua. Cuanto mayor sea más podremos regularlo también.
- 2 en 1: Los mejores irrigadores bucales permiten acoplan cabezales de cepillado para ser utilizados a modo de cepillo eléctrico también.
- Diseño y materiales: Un irrigador dental debe ser ligero, compacto y resistente. Debe estar fabricado en plástico moldeado y contar con mango ergonómico y con controles de fácil uso.

Tipos de Irrigadores Dentales
En concreto, podemos distinguir los siguientes tipos de irrigadores dentales:
- Irrigador dental sin cable, inalámbrico o portátil: Este tipo cuenta con un tanque de agua de gran capacidad y con una batería recargable vía USB o cargador para enchufe. Ocupa poco espacio y se puede llevar de viaje, pero ofrece menos potencia que otros.
- Irrigador eléctrico de sobremesa o con cable: Necesitan conectarse a un enchufe para funcionar, lo que reduce su portabilidad y la libertad de movimientos del usuario durante su uso. Eso sí, es más potente y suele contar con mayor número de cabezales y modos de uso. También es el irrigador dental barato más fácil de encontrar.
- Irrigador dental de grifo: Se trata de un tipo de irrigador dental profesional que prácticamente solo se puede encontrar en las clínicas odontológicas. No requiere de motor ya que se conecta directamente a un grifo. Emiten el agua aprovechando la presión con la que sale de este.
¿Cuántas veces al día se debe usar un irrigador dental?
Tener en casa un irrigador dental potente nos resultará muy útil para prevenir multitud de enfermedades que pueden aparecer en nuestra boca. Hablamos, por ejemplo, del mal aliento o halitosis, de la placa bacteriana responsable de la aparición de la gingivitis y la periodontitis o piorrea, la cual puede provocar incluso la pérdida de piezas dentales, y de las caries.
Esto es posible gracias a que el chorro de agua a presión emitido tiene la capacidad de arrastrar eficazmente los restos de comida que se acumulan en la unión del diente con la encía y en las existentes entre cada pieza. Generalmente, a ellas no puede llegar ni el cepillo convencional ni el eléctrico. Incluso puede resultar difícil usando seda dental si las cavidades son muy estrechas.
Esa suciedad se acumula con el paso del tiempo y hace que las bacterias proliferen dentro de nuestra boca. Por eso, se recomienda usar un irrigador dental tres veces al día, justo después de las comidas, aunque los especialistas también animan a utilizarlo si picamos entre horas y tenemos el dispositivo a mano.
¿Qué se usa primero: cepillo o irrigador dental?
Como ya hemos explicado, el irrigador bucal es un complemento del cepillado para completar nuestra higiene bucal. Por eso, primero hay que utilizar el cepillo, después se puede usar la seda o hilo dental y, finalmente, llega el momento de usar el irrigador dental para completar la rutina de limpieza. De esa manera, eliminaremos hasta el 99,9% del sarro y la placa bacteriana y ayudaremos a prever enfermedades bucodentales.
Diferencia entre un cepillo dental eléctrico y un irrigador dental
Un cepillo de dientes eléctrico te ayuda a eliminar los restos de comida acumulados tanto en tus dientes como en las encías, acabando con las bacterias. Sin embargo, no es fácil acabar con el 100% de la suciedad, ya que siempre pueden quedar pequeños restos entre los dientes, etc. Ahí es donde entra en juego el irrigador dental, que con la presión del agua elimina por completo cualquier resto de comida para conseguir una limpieza total.
Por tanto, cepillos eléctricos e irrigadores dentales son muy diferentes y cada uno de ellos tiene una misión en nuestra higiene bucal. Los profesionales coinciden en señalar que lo ideal es una combinación de ambos aparatos, ya que de esa manera evitaremos sufrir caries y otros problemas derivados de la falta de limpieza después de las comidas.
¿Cómo utilizar el irrigador bucal Waterpik®?
¿Cómo limpiar un irrigador oral?
La limpieza de un irrigador dental es muy sencilla.
Para empezar, cepíllate los dientes. Luego, rellena el depósito del irrigador dental. Usa agua templada si padeces sensibilidad dental. A continuación, coloca la boquilla en el irrigador y ponla en tu boca. Después, enciende el aparato y orienta el chorro hacia la zona que quieres limpiar. Si es la primera vez que lo usas, opta por una presión más leve. Cuando hayas finalizado, lava y seca el depósito. Haz lo mismo con la boquilla.
Lo ideal es que utilices el irrigador dental después de cada cepillado de dientes, es decir, cuatro veces al día. Sin embargo, puedes usarlo más veces si quieres.
Debido a la presión de su chorro y a la profundidad de su limpieza, los irrigadores dentales contribuyen a blanquear los dientes. No obstante, si tienes manchas causadas por el tabaco o el café, no las eliminarán por completo. Simplemente, mejorarán su aspecto.
Los irrigadores dentales son una muy buena opción para quienes tienen empastes o implantes dentales. Sin embargo, es importante tomar ciertas precauciones. Por ejemplo, usar un chorro de agua moderado. Hay cabezales especialmente diseñados para los empastes y las prótesis dentales.

Tabla Comparativa de Irrigadores Dentales
Aquí tienes una tabla comparativa con algunos de los mejores irrigadores dentales del mercado:
| Modelo | Características Destacadas | Capacidad del Depósito | Niveles de Presión | Boquillas Incluidas |
|---|---|---|---|---|
| Waterpik Ultra | Alta eficacia, ideal para implantes y ortodoncia | 650 ml | 10 | 7 |
| Oral-B Oxyjet | Diseño compacto, tecnología de microburbujas | 600 ml | Variable | 4 |
| Apiker | Múltiples boquillas, control de presión ajustable | 600 ml | 10 | 7 |
| Nicwell | Compacto, múltiples modos de limpieza | Variable | 8 | 4 |
| Vimmk | Silencioso, batería de larga duración | 300 ml | 5 | 8 |