El sol golpea sin clemencia al Cerro Nutibara, ubicado al suroccidente de Medellín. Hace calor, no hay ninguna nube en el cielo y si alguien toca el pasto puede quemarse los dedos y hasta la consciencia. Los minutos pasan y el sol sigue alumbrando como una cama de bronceado. Un joven camina despacio por un andén rodeado de árboles cuyas ramas permanecen quietas.
Pese al calor agobiante, se detiene ante una puerta de acero cerrada con una cadena y un candado igual de oxidados que los barrotes de la puerta. Ni que decir del aviso que cuelga encima de la puerta. Está arrugado, sucio y de no ser por sus descoloridas letras azules, las cuales anuncian que este es el ingreso al Teatro Carlos Vieco, cualquiera pensaría que es un deposito abandonado. El joven, sin pronunciar palabra alguna, se acerca para ver el lamentable estado en que se encuentra el Teatro, que hasta hace un buen tiempo fue para muchos un templo del rock y de la poesía.
Las escalas de concreto están repletas de ramas y hojas secas. Un tarro de pintura completa este bodegón deprimente y es inevitable sentir ganas de tomar una escoba para barrer tanta mugre. Unos pasos más abajo el panorama es igual de desconcertante. Por la malla, igual de oxidada que la puerta, pueden verse las gradas de cemento dominadas por la maleza. La concha acústica, donde antes los músicos hacían sonar sus instrumentos y los poetas de todas las nacionalidades leían sus versos, hoy se encuentra sucia, con humedades y agrietada. Los árboles y el pasto sin podar le dan al Teatro un toque más apocalíptico que bucólico.
Más que un lugar para hacer conciertos de rock o recitales de poesía, parece la locación de una película distópica. Solo que aquí, en vez de robots asesinos, hay un montón de hojas secas que nadie sabe cuándo van a recoger.
El Teatro al Aire Libre Carlos Vieco Ortiz fue inaugurado en 1984 y su diseño estuvo a cargo del arquitecto Óscar Mesa. Se encuentra ubicado en la ladera norte del Cerro Nutibara, el cual ofrece una amplia panorámica de Medellín y en cuya cima se encuentra el Pueblito Paisa. Antes de la llegada de los españoles el Cerro era un sitio sagrado para el pueblo Nutabe, al que iban sus mujeres para dar a luz.
El Teatro cuenta con 21 graderías de cemento, una concha acústica, camerinos, baños y dos accesos. Tiene además una capacidad para 3.800 personas y aunque no tiene techo, el estar rodeado de árboles le da un toque bastante mágico. Además de albergar todo tipo de certámenes, fue construido para rendirle homenaje a Carlos Vieco Ortiz, compositor nacido en Medellín en 1900 y considerado máximo representante de la música andina colombiana.
Perteneciente a una familia de pintores y músicos, su producción llegó alrededor de las 1.800 obras, entre bambucos, pasillos, guabinas, zarzuelas y hasta villancicos. Pero otro tipo de música se tomó a este escenario luego de que abriera sus puertas a la ciudad. Por ese entonces el rock le hacía resistencia al terror impuesto por el Cartel de Medellín, pero no contaba con los lugares aptos para propagar su rebeldía.
Bares, garajes, salones comunales y hasta terrazas funcionaban como improvisadas salas de conciertos para las bandas de metal y punk. Solo hasta 1987 pudo realizarse el primer concierto de rock en el Carlos Vieco Ortiz. Aquel año se presentó Kraken, el «titán del rock nacional», pero algunos asistentes sabotearon su presentación. El toque terminó en disturbios y el Teatro fue cerrado por las autoridades hasta nueva orden.
Así lo cuenta Hugo Restrepo, ex guitarrista de la agrupación:-El concierto inició, más o menos, quince minutos retrasado. Recuerdo que iniciamos, y como a la tercera o cuarta canción, empezaron a caer botellas vacías y piedras de un tamaño considerable. Muchas de esas botellas y rocas caían sobre la gente, y algunas empezaron a caer sobre el escenario. Esto empezó a agitar el ambiente y a sentirse incertidumbre e inseguridad al no saber de dónde estaba cayendo tanta piedra, tanto palo y tanta botella. Kraken no alcanzó a tocar la quinta canción y sus integrantes tuvieron que refugiarse en el camerino y luego salir corriendo del Teatro.
Los disturbios, según Restrepo, fueron originados por la rivalidad que había entre las bandas de metal y punk, y la envidia que les despertaba la cercanía de Kraken con algunas emisoras radiales como Veracruz Estéreo.
Tras los disturbios del 87, los ánimos se apaciguaron un poco, y a inicios de los 90, el Teatro volvió a llenarse de gente para escuchar las canciones de otra agrupación insigne en la ciudad: Estados Alterados. De ahí en adelante grupos como Ekhymosis, Frankie Ha Muerto, I.R.A., Juanita Dientes Verdes, Masacre, Neus y otros más, lo convirtieron en el sitio donde podían darse a conocer o llegarle a su leal fanaticada.
El Carlos Vieco también fue escenario de otros certámenes importantes para la ciudad, como el Concierto de la Juventud, las eliminatorias de AltavozFest, Del Putas Fest, organizado por Román González en memoria de Toño Puta (fallecido en 2011), y el Festival de la Tusa y el Despecho, que se realizaba durante la Feria de las Flores. Muchos lo tenían como un punto de referencia, pero también como un lugar donde podían pasar un momento agradable.
Los medios de comunicación locales hicieron eco de la protesta, el hashtag #RecuperemosElCarlosVieco fue tendencia y el 9 de marzo la Alcaldía de Medellín, en su sitio web, publicó un boletín en el que anunció su pronta recuperación: -La Alcaldía de Medellín recuperará el Teatro al Aire Libre Carlos Vieco, ubicado en el Cerro Nutibara, que se encuentra cerrado hace un año debido a fallas estructurales en algunos de sus espacios como baños, puertas, camerinos, cocineta, instalaciones eléctricas e hidrosanitarias.
Tres meses después la prometida recuperación del Teatro no ha empezado y Román González sigue denunciando las pésimas condiciones en que se encuentra: -El Teatro tiene muchas fallas desde su fundación que realmente no ofrecen las mejores condiciones. Pero es lo único que hay, la gente le tiene cariño y todo mundo adoptó al Teatro. Desde hace más de diez años no tiene buen servicio sanitario, ni electricidad. Tiene unos camerinos deplorables que da vergüenza atender artistas internacionales cuando se presentan allí.
Hace un poco más de dos años, desde que salimos nosotros de ahí, el Teatro se cerró y obviamente la maleza se lo está comiendo. Mucha gente lo ha saqueado, las poquitas cosas que tiene, como rejas de aluminio y cuanta chatarra le puedan extraer, pues las han robado personas que se han entrado ahí. En fin, está vuelto nada.
Lo que nosotros hemos querido alegar - continúa Román - es que al Teatro hay que reactivarlo con programación y eso es lo que estamos tratando de hacer con estas movilizaciones, que el Estado o la gente que mueve esos hilos ahí, pues le inviertan en programación, lo reactiven y generen un montón de movidas a partir del Teatro. Sin embargo esta propuesta parece difícil de realizar a corto plazo, ya que según Amalia Londoño, secretaria de Cultura Ciudadana, el Teatro tiene un problema de aguas y de suelos bastante «grave»:
-Con la Ley de Espectáculos Públicos, el año anterior se había hecho un estudio patológico y estructural del Teatro Carlos Vieco. Ese estudio patológico y estructural nos llegó en febrero de este año y nos aterriza al siguiente escenario: el Teatro Carlos Vieco tiene un problema estructural grave de movimiento de suelos por unas aguas perdidas. Entonces, eso hace que la concha acústica esté corrida un poco de su espacio original, lo cual significa un riesgo para cualquier persona que esté en el escenario. Y también significa que nosotros estaríamos en un espacio que no cumple con ninguna regla de seguridad por el DAGRD (Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres) y demás.
La secretaria revela que este estudio arrojó otros resultados, como que «la red eléctrica, por vandalismo, está completamente eliminada» y que los arreglos a la red sanitaria y demás, hechos en la administración pasada, «se habían dañado por los movimientos de tierra y de aguas que tiene el Teatro».
Pero el resultado arrojado por este estudio, que según Londoño «está a disponibilidad de quien lo quiera consultar», no convence del todo a Román y cuestiona que ahora se hable de la inestabilidad del terreno como causa de su cierre:
-Últimamente se han pronunciado a través de los medios de comunicación o por correos electrónicos, y alegan de que hay una inestabilidad en el terreno, que hay aguas filtradas y que el terreno está inestable. Mejor dicho, han pintado la cosa como si el Teatro se fuera a caer a la Avenida 33. O sea, después de 32 años de estar ahí, el Teatro, que se ha asentado a la tierra después de tanta brincadera, ahora parece ser que no, que es peligroso para la gente, que hay movimientos telúricos, aguas filtradas, en fin.
Aun así, la secretaria insiste en que no quiere dar «paños de agua tibia», ya que se necesita saber «de dónde vienen esas aguas, cómo pueden cambiar la estructura, infraestructura y las bases del Teatro», para no gastar plata «en pequeños arreglos» que lo dejen «en peor o igual estado».
De ahí que especifique que para este año se hayan destinado «200 millones de pesos solamente al estudio de las aguas, del terreno y del espacio del Carlos Vieco». Este estudio demorará en realizarse seis u ocho meses y al año siguiente, por fases, comenzar la recuperación del Teatro. -Es un proceso demorado, complejo. Hay que decir también que el valor del arreglo completo del Teatro, aunque no esté evaluado de manera exacta, estamos hablando de más de 3.000 o 4.000 millones de pesos-, puntualiza.
Así las cosas, pasará mucho tiempo para que las puertas del Vieco vuelvan a abrirse. En medio de estas declaraciones es inevitable hacerse la pregunta de dónde podrían hacerse conciertos de rock y si Medellín cuenta con los escenarios aptos para este tipo de certámenes. Aunque la secretaria dice que sí y menciona al Parque de los Deseos, donde actualmente se realiza la apertura y clausura del Festival Internacional de Poesía, los Parques Biblioteca o las Casas de la Cultura, para muchos artistas, gestores culturales y periodistas no son suficientes.
Y es que lo que pasa con el Carlos Vieco es solo una muestra de un problema que viene de tiempo atrás: la «ciudad más innovadora del mundo» no tiene un gran centro de espectáculos con las condiciones óptimas para el público y los artistas.
Aunque la demanda de conciertos la atienden lugares como el Teatro Metropolitano José Gutiérrez Gómez, que en estos momentos se encuentra cerrado por problemas en su techo; el Teatro Pablo Tobón Uribe, que ofrece una programación artística durante todo el año; el Orquideorama del Jardín Botanico, donde el pasado 10 de junio se Presentó el músico argentino Fito Páez; o el Centro de Espectáculos La Macarena, muy criticado por sus problemas de acústica, estos se quedan cortos para atender certámenes de gran formato.
Al respecto, el periodista cultural Daniel Grajales hace el siguiente balance:-Medellín no tiene más que el Teatro Metropolitano, pero está averiado. No hay un gran centro de espectáculos, la cultura requiere unos equipamientos especiales, grandes, para eventos de gran formato. Los equipamientos de los Parques Biblioteca están mal pensados, muchos artistas dicen que no sirven para más que conferencias, por diseños y temas acústicos. Entonces, esta ciudad cree que una discoteca grande es un «centro de eventos» y eso no es verdad.En Bogotá, por ejemplo, - prosigue Grajales - hay hasta diez teatros, con todas las especificaciones técnicas necesarias para ópera, zarzuela, conciertos y artes escénicas. En Medellín, hoy, sólo tenemos el Teatro Pablo Tobón. En Europa, por ejemplo, las infraestructuras son tales que los centros de eventos, muy diferentes a las discotecas grandes de acá, tienen capacidad de recibir a gente para cinco o seis eventos distintos o un gran festival. Los conciertos en Medellín se están haciendo en el Parque Norte (como el Breakfest) o en el Jardín Botánico. Tenemos una gran carencia en ese tema.
Por el momento, son muchos los que esperan que el Teatro al Aire Libre Carlos Vieco Ortiz vuelva a ser lo que era, un escenario en el que se catapultaron agrupaciones como Ekhymosis, Estados Alterados o Masacre, y en el que también miles de adolescentes decidieron que el rock, esa música contestataria y ruidosa, sería la banda sonora de sus vidas. Cuando él retuiteó toda esta información pues el señor alcalde puso a trabajar a su gente. Entonces digamos que quién quita, y viéndolo de manera romántica, que del Teatro puedan salir muchos más Juanes y que se catapulten desde ahí.
Además, en la época de la violencia de los 80 y 90, mientras había toque de queda, bombazos y todas esas cagadas del narcoterrorismo, en el Teatro Carlos Vieco se reunían más de 3.000 jóvenes, cada 15 días, a escuchar música. Nunca hubo atentados, ni violencia y estuvimos seguros ahí. Eso da un indicador muy fuerte y por eso mucha gente de esa época está sensible con el tema, porque saben que la música les brindó otra posibilidad frente a la vida y también un refugio.
Pero del Carlos Vieco, agrega Román, también salieron «grupos de amigos, empresas, periodistas, fotógrafos, diseñadores y mucha gente que veía en esas reuniones de cada 15 días el potencial para expresarse». Todos ellos, a una sola voz, piden que el Vieco se abra y tenga una programación para todos, rockeros, raperos, salseros y hasta reggaetoneros. También piden que no haya tanta burocracia para acceder a él y que los músicos, poetas y teatreros se lo tomen con palabras y sonidos. Los beneficios de tenerlo abierto serían muchos: el turismo al Cerro Nutibara aumentaría, los vendedores mejorarían sus ventas y la oferta cultural de Medellín se ampliaría.
Mientras la esperada recuperación del Teatro inicia, muchos anhelan que sus gradas de cemento vuelvan a llenarse de gente, en vez de maleza y hojas secas.

Vista del Cerro Nutibara en Medellín, donde se ubica el Teatro Carlos Vieco.
Román González es otro personaje referente del video clip en la ciudad. En una entrevista realizada en septiembre del 2007 para el programa televisivo Radio U del Canal U, Román dice: “por lo menos lo que yo he tratado de hacer con el video clip es acercarme a la imagen y tratarla de manipular... El video clip vendría a ser como un fragmento de la vida de alguien y perpetuado como en esos pocos minutos que dure... La posición mía ahí es como el personaje que tiene la posibilidad de manipular esa historia... ahora muchos muchachos llegan a los discos a partir del video clip, no como antes que llegaban de la canción que escuchaban en radio a descubrir el video clip o descubrir el disco y eso es un efecto de los mercados. Me parece que de manera autóctona y empírica se ha generado una industria y un movimiento de esto, que nadie apostaba antes. Entonces se están abriendo otros mercados y el video, abre el mercado de los independientes... Román también ha transitado por el documental, contando así la historia de varios grupos de Colombia y Latinoamérica: Reencarnación (Medellin) y Narcosis (Perú).
El video clip de Medellín hecho entre 1988 a 2008,... Sin embargo es en los años 60’s, que las películas musicales rockeras comienzan a... A finales de los 80’s, Kraken con sonidos cercanos al Heavy Metal y Código con un sonido nuevo en la ciudad llamado New Wave, se convirtieron en los primeros grupos con video clips rockeros en la ciudad de Medellín. Kraken aparecería en 1988 con los videos de “Muere Libre”, “Escudo y espada” y... Los 90 arrancan y más grupos de rock van apareciendo en la escena. Algunos van sacando sus acetatos y sus casettes de la mano de las disqueras, muchos otros sin embargo, “con las uñas” dadas las circunstancias económicas y tecnológicas se mantenían en un circuito más subterráneo, tocando en... “... a Alejo Duque un artista plástico, lo llamó Bajo Tierra, para que les hiciera el video de la canción el pobre. Alejo tenia...
Por la mitad de los 90’s, el contexto del video clip era desfavorable para los grupos llamados “subterráneos” o “underground”, pero también para los grupos “comerciales”. Es decir, por un lado las disqueras validaban o no hacer un video y, por el otro lado, algunas personas de los canales de... Musinet: aparece la ventana, el armario, el escaparate... En 1999 aparece en el canal regional Teleantioquia una propuesta que serviría de circuito audiovisual de los grupos de rock y Hip-hop de la ciudad. Musinet se convertiría en ese espacio, armario, escaparate o ventana para los artistas músicos ya fuera en entrevistas, vtr´s, tocando en vivo en el... Canal U: "El MTV criollo" o el espacio que posibilita el transito... Otro referente que entra a renovar el circuito de posibilitar el transito del video clip fue el Canal Universitario de Antioquia (Canal U) con el programa Radio U. Este Canal que nació en 1999 se fue convirtiendo en esa alternativa que traía a la ciudad nuevas, atrevidas y experimentales formas...
La historia del video clip en Medellín cuenta que un día comenzaron a llegar a la ciudad, unas cámaras más livianas y más baratas -algunas de esas cámaras, también, eran enviadas por familiares que vivían en el extranjero-. Así mismo, en la ciudad fueron apareciendo unos software... Kiño es un rapero que aprovechó muy bien eso de la democracia tecnológica. Empezó hacer los videos de su grupo, en ese entonces, llamado Rh Clandestino, también hizo los videos de los parceros y las parceras como a Mary Hellen, al Wolfaine o Ultrajala; asimismo realizó sus videos de...
Otro referente audiovisual es el grupo de Punk “Nadie”, ese agrupación de tres personajes que sonaban como a 50. La fuerza del sonido de Nadie se impregnaba de unas letras contundentes que nos recreaban contextos sociales. Además, Nadie también poseía una fuerza en lo audiovisual... Román González es otro personaje referente del video clip en la ciudad. Hizo en los 90’s dos videos para Juanita dientes Verdes y con ellos demostró todo su potencial creativo y recursivo. También realizó los videos de la Marimonda (agrupación de la que hacia parte), Athanator, Karma...
Lo importante de Kiño, Juan David y Román además de la cantidad de obras audiovisuales realizadas, son sus características de músicos. Y en esta historia del video clip en Medellín este es un aspecto a resaltar, pues ellos no esperaron a que los comunicadores o productores de... Otro personaje importante en esta historia es Fernando Puerta, que se fue convirtiendo en ese realizador de videos clips referente en la ciudad de Medellín. Su primer ejercicio lo realizó junto a Carlos Londoño para Hijos de la Criada con la canción “niños en guerra” y después se fue...
Otros personajes que empiezan hacer videos en la ciudad fueron Giovanni Rendón, Lucas Perro, Víctor Garcés, Jorge Ceballos, Diego Villegas, Juan David Escobar, Santiago Rendón, Jorge Serna, Edwin Gomez (Bond), Diego Peña, José Julián Gaviria (15 años), Adolfo X, Diego Mejia,... Las productoras audiovisuales... La continuación de esa exploración audiovisual de Juan David Márquez y Fernando Puerta, los lleva a crear Locomotora. Una de las productoras más referenciadas en los últimos años en la ciudad por su alta factura y calidad. Lo que hicieron estos muchachos fue agarrar el video clip y...
Ancient Necropsy "Master of Knowledge" en Vivo @ Teatro Carlos Vieco, Medellín | Metal Colombiano
Tabla de Grupos Musicales y Festivales en el Teatro Carlos Vieco
| Grupo/Festival | Género | Descripción |
|---|---|---|
| Kraken | Rock | Presentación saboteada en 1987, incidente que llevó al cierre temporal del teatro. |
| Estados Alterados | Rock | Agrupación que llenó el teatro a principios de los 90. |
| Ekhymosis | Rock | Grupo destacado que se dio a conocer en el teatro. |
| Juanita Dientes Verdes | Rock | Grupo destacado que se dio a conocer en el teatro. |
| Masacre | Metal | Grupo que consolidó su fanaticada en este escenario. |
| AltavozFest (Eliminatorias) | Variados | Certamen importante para la ciudad. |
| Del Putas Fest | Variados | Organizado en memoria de Toño Puta. |